martes, 21 de febrero de 2017

Kingsley Amis: Cuentos completos

Idioma original: inglés
Título original: Complete Stories
Años de publicación: 2011 (como libro)
Traducción: Raquel Vicedo 
Valoración: está bien

Me temo que para muchos lectores, al menos para los no británicos, el señor Kingsley Amis, de sonarles, no pase de ser el padre de la estrella del rock'n'roll de la literatura inglesa Martin Amis (un indicio algo chusco de lo que escribo: en la entrada de la wikipedia en español correspondiente a Kingsley Amis aparecía hasta hace poco una foto... de su hijo). Confieso que también para mí era apenas poco más que eso. Y sin embargo, el bueno de Sir Kingsley se había ganado su puesto en la historia de las letras inglesas desde los años 50, como representante del movimiento conocido como los Young Angry Men, los "jóvenes airados" que protestaban contra el orden establecido en la sociedad y la literatura británicas (aunque después se volviese menos airado o incluso airado con los que se decían airados. pero eso suele pasar...). Dispuesto a enterarme de primera mano de su valía literaria, me decidía leer, en vez de alguna de sus muchas novelas, este volumen -por lo demás grueso, aunque sólo cuente con veinticuatro relatos en él- de sus Cuentos completos.

Ordenados éstos cronológicamente, según parece, encontramos aquí un poco de todo: los tres primeros se desarrollan en el mismo ambiente, el batallón del Real Cuerpo de Señales en el que sirvió Amis durante la II G. M., y casi los mismos personajes... incluso se podría componer el núcleo de una novela con ellos. Después vienen otros tres, quizás de los mejores relatos de la recopilación (Sangre en las venas, Toda la sangre que hay en mí, Querida ilusión), en los que prima la ironía y el desengaño hacia diferentes aspectos de lo que se parece constituir una cierta visión amable del mundo: el paternalismo "progre" hacia los desfavorecidos, la automitificación del pasado juvenil o el ensalzamiento papanatas de obras literarias de calidad dudosa (supongo yo que estos relatos deben corresponder a la época en la que el autor se estaba distanciando de su pasado de comunista acérrimo y deslizándose hacia una derecha desengañada).

A continuación el volumen nos ofrece otros cuentos que corresponden, en líneas generales, con relatos de ciencia-ficción, otro de los géneros que Kingsley Amis cultivó. Ahora bien, si el primero de ellos Algo extraño, que se desarrolla, en principio, en una remota estación espacial, podría ser considerado como de "ciencia-ficción clásica" (recuerda en algún momento al Solaris de Lem, los siguientes cuatro pertenecen directamente al género del cachondeo: se refieren a unos científicos que inventan una máquina del tiempo y la aprovechan para enterarse de qué va a ocurrir en el futuro con una de sus aficiones preferidas: las bebidas alcohólicas y espirituosas (ésta, la del bebercio, parece que también era una de las actividades favoritas de Amis, que incluso escribió varios libros sobre el tema). El duodécimo cuento también tiene una impronta ci-fi, pero al mismo tiempo entra dentro de otra categoría, la de los relatos "metaliterarios"; se titula Hemingway en el espacio y, como parece bastante evidente, se trata de una parodia de uno de los cuentos africanos del autor norteamericano, pero que se desarrolla en una cacería espacial. Bastante divertido.

Casi todo el resto de los relatos tiene también ese carácter "metaliterario "o "metahistórico". Encontramos desde un Dr. Watson que se dedica a resolver un misterio por su cuenta -y a su peculiar manera- o las aventuras de un agente literario secuestrado por razones misteriosas. E incluso un "metacuento", ¿Quién o qué era?, que se basa en una novela fantástica del propio Amis, El hombre verde. La sección "metahistórica" se ve representada por un relato en modo guionizado sobre la famosa carga de la Brigada Ligera en Balaclava y una ucronía sobre el comienzo -y en cierto modo , el fin- de la II Guerra Mundial, bastante conseguida. Aún así, el interés de todos estos cuentos, pese a estar escritos con la eficacia y pulcritud propias de este autor, es bastante relativo, al menos para el lector no anglófono y sin demasiados conocimientos sobre la historia y literatura británicas... Por ejemplo: ¿realmente es tan intrigante El secreto del Señor Barrett, sobre el padre de la poetisa Elizabeth Browning (y suegro de Robert, por tanto)? Pues para mí no, la verdad (aunque sólo soy un inculto dago...).

Entre este segundo bloque que constituye la mitad de los cuentos, también hay entreverados, cuatro relatos que no tienen este carácter "meta-lo que sea": La casa del promontorio y Boris y el coronel, del género de espionaje  (parece que Amis estuvo involucrado, de una forma u otra, con la creación de las novelas de James Bond), aunque resueltas de forma harto diferente. La vida de Mason resulta ser un sugerente cuento onírico. Y, por último, Un tirón del hilo -tal vez el relato más ambicioso de todos- versa, a partir de la figura de un pastor anglicano que descubre que tiene un hermano gemelo, sobre el libre albedrío, la fe religiosa e incluso el espejismo que puede suponer -o no- la convicción en un destino humano.

Por acabar ya: un libro de relatos escritos con gran corrección, ironía y hasta brillantez en algunas ocasiones, pero a los que, en su mayoría, les falta ese toque, esa vuelta de tuerca (y no me refiero a la consabida sorpresa final o algo parecido), que convierten un cuento interesante en uno bueno o uno bueno en excelente. También es cierto que Kingsley Amis, según reconoce él mismo en el epílogo, destacaba más como novelista que como cuentista: la de la novela era su "distancia".  En fin, pues habrá que leer alguna, a ver qué tal...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuales serían los mejores libros de su hijo? Saludos

Juan G. B. dijo...

Hola, anónimo:
Me temo que no soy ningún experto... hasta donde yo sé,diría que "Campos de Londres", por ejemplo. En todo caso, aquí tienes unas cuantas reseñas que te pueden orientar:
http://unlibroaldia.blogspot.com/search?q=Martin+Amis
Un saludo.