sábado, 23 de enero de 2016

Colaboración: El demonio vestido de azul de Walter Mosley

Idioma original: Inglés
Título original: Demon in a blue dress 
Traductor: Rosa Corgatelli
Año de publicación: 1990
Valoración: Está bien

Subestimé este libro. Hay ciertos aspectos que invitan a hacerlo, sobre todo si la lectura que se hace de él es superficial. En primer lugar, está la trama. No está cargada de los vertiginosos giros argumentales que tanto abundan en las buenas historias de novela negra. En segundo lugar, el autor de El demonio vestido de azul reincide en varios tópicos del género en diversas ocasiones, y eso que solamente tiene 255 páginas.

Sin embargo, igual que las grandes obras literarias (aunque ésta no se pueda tildar como tal), El demonio vestido de azul transpira algo más que la mera narración de una trama. Es un testimonio de época. Aborda un contexto histórico concreto: los EE.UU. en 1948, tras el loco periodo de la Ley Seca. ¡Y desde la perspectiva de un hombre de color! Nos muestra la descarnada realidad de la gente negra, todavía víctimas de la resaca racial y del absurdo sentimiento de superioridad de sus coetáneos blancos. En este paisaje histórico, la belleza del jazz convive con la oscura suciedad de los garitos ilegales en los que se toca. El amor y la tolerancia son tan presentes como la injusticia y la brutalidad policial.

DeWitt Albright contrata a Easy Rawlins, el protagonista, para encontrar a Daphne Monet. A pesar de que DeWitt Albright causa una mala impresión a Easy (no es que parezca la clase de hombre que coquetea asiduamente con el crimen, es que no se puede dudar de que lo hace), nuestro protagonista se encuentra sin trabajo y tiene una hipoteca que pagar. Además, al principio, su misión parece fácil, una forma de ganar dinero sin hacer grandes esfuerzos. Pero Easy no tarda en comprender que está metido hasta el fondo en algo sumamente peligroso. Algunos asesinatos empiezan a enturbiar Los Angeles, y parecen estar relacionados de algún modo con la misteriosa mujer a la que persigue.

Para redondear esta reseña diré que he leído algunos libros más del ciclo de novelas policíacas que el autor ha dedicado a Easy Rawlins. Hasta donde yo he llegado, cada nueva entrega va in crescendo. No dudaría en valorar, al resto de libros protagonizados por Easy, de recomendables. En ellos, los personajes, que al principio confundí con meros arquetipos, se matizan y adquieren un relieve de lo más interesante. Las historias aumentan gratamente en complejidad. Y la cobertura histórica deja de focalizar un único año (el 1948 de El demonio vestido de azul) para abarcar el período de las décadas de los cincuenta y sesenta vividas por la comunidad negra de Los Ángeles.

Firmado: Oriol Vigil

8 comentarios:

El Puma dijo...

Vi la película basada en este libro, protagonizada por Denzel Washington, cuando se estrenó, hace más de 20 años. Mee gustó muchísimo!

No se porqué creía que el libro era de otro autor, cuyo nombre ahora no puedo recordar. Me debo estar poniendo viejo...

Juan G.B dijo...

Hola:
Me permito recomendar, de este escritor, además de la serie de Easy Rawlins (no las he leído todas, pero las wue he leído son estupendas), una novela aparte titulada en español"Blues de los sueños rotos". Desoladora pero magnífica.
Un saludo a todos/as.

Juan G.B dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Oriol dijo...

Hola, Puma. Había oído que había una película, pero jamás la llegué a ver. Algún día me animo seguro.
Juan, Blues de los sueños rotos es una novela fantástica, estoy completamente de acuerdo. Hay algo mágico en el lirismo de ese libro...

Juan G.B dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mr. Libro dijo...

Hola, esta muy interesante el libro!
En mi pagina Mr. Libro http://q.gs/12241949/mrlibro puedes encontrar mas LIBROS GRATIS PARA DESCARGAR por si les interesa alguno. Muy buen Blog el tuyo.. Besos :D

Anónimo dijo...

haciendo,parece mas correcto que poniendo, ¿o no?.

El Puma dijo...

"El tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos..."

Don anónimo, no se de dónde será usted, pero aquí en América Latina usamos el verbo poner.

La frase inicial es de una famosa canción escrita por un artista cubano, Pablo Milanés. Años. Le recomiendo la versión de Mercedes Sosa. Extraordinaria!