martes, 28 de enero de 2014

Edna O'Brien: Las chicas de campo

Idioma original: inglés
Año de publicación: 1960
Título original: The Country Girls
Traducción: Regina López Muñoz
Valoración: muy recomendable

Edna O'Brien (Tuamgraney, 1932) está considerada la gran dama de la literatura irlandesa. Entre los más de treinta libros que lleva publicados a sus espaldas la autora ha trabajado la poesía, el relato, la novela, la biografía y el teatro, siempre gozando de buena acogida de crítica y público.

Las chicas de campo fue la primera novela que publicó y que no sólo la conviritó en una celebridad en el mundo de las letras, sino que supuso tal escándalo, que el párroco de su pueblo natal viajó a Limerick a hacerse con los tres ejemplares que había a la venta en una librería, sólo para regresar y quemarlos en la plaza del pueblo.

La historia que cuenta esta novela, no nos vamos a engañar, hoy no asusta a nadie: Caithleen, una estudiosa y modosa adolescente que no vive en el mejor de los ambientes (su padre es alcohólico y, cuando se enfada –algo bastante habitual– se desfoga a golpes con ella y con su madre), recibe una beca para estudiar en un internado católico, lugar al que también acude (aunque pagando, eso sí) su amiga Baba. Hartas de las monjas y de lo que viven en el internado, consiguen que las echen del mismo y se mudan a Dublín, donde conocerán la libertad, experimentarán con su sexualidad (que nadie se piense que el libro contiende escenas eróticas; O'Brien insinua mucho pero cuenta poco) y se adentrarán en la vida adulta sin importar lo que digan los demás o lo que mande la moral imperante.

Como decía, Las chicas de campo es una Bildungsroman en la que hoy no podemos encontrar nada que nos resulte escandaloso. Por eso es necesario leer esta novela poniéndose en el lugar de sus protagonistas e intentando hacerse a la idea de lo opresiva y constrictora que era la sociedad irlandesa de hace cincuenta años (imagino que como la española, prejuicio más, prejuicio menos), para poder entender todo lo que Edna O'Brien intentaba reivindicar y defender con esta obra.

Y lo consigue, claro que sí. A través de las vivencias de Caithleen y Baba (que no son sino las dos caras de una misma joven), la autora construye una novela exquisita, cargada de melancolía, que también nos hace reír y, sobre todo, nos invita a reflexionar.

2 comentarios:

David Villar Cembellín dijo...

Me lo apunto. Errata Naturae, además, edita buenos libros, me gusta su línea editorial.

Letras con la sopa dijo...

Al principio no me atraía mucho, aunque lo estoy viendo mucho por los blogs y cada vez me tiene mejor pinta. Puede que le de una oportunidad :)