miércoles, 22 de enero de 2014

André Gide: Paludes

 Idioma original: francés
 Título original: Paludes
 Fecha de publicación: 1895
 Valoración: Está bien

 Hace más de tres años (cómo pasa el tiempo en el ciberespacio, mon Dieu!) publiqué por estos lares la reseña de Los monederos falsos, la primera novela que me leía del nobelizado escritor francés André Gide, y dejé claro que pese al complejo enjambre de anhelos y desplantes amorosos que presentaba su trama, me había gustado.

 Pues bien, han tenido que pasar varias decenas de meses para que me haya hecho con otro libro de Gide,que tuvo una vida tan intensa y atormentada como las de otros tantos célebres escritores decimonónicos: homosexual de familia protestante, se casó con una prima carnal y tuvo una hija con otra mujer por simples deseos de tener descendencia, fue admirador/amigo de Oscar Wilde y Pierre Louys, viajó y disfrutó con asiduidad del norte de África, en sus obras demostró ser un dotado simbolista y un gran amante de la metaliteratura (qué poco me gusta esta palabra, siempre pienso en la metadona...),y en fin, su trayectoria literaria culminó con un Nobel cuatro años antes de morir.

 Pero si Los monederos falsos me pareció una novela redonda (y, todo hay que decirlo, de la extensión necesaria como para no etiquetarla como novela corta o nouvelle), Paludes me ha parecido más bien un ejercicio muy personal del escritor, es decir: no un diario que mezcla realidad y ficción de forma gozosa (lo que en un primer momento podría parecer), sino un atrevimiento de Gide en un puñado de páginas. Una obra muy corta en la que un escritor narra en primera persona el proceso de creación/desesperación que debería culminar con un nuevo proyecto de su autoría, el Paludes del título, y las inseguridades y locuras (sí, por qué no llamar así a sus desvaríos mentales) que le atormentan, sin olvidarse de las gentes que le rodean y que más que animarle, le desesperan.

 Pero repito que Paludes me ha parecido más un ejercicio o un breve pseudo ensayo que una novela, y aunque puedo animar a su lectura amparándome en la curiosidad que algo así debería despertar, he de ser coherente con mi juicio y dejarlo en un "Está bien".

Ya veremos con las siguientes novelas de Gide que espero leer... Y supongo que les contaré mis impresiones por aquí.

También de André Gide en ULAD: Los monederos falsos

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No puede despacharse el Paludes de Gide con un "está bien".Y menos en un blog sobre literatura.

Anónimo dijo...

Ese está bien os desacredita, no podéis pretender hacer crítica con tan burdas palabras