lunes, 15 de abril de 2019

Mónica Ojeda: Mandíbula

Idioma: español
Año de publicación: 2018
Valoración: más que recomendable (bajo propia responsabilidad)



No leáis este libro.

Padres de hijas adolescentes, de hijas prepúberes o de niñas pequeñas que pronto llegarán a esa edad: no leáis este libro si no queréis vislumbrar lo que pueden hacer vuestras hijas cuando no las veis, cuando se reúnen con sus amigas y juegan a dejarse atraer por el abismo.

Madres de hijas adolescentes, prepúberes o de niñas pequeñas que pronto llegarán a esa edad (o de mujeres jóvenes que ya la han pasado): no leáis este libro si no queréis conocer los secretos a voces de vuestras hijas, sus terrosos deseos y el ansia por devoraros o dejarse devorar por vosotras. No lo leáis si no queréis recordar como fuisteis.

Hijas adolescentes: no leáis este libro si no queréis confirmar lo que ya sabéis, que vuestras madres son -pueden ser- como cocodrilos que protegen a sus crías dentro de sus mandíbulas, pero también las pueden devorar en cualquier momento; que vuestras amigas pueden ser tus cómplices, tus amantes, pero también quienes propicien vuestra ruina, os desmenucen con sus dientes aún inmaculados.

Maestras, docentes: no leáis el libro si no queréis intuir lo que se fragua entre susurros a vuestras espaldas, las risitas que vosotros creéis de burla y pueden ser presagio de conjuras más oscuras, de peligrosas fascinaciones.

Alumnas: no leáis el libro para no saber que vuestras maestras, las profesoras y profesores que pensáis ridículos, débiles, pueden ocultar turbiedades inesperadas, peligros que duermen en el fondo de un manglar.

Devotos y devotas de cualquier culto religioso: no leáis el libro si no queréis que os sea revelado que cualquier creencia no es sino una ficción inventada por un delirio, que la médula de cualquier religión es el miedo y que el miedo se esconde incluso en los lugares más insospechados y banales.

Aficionados a la literatura, al terror: no leáis este libro si no queréis que vuestras certezas acerca del género se vean trastocados, que lo que os parecía frívolo, desdeñable, simple entretenimiento de chiquillas, puede ser más pavoroso que cualquier otra narración, que el verdadero terror anida ante todo en la consciencia de la rareza de uno mismo, en el propio cuerpo que reconocemos como extraño y que por eso las adolescentes, prepúberes, niñas que llegarán pronto a esa edad, están siempre en el filo de la navaja, en el borde del abismo que las atrae, sin remedio.

Escritores, autores que tratáis de abriros paso en la marisma que es la literatura actual, sobre todo si escribís en español, sobre todo si aún se os puede considerar "jóvenes": no leáis este libro si no os veis capaces de llegar a su altura, a la tensión que es capaz de crear y mantener, a la soltura con los diferentes registros en que está escrita la novela, a la fascinación de contemplar cómo se crea un mundo cerrado, asfixiante y enfermizo, pero adictivo como el veneno de las serpientes, como la crueldad de los creyentes en dioses ignotos... O si os atrevéis, leedlo. Leed y temblad.


Otras novelas de Mónica Ojeda reseñadas en Un Libro Al Día: Nefando

14 comentarios:

Diego dijo...

Has dejado muy difícil decirle que no.

Squirrel Ardilla dijo...

Espero que la novela esté a la altura de la reseña.

Juan G. B. dijo...

Hola a los dos: la novela es mil veces mejor que esta deficiente reseña, os lo aseguro.
Eso sí, vais avisados...; )

Carlos Andia dijo...

Desde luego, no se podrá decir que no nos avisaste. Pero me temo que acabaremos cayendo uno tras otro en la tentación del mal.

Grande, compañero.

Juan G. B. dijo...

Humm...¿Tú no entrarás en la categoría de hija adolescente, supongo? No, en serio, la novela es BRUTAL y si se piensa que su autora tiene sólo treinta y un años (y su anterior novela ya tuvo una buena crítica de nuestro Francesc), creo que será un nombre a tener muy en cuenta durante mucho tiempo aún...

El Puma dijo...

La mejor reseña de Juan en mucho, mucho tiempo. Siendo su media muy bien ponderada, no puedo menos que calificar èsta como sensacional. Ni idea quièn es la autora, pero ya mismo lo averiguo.

Juan G. B. dijo...

Hola, Puma:
Gracias por tu, como siempre, amable comentario, que aprovecho para explicar algo que me ha parecido era obvio de esta reseña, aunque quizá no lo sea: en ella he intentado contar lo menos posible sobre el argumento y los personajes de la novela, porque me parece que lo más aconsejable es llegar a su lectura sin una idea previa sobre lo que nos vamos a encontrar. Vamos, que yo no leería ni la sinopsis de la contracubierta...
Un saludo y muchas gracias de nuevo.

Anónimo dijo...

Será inmadurez, será que soy un capullo, pero a mí es decirme no leas esto y ya no hay quien me pare. Me han dado unas ganas tremendas.
Los obedientes negativos tenemos esto.

Marcela dijo...

Hola Juan.......
He leído la reseña del libro y la contraportada y........
¡¡No Gracias!! Tengo muchas sobrinas y adolescentes a mi alrededor!!
Decidí, para estar un poco en el movimiento de èstos jóvenes incontrolables, leer Nefando......
A ver que sorpresas me espera ésta lectura....
Saludos!

Juan G. B. dijo...

Hola, Marcela:
Sabia decisión. Nefando no lo he leído aún, pero estoy seguro de que podemos fiarnos de Francesc. Ya nos contarás...
Un saludo y gracias por visitarnos.

Sebastián dijo...

Les leo desde hace años, pero rara vez comento. Me alegro que Mónica Ojeda esté teniendo tal proyección internacional. Ella es la abanderada actual de la literatura ecuatoriana, y lo merece, sus novelas son (al menos) para estremecer a cualquiera. Si en algún momento pueden, les recomiendo también Caninos, un cuento tan corto como agudo.

Juan G. B. dijo...

Hola, Sebastián:
Por mi parte, esta escritora está ya en el podium de la literatura en castellano actual y eso que sólo he leído este libro. Pero prometo que trataré de leer todo lo que haya escrito antes (de este cuento me suena habernoído antes elogios).
Muchas gracias por decidirte a comentar y un saludo.

lupita dijo...

Hola, Juan:

Qué curioso que las dos mujeres que comentamos aquí, vengamos a decir lo mismo: no voy a leerlo, no ahora al menos. Vivo y convivo con adolescentes, y vivo al lado de un centro de secundaria..Estoy saturada de realidad, y con lo que veo, oigo, soporto ya tengo bastante. Justamente, la semana pasada cayó en mis manos un texto aberrante escrito por una criatura de 13 años, del que todavía no me recupero. Cuando pienso que no puedo asustarme ya de nada ni oir una gilip..más, me vuelven a sorprender. No queda otra que hacerse fuerte y que los ratos de ocio no nos saturen demasiado, para no perder la paciencia ni la perspectiva.

Perdón por el rollo, al final, como no me quiero perder a esta escritora, la dejaré para otro momento más propicio. Enhorabuena por esa reseña, siempre conseguís sorprender, y ya tiene mérito.

Saludos

Juan G. B. dijo...

Visto lo que comentas, Lupita, cadi mejor que no lo leas (de momento, al menos) ;)