jueves, 5 de noviembre de 2009

Agustín Fernández Paz: Tres pasos por el misterio

Idioma original: gallego
Título original: Tres pasos polo misterio
Año de publicación: 2009
Valoración: Se deja leer


Como el título del libro indica, Fernández Paz nos presenta tres relatos cuyo hilo conductor es el misterio. Ambientados en Galicia (los dos primeros) y Navarra, todos ellos relatan un suceso inexplicable que cambia la vida de sus protagonistas para siempre.

Podía haber sido una obra interesante y entretenida, pero, lamentablemente, ni se le acerca. Los tres relatos comienzan con relativa fuerza, pero la van perdiendo a medida que la narración avanza y se ve que el autor se preocupa más de definir sus sentimientos –que no aportan demasiado– que de mantener el misterio y la intriga que se suponen deben estar contínuamente presentes.

Así, nos encontramos con que la primera historia (un suceso alrededor de un faro temido y maldito desde la Guerra Civil) tiene un final de lo más absurdo, con que la segunda (“el horror oculto durante milenios bajo un primitivo monumento megalítico”) es un pobre intento de emular a Lovecraft y con que la tercera (la historia de un amor eterno narrada al abrigo del fuego en una parada del camino de Santiago) no pasa de ser una predecible historia de campamento; y, encima, mal contada.

A pesar de todo, hay que reconocer que Fernández Paz no escribe mal. Cultiva una prosa amena, sin artificios, y no pierde el tiempo con descripciones o reflexiones más extensas de lo necesario. Es una pena, por tanto, que nada de esto importe cuando no hay por dónde coger el argumento. Si queréis leer relatos de misterio, olvidáos de este libro y acudid a Lovecraft o Poe. Ellos no os decepcionarán.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Francisco Ayala in memoriam

Ayer murió Francisco Ayala, testigo del último siglo de nuestra historia y nuestras letras, y cronista crítico de la Europa de entreguerras, el exilio o la transición. Queremos recordarlo con un fragmento de su "Diálogo de los muertos", seguros de que ocupará el lugar que merece en esa compañía de amigos, muda y añorada, a la que hoy se une.

Sin descanso, hora tras hora durante muchos días, había estado lloviendo sobre la tierra. Y ahora, el viento se llevaba a toda prisa los últimos jirones de nubes, dejando limpio el cielo, de un azul inverosímil, al mismo tiempo que arrancaba alaridos sordos, y todavía lágrimas, de los árboles sin hojas, negros, mutilados, crispados, desesperados, amenazantes. No había nada por ninguna parte. Nada, sino silencio; un silencio húmedo que rezumaba, calaba hasta lo más hondo; un silencio que era la ausencia y el vacío de la atronadora refriega, ya pasada.

No había nada, nada sobre la tierra... Bajo ella, muertos infinitos yacían en confusión, ahora casi tierra ya también ellos, y todavía lastimada humanidad, sin embargo; muertos preñados con el plomo de su muerte, muertos retorcidos en el horror de su martirio; muertos consumidos en la perfección absoluta de su hambre; muertos. Sepultados de cualquier modo, entre las raíces de los vegetales —entregados a esas garras ávidas, insaciables, vivificadas por la lluvia que había escurrido tan largamente por entre piedras y huesos.

Y los muertos, bajo la mudez angustiosa y como definitiva del mundo, entablaron un diálogo soterrado, sin comienzo ni final, ni acentos ni pausas; o quizá, mejor, tejieron una red de monólogos dichos en voz apagada y blanda como ruido de pasos sobre las hojas caídas en un sendero, sucias de barro y de invierno.

martes, 3 de noviembre de 2009

Eugene Ionesco: Rinoceronte

Idioma original: Francés
Título original: Rhinocéros
Año de estreno: 1960
Valoración: Imprescindible

Rinoceronte es una de las obras más conocidas del escritor rumano-francés Eugene Ionesco, considerado, junto con Beckett -aunque con estilos muy distintos- como el padre del "teatro del absurdo". En realidad, esta calificación se corresponde mucho mejor con La cantante calva -un descenso del lenguaje, los hábitos sociales y la lógica hacia la incoherencia- que a Rinoceronte, una obra que comienza como una simple comedia alocada e imaginativa, pero que pronto (en el segundo acto más concretamente) se transforma en otra cosa: una reflexión crítica sobre el conformismo, la sumisión al poder de la mayoría, que permitió el surgimiento del totalitarismo en Europa, en sus diversas formas.

El planteamiento inicial de la obra es el siguiente: en algún lugar de Francia, las personas se están transformando progresivamente en rinocerontes. Ante este hecho, algunos, como el protagonista, Berenger, reaccionan con incredulidad y sorpresa, pero otros comienzan a asumirlo como parte de la normalidad. El primer acto, lleno de diálogos absurdos que recuerdan a La cantante calva, mantiene un tono de comedia ligera; a partir del segundo, el tono cambia, y se convierte en una tensa meditación sobre el poder de la masa, los límites de la individualidad y la capacidad de mantener la humanidad frente a la presión de la mayoría. Berenger, que se resiste a convertirse en rinoceronte aun cuando sus amigos y su amada han cedido, se enfrenta a la tentación de aceptar el conformismo con la mayoría (los rinocerontes), y finalmente se niega a capitular.

Aunque el cambio de tono entre el primer acto y los demás chirríe un poco, en su conjunto esta obra es una reflexión imprescindible, mostrada a través del prisma de lo absurdo y lo fantástico, de los resortes a través de los cuales las personas renuncian a su independencia y su capacidad crítica ante la presión de la masa, o las indicaciones de los superiores. Después de un siglo XX lleno de "obediencias debidas", sigue siendo necesario plantearse estas cuestiones, con la esperanza (seguramente ingenua) de que no se repitan...

Otras obras de Eugène Ionesco reseñadas en ULADLa cantante calva

lunes, 2 de noviembre de 2009

Jorge Luis Borges: El Aleph

Idioma original: español
Fecha de publicación: 1949
Valoración: imprescindible

No sé explicar muy bien por qué, pero siempre he preferido Ficciones a El Aleph. Los temas son similares, el estilo es el mismo: los dos libros son Borges en estado puro. Sin embargo, por algún motivo, los relatos de Ficciones (o más aún, los de la primera parte: Tlön, Pierre Menard, la Biblioteca...) forman en mí un imaginario recurrente, y los de El Aleph, no. Esto me parece más curioso aún cuando recuerdo que mi primer contacto con Borges fue, precisamente, a través del relato que da título a este segundo libro. No es de extrañar, desde luego: "El Aleph" es el cuento más famoso de Borges y mucha gente quizá sea el único que conozca, gracias al temario de literatura del bachillerato. Pero mi encuentro tuvo lugar un par de años antes de la lectura en clase y antes, también, de que yo me hiciera la mínima idea sobre quién era Borges.

Supongo que yo tendría entonces alrededor de 15 años. Mi vocación por las humanidades, de la que empezaba a ser consciente, se mezclaba todavía con un espíritu de resistencia anti-científica muy romántico y muy púber. Éste encontró el combustible perfecto en un libraco que entonces me fascinó y del que dudo que escriba aquí, porque me da miedo releerlo: El retorno de los brujos, de Pauwels y Bergier. El libro en cuestión abunda en temas como el esoterismo nazi, las civilizaciones perdidas o la alquimia; asuntos que en 1960, cuando se publicó, olían a nuevo y tenían su gracia, pero que a finales de los 90 eran ya un refugio para farsantes y mediocres. Felizmente, yo ignoraba esto y disfruté del libro con avidez, incluyendo ese extraño cuento de un ignoto escritor argentino. Mucho después, leí que Fernando Savater conoció a Borges exactamente de la misma manera; aunque, claro, bastantes años antes que yo: en una época en la que "descubrir" a Borges y entusiasmarse con el esoterismo new age eran cosas disculpables.

"El Aleph" comparte con tantos otros cuentos de Borges el gusto por la fantasía metafísica. Lo que lo distingue de otros, al menos para mí, es el tono de parodia. Siempre hay un cierto humor en la obra de Borges, pero es el humor de un tímido: velado en referencias apócrifas (como la enciclopedia china de Otras inquisiciones) o camuflado en notas al pie. Aquí, en cambio, se despacha a gusto trazando una caricatura inmisericorde de todo un tipo de literato ampuloso, encarnado en la figura de Carlos Argentino Daneri. Éste es el primo hermano de Beatriz Viterbo, a quien el narrador amaba sin esperanza y que muere 12 años antes de la acción del relato. Las visitas a la casa familiar en el aniversario de su muerte van granjeando al narrador la confianza de Carlos Argentino Daneri, hasta culminar en la gran revelación: en un rincón del sótano se encuentra un Aleph, un punto que contiene todos los puntos del universo. La sorna de Borges hace que su propietario no sepa usar tal milagro metafísico más que para pergeñar una caótica oda al planeta, titulada La Tierra. Nos ofrece un par de estrofas que no tienen desperdicio; ahí va una:

Sepan. A manderecha del poste rutinario
(Viniendo, claro está, desde el Nornoroeste)
Se aburre una osamenta -¿Color? Blanquiceleste-
Que da al corral de ovejas catadura de osario.

El conocimiento total puesto en manos de un pedante. Borges debió de divertirse escribiendo este cuento. En el mismo libro se encuentra también "El inmortal", que enumera las desdichas de una vida sin final o "La casa de Asterión", la historia del Minotauro liberada de su sesgo antropocéntrico. "La busca de Averroes" narra la inevitable derrota de toda traducción (o de toda escritura) y "Deutsches Requiem" nos pone en la piel de un verdugo que va a morir. Siento cierto desapego hacia estos textos, pero no puedo restarles ningún mérito: siguen conteniendo algunas de las mejores páginas de la literatura en español.

Otras obras de Jorge Luis Borges en ULAD: Aquí

domingo, 1 de noviembre de 2009

Jeff Lindsay: Querido Dexter

Idioma original: inglés
Título original: Dearly Devoted Dexter
Año de publicación: 2005
Valoración: Está bien

Tras la reseña sobre el primer libro de la saga de Dexter, hoy es el turno de la segunda novela, un relato de intriga mucho mejor trabado, elaborado y desarrollado que el primero.

Después de los encuentros inesperados y con trágicas consecuencias a los que se enfrenta Dexter en El oscuro pasajero, uno de sus compañeros, el sargento Doakes, está convencido de que Dexter oculta algo. Con el fin de descubrir su secreto, se dedica a seguirlo día y noche. Dexter, que ante todo es una personaextremadamente cuidadosa, se ve obligado a tomar infinidad de precauciones y a olvidarse, por el momento, de su próximo objetivo, otro pederasta más.

Sin embargo, repentinamente entra en escena un nuevo asesino en serie, sumamente sádico, que atrae la atención inmediata de Dexter. Además, parece existir una relación entre el sargento Doakes y este nuevo asesino, por lo que Dexter se involucra en la investigación tratando de descubrir algún detalle con el que poder alejar a Doakes. Pero no es sólo el interés personal lo que atrae a Dexter hacia este nuevo caso, sino también las técnicas particularmente sádicas que emplea el desconocido sobre sus víctimas, a quienes deja con vida pero mutiladas de por vida.

Jeff Lindsay nos ofrece en este segundo libro una historia atractiva, que engancha al lector. Una historia mejor elaborada que la de su primer libro, en particular, en lo que se refiere a la construcción de su personaje principal. Digamos que en el primer libro era tal su interés por hacerle ver al lector las contradicciones internas de Dexter, que se le iba la mano con los monólogos. En esta ocasión, Lindsay ha reducido el empleo de este recurso y nos permite conocer al personaje a través de sus acciones y no de sus pensamientos. En definitiva, como la vida misma.

Un libro entretenido para una tarde de sábado en el sofá.

Otros libros de Jeff Lindsay: El oscuro pasajeroDexter en la oscuridad

sábado, 31 de octubre de 2009

Tom Sharpe: Los Grope

Idioma original: inglés
Título original: The Gropes
Año de publicación: 2009
Valoración: Está bien

La familia Grope, una de las más antiguas de Inglaterra, fue fundada por Ursula Grope, la feísima criada de un convento, que un día encontró a un joven vikingo que se mareaba en el mar y había desertado. Como ningún otro invasor quería violarla y los hombres de la zona la consideraban demasiado fea para casarse con ella, decidió llevar al fornido nórdico a su cabaña y convertirlo en su marido. Así comenzó un feroz matriarcado en el que los hombres adoptan el apellido Grope y son anulados y utilizados únicamente para engendrar nuevas mujeres, que casi siempre resultan ser fornidas, feas y con un carácter insufrible. En los pocos casos en los que nace un niño, éste es ordenado sacerdote o enviado al mar.

A base de secuestrar a numerosos hombres y obligarlos a casarse con ellas (pues ninguno en su sano juicio haría tal cosa libremente), el matriarcado ha sobrevivido hasta el siglo XXI, momento en el que llega a la mansión Grope el joven Esmond Wiley, perteneciente a una familia más cursi y provinciana, que ha sido secuestrado por su tía Belinda, una Grope infiltrada en la sociedad burguesa, que pretende casarse con él y ser la nueva matriarca del clan. Y todo esto mientras el verdadero marido de Belinda está siendo investigado por actividades terroristas, el padre de Esmond ha desaparecido sin dejar rastro y la policía se plantea seriamente encerrar a su madre en un manicomio.

Como no podía ser de otra manera, Tom Sharpe nos presenta una novela donde la sociedad inglesa vuelve a ser ridiculizada y utilizada para protagonizar una divertidísima novela llena de enredos. A pesar de que el final resulta un poco soso, merece la pena leer este libro, donde el autor, que posee la merecida reputación de ser “el novelista más divertido de nuestros días” (The Times), demuestra que sigue estando en forma.

También de Tom Sharpe en ULADLos GropeBecas flacasLo peor de cada casa

viernes, 30 de octubre de 2009

Heidi James: Carbono

Idioma original: inglés
Título original: Carbon
Fecha de publicación: 2008
Valoración: Se deja leer

"Menudo personaje la Heidi James" es lo primero que me dije al ojear las portada y contraportada del extraño libro del que hoy escribo: Carbono. En la portada aparecía una mujer muy seria y de rasgos asiáticos sentada y tocada con alas de ángel negro o de alguna clase de insecto, quién sabe; y en la contraportada, estaban la cara y la (resumidísima) vida de la autora, la inglesa Heidi James, miembro de una nueva corriente literaria que aún no he investigado: los off-beat (o sea, que en cierto modo entroncan con los beat, digo yo...).

Carbono ha sido otro de mis descubrimientos bibliotequiles, tanto, que tengo el ¿honor? de ser el primer usuario de la biblioteca que frecuento que lo ha tomado en préstamo. Vamos, que el librín está nuevecito-nuevecito (atención enemigos de los ácaros de la novela decimonónica).

Lo que más me atrajo del libro en esta ocasión además de su lomo, seamos sinceros, fue su escaso número de páginas y su peculiar edición (porque se trata de un libro que parece un rectángulo al que algún literófago le ha cortado limpiamente un pedazo, dejándolo en forma de uno de esos pasteles llamados "relámpagos"). Pero la foto y la mini-bio de la autora también tenían lo suyo...

Heidi James, antítesis de su tocaya de los Alpes (sonrosada y feliz), es una morena de líneas afiladas y desafiantes estilo Ali McGraw que ha estudiado la sádica técnica del ballet durante años, y que ha trabajado de todo, desde recepcionista de una dominatrix, hasta secretaria en una gran multinacional, su trabajo actual. Y también se dice que se ha "licenciado en el Soho", saquen ustedes sus propias conclusiones...

¿Y que de qué va Carbono? Pues la verdad, es que importa bastante poco...Quiero decir, que lo bueno que tiene este libro que se lee en un cuarto de tarde es que permite degustar el potente, desagradable, violento e hipermatizado estilo de su autora, que va de iconoclasta y que tampoco es eso...Cosas peores le he leído a Henry Trópicos Miller; cosas peores he visto en Trainspotting...

Pero no le quitemos mérito a la muchacha, ¿eh?, que su obra pulp posmoderna está repleta de sensaciones, olores, sabores, sexo, bofetadas, tacos, marginalidad y decadencia y asco. Carbono, ouh yeah, yeah...

Que los hombres estamos hechos de carbono y que apestamos podría ser la moraleja, aunque en realidad cuente (algo de) la historia de dos mujeres de la misma familia, Pearl y Patricia, unidas además de por la sangre, por ciertas joyas de dudoso origen. Y una trama tan sencillita y poco currada da para meter (capricho de la James) a una dominatrix que hace toda clase de aberraciones sexuales a hombres importantísimos a cambio de ingentes cantidades de dinero (e incluso promesas de matrimonio); a más de un pobre diablo; algo de lesbianismo; una pizca de alusión a las drogas, y la ambición de las clases sociales bajas por medrar...

Pero bueno, que si se lee este libro es para descubrir a la, como diría un amigo mío, person de Heidi James: toda una person...