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domingo, 29 de marzo de 2026

Malcolm Devlin: Y entonces desperté

Idioma original: Inglés
Título original: And Then I Woke Up
Año de publicación: 2022
Traducción: Mª Pilar San Román
Valoración: Recomendable

Y entonces desperté es una novela de terror tan sencilla como efectiva. Además de enfocar de manera refrescante los géneros del apocalipsis y los zombies, entrega un contundente mensaje, lo cual aporta profundidad y enjundia al conjunto.

Transcurre en un mundo devastado por infectados violentos. El elemento diferencial de esta historia es que dichos infectados no son zombies, sino que tienen la percepción de la realidad alterada y ven a otras personas como tal. Los protagonistas de la historia, Spence y Leila, dos infectados rehabilitados, gestionan su pasado de manera distinta. Spence siente una culpa que le impide aceptar la postiza redención que los compasivos organismos oficiales reservan para los rehabilitados. Leila, en cambio... Bueno, mejor dejo que esto lo averigüen los lectores.

Llegados a este punto, me gustaría destacar unos cuantos apartados de Y entonces desperté que me hubiera gustado que se plantearan de otro modo:

  • Si bien el mensaje de la novela la engrandece y está muy bien focalizado, es quizá algo obvio y lineal.
  • Pese a que los protagonistas están adecuadamente diferenciados y caracterizados, sería más fácil simpatizar con ellos si su personalidad y motivaciones se hubieran espesado un poco.
  • Ojalá se exploraran más las formas en las que el gobierno pretende conseguir que los infectados vayan despertando, aunque comprendo que la novela no persigue crear un mundo detallado, por lo que con esbozar unas cuantas ideas interesantes sobre esto ya es suficiente.

Sea como fuere, Y entonces desperté es una vuelta de tuerca de las historias, por lo general algo gastadas, de apocalipsis y zombies. Aunque advierto que lo que la diferencia de sus compañeras de género no es solamente su concepto original, sino que también su tono reflexivo y el hecho de priorizar la psicología de sus personajes a la acción.

La imagen de la cubierta de la edición al español de Y entonces desperté me encanta. Realizada por el artista digital Samuel Araya, plasma con absoluta maestría una escena crucial de la novela.  

jueves, 12 de febrero de 2026

Max Brooks: Zombi - Guía de supervivencia

Idioma original: Inglés

Título original: The Zombie Survival Guide

Traducción: Raúl Sastre Letona

Año de publicación: 2003

Valoración: Muy recomendable (Imprescindible para fans del género)

Estoy convencido de que la COVID-19 quedó latente en las neuronas de una inmensa mayoría de las personas infectadas, obligándolas a actuar como zombis sin criterio; y de que, con el tiempo, se demostrarán secuelas tardías ligadas a una alteración del material genético neuronal. Se manifestarán, si mis estimaciones son correctas, como un adelgazamiento de la corteza cerebral, sobre todo del lóbulo frontal, ocasionando pérdida de juicio, peor estimación del riesgo, cambios de carácter, entre otros.

Este tipo de preocupaciones hicieron que este libro se sintiera como caído del cielo.

Un excelente ejercicio metaliterario: un volumen que podría estar, sin desentonar, en la mesita de noche de Robert Neville o en el librero de Joel Miller. Y, paradójicamente, el hecho de que el libro no pretenda en ningún momento ser “literario” lo vuelve más verosímil. Porque Zombi – Guía de supervivencia no es una novela, pero se lee como si lo fuera.

Lo brillante de Brooks es el tono. Escribe con la voz de un experto: sobrio, casi administrativo, con esa seriedad que suele asociarse a manuales médicos, guías de campo o instructivos militares. Ese registro, a medio camino entre el folleto de protección civil y el protocolo hospitalario, es el que vuelve plausible lo imposible. Y lo más importante, el humor. Presente entre líneas en todo el libro, con la obstinación con la que el libro insiste en tratar la fantasía como un asunto logístico.

Si uno decide entrarle al juego, el libro se disfruta de manera increíble. ¿Quién no ha imaginado escenarios elaborados en los que inmoviliza a un ladrón o rescata a una joven de ser violada en un callejón? De la misma manera, este manual de supervivencia te da todas las herramientas para ponerte en situaciones límite sin mancharte las manos: elegir armas, fortificar una casa, calcular rutas de escape, anticipar traiciones, administrar provisiones, organizar una comunidad.

Zombi – Guía de supervivencia es un libro que entiende el género desde un lugar poco común. Su mayor acierto es convertir la fantasía en algo tangible. Es, a la vez, un juego serio y una sátira discreta, y muy entretenida.

Otras obras de Mark Brooks en ULAD: Guerra mundial Z

lunes, 19 de marzo de 2018

Enric Aguilar: La Fallera Calavera

Idioma original: valenciano
Título original: La fallera calavera
Año de publicación: 2015
Valoración: ¡De categoría!  o sea... bueno, que te ríes

Tal vez alguno de ustedes, estimados seguidores de Un Libro Al Día, se encuentre ahora mismo, 19 de marzo, día de San José, en la abarrotada plaza del Ayuntamiento de Valencia, aguardando a que tenga lugar la última mascletà de las Fallas, un espectáculo pirotécnico-sensorial sin parangón en el mundo (con permiso de la Descarga de Cangas del Narcea) y decida amenizar la espera leyendo la reseña diaria de ULAD (si es que ningún carterista les ha mangado antes el smartphone). Pues han de saber que hace unos años, en ese mismo emplazamiento y misma fecha, tuvo lugar una súper-híper-mega-mascletà, la más grande de la Historia, en la que un desgraciado accidente provocó la muerte de una de las falleras de la Corte de Honor, que se encontraba, como es preceptivo, en el balcón del Ayuntamiento del Cap i Casal.

Una muerte que fue ocultada por los poderes públicos, comenzando por la poderosa Alcaldesa perpetua de la ciudad, de tal modo que al cabo de un año nadie recordaba lo sucedido... hasta que la fallera muerta, la Fallera Calavera, regresó de la tumba para averiguar la verdad y buscar venganza. No estaba sola en su empresa; por el camino se encontrará con otros emblemáticos zombis que la ayudarán: la Delicá de Gandía, una Bellea del Foc alicantina y nada menos que el legendario rey Jaume I, célebre sobre todo por haberle puesto nombre a la horchata... Zombis bastante simpáticos, en realidad, y nada proclives a zampar cerebros humanos, aunque nuestra fallera se vuelve irracional cuando se encuentra con, cómo no, una auténtica paella valenciana...

Ya se habrá dado cuenta, quien aún siga leyendo esto, que La Fallera Calavera no es, precisamente, una complicada novela de tesis, ni mucho menos un sesudo ensayo político sobre la valencianidad, aunque sí es evidente que toda la trama gira en torno a los símbolos más conocidos del País Val... quiero decir el Reino de Valen... la Comunid... en fin, la Región 39-47-N-0-37-O, como se la denomina en el libro. Cierto que eso dificultará su comprensión para aquel que no los conozca, ni tampoco las peculiaridades socio-políticas de Valencia en los últimos años, pero quien pille alguna de las alusiones se puede partir de risa, porque la ironía, o más bien la retranca mediterránea de la que hace gala la novela es considerable. Un libro, por cierto, que nació de manera harto peculiar: a partir de un juego de cartas con los personajes que aparecen aquí, y del que, al parecer, se realizan incluso encuentros y campeonatos.

Ahora bien, por mucha coña que se traiga, el libro no deja de ser un homenaje a la (bien que autodenominada) millor terreta del món. Pero a su manera: de ahí que aparezcan incluso elementos de lo más chocarrero o personajes variopintos, como la ya citada Alcaldesa (*) o el recordado Joan Monleón -con sus "monleonetes", claro-, mítico presentador de Canal 9 (la televisión zombi por excelencia, por cierto) en los 90. Y vale que no es una de las joyas de la literatura valenciana; ni es el Tirant lo Blanch ni los poemas de Aúsias March ni de Vicent Andrés Estellés. Ni tan siquiera uno de los innumerables novelas de Blasco Ibáñez o un cómic de Daniel Torres o Paco Roca, pero... xé, qué voléu? No todo van a ser autores austrohúngaros rarunos y cosas así... ; )


(*) Para los muchos indignados de piel fina que pululan por la Red (ya sé que no frecuentan este blog, pero por si acaso), hay que precisar que la figura de la Alcaldesa, a pesar de que sus rasgos y características guardan un asombroso parecido con los de la finada Rita Barberá, no pretende hacer una burla irrespetuosa y ventajista de alguien que ya no se encuentra entre nosotros, puesto que el libro se publicó en el 2015 y doña Rita pasó en 2016 a disfrutar del "caloret" eterno. Del "caloret faller", se entiende, no del otro...



Casi lo olvido: con ilustraciones de Esther Méndez 



sábado, 6 de septiembre de 2014

John Ajvide Lindqvist: Descansa en paz

Idioma original: sueco
Título original: Hanteringen av odöda
Año de publicación: 2005
Valoración: Está bien

Hoy, una lectura ligera para el fin de semana: la novela de terror zombi Descansa en paz, de John Ajvide Lindqvist, el autor que se hizo famoso con Déjame entrar, una original novela de vampiros que dio lugar a dos adaptaciones cinematográficas. Descansa en paz intenta hacer con los zombis algo parecido a lo que Déjame entrar hacía con los vampiros: revisitar el género desde coordenadas nuevas, huyendo de la repetición de los mismos tópicos de siempre; y lo consigue solo en parte, porque al final acaba repitiendo los clichés del terror más comercial, tipo Stephen King, pero sin conseguir ser Stephen King.

El planteamiento de la novela es interesante: en Suecia se produce una extraña tormenta eléctrica que hace que los electrodomésticos no puedan ser apagados y que provoca un extraño dolor de cabeza a todos sus habitantes; cuando la tormenta pasa, los muertos (recientes) comienzan a despertar y levantarse de sus tumbas. Pero no son los clásicos zombis rabiosos come-carne de las películas de terror, sino, simplemente, personas muertas que han vuelto a la vida, en diversos estados de descomposición y aparentemente sin consciencia ni inteligencia.

A partir de este planteamiento, la novela apunta algunas cuestiones que podrían haber dado lugar a una novela que se convirtise en referente del género, como Guerra Mundial Z: ¿cómo reaccionan las personas ante este retorno de sus familiares muertos? ¿Y cómo reaccionan las autoridades? ¿Tienen estos "redivivos" derechos humanos como los vivos? ¿Es legítimo experimentar con ellos o recluirlos en un campo  (Recordemos que los zombis son, o pueden ser, una representación del "otro", del modo en que se conceptualiza lo diferente en una sociedad, así que estas preguntas no son triviales).

La pena es que Lindqvist no profundiza en estas preguntas y prefiere centrarse en tres aspectos que me parecen mucho menos interesantes: el aspecto melodramático, el religioso y el terrorífico (en su versión hollywoodiense de terror-acción). El melodrama aparece muy pronto, con escenas de sentimentalismo exagerado y demasiada insistencia en pobrecitos niños muertos o huérfanos. Lo místico-religioso se introduce con el debate sobre la existencia del alma, y con una improbable aparición mariana que no es exactamente lo que parece. Para cuando termina la obra, ya no queda casi nada de su planteamiento original, y lo que tenemos es otra novela en la que los zombis son peligrosos y los vivos tienen que hacer todo lo posible por escapar de ellos.

Desde luego, es una novela que se lee bien: tiene acción, tiene uno de esos estilos transparentes en los que uno ni siquiera repara (en la traducción de Gema Pecharromán, pero supongo que también en el original) y durante gran parte del texto nos interesa saber qué pasará con los personajes (confieso que al final perdí el interés por la mayoría de ellos). Pero si hubiera sido más fiel a su planteamiento, si hubiera insistido más en los conflictos individuales y colectivos que provocaría un fenómeno como este en una sociedad como la sueca, creo que habría dado un texto mucho más rompedor dentro de su género. Quizás menos comercial, pero seguramente más memorable.

También de Lindqvist en ULAD: Déjame entrar