domingo, 29 de marzo de 2020

Zoom: El gato negro, de Edgar Allan Poe

Idioma original: inglés
Título original: The Black Cat
Año de publicación: 1843
Valoración: Recomendable

No creo desvelar nada nuevo si digo que la literatura de terror no se encuentra precisamente en mi zona de confort, y por tanto quizá no me es fácil apreciarla debidamente. De Edgar Allan Poe había leído algunas cosas anteriores, creo que Los crímenes de la calle Morgue, Los hechos del caso de M. Valdemar y puede que alguna más. Los relatos de Poe son tan conocidos y se han prodigado de tantas maneras que seguramente conocemos muchos de ellos, por leídos o vistos en alguno de sus formatos, sin conciencia de quién es su autor. 

El gato negro es un relato muy breve, que reúne pequeñas gotas de distintos subgéneros, el terror psicológico, la intriga policial, el rollo sobrenatural, hasta algo de gore. El protagonista es un tipo de natural apacible que sufre una transformación brutal empujado por el alcohol, probablemente acompañado de algunas otras circunstancias. El desequilibrio de este sujeto está espléndidamente presentado, narrado en primera persona sin muchos detalles, los suficientes para resultar estremecedor. Y el gato, claro, el gato negro, uno de esos animales llamados a materializar el misterio, la encarnación de fuerzas oscuras, el mal en su forma más refinada. Nada que ver con el inocente pangolín, ya ven ustedes.

La atmósfera de desasosiego se introduce en el lector desde el principio, y sabemos que ocurrirá algo horrible, pero Poe evita que podamos intuir qué es, incrementa la tensión sin dar ninguna pista, porque se reserva  con celo las escenas de mayor desgarro. El resultado es una cierta desazón, el cóctel entre la certeza de la catástrofe y la incertidumbre sobre su naturaleza. 

La deriva psicológica del protagonista es el combustible de la tragedia. Él lo cuenta, apesadumbrado, sí, pero con la pausa y la frialdad necesarias para transmitir fielmente el proceso. Aparte de este personaje, sólo el gato tiene entidad para ocupar parte de la escena, lo demás es por completo secundario, casi inexistente, incluida la esposa del protagonista, limitada a ser objeto, no sujeto, de la acción. Esta concentración de figuras –el actor único y el gato antagonista- hace más claustrofóbico el desarrollo de la narración, como si nada importase al margen de ellas dos, un extraño combate exclusivo entre la furia humana y un poder misterioso, posiblemente maligno, no está claro.

Es indudable que Poe tiene un instinto especial para narrar este tipo de historias. Dosifica los elementos, los mezcla y alterna según los tiempos, el lenguaje no interfiere en la misión (esa sobrecarga de adjetivos que acompaña a Lovecraft, por ejemplo) y resulta moderno, limpio, eficaz. Un puñado de páginas que se leen sin sentir pero que dejan una incomodidad, la sensación de habernos movido por atmósferas insanas, de haber asistido a la eclosión de la maldad, al imperio de la violencia, la sinrazón, la venganza. Quizá hasta alguna forma de justicia ciega.

También de Edgar Allan Poe en ULAD: Berenice / LigeiaNarraciones extraordinarias

13 comentarios:

Juan G. B. dijo...

Creo que somos muchos los que, aunque luego nuestros gustos se hayan diversificado y ampliado, desde la pubertad tenemos tatuado a Poe en nuestra alma de lectores...
Buena reseña, compañero!

Carlos Andia dijo...

Es la sensación a la que me refería al principio: hemos leído tantos relatos de Poe y visto adaptaciones a la tele y quizá al teatro, que seguramente conocemos muchos de ellos sin saber que eran suyos.

Saludos!

1984 dijo...

No soy objetivo a la hora de valorar a Poe porque me encanta desde que era un crío. Para mí es un genio. No únicamente un buenísimo escritor: un genio. Sus relatos de horror tienen una fuerza hipnótica que arrastra al lector, lo fascina, hasta dejarlo acojonado por completo. Esa manera que tiene de narrar tan fría e imperturbable, propia de un cirujano, es maravillosa; es un horror desnudo, sin el barroquismo pulp de un Lovecraft, como dice muy bien Carlos. Desde luego, Lovecraft es Lovecraft, quede claro, pero al lado de Poe no es más que un "parodista involuntario", en opinión de Borges. En el caso de "El gato negro" hay un crescendo dramático insuperable en la historia que nos cuenta en primera persona su perturbado protagonista, hasta llegar al "cadáver ya muy corrompido y cubierto de sangre coagulada"; y encima del cadáver emparedado de la mujer, el gato maléfico que miraba con un solo ojo. La fuerza visual de esa escena es espeluznante. Nunca queda claro si estamos ante un caso de posesión demoníaca (el gato de marras como símbolo del mal etc) o sencillamente ante el monólogo de un loco. Esta ambigüedad (cuento fantástico-simple crónica negra) enriquece la historia, porque su protagonista-narrador se presenta a la vez como víctima y verdugo. Poe en este sentido es plenamente moderno, el horror está dentro del individuo, en su psique, y no montado en una escoba o con colmillos y capa. Además, Poe apuntó, en la primera mitad del siglo XIX nada menos, a los efectos alienantes de las multitudes urbanas. Ahí está "El hombre en la multitud", con un alguien que busca desesperadamente el rebaño para no perderse definitivamente a sí mismo. Como todos los genios, Poe fue un precursor. Ahora, que si tengo que elegir el cuento que más miedo me dio de todos los suyos, me quedo con "El entierro prematuro." No es de los mejores de Poe, cierto; pero a mí me dejó temblando.

beatrizrodriguezsoto dijo...

Muy lograda tu reseña, Carlos. Es cierto que el protagonista del relato nos va llevando al desenlace, él tranquilo pero aterrando cada vez un poco más al lector. Él mismo es víctima del alcohol, de la perversidad, incluso, quién sabe, del poder enigmático y sobrenatural de un gato.
En mi adolescencia circulaban muchísimo las historias de Poe. Y aun después de leídas repetidamente siempre inquietaban porque no hay en ellas un misterio que después de esclarecido deja de dar miedo sino porque el misterio no deja de ser misterio .
A mí, tan mayor, ahora me hacen gracia. Y, por eso de que siempre me interesan más los escritores que sus novelas, siento pena por Poe. Miro la reproducción de su daguerrotipo y me impresiona algo que hay en sus ojos. Y me apena que muriese a los cuarenta años, después de andar rodando cuatro días borracho y en un ataque de deliriun tremens y con la identidad perdida.
Saludos

Diego dijo...

Poe es mucho más que un escritor de terror (parece que en eso coincidimos todos) también estoy muy de acuerdo con 1984 de que Lovecraft juega en una liga inferior.
Y si... El entierro prematuro, La verdad sobre el caso del señor Valdemar, Berenice y La caída de la casa Usher son cuentos que leí hace mil años pero aún recuerdo las imágenes escalofriantes que me provocaron.

Carlos Andia dijo...

Pues yo creo que con vuestras aportaciones ha quedado bien completa la reseña que yo solo pude esbozar un poco por encima. ULAD lo hacemos entre todos.

Saludos y gracias a los tres.

Anónimo dijo...

Poe...como exclaman los brasileros, Meu deus!

Tanto para decir de Edgar Allan Poe. Sus Narraciones extraordinarias hicieron las delicias de mi pubertad y adolescencia, además de haber causado mis peores pesadillas. Ligeia, El pozo y el péndulo, La barrica del amontillado, La máscara de la muerte roja y tantos otros.

Cómo no recordar las adaptaciones cinematográficas de Roger Corman, con el gran Vincent Price como protagonista de la mayoría de ellas? Acompañado por Peter Lorre en El Cuervo.

Fue además quien me inició en la literatura policial: La carta robada, Los crímenes de la Rue Morgue. Arsen Dupin, precursor de Sherlock Holmes y una larga serie de maravillosos detectives.

Un genio, como señalan otros comentaristas. Y sí, jugador de grandes ligas al lado de otros escritores del genero como Lovecraft.

Una apostilla del Siglo XXI: acabo de ver en Netflix la segunda temporada de la serie de ciencia ficción Altered Carbon. La primera muy original, la segunda un bodrio. Pero en ambas sobresale nítidamente un personaje que no solamente se llama Poe, sino que es la versión en IA del mismo. Un explicito homenaje. merecidísimo.

El Puma

Carlos Andia dijo...

Poe como parte del paisaje de nuestra adolescencia, en eso parece que coincidimos. Y sobre eso apunto: ¿se le ha dejado olvidado es estos tiempos recientes, o se le da por superado a base de zombis, acción por un tubo y cosas así?

Gracias por contar contigo, Puma. Un saludo.

Anónimo dijo...

No soy aficionado al terror pero no por ello he dejado de leer la estupenda reseña. Gracias Carlos. Mayor Thompson

Carlos Andia dijo...

Gracias, Mayor. Un placer que nos acompañes.

Besay dijo...

Yo considero a "El corazón delator" un relato superior, eso teniendo en cuenta que comparten la misma estructura: personaje loco, asesinato injustificado y desenlace en el que son descubiertos por el objeto de su crimen. Cambian algunos detalles, pero la estructura es la misma. Podría considerar a "El barril de Amontillado", que también me parece superior, dentro de los que usa este esquema, pero como difiere en cierta medida no lo incluyo.
Siempre me ha resultado extraño cómo este relato de Poe se ha convertido en el más famoso si tenemos en cuenta que tiene muchos mejor construidos y muy superiores. "El caso Valdemar", "Hop frog", "La máscara de la muerte roja", "Descenso al Maelstrom" o "El rey Peste", este último en concreto mi favorito, son excelentes relatos que apenas se suelen ser mencionados a pesar de que, a título personal, los considero algunos de los mejores relatos de terror que se han escrito. Pareciera que Poe es hombre de un único cuento, cuando este en cuestión no muestra ni un ápice de sus muchas capacidades para crear imágenes perturbadora.
Un placer como siempre leer este blog que hace una labor tan necesaria. Gracias a vosotros he podido descubrir autores interesantes como Eduardo Halfon, que se cuenta ya entre mis favoritos. Un saludo y seguid así, necesitamos más gente como vosotros.

Carlos Andia dijo...

Muchas gracias a ti, Besay. Está claro que entre los comentaristas hay profundos conocedores de la obra de Poe, desde luego mucho más expertos que el propio reseñista, así que, como apuntaba antes, la reseña no se puede considerar completa sin los comentarios que la acompañan.

Por añadir algún dato curioso más, hay un disco de The Alan Parsons Project que traslada a la música (o eso pretendía) la atmósfera de las obras de Poe, que dan título no sé si a todos o a varios de los cortes. Se llama 'Tales of mistery and imagination' y, aunque hoy día quizá suene algo antiguo, está bastante bien.

Saludos.

Anónimo dijo...

Hola, familia uladiana:
A mí de las versiones de Poe, me gusta mucho la de "El cuervo" de los Simpson, en uno de los especiales de Halloween; creo que es de los 90.

Saludos