jueves, 9 de febrero de 2017

Kurban Said: Alí y Nino

Idioma original: alemán (idioma de publicación), escrito en azerí
Título original: Ali und Nino
Traducción: Isabel Payno
Año de publicación: 2.012 (edición actual) / 1.937 (primera publicación)
Valoración: Recomendable

Alí es un joven azerí, musulmán de familia aristocrática; Nino es una chica, casi adolescente, georgiana y cristiana, a quien se acaba de reconocer el título de princesa. La faja del libro dice ‘El libro más importante de la literatura de Azerbaiyán’, hasta ahí nada que objetar -vamos, que no tengo ni idea. Y luego sigue: ‘Un Romeo y Julieta ambientado en Asia a principios del siglo XX’. Un Romeo y Julieta, y ¡esto lo dice ‘Libros del Asteroide’!. El fin debe estar más cerca de lo que pensaba. No, señores, no, no toda novela en la que haya una relación amorosa es un ‘Romeo y Julieta’, no seamos tan simples. 

Como fácilmente se puede deducir, las cosas no son fáciles para los protagonistas de la historia a causa de sus diferencias en nacionalidad, religión y cultura, ésta última de forma especial, aunque muy directamente relacionada con las anteriores. Desde las primeras páginas tenemos el choque, la tensión permanente entre el alma europea de la princesa georgiana y la asiática del noble musulmán, que conviven en Bakú, la capital azerí que oscila entre los dos mundos. Además, de las entrañas de la tierra han empezado a brotar inmensos chorros de petróleo, lo que aún agudizará las contradicciones entre tradición y modernidad. 

El panorama es bastante complejo, por no decir diabólico. Al sur del Cáucaso, azeríes y georgianos conviven más o menos en paz con los armenios, y todos ellos se encuentran bajo la dominación rusa. Estalla la I Guerra Mundial y muchos dudan por qué bando decantarse; pero la cosa aún se complica más cuando Turquía entra en la guerra porque se trata de un Estado musulmán, pero tampoco está tan claro, porque los azeríes son chiíes y los turcos suníes, de modo que son enemigos irreconciliables. 

Vamos, un paisaje entretenido, que se va poniendo de manifiesto con suma eficacia y sencillez a lo largo del relato. Así que nada de ‘Romeo y Julieta’: Alí y Nino son desde luego los personajes fundamentales, y su relación se ve zarandeada por las convulsas y cambiantes circunstancias en que se ven envueltos. Pero su historia de amor no es más que el esqueleto que sustenta lo que el autor realmente está contando, esa dualidad imposible en que vive el pequeño país al borde del Caspio. Este es el auténtico protagonista de la novela, una región que ha conocido invasiones y vecinos diferentes durante milenos, hasta constituir una complicada ensalada de culturas, religiones y lenguas. Esta frágil construcción se mantiene en un equilibrio precario, fundado en la tolerancia, hasta que las circunstancias se desatan, y esa sociedad plural parece resultar inviable.

Todo ello, como decía antes, lo define con acierto Kurban Said, con ecuanimidad y sin cargar las tintas. Pero otra cosa es el plano narrativo. La pareja de enamorados tiene cierta entidad en tanto que personajes, pero no así el resto, que sirven apenas de decorado, sin perfiles muy definidos. El propio relato queda en bastante poco al margen del escenario histórico que se presenta. Más que un argumento sólido o un relato estructurado lo que tenemos en una sucesión de episodios que parecen meros instrumentos para ir dibujando el mosaico que constituye el verdadero tronco de la novela: el mundo contradictorio de Bakú, la sociedad rural del Daguestán, los joviales y efusivos georgianos, la Persia hierática y decadente, obsesionada con sus protocolos.

De forma que, si nos atenemos exclusivamente a su valor como ficción literaria, el libro quizá se quedaría en un ‘Está bien’; pero como aporta un escenario histórico-político muy interesante y bastante infrecuente, descrito además con talento y habilidad, pasa por lo menos a ‘Recomendable’.

PD: No puedo evitar la atracción por las autorías oscuras, misteriosas o controvertidas. En este caso, parece ser que ‘Kurban Said’ es un seudónimo que no se sabe bien a qué autor corresponde. Las opciones se reparten entre Yusif Vazir Chamanzaminli y Lev Nussimbaum, más conocido (bueno, algo conocido) como Essad Bey, de origen judío. Parece que el primero pudo ser el autor de la mayor parte del libro, mientras el segundo lo plagió, incorporando pasajes también fusilados de un tercer escritor, éste georgiano. Por su parte, una baronesa alemana registró el seudónimo y lo publicó por primera vez en Viena, en alemán. Vamos, como para escribir otra novela sobre el propio libro y sus peripecias. 

9 comentarios:

Koldo CF dijo...

Pude leer este libro hace años, antes de que lo sacara Libros del Asteroide, y me quedé con una sensación muy parecida. También creo que tiene más valor como curiosidad o como obra "exótica" que como ficción. Además, así ya tenemos cubiertos los escritores georgianos o azerís por un tiempo.

Un abrazo

Carlos Andia dijo...

Vaya, me alegro que coincidas conmigo, que ya empezaba a pensar que me estaba convirtiendo en un cascarrabias al que nada le parecía bastante bueno. Aunque lo cierto es que el libro se lee con agrado, y tiene el interés geopolítico y cultural que indicaba.

¡Y encima, he tenido el honor de añadir las nuevas etiquetas de la literatura de Azerbaiyán, que todavía no teníamos en ULAD!

Saludos!

maría dijo...

También de acuerdo contigo, la historia es un "sin más" pero lo que me gustó fueron los paisajes y tener a mano una civilización desconocida. Una vez coincidí en un curso con una chica de por allí, me preguntó si sabía donde se encontraba su país...

Carlos Andia dijo...

Parece que hay unanimidad en la valoración. En todo caso, aunque no sea una joya, me parece un libro que no es desdeñable, y el escenario histórico y cultural es muy interesante.

Muchas gracias por tu aportación, María.

Icíar dijo...

Yo lo encontré una auténtica joya. El escenario político como indicas es fantástico, la historia de amor de ellos, es verdad que no está a la altura de las historias románticas, aunque precisamente por eso me gustó, y luego está la forma en qué se expresa el escritor, cómo queda escrito, una auténtica maravilla.

Carlos Andia dijo...

Sí, probablemente la historia de amor es una excusa para presentar esa diversidad de culturas, y hasta qué punto terminan calando en los distintos personajes. Y el conjunto resulta atractivo, que es de lo que se trata.

Encantados de contar con tu opinión, Iciar. Un saludo.

Leire Du dijo...

Como detalle curioso,existe una escultura en Batumi, Georgia, creada por la escultora Tamara Kvesitadze, que se inspiró en la novela "Alí y Nino" para hacer dos enormes figuras de acero que miden 8 metros. Se instalaron en 2010 y simbolizan una trágica historia de amor, la de Alí y Nino. La escultura simboliza el abrazo que se dan para despedirse en la bahía donde se encuentra el monumento.
Todos los días a las 7 de la tarde se juntan ambas figuras simbolizando ese abrazo,fusionándose hasta sólo quedar una:la figura femenina.

Carlos Andia dijo...

Pues sí que es curioso. Hombre, para mi gusto la escultura es una cosa bastante hortera, pero llamativo sí que es, la verdad. Se puede ver en youtube https://www.youtube.com/watch?v=Lir-RCnPpsU

Gracias por la aportación, Leire.

Juan G. B. dijo...

Coincido con Carlos, pero también he de decir que en comparación con los horrores que nos emboscan en tantas y tantas rotondas españolas, es de un buen gusto exquisito... ; )