También de Emore Leonard en ULAD: El día de Hitler
jueves, 20 de marzo de 2014
Elmore Leonard: Mr. Paradise
También de Emore Leonard en ULAD: El día de Hitler
lunes, 20 de abril de 2015
Elmore Leonard: El día de Hitler
Idioma original: inglésTítulo original: Up in Honey's Room
Año de publicación: 2007
Traductora: Catalina Martínez Muñoz
Valoración: recomendable
Lo que va a encontrar aquí es una novela que le traslade al mes de Abril de 1945, Mientras la II Guerra Mundial se acerca a su fin, una serie de peculiares personajes confluyen en Detroit, la ciudad del motor, llamada entonces "el arsenal de la democracia", por su potente industria volcada en la producción de armamento (incluidas las empresas de un conocido filonazi como era Henry Ford). Allí se juntan una serie de peculiares personajes, vinculados a la red de espionaje alemán, que allí dirige la supuesta condesa ucraniana Vera Mezwa, junto a su ambiguo mayordomo Bo: tipejos como Joe Aubrey, Gran Dragón del Klan de Georgia o Walter Schoen, un carnicero nacido en Alemania, que se parece asombrosamente a Heynrich Himmler, hasta el punto de que cree ser su hermano gemelo...claro que en detroit también está su hermosa y desenvuelta ex-mujer, Honey. Y en ese momento, también un par de soldados alemanes del Afrika Korps, fugados de un campo de prisioneros de Oklahoma... En busca de estos dos es por lo que aparece por la ciudad el marshal Carl Webster, uno de los policías más famosos del país, y cuyas primeras aventuras ya nos contaba Leonard en Un tipo implacable.
Con todos estos personajes y circunstancias -añadamos que el fanático Schoen le quiere hacer a Hitler un regalo de cumpleaños a la altura de su devoción por él-, Leonard va tejiendo una trama que nos conduce hacia el imprevisible desenlace, pero, fiel a su estilo, lo hace sin estridencias, relajadamente, a través de coincidencias, conversaciones jocosamente irónicas; muchas copas y más copas, y momentos de un erotismo refrescante y no menos irónico... Como de costumbre en las novelas de este escritor, los protagonistas son tipos ingeniosos y desenvueltos, que saben tratar a las mujeres, y éstas son inteligentes, atractivas y desinhibidas. Los malos, por lo general estúpidos, aunque nos siempre... Una novela que se va leyendo sin dificultad y con creciente placer, como quien disfruta de un Dry Martini o un Whisky sour junto a una agradable compañía... aunque sin obviar los toques ácidos e incluso amargos que nos sacuden al llegar las escenas de violencia, que aparecen con la inexorable facilidad que las de sexo en la novelas de Leonard y que, quizás por ello, a la postre resultan más efectivas que efectistas.
Así que, por favor, improbable lector nazinauta: en vez de salir esta noche a festejar a tu líder pintando en las paredes 14/88, "cruces chuecas" -que diría Paco Ignacio Taibo II - o injuriar inocentes runas nórdicas, hazme caso y quédate en casa leyendo un libro (siempre que no sea Mein Kampf , claro está), que saldrás ganando... Si es de Elmore Leonard, mejor.
Otros libros de Elmore Leonard reseñados en Un Libro Al Día: Mr. Paradise
viernes, 30 de agosto de 2019
Joe R. Landsdale: Una temporada salvaje
viernes, 3 de diciembre de 2021
Tochoweek V #5 Stephen King: Billy Summers
Vale, ya sé lo que estaréis pensando: que mientras mis compañeros/eras del blog se dejaban las pestañas leyendo tochacos de mil páginas de autores que parecen haberlos escrito con el palo de la escoba metido por el de lo más sesudo y selecto del panorama literario, yo me lo he estado pasando chupete con un best-seller del Rey de los mismos y de Maine. Ante esa sospecha, sólo puede decir dos cosas. SÍ, eso he hecho; tenéis toda la razón. Y, en segundo lugar, señalar que reseñar cualquier libro del Rey no es sólo un placer, sino UN SERVICIO PÚBLICO. Más aún si se trata de su más reciente novela (que siempre puede ser la última, que el hombre tiene ya una edad, por el amor de Dios). Además, cualquier año de éstos los de la Academia Sueca entran en razón y le dan el Nobel, y ya veréis lo que vais a poder presumir de conocer al dedillo su obra, gracias a Un Libro Al Día (el auténtico, rechace imitaciones).
Dicho esto, y a pesar de que estamos hablando del escritor vivo, y posiblemente la persona sobre la faz de la Tierra, más guay que existe, lo cortés no quita lo valiente y la obligación de cualquier reseñista de ULAD es dar su sincera opinión sobre los libros hayamos sido o no sobornados por la editorial que los publica. En este caso, hay que dejar claro desde el principio que ésta no es una de las novelas de corte fantástico o de terror de Stephen King; pertenece, más bien a su vertiente "realista", si se puede considerar tal un noir -de aquella manera- sobre un asesino a sueldo que debe esperar a su víctima en un pequeña ciudad del Sur de EEUU; como no saben cuando deberá llevar a cabo el "trabajo", la excusa que se les ocurre a sus contratantes para justificar la estancia en la ciudad de Billy Summers -el killer- es que se trata de un escritor que necesita un lugar tranquilo para acabar su libro... Y aquí está la gracia de la historia, porque Billy, aunque por precaución intenta parecer más tonto de lo que es, en realidad resulta ser un avezado lector y toma esta coartada como una oportunidad para dar el salto a la escritura, comenzando a redactar su propia y dura autobiografía novelada.
Así pues, nos encontramos con dos novelas en una o, mejor dicho, una novela (incluso más) dentro de otra: por un lado , una novela negra, más Elmore Leonard que James Ellroy (quizás un poco Don Winslow, si se quiere), que en parte recuerda a la hipnótica minuciosidad de Chacal, pero que luego remite a una historia de venganza(s). O también de redención del protagonista, a partir de cierto acontecimiento inesperado... Por lo que respecta, a la "novela dentro de la novela", nos ofrece una historia de crecimiento de un chico de la "basura blanca" y también un relato bélico, en este caso de la guerra de Irak en 2004. Además, y aunque sea a través del protagonista-autor del mismo, King nos regala alguna que otra reflexión de lo más interesante sobre el acto de escribir, algunas perlas se diría que sacadas de su Mientras escribo.
Huelga decir que en esta novela encontramos la agilidad y el dominio narrativo que el Rey ha demostrado ya en multitud de ocasiones, así como la verosimilitud en los detalles que caracteriza a sus historias: los personajes compran en el Wal-Mart, comen en cadenas de hamburguesería y duermen en moteles baratos. Además, se incluyen referencias a películas bien conocidas, series de Netflix y libros -incluso, como suele hacer a veces King, a alguno de los suyos-; por no hablar de las referencias a la etapa trumpista en la que se desarrolla la acción. Aunque es cierto que la situación en sí no resulta demasiado realista , pero tampoco nos vamos a poner melindrosos a estas alturas con el autor de It, El misterio de Salem's Lot o La niebla... Tampoco resulta del todo verosímil el protagonista de la novela: aparte de ser un trasunto de otros "héroes tranquilos" habituales en las novelas de King, resulta ser un tío culto, empático y de lo más majete con niños y mayores que, sobre todo a partir de cierto momento, más que un encallecido asesino asueldo y veterano de guerra 8de una guerra de invasión, no lo olvidemos), se diría un caballero de brillante armadura, aun convenientemente camuflado para desenvolverse con naturalidad en la América Profunda...
Da igual, porque tampoco es que uno busque realismo a ultranza en las novelas de King, ni que fuera Zola, caramba...;) Incluso en una como ésta, en la que el punto sobrenatural -que lo hay- está reducido a una mínima expresión, no es eso lo que sus lectores pedimos; lo que buscamos es una lectura que nos atrape, nos arrebate y no nos suelte hasta que hayamos acabado de conocer lasa aventuras y desventuras de sus personajes, tan de carne y hueso, por otra parte... Y con ese Billy Summers el Rey lo consigue, una vez más.
Más libros de Su Majestad reseñados en Un Libro Al Día: here
domingo, 14 de septiembre de 2014
Sara Gran: Claire DeWitt y la Ciudad de los Muertos
Título original: Claire DeWitt and the City Of the DeadAño de publicación: 2011
Traductor: Ricard Vela Pàmies
Valoración: recomendable
Claire DeWitt (autoproclamada "la mejor detective del mundo"). La "Ciudad de los Muertos", por su parte, resulta ser Nueva Orleans en el 2007, un año y pico después del huracán Katrina, y donde DeWitt, que no había vuelto a esa ciudad en varios años, desde el asesinato de la que fue su mentora, acepta el caso de averiguar qué ha sido de un ayudante del fiscal del distrito, desaparecido desde la tormenta. El escenario de esta novela de misterio se nos presenta, pues, de lo más sugerente: a la idiosincrasia local se le suman los destrozos causados por el huracán (y el post-huracán) y la propia decadencia de la ciudad (la que tiene la tasa más alta de crímenes en EEUU, junto con la más baja de condenas por esos mismos crímenes).
Y sin embargo... el caso es que todo este artefacto literario-detectivesco funciona y bastante bien. En parte, ello se debe al ágil estilo narrativo de Gran, que sabe ser descriptivo sin caer en la prolijidad y reflexivo sin ser plúmbeo. También gracias a un sentido del humor auto infligido y socarrón. Un estilo de investigación que oscila entre la observación deductiva de un Sherlock Holmes (salvando las distancias) y el "apaleamiento de nubes" del comisario Adamsberg, de la magnífica Fred Vargas (salvando no menos distancias): aquí también se trata más de saber reconocer las pistas que de encontrarlas.
Y además, un pulso para contarnos la calle y sus sufridos personajes que recuerda un poco (¡ojo, sólo un poco!; tampoco nos volvamos locos) el de otro amante de Nueva Orleans, el maestro Elmore Leonard. Quizá se pueda aducir que el encaje entre ese mundo onírico, lleno de señales esotéricas y la cruda realidad de la trama en sí, y que supone uno de los mayores atractivos de la novela; que ese encaje, digo, no resulte tan ajustado como debería. Cierto, aunque creo que en este caso, no se puede considerar como un demérito de la novela, sino, todo lo más, un aspecto a mejorar en posteriores entregas de esta detective. Porque, al final, lo que podemos sacar de Claire DeWitt y la Ciudad de los Muertos es una escritora y un personaje a seguir en el futuro. Y un nuevo título sobre una ciudad ya legendaria donde la diferencia entre vivos y muertos es mucho más difusa de lo que podríamos pensar. Si es que existe, en algún sitio.


