sábado, 9 de septiembre de 2017

Moyshe Kulbak: Los zelmenianos

Idioma original: Yiddish
Título original: Zelmenyaner
Traducción: Rhoda Henelde y Jacob Abecasis
Año de publicación: 1931 (libro 1) y 1935 (libro 2)
Valoración: Recomendable (o algo más)

Que las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del sigo XX fueron tiempos de radicales transformaciones (tecnológicas, económicas y políticas, fundamentalmente) es algo innegable. Así, en el ámbito tecnológico tenemos la bombilla eléctrica, la radio o el cinematógrafo. Y en el ámbito político, la Comuna de París, la Primera Guerra Mundial o la Revolución Rusa.

Cuento esto porque "Los zelmenianos" es un libro acerca de la influencia de esos cambios, sobre todo los que origina la Revolución Rusa, en una comunidad tradicional judía.

Los "zelmenianos" son los descendientes de reb Zelmele, judío llegado desde la "Rusia profunda" a territorio de la actual Bielorrusia alrededor de 1864. En Bielorrusia se establecen en un "patio", en el que convivirán (en un decir) tres generaciones de zelmenianos, que será escenario de prácticamente todo el libro, como si de una obra de teatro se tratara.

Como digo, conviven tres generaciones de zelmenianos:. reb Zelmele, su esposa Basche y los hijos y nietos (yernos, nueras, sobrinos y demás familia). Las dos primeras generaciones son hijas de la tradición, cumplen los preceptos que establece la ley y desempeñan oficios también tradicionales, como el de sastre, curtidor o relojero. Por contra, la tercera generación es hija de la Revolución y trata de romper con la secular tradición familiar.

El enfrentamiento está servido. Los mayores ven con recelo cualquier novedad impulsada por los jovenes, ya sea la electricidad, la radio, el cine, las fábricas y granjas colectivizadas, una campaña de alfabetización, el matrimonio con "gentiles" o el nombre de los nietos, y los jóvenes ven a sus mayores como seres aburguesados y anquilosados en la tradición. Pero el enfrentamiento no es solo intergeneracional, sino que entre los miembros de una misma generación también se producen choques. 

Dos aspectos destacan por encima de todo en la novela. El primero es el humor con el que Kulbak trata el tema. Pese a que puede parecer una novela costumbrista con su punto trágico, por el desmoronamiento de una forma de vida, Kulbak da a las diferentes escenas un toque satírico, con sus dosis de humor absurdo, surrealista y negro, por momentos. Por otro lado, Kulbak no enjuicia a los personajes, no toma partido ni por unos ni por otros, sino que únicamente pone de manifiesto las tensiones a las que los múltiples personajes se ven sometidos, siempre con el humor como fondo.

Pese a todo lo anterior, el libro no ha cubierto las expectativas que en el tenía depositadas, si bien es cierto que estas eran muy altas.  Por una parte, está la estructura de la obra. Personalmente, esperaba una novela "más rusa", una narración más "al uso". Por otro, el hecho de que a lo largo de la historia aparezcan y desaparezcan tantos personajes hace que me quede con la sensación de que alguno de ellos pudiera haber tenido "más jugo", más profundidad, más extensión.

En cualquier caso, se trata de una obra curiosa, divertida y bastante entretenida. A quien parece que no le hizo tanta gracia fue al amigo Stalin, lo que llevó a la detención y ejecución de Kulbak en las tristemente famosas purgas del 37. Eso sí, el hombre fue rehabilitado en 1960, aunque de poco le sirviera ya. 

1 comentario:

Nadie dijo...

¡Qué lindo!
Tu blog es genial.