viernes, 24 de enero de 2025

Michael Wehunt: Los inconsolables

Idioma original: Inglés
Título original: The Inconsolables
Traducción: José Ángel De Dios
Año de publicación: 2023
Valoración: Recomendable

Los inconsolables es una antología terrorífica de corte oscuro, extraño y psicológico. Michael Wehunt, su autor, destaca por la plasticidad de su prosa (en serio, algunas de sus descripciones son extraordinarias), la originalidad de sus premisas, la carga emotiva que imprime a sus historias, la ambigüedad de sus subtextos y su capacidad para crear monstruos únicos y memorables.

Abordemos uno a uno los diez relatos compilados en este volumen:

En "Una ficción vampírica", un hombre desentierra su antigua obsesión por los vampiros cuando su mujer lo deja, llevándose con ella a su hija. Meditación rica en ideas estimulantes y matices reflexivos sobre el paso de la infancia a la madurez, sobre cómo la cotidianidad merma la fantasía y sobre cuán fácil resulta llenar el hueco dejado por nuestra felicidad con algo terrible. Me ha recordado poderosamente, por la calidad de su factura y la melancolía del tono, a los geniales cuentos de lo extraño de Robert Aickman.

En "Fatuo", una anciana viuda cuyas manos artríticas le impiden tocar el piano, su única pasión en la vida, descubre también que su carácter alejó a la gente de su alrededor. Conmovedor y efectivo, gana puntos gracias a la textura weird que le confieren los trabajadores del callejón que la protagonista ve desde su ventana.

En "Cuidar de un perro callejero (metáforas)", un padre devastado por la muerte de su hija lo deja todo y huye hacia el norte. Por el camino se encuentra a una perra, a la que acoge, cuida y protege durante un año con tal de sanar su vida. Ejercicio catártico de los que ayudan incluso a los más pesimistas a reconciliarnos, aunque sea sólo un poquito, con esta miserable existencia a la que estamos condenados.

En "La recopilación de Pine Arch", una cadena de mails lleva a la gente a participar en una película de terror colectiva. Aunque su formato es atractivo, parte de un concepto muy interesante y tiene alguna que otra escena impactante, no he acabado de conectar con él. Aun así, debería darle otra oportunidad, porque parece el favorito de muchos lectores, y sirve de eje central para el universo literario de Wehunt.

En "Sonidos manidos. El velatorio", un matrimonio agonizante acosado por unos mimos espeluznantes decide si debería celebrar veinticinco años juntos o divorciarse. Novela corta que se alarga más de la cuenta para mi gusto, pero que se lee con fluidez, desarrolla adecuadamente su historia y explora temas enjundiosos. Además, se articula en torno a un simbolismo genial, que es muy intuitivo (casi diría que obvio), pero que, sin embargo, no recuerdo haber visto a nadie usar antes.

En "Una arritmia cardíaca se filtra por una sala oscura", un alter ego de Wehunt debe superar un bloqueo creativo para enviar un relato a su editor. Propuesta metaliteraria bien expuesta, con un toque poético y moderadamente original que, por lo demás, me ha parecido poco destacable.

En "Dentelladas de Norteamérica", una masa de supremacistas blancos se gesta (literalmente) en los bosques de Georgia. Retrato audaz que utiliza los códigos de la literatura fantástica para reflexionar en torno a la situación política de Estados Unidos y el perfil de las personas radicalizadas por ésta. De formato muy logrado, intercala extractos de varias publicaciones con descripciones de vídeos tipo found footage.

En "A sorbos", un hombre obsesionado con una antigua cita la acosa a través de terceros, pero pronto descubrirá que éstos no son trigo limpio. Propuesta sencilla elevada gracias al pulso narrativo de Wehunt y a sus ideas siniestras.

En "¿Sigue habiendo bondad humana en el mundo?" asistimos a los cambios que sufre una mujer al perder al amor de su vida. Un relato redondo que me ha cautivado por su creatividad, su ritmo, su tono y su imaginería. 

En "Un final (ascensión)" nos traslada a un mundo donde la inmortalidad es posible sólo para los humanos que tengan dinero y pertenenzcan a ciertas generaciones. Aunque su premisa es harto interesante y aborda acertadamente los conflictos que de ella derivan, es innegable que su registro de ciencia ficción no pega con el conjunto.

Resumiendo: Los inconsolables es una antología que  gustará a los amantes del terror (ya sea oscuro, weird o psicológico) con factura estilística. También hará las delicias a quienes busquen que el género sea puesto al servicio de algún subtexto resonante.

De los diez relatos que compila destacaría sobre todo, por efectivos, "Fatuo", "Dentelladas de Norteamérica" y "A sorbos", y por sobresalientes "Una ficción vampírica", "Cuidar de un perro callejero (metáforas)" o "¿Sigue habiendo bondad humana en el mundo?". Y es que unos evocan la extrañeza del genial Aickman, y otros son capaces de sorprender incluso a fatalistas como yo con una tímida pero esperanzadora catarsis.

La edición al español de Los inconsolables se la debemos a Dilatando Mentes. Los libros de dicha editorial suelen tener un apartado gráfico muy completo, y la antología de Wehunt no es una excepción, pues la engalanan múltiples fotografías e ilustraciones en blanco y negro. Lástima que no incluya los dibujos que Trevor Henderson hizo para la versión norteamericana.

En cuanto a la traducción al español de José Ángel De Dios, debo decir que funciona en general aunque presenta un par de erratas que, si bien son insignificantes, no he podido dejar de notar: en "Sonidos manidos. El velatorio" se habla siempre de la novela escrita por Lorne como Vendían Árboles, salvo en un capítulo, en el que se prescinde de la mayúscula de la segunda palabra; asimismo, en las "Notas de autor" del final del libro se le cambia ligeramente el título al tercer relato de la antología. 

jueves, 23 de enero de 2025

Semezdin Mehmedinovic: Diarios del olvido

Idioma original: Bosnio 
Título original: Me'med, crvena bandana i pahuljica
Traducción: Marc Casals Iglesias
Año de publicación: 2017
Valoración: Bastante recomendable

Como un tríptico de El Bosco que tuviese la memoria y el olvido en su centro y estuviese formado por decenas de polaroids, aparentemente desordenadas pero unidas por asociaciones a veces tenues o poco claras.

O como un libro-espejo que hay que escribir para no existir menos, para no olvidar(se), porque todo cambia de un día para otro (la guerra, la enfermedad, la muerte y la vida). Aunque muchas veces el problema no es que olvidemos, sino que recordamos.

Son dos posibles definiciones para estos Diarios de olvido, tres textos que en lo genérico podrían definirse como novela autobiográfica y que suponen tres acercamientos, desde tres puntos de vista diferentes, a la memoria, al olvido, al recuerdo y a la identidad. Este último asunto es clave en la novela ya que Mehmedinovic es bosnio y, por tanto, europeo para los asiáticos, musulmán para los europeos y medio ruso para los estadounidenses. Para más inri, continúa escribiendo en bosnio, pese a llevar desde el fin de la Guerra de los Balcanes en Estados Unidos, así que siempre extranjero, siempre desubicado. ¡Al lío!

2 de noviembre de 2010. Semedzin Mehmedinovic sufre un infarto cuando solo tiene 50 años. Este es el punto de partida de Me'med. Son horas que cambian el mundo del autor y al propio autor. El miedo y la inseguridad, las llamadas, las visitas, las primeras referencias a la identidad, a mundo remotos y ajenos (¿qué es lo ajeno?), al ser y al tiempo protagonizan un texto en el que el autor se disocia del cuerpo que está en el hospital.

5 años después. Un diario, una carta a su hijo Harun, con quien realiza un viaje por el Oeste de los Estados Unidos, es la base de La bandana roja. Resumen de un vagabundeo, ensayo sobre la construcción de la identidad, sobre la otredad, sobre la relación padre-hijo, historia personal, crónica de los cambios de los Estados Unidos en los últimos 20-25 años, ... Flashes que llevan de los 90 en Bosnia a Monument Valley, fotografías, fragmentos de vida... Huidas y búsquedas que en tono, lento y poético, en paralelismos argumentales y en paisajes me traen a la cabeza el París-Texas de Wim Wenders (sin Nastassja Kinski, eso sí). 

2 de abril de 2016. Sanja, pareja de Semedzin, sufre una embolia y pierde la memoria a corto plazo. El copo de nieve es el relato más "tierno" de los tres. ¿En qué se convierte una relación cuando desparecen los recuerdos comunes? ¿Cómo reconstruir a una persona que se ha convertido en una extraña para sí misma? ¿Cómo arrancar imágenes del olvido? ¿Cómo hacer frente a la paradoja de pasar del miedo a vivir en un mundo ajeno al miedo a morir en un mundo ajeno? Preguntas que plantea Mehmedinovic y que no trata de responder, al menos de forma contundente. Más bien son los intentos, profundamente humanos, de un soldado viejo y sentimental, de dos chiquillos cansados y muertos de miedo.

En resumen, Diarios del olvido son tres maneras de acercarse a la memoria (dejar testimonio, contrastar recuerdos, ayudar a recordar) y a las relaciones humanas en la que las imágenes poseen una importancia fundamental, una novela de ritmo pausado, introspectiva, fragmentaria y poética, no exenta de ciertos toques de humor. Un muy buen libro que llega, por cierto, de la mano de la novísima Editorial Deleste, que todo hay que decirlo.

miércoles, 22 de enero de 2025

3 x 1 Ramón del Valle-Inclán: La guerra carlista

Idioma original: castellano

Año de publicación: 1908-1909

Valoración: Recomendable



Dentro de la trayectoria literaria de don Ramón del Valle-Inclán la serie dedicada a la Guerra carlista es una especie de continuación de la etapa modernista de las Sonatas, aunque dejando asomar elementos que apuntan en otras direcciones. También podemos detectar datos que nos sitúan en el itinerario ideológico de Valle, pero vayamos al grano, que hay mucho que contar.

Aunque con el tiempo fue evolucionando hacia posiciones republicanas y finalmente cercanas al anarquismo, el autor gallego se encontraba inicialmente muy próximo al carlismo, no tanto por convicciones dinásticas como por su repudio al liberalismo y cierta identificación con las tradiciones y el alma rural de su tierra natal. Esto se aprecia muy bien en Los cruzados de la causa, la primera de las tres novelas del ciclo carlista y, en mi opinión, la más brillante. Manejando personajes que antes y después tendrían protagonismo en otras obras (el marqués de Bradomín, Montenegro y Cara de Plata, por ejemplo), la narración se centra en esa Galicia oscura y de rasgos primitivos más que tradicionales, poblada por nobles de pasado glorioso venidos a menos, jóvenes inflamados por convicciones conservadoras que comparten con aldeanos analfabetos, y siniestras monjas dispuestas a la acción en defensa de sus valores. 

El cuadro se presenta sumido en una atmósfera turbia de violencia y conspiración, una niebla misteriosa bajo la cual parecen reunirse fuerzas tan heterogéneas como coincidentes en el avance hacia un objetivo que, por encima de lo político, parece espiritual. El ambiente, tenso y asfixiante, recuerda a veces la fascinante oscuridad de Divinas palabras, anticipando la inmersión en ese mundo bárbaro.

El resplandor de la hoguera, cuya prosa recupera con más vigor elementos modernistas, traslada el escenario y algunos de sus personajes a Navarra, uno de los principales focos de resistencia carlista. En este punto Valle muestra un elenco más amplio de los combatientes, sin dejar de mostrar su arraigo con el mundo rural donde se desarrollan las escaramuzas bélicas. A mi juicio demasiados personajes, y episodios algo confusos que deslucen en alguna medida el conjunto porque pienso que lo narrativo no es el fuerte de Valle, hasta diría que no es lo que más le interesa. Disfruta dibujando tipos humanos, haciendo que evolucionen e interactúen, y así el relato de la guerra queda claramente en un segundo plano. Las descripciones y, sobre todo, los diálogos, son siempre lo más importante, hasta el punto de que parece perfectamente viable representar cualquiera de estas obras sobre un escenario (no sé si ha llegado a hacerse).

Aun así, este segundo libro nos deja caracterizaciones memorables, como la del héroe Miquelo Egoscue, y escenas brutales, tan valleinclanescas, como la de Roquito, cuyos ojos se abrasan mientras se esconde en una chimenea (y perdón por el espoiler). También aquí asoma tímidamente el personaje del cura Santa Cruz, que cobrará todo el protagonismo en la tercera entrega.

Efectivamente, en esta, Gerifaltes de antaño, el conocido guerrillero carlista eclipsa por igual al resto de personajes y el propio desarrollo de la acción. Santa Cruz es como un malo (o un héroe, según se mire) de película. Salido de una pequeña parroquia guipuzcoana, su razón de ser y de vivir no es otra que combatir a los liberales, la guerra se ha convertido en un fin en sí mismo, y sus habilidades para escapar, camuflarse o sembrar emboscadas solo son comparables a su inflexibilidad y falta de escrúpulos. Los lugareños se identifican con el héroe solitario aunque también le temen, y el carácter ingobernable del cura y la extensión del terror por sus seguidores terminan por unir a liberales y carlistas oficiales para combatirle. 

La semblanza de Valle no tiene apenas pliegues porque Santa Cruz, o no tiene fisuras, o si en algún momento muestra duda solo servirá para reafirmarse en su posición y optar por la solución más brutal. No es desde luego una caricatura, sino el dibujo de un personaje que parece sentir en sí mismo la cristalización de todos los valores tradicionales y la determinación de hacerlos triunfar sea cual sea el precio. Se puede decir que Valle disfruta manejando al cura guerrillero, viéndole evolucionar ocupando todo el espacio narrativo, y vuelve a dejar en un segundo plano el desarrollo de la guerra. Le interesa más descubrir al individuo que encarna una posición ideológica y espiritual llevada al extremo.

De manera que la trilogía (que estaba previsto ser completada con dos títulos más) puede atraer menos a quien busque una novela propiamente dicha o un relato descriptivo de carácter histórico, pero dejará satisfechos a los que admiramos a un maestro en descubrir el alma de las cosas a través de sus diálogos, sus personajes y sus atmósferas.

Otras obras de Ramón del Valle-Inclán reseñadas en ULADDivinas palabrasTirano BanderasLuces de bohemiaSonata de primaveraJardín peregrino (relatos dispersos y extraviados)


martes, 21 de enero de 2025

Patrick Radden Keefe: Maleantes


Idioma original: inglés
Título original: Rogues: True Stories od Grifters, Killers, Rebels and Crooks
Traducción: Pablo Hermida Lazcano
Año de publicación: 2023.
Valoración: bastante recomendable

Decir que Radden Keefe está creando un género propio sería absolutamente exagerado, pero hay que reconocerle sus méritos en una especie de segregación de un híbrido que queda a medias entre la semblanza biográfica, el reportaje, el periodismo de investigación y, cómo no, si no no le prestaríamos atención, cierta intención de creación literaria más basada en las formas de presentar sus escritos (que parecen obedecer cierta progresión de trama) que en intención (no la he detectado en ninguna de sus obras) de tomarse licencias creativas.

Maleantes recoge una docena de artículos que Radden Keefe dedica a personalidades del mundo criminal. Es variado en su rango tanto geográfico como profesional. Tenemos traficantes mexicanos, delincuentes comunes holandeses, especuladores estadounidenses, comerciantes israelíes. Quizás haya que recriminar a Keefe que lo noto más cómodo cuando, como en El imperio del dolor, coge un tema y lo exprime hacia la saciedad, que en estos artículos de duraciones más escuetas – los más largos apenas superan las 40 páginas – aunque intuyo que muchos de ellos encargos de las publicaciones para las que escribe. No me malinterpretéis, cualquiera de estos textos tiene su propio valor y el estilo del escritor es sumamente ameno y estimulante. Pero la limitación de extensión opera algo en su contra. En el momento en que Radden Keefe acota el alcance de su análisis, algo, literariamente, se pierde, o como mínimo se difumina. El perfil psicológico no es tan profundo, la información que se acumula en aras de la vista de conjunto, de la puesta en contexto, es necesariamente inferior y el conjunto se resiente. No es que los "personajes" que por aquí desfilan sean menos memorables, o que los hechos que estos protagonizan sean menos memorables. Cómo olvidar al Chapo Guzmán  o a Monzer Al-Kassar. Simplemente que el formato queda un poco corto para sus merecimientos. 

Radden Keefe sigue siendo riguroso, decidido, eficaz en todo momento, no debe quedar duda alguna. Maleantes queda atrás simplemente si lo comparamos con sus obras más extensas y ambiciosas respecto a las cuales, si se me permite el símil, esta colección de artículos parece una prometedora colección de demos. 

 Otras obras de Raddn Keefe reseñadas en ULAD: aquí


 

lunes, 20 de enero de 2025

Neil Gaiman & Shane Oakley: Esposas prohibidas de siervos sin rostro en la mansión secreta de la noche del aciago deseo

Idioma original: inglés

Título original: Neil Gaiman's Forbidden Brides of the Faceless Slaves in the Secret House of the Night of Dread Desire

Año de publicación: 2017

Traducción: José Torralba

Valoración: no podemos recomendar este libro, aunque, en otras circunstancias, lo merecería...

- ¿Neil Gaiman? ¿NEIL GAIMAN? -me espetaron en el Consejo Supervisor de Reseñas de Un Libro Al Día cuando fui a solicitar el permiso para ésta-. ¿Tú estás loco? No podemos reseñar a Neil Gaiman.

- ¿Cómo? ¿Por qué no?

- ¿No te has enterado? Está canceladísimo...

- ¿Y eso? -pregunté, del todo estupefacto.

- Por lo visto, le acusan de hacerle guarrerías muy feas a varias chicas. Hasta J. K. Rowling le ha puesto a caldo... y, como comprenderás, no vamos nosotros quedar peor que J. K. Rowling...

- Pues vaya con Neil; si parecía más majo que las pesetas...

- Ya ves... Esos son los peores.

Reflexioné un instante. Yo había publicado varias reseñas de libros de Neil Gaiman y bastante elogiosas, además. No podía arriesgarme a que alguien pudiera relacionarme de alguna manera con un cancelado... Pero, por otro lado, caramba, la reseña ya la tenía escrita y no me apetecía tirarla a la papelera...

- Bueno, en realidad tampoco es que sea exactamente un libro de Neil Gaiman. Se trata de un cómic dibujado por Shane Oakley basado en un relato de Gaiman.

- ¿Sale su nombre en la cubierta o no?

- Sí, pero...

- Pues no hay más que hablar. Reseña no autorizada. No nos vamos a meter en líos por un simple tebeo.

- ¡Pero es que no es un simple tebeo! -vislumbré una rendija en la que podía meter las uñas y agrandarla-. Se trata de una historia de carácter irónicamente metaliterario sobre un escritor de novelas góticas que incluyen todos los tópicos del género. Para empezar, hay una bella y turgente joven en apuros...

- Uy, turgente... eso no lo puedes poner, si es de Neil Gaiman.

- Vale, dejémoslo... Se trata de un chica en verdad muy formal, una huérfana que va a trabajar como institutriz y en una noche de tormenta debe refugiarse en una siniestra mansión...

-Ya vemos eso de los tópicos del género.

- El caso es que Gaim... quiero decir Oakley se sirve de esta historia para, con gran sentido del humor, reflexionar sobre la creación literaria, los géneros la representación de la realidad en la ficción... Con la ayuda, además, de unas magníficas y expresivas ilustraciones, llenas de dramatismo gracias a unos encuadres originales, un teatral uso del claroscuro...

- Como si son obra del mismísimo Caravaggio. Lo sentimos, pero no choice... Gaiman está vetado en este blog.

Guardé silencio, mirando fijamente al comité. Me quedaba una última bala en la recámara y decidí usarla. Me acerqué a ellos y, bajando la voz, como si contara un secreto, les razoné:

- Pensad en la cantidad de visitas que atraerá el nombre de Gaiman, aunque sólo sea por morbo. Y más visitas al blog representan más ingresos para nosotros... que, al fin y al cabo, es lo que importa, ¿no?

-De acuerdo -la respuesta no tardó ni dos segundos en llegar, junto con la autorización debidamente cumplimentada y sellada-. Y publícala cuanto antes; tenemos que aprovechar el momento...


Más reseñas de libros de Neil Gaiman que serán eliminadas del blog en cuanto el Comité Supervisor lo decida: aquí

domingo, 19 de enero de 2025

Haruki Murakami y Makoto Wada: Retratos de jazz

 Idioma original: japonés

Título original: Potoreito in jazu (ポートレイト・イン・ジャズ)

Traducción: Juan Francisco González Sánchez

Año de publicación: 2020

Valoración: decepcionante

Si acaso piensan que leer todos los libros de Haruki Murakami traducidos al español les llevaría más tiempo que ver todos los capítulos de One Piece, deberían consultar el catálogo de sus obras en japonés. Siendo uno de los escritores japoneses más populares, las editoriales hacen bien en sacarle todo el jugo que se pueda, aunque lleguen a extremos absurdos como publicar libros del estilo “Aprende inglés con Haruki Murakami”. En esa línea, llega a nosotros la traducción al español de textos cortos, a medio camino entre el ensayo y el post de Facebook, donde el abuelo Murakami nos comparte sus ideas sobre el mundo del jazz, tomando como eje de cada texto a un músico icónico de aquella época dorada del jazz norteamericano.

El libro presenta más de 50 semblanzas, cada una acompañada del retrato del músico correspondiente, dibujado por Makoto Wada, un ilustrador que ya había colaborado con Murakami en otras obras y que fue el ilustrador de la portada de la revista literaria Shūkan Bunshun durante más de 40 años. Además, cada entrada incluye la foto de un vinilo, una recomendación para conocer al músico y comprender un poco más lo que Murakami está expresando.

Una pregunta que me planteé después de leer algunos capítulos del libro fue: ¿Por qué hacer un libro específicamente para esto? Con las palabras que elegí en el párrafo anterior ya se habrán dado cuenta de que, a mi parecer, este libro bien pudo haber sido un blog (¡ja!) o una cuenta de instagram donde Murakami recomendara los discos que le gustan. Incluso se podrían incluir fácilmente audios y videos, elementos indispensables tratándose de música.

Hablando específicamente del texto, por muy aficionado al jazz que sea (ya todos sabemos que tenía un club de jazz), se nota que Murakami no es músico. A pesar de que este libro no pretende darnos detalles técnicos y que el público objetivo es, al igual que Murakami, aficionados al jazz, la forma en que se abordan estos ‘retratos’ es demasiado superficial. En muchas ocasiones ni siquiera se relatan episodios interesantes de la vida de los músicos, solo impresiones de lo más frívolas: “es indudablemente increíble”, “el bajo era profundo como un bosque”. Murakami llega al descaro de, en el capítulo dedicado a Charlie Parker, ponerse a hablar de otra cosa y, al final, decirnos: “Ah, perdón, ya ni dije nada de Charlie Parker”.

Para no quedarnos en el terreno de lo abstracto, vean cómo se abordan estos temas por el saxofonista y youtuber Jay Metcalf de BetterSax en uno de sus videos ("Top 10 alto sax players of all time"), hablando de Charlie Parker:

Vamos primero con el más obvio, porque sin él, esta lista ni siquiera sería posible. Claro, estoy hablando de Charlie Parker, Bird. Considerado como el padre del Be-bop, el innovador, el instigador, el creador. Es, sin duda, uno de los más grandes genios musicales del siglo XX. Tan adelantado a su tiempo que si tocara al día de hoy, su música sonaría contemporánea. Es irónico que muchos músicos que aparecieron después de él sean acusados de plagiar a Charlie Parker, cuando en realidad, la técnica de Bird es aún inigualable. Hasta donde sé, este es el único video de Bird tocando en vivo (procede a mostrarnos un clip de Parker tocando). ¿Vieron eso? La llave de octava se quedó trabada y la tuvo que regresar a su lugar (a esto me refiero, alguien que sabe de lo que habla puede señalarnos detalles interesantes). Parker tocaba su saxofón personalizado ‘King Super 20’, el cual se encuentra exhibido en el Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana (otro detalle interesante). Después nos da detalles más técnicos (tocando algunas partes él mismo). Como les decía, entiendo que este no es el punto del libro de Murakami, pero de no ser así, no entiendo cuál es.

Otro ejemplo notable de un texto desarrollado alrededor de un músico es El perseguidor, de Cortázar. Un cuento increíble, obligatorio para todo fan del jazz.

Además, Makoto Wada, el ilustrador del libro, aporta una dimensión visual que podría haber enriquecido la experiencia si se hubiera integrado de manera más coherente con los textos. Personalmente, su estilo naïf no es muy de mi agrado, al menos no en este libro, pero entiendo su atractivo. Sin embargo, a menudo no reflejan la profundidad o complejidad de los músicos (Miles Davis y Stan Getz son representados de manera muy similar). Un estilo más realista o expresivo podría haber complementado mejor los ensayos de Murakami, ofreciendo una conexión más significativa entre la imagen y el texto. 

En mi opinión, este libro solo fue un capricho de Murakami y/o un negocio para la editorial. Siendo yo mismo un aficionado al jazz, este libro fue realmente una decepción. Tanto en el texto como en lo visual, Retratos de jazz falla en capturar la esencia de los grandes músicos del género, quedándose en una superficialidad que no satisface ni a seguidores casuales ni a conocedores del jazz.

Otras obras de Haruki Murakami en ULAD: Kafka en la orillaDe qué hablo cuando hablo de correrAl sur de la frontera, al oeste del SolLa muerte del comendador. Libro I y IIDe qué hablo cuando hablo de escribirEl Elefante Desaparece de Haruki MurakamiLos años de peregrinación del chico sin colorAfter DarkTokio Blues

sábado, 18 de enero de 2025

Colaboración: La noche quedó atrás, de Jan Valtin

Idioma original: Inglés

Título original: Out of the night

Año de publicación: 1940-1941

Traducción: No consta

Valoración: Imprescindible


Anoten: Richard Julius Hermann Krebs, alias Jan Valtin: La noche quedó atrás. ¿Cómo es posible que una obra como ésta sea prácticamente desconocida, y lleve tiempo descatalogada en nuestro país? Nada desde que Seix Barral la publicara hace bastantes años, en una edición y traducción que no podemos calificar sino de manifiestamente mejorables. 

La vida de Krebs – Valtin no es la de un narrador, ni la de un novelista, ni la de un académico: es una vida de película, riesgo, suspense, espionaje y contraespionaje; es la entrega a una causa que prácticamente abduce todo lo demás (familia, hijos, hogar). Valtin fue un consagrado al partido comunista alemán y a la internacional comunista en la Europa de entreguerras. Si les gusta la Historia de la primera mitad del siglo XX, si les atrae la política de la época y saber los entresijos concretos tras cada acción visible –ésas que luego los historiadores a menudo explican en visión aérea- no esperen. Porque Krebs fue autor de varias obras, pero en realidad sólo lo fue de una, que es la historia de su vida. 

Nacido en Maguncia, hijo de un inspector marino espartaquista allá cuando Rosa Luxemburgo (“quien no se mueve, no siente las cadenas”) Krebs tuvo una infancia errante debido a la profesión de su padre. Pero si puede citarse una ciudad asociada a su adolescencia y juventud, ésa es Hamburgo, donde vive entre muelles, obreros y revueltas, en un país moramente derrotado tras Versalles, a cuya célebre Constitución azotan el paro, la pobreza y las fuerzas extremas del momento –partido comunista y partido nacionalsocialista- que sorprendentemente no dudan en aunar fuerzas para acabar con las opciones moderadas, a la espera de un futuro duelo a dos que nunca llegó a producirse…al menos entre germanos y sin trincheras. Krebs insiste: el error comunista en la identificación de los socialistas como el enemigo a batir, y la consiguiente subestimación del potencial del partido nazi allanan el camino de Hitler al poder. 

En el difícil contexto de los años 20, Valtin se adhiere al comunismo, una nueva religión que anuncia su pronto advenimiento, trasciende fronteras y pretende acabar para siempre con la injusticia en el mundo. Pero el parto, necesariamente, ha de ser doloroso. Y así se transforma en un soldado dentro de la jerarquía de la Komintern, un activista que medra en la sección marina. Como apóstol de una nueva fe, predica la cercanía de una realidad que auspicia y protege Moscú. Recluta adeptos, reparte por medio mundo octavillas multilingües producidas en imprentas clandestinas, conspira en clubes internacionales que son realmente centros de operaciones del partido, organiza sabotajes y huelgas en los buques y en los puertos, perfecciona su formación en Leningrado y viaja y propaga sin descanso la buena nueva en cada país, obedeciendo como un soldado y ejecutando cada consigna con la fe y el ardor de un convertido. No obstante, de vez en vez aparecen las dudas. Y es que el propio autor llega a afirmar que “sólo la compañía de Jesús tiene más poder sobre sus juramentados que la Komintern.” 

El libro muestra en detalle el funcionamiento del partido y la organización de sus actividades, en especial en Alemania y los países nórdicos; respeta nombres de personajes reales y, en otros casos, parece que oculta personas bajo nombres ficticios, y tal vez introduce algunos de su propia imaginación. El más notable y seguramente el mejor descrito, Ernst Wollweber, sería futuro Ministro para la seguridad del Estado de la RDA y cabeza de la Stasi. Por las páginas de esta autobiografía novelada desfilan personajes de segundo orden, precisamente los que ejecutan las decisiones concretas (y aquí radica uno de los alicientes del libro, como he anticipado): Grigori Dimitrov, Heinz Neumann, Richard Jensen, Peter Kraus, Hertha Jens. Heinrich Himmler y Herman Göring aparecen igualmente, si bien de forma fugaz. 

Alemania, Dinamarca, Noruega, Suecia, Inglaterra y Estados Unidos son los escenarios de la acción de Krebs bajo múltiples identidades falsas, hasta su detención por la Gestapo en su país natal, momento en que empieza una segunda parte de la novela, claramente diferenciada de la primera y –no vamos a negarlo- descarnada y sin concesiones (pueden imaginar la vida de un espía de la Komintern, poseedor de información valiosa, en manos de la policía de Hitler). Los campos, las cárceles, las leyes dictadas por el partido nazi y la ampliación paulatina del espectro de colectivos objeto de persecución nacionalsocialista son retratados sin una sola tirita: la –entonces- cara oculta de aquella “nueva Alemania”, descrita tal cual fue. 

Pero Krebs recupera la libertad, de un modo y a un precio que no vamos a desvelar. Ex preso de los nazis, su desencanto y sus dudas aumentan con el creciente poder de Stalin en un partido en el que –por razones que tampoco desvelaremos- su posición pasa a ser incómoda. De modo que finalmente huye a los Estados Unidos y publica, entre 1940 y 1941, la obra que reseñamos, que automáticamente se convierte en un best seller en el que, con probabilidad, maquilla al menos algunas acciones no demasiado honorables de su biografía. “Encuentro grotesco seguir aún con vida” llegó a declarar el autor. A la vista de la obra, no nos extraña.

¿Qué es La noche quedó atrás? Parece que Roosevelt la describió como “el mejor libro que he leído sobre el siglo XX.” Son diversas las reacciones o juicios que la obra puede provocar en el lector; algunos positivos, como la fe en unos valores, la lucha por algo en lo que se cree, la esperanza de un mundo mejor; o negativos, como la interdicción de cuestionar directrices o la deriva radical dentro de una organización de estructura férrea, con la consiguiente pérdida de la amistad, confianza y camaradería. Pero creo que, esencialmente, la novela es un duro alegato y una prevención, justo durante el curso de una guerra mundial, contra los dos extremos que asolaron Europa –el nacionalsocialismo de Hitler y el comunismo de Stalin- en casi 800 páginas sin fisuras, que te atrapan y no te sueltan. Un libro que, una vez empezado, no puedes parar de leer.       

Firmado: Francisco Marín