sábado, 26 de septiembre de 2026

Charles Ferdinand Ramuz: El reinado del mal

Idioma original: Francés
Título original: Le Règne de l'esprit malin
Año de publicación: 1917
Traducción: José Luis Piquero
Valoración: Entre recomendable (si no esperas una historia de terror al uso) y está bien

Un hombre que dice llamarse Branchu se presenta en un pueblo de montaña suizo. Su talante tranquilo, educado, generoso y trabajador le gana la simpatía de los habitantes del lugar, quienes le permiten instalarse allí como zapatero. Cuando desgracias de todo tipo empiezan a acaecer sobre la comunidad, sólo hay una persona que las achaca al recién llegado.

Esta es la sugerente premisa de El reinado del mal, una novela de apenas ciento noventa páginas de Charles Ferdinand Ramuz que guarda bastantes similitudes con la otra del autor que he leído, titulada El Gran Miedo en la montaña. Y es que ambas se sitúan en escenarios parecidos, muestran el deterioro de una comunidad otrora feliz y próspera y hacen gala de escenas que enrarecen lo cotidiano.

Esta capacidad de enrarecer lo cotidiano, de abordarlo desde el prisma oblicuo de lo extraño, es de hecho uno de los aspectos que más admiro de la pluma de Ramuz. Y aunque dicha capacidad no prevalece tanto en El reinado del mal como en El Gran Miedo en la montaña, también está presente. La segunda parte del tercer capítulo de la novela, por ejemplo, presenta dos escenas magníficas en las que el extrañamiento se apodera del tono, la atmósfera, el paisaje y los personajes.

Asimismo, valoro la autenticidad con que Ramuz describe en El reinado del mal las dinámicas de los habitantes del pueblo (el hermetismo de su gente ante desconocidos, el orgullo por el entorno natural, la vida sencilla de los campesinos...).

Por otro lado, debo destacar la prosa de El reinado del mal. Es una de esas prosas que, además de rebosar calidad, hechizan al lector gracias a la elección de un narrador de implicación  imprecisa con los hechos, a las decenas de reflexiones que va soltando y a los venazos poéticos que la salpican.

Por poner alguna pega a El reinado del mal, diré que, si bien su inicio me pareció extremadamente prometedor, su nudo y desenlace no me impresionaron tanto (quizá porque abandonan esa ambigüedad que Ramuz ha demostrado saber ejecutar tan bien, y que yo tanto admiro, y se decantan por una moralina más obvia). A esto hay que añadir un par de imperfecciones menores de la novela: que se olvida de parte de su elenco (el cura desaparece abruptamente, por ejemplo) y que el mensaje último se siente algo injusto y arbitrario (desconozco si esto viene impuesto por su trasfondo religioso).

Por cierto, otra interpretación que se puede hacer de El reinado del mal, aparte de la más obvia de carácter cristiano, es la de una advertencia profética al auge del fascismo en la segunda década del siglo XX, y en cómo una personalidad imponente (en este caso, ni siquiera vinculada al hiperliderazgo carismático) puede corromper a prácticamente una sociedad entera.

Sea como fuere, El reinado del mal es una novela que, gracias a su premisa y prosa, absorbe completamente al lector. Si bien no logra alcanzar las cotas de extrañeza de El Gran Miedo en la montaña (por desgracia, ese no fue su propósito en ningún momento), ostenta otros de los méritos habituales de Ramuz, como la prosa expresiva y la autenticidad a la hora de plasmar las dinámicas de pueblo.

Por cierto, la traducción de Hermida Editores al español de El reinado del mal, que debemos a José Luis Piquero, es muy correcta (cosa que no puede decirse de la de El Gran Miedo en la montaña de Montesinos). De ella me ha sorprendido algún que otro laísmo y que sea compañera de trinchera de los que mantenemos la tilde a la palabra sólo.

Ah, El reinado del mal fue adaptada al cine por Max Haufler en 1938.


También de Charles Ferdinand Ramuz en ULAD: Aquí

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