lunes, 24 de agosto de 2026

Ignacio Peyró: El español que enamoró al mundo


Id
ioma original: español

Año de publicación: 2025

Valoración: muy recomendable

Primero, hagamos las debidas presentaciones. Julio Iglesias me repugna. Absolutamente. Desde su música, canción romántica reducida a susurros para ensoñaciones eróticas light, hasta sus influencias (quién puede perdonar a sus hordas de émulos, empezando por el nauseabundo Bertín Osborne) y ya no digamos su desacomplejada pose ideológica y su ostentosa existencia, sin perjuicio de su machismo recalcitrante, demostrable más allá de suposiciones recientes.

¿Y qué narices hago yo leyendo algo que se podría validar como una biografía suya?

Bueno, he de decir que lo primero que seduce del texto de Ignacio Peyró es cómo el autor establece distancias, de manera tan sutil como constante, esos contrapuntos, esas notas a pie de página, ese sarcasmo que recorre el texto, una ironía postmoderna de un autor que ya entiende que sabemos muchas de las cosas que va a explicar, que está tratando con un material que forma parte ya no del dominio público sino del imaginario generacional más básico, y que sabe que el lector no le perdonará que los elogios se extiendan más allá de lo que nos resulta confortable. Entonces, descontemos que hablará de su perseverancia para obtener un éxito global, descomunal, de sus hazañas de alcoba, excesivas, descontroladas, de sus esposas y novias, de sus líos con representantes que buscarán - esperando lo que haga falta - venganza. Aunque resulte que a su entorno, a todos aquellos que le catapultaron al éxito, rara vez se les recuerda por sus caras, si acaso por sus nombres, eran aquellos que estaban al lado o detrás, mientras él se ponía al frente e interpretaba (va, cantaba) sus omnipresentes éxitos, o, por ejecutar una reducción casi cacofónica, follaba y se forraba.

Obviamente los mejores tramos del libro son aquellos que acumulan nombres y pequeños detalles desconocidos que configuran su personalidad, que relatan su periodo glorioso, digamos hasta los años 90, no voy a revelar detalles, pues son esos párrafos, que Peyró escribe brillantemente desde una óptica ligeramente crítica, eso sí, sin especulaciones de caracter morboso que acercarían este texto a lo sensacionalista, pero dejando algunas piedras en el camino, algunas socavadas perlas que, sin tildar directamente a la estrella de mezquino, de avaricioso, sí que corroboran que este texto no pretende obtener su beneplácito en modo alguno, tanto menos cuando desmiente algunos aspectos que han sido convenientemente pulidos para dulcificar la historia del cantante. En consecuencia, ese tramo final, cuando Iglesias, ya con cierta edad, ha dejado de aparecer en público con frecuencia, y todo lo que se sabe de él es a través de la gestión administrativa de su fortuna, añadiendo que, con la estabilidad de su matrimonio, su vida sexual/sentimental ha abandonado el ritmo agotador de sus años dorados.

Gracias a Peyró, entonces, que ha renunciado a ejecutar una biografía al uso y tampoco ha sucumbido a la especulación.

37 comentarios:

Anónimo dijo...

Peyró es muy bueno.
Puestos a nauseabundos a mí también me gustaría una biografía de Lluis Llach.

José Luis Ponz dijo...

Se te ve el plumero, anónimo. Mezcláis todo, sin ton ni son.
Sé feliz, hombre

Carlos Ávila dijo...

Yo, poco partidario de Iglesias como cantante y menos como persona, me lo he pasado muy bien leyéndolo. Creo, además, que Peyró, que escribe muy bien, ha dado con el tono de la narración. Un libro efectivamente muy recomendable. (Yo así lo hice desde mi blog).
No me gusta nada que entrando como Anónimo se digan cosas así.

Anónimo dijo...

Se me ve el plumero a mí y, sin embargo, mezclamos. ¿Mezclamos? ¿Quiénes? Supongo que el reseñista y yo. Al reseñista le repugnan Iglesias y Osborne, que no es que me flipen a mí precisamente, y a mí me repugnan Llach y Albert Pla y, no obstante, me encantan Jaume Sisa y Serrat.
Ilumíneme con sus conclusiones, por favor.

Juan G. B. dijo...

Por no salirnos del marco cultural catalán, yo afirmó que la mayor aportación de Julio Iglesias (e incluso la única) al acervo artístico mundial es haber propiciado la interpretación del tema "Soy un truhán, soy un señor" del grupo Tricicle.

José Luis dijo...

"La linde se acaba y el tonto sigue", dicho popular, que también es literatura. Ahora con Albert Pla... que tampoco pinta nada en este asunto, sigamos mezclando. Te falta Willy Toledo.
Buenas noches, anónimo.

Anónimo dijo...

Hola, soy Argentino, ¿Me voy a perder en historias y referencias locales o es un libro que un extranjero (que por supuesto conoce a Julio Iglesias) podría entender/disfrutar

Anónimo dijo...

Juan G. B. siempre sin cortarse un pelo con sus comentarios despectivos/chulescos... Luego él salta rápido cuando no se cortan con él. Típico.

Anónimo dijo...

José Luis, ¿qué tenía que ver Osborne con Iglesias? ¿Por qué mezclo él? ¿Es tonto por eso el reseñista?
Te olvidas del halago a Serrat y Sisa. ¿También cuentan estos para llamarme tonto?
Ten cuidado, José Luis, a mí me falta Toledo y a ti te falta un mínimo de coherencia.
Venga, no seas tonto tú también y no respondas.

Anónimo dijo...

Soy el Anónimo de 24 de agosto y ss. Juan ha tirado de sencillo humor en esta ocasión, le tienes manía por lo que sea.

Anónimo dijo...

Amigo argentino. El libro es una ráfaga. Si gusta de la buena prosa y no digamos si es fan de J. Iglesias, no se lo pierda. Dicho esto, Peyró es un figurín de la prensa española, un estilista puro. Esta ha sido la única narración de largo aliento de que ha sido capaz. Usted hace bien en prevenirse pero anímese a leerla y darnos su parecer. Una muestra del autor y sus filigranas es su necrológica del papa Benedicto, para no dar crédito en todos los sentidos:
https://elpais.com/opinion/2022-12-31/benedicto-xvi-en-la-noche-del-mundo.html
Quiere decirse que la prosa de Peyró destaca cuando tiene asidero, en España es común revestirse de brilli brilli pero lo de esta generación de escribidores es espeluznante. Al menos este es de los que tiene sus momentos de inspiración, aunque sea a costa de los papas o del gran Julio

Anónimo dijo...

Será su humor entonces. Si quieres, prueba a usar ese tipo de humor respecto a algo que sea de su cuerda.

Anónimo dijo...

No te digo que no, solo que el comentario ha sido jocoso, ni despectivo ni chulesco.

Francesc Bon dijo...

Bueeeeno! No suelo responder comentarios, pero;: suponiendo que el anónimo (o anónima, en cuyo caso, buenas noches, señora) sea todo el rato el mismo, aclarar que mi consideración de nauseabundo sobre Bertín Osborne se basa sobre todo por su apestosa carrera musical, aunque las portadas de sus discos de rancheras sean obras de arte kitsch.
Lluís Llach me aburre, pero al menos compone su música y sabe tocar el piano, o sea, puede llamarse músico.
Eso sí, lo de esconderse en el anonimato cuando los que estamos aquí somos claros y visibles, fatal.
Y dejad en paz a Juan, por favor. Yo soy el origen de todos los males.

Juan G. B. dijo...

Nos habrán confundido, porque yo soy incapaz de ofender a nadie...😇

Javi dijo...

Pues para mí tienes toda la razón, anónimo. Francesc tarda poco en cargar contra Julio Iglesias por su ideología y su machismo. Está en su derecho, pero la necesidad de hacerlo es tanta que no puede esperar al final. A mí me encantan las recomendaciones de Francesc, que conste, pero su ideología también está más que clara, como la del cantante reseñado. Yo tampoco veo en tu crítica nada que no siga la línea de la propia reseña, pero claro, te van a tachar de lo que ya sabemos... Es muy difícil comentar ciertos temas sin que te tachen de inmediato con los adjetivos comodín de la ideología que hoy nos trata de imponer.

Anónimo dijo...

Gracias por el comentario, has visto con claridad por dónde iba la cosa.
Aquí, sí y ahí, no. Ese es el resumen.

Francesc Bon dijo...

Es francamente maravilloso que Anónimo/Anónima haya sido comprendido de forma tan nítida defendiendo, a costa de Julio Iglesias, a su imitador Bertín Osborne (nulo talento, señorito, machista, reaccionario, defraudador) frente a Llach (catalán, homosexual, un poco pesadito).
Me ha emocionado crear esa sintonía entre comentadores.
Una lágrima cayó en la arena.

Anónimo dijo...

Uf. Quién ha defendido a Osborne (¿jerezano?, cuerpo de bestia, cara infantil, un singracia). Por las mismas también se ha defendido a Llach (pelín xenófobo, de padre alcalde franquista, de familia terrateniente como BO). Porompompero.

Javi dijo...

Francesc, te aseguro que soy un Javi que os visita a diario desde hace muchos años y me gustas mucho como reseñista y en tus recomendaciones. Pero no quita que el anónimo tenga razón en lo que dice: si su juicio se lleva por los derroteros que planteas, el tuyo también. No has hecho nada diferente a él si la intención es la que se pretende. Y no comento con mi cuenta porque no quiero correr el riesgo de que se me pueda bloquear. Me expreso mucho más libre así. Quédate con lo que te digo, no con quién soy.

Francesc Bon dijo...

Querido Javi: ya es un logro que haya respondido tantas veces, con lo reticente que soy a hacerlo.
Si me lees habitualmente, lo sabes. Y gracias por leernos, al blog, y a mí.
Primero: no bloqueamos a nadie, y más si se expresa con educación o incluso si sus insultos tienen gracia.
Segundo: si en algo soy más integrista que con la literatura es con la música. Osborne, como imitador desvergonzado de Iglesias (o buscando una vida pareja de dinero, mujeres y ostentación) produjo absoluta basura comercial a la que solo prestaba escasa voz e imagen de latin lover. Eso por lo que lo califico de nauseabundo. También lo son para mí, desde Sergio Dalma a Joaquín Sabina. Pero ya a los defensores de estos no los contesto, por favor.
El libro, insisto, excelente.

Javi dijo...

Gracias por haberme respondido. Un placer, porque te tengo en alta estima literaria. Y, por supuesto, muchas gracias por mantener tantos años este grandioso espacio.

Anónimo dijo...

Pues yo lo cogí con ganas, pero me decepcionó. En cuanto a información, es una buena compilación, pero aporta poco a lo ya conocido. En cuanto al estilo, me pareció plano, insulso.

Anónimo dijo...

Con el primer párrafo el reseñista se califica el mismo... Pero puestos a calificar a Julio Iglesias, en ningún momento cita que es el artista español más internacional con cientos de millones de discos vendidos, querido en todo el mundo, y que aparte de sus ideas políticas, tan respetables como las del reseñador (aunque este último no respete), ha demostrado tener una inteligencia para los negocios que ya quisieran muchos.... debe ser que el reseñador es amigo de Ignacio Escolar, que además de no haber acabado la carrera hizo una campaña nauseabunda y falsa contra el cantante (también lo podía haber citado el reseñista), que igual le cuesta el "periódico"..

Anónimo dijo...

Soy el Anónimo originario. Desde hace años lo primero que hago a mediodía es consultar Ulad. Tengo a este por una labor colectiva, con eso lo digo todo. Así que, y última vez en este hilo, Francesc, enhorabuena y gracias por vuestra labor.

Francesc Bon dijo...

Querido (nuevo) anónimo: el subtítulo del libro, y su contenido, ya aclaran su éxito comercial y económico. Ahora bien: ni las ventas ni el éxito en los negocios son cosas que aquí influyan en nuestros juicios u opiniones. Y no es que la cagada de Escobar haga que Julio Iglesias parezca menos machista.

Anónimo dijo...

Para Francesc Bon... Quijote, temazo de don Julio.."Tengo miedo del tiempo, que fácil se va
De las gentes que hablan, que opinan de más"

Anónimo dijo...

Otro temazo ( pedófilo) d don Julio:,
Fuiste mía
Sólo mía
Mía, mía
Cuando tu piel era fresca
Como la hierba mojada
Fuiste mía
Sólo mía
Mía, mía
Cuando tu boca y tus ojos
De juventud rebosaban
Fuiste mía
Sólo mía
Mía, mía
Cuando tus labios de niña
Mis labios los estrenaban
Fuiste mía
Sólo mía
Mía, mía
Cuando tu vientre era aún
Una colina cerrada
Lo mejor de tu vida
Me lo he llevado yo
Lo mejor de tu vida
Lo he disfrutado yo
Tu experiencia primera
El despertar de tu carne
Tu inocencia salvaje
Me la he bebido yo

Anónimo dijo...

Francesc, no es necesario contemporizar con todo el mundo (ni siquiera conmigo): ¿Cuál fue la "cagada" de Ignacio Escolar?, ¿publicar las denuncias de unas víctimas de acoso laboral y sexual?
En cualquier caso, habrá que reconocerle la valentía de ir con ello a sabiendas que el cantante primero intentaría silenciarle y después hundirle económicamente en los tribunales.

Anónimo dijo...

La pedofilia debe estar en tu cabeza. Parece que una mujer no puede ser virgen a los 20

Anónimo dijo...

Hay pruebas más que suficientes de que era todo una estafa.. Lo único que queda por dilucidar es si el casi periodista escolar lo sabía, o no

Anónimo dijo...

Sí, las pruebas "suficientes" son las presentadas por Ramón Arcusa (Dúo Dinámico) y Ana Garcia Obregón en los programas de Mediaset y Atresmedia.

Noticia del 4 de setiembre ampliamente silenciada por casi todos los medios de comunicación:

Eldiario.es:
Las extrabajadoras que denunciaron a Julio Iglesias presentan una querella contra él en la Audiencia Nacional

https://www.eldiario.es/cultura/extrabajadoras-denunciaron-julio-iglesias-presentan-querella-audiencia-nacional_1_13487332.html


Anónimo dijo...

Tú eres incapaz en general. Dedícate a otra cosa, porque los libros no son lo tuyo.

Javi dijo...

Sí, los medios están ocultando esto y la llegada de extraterrestres al planeta Tierra. La NASA también está metida en el ajo. Menos mal que nos han dado luz, al menos, sobre esta iglesiera cuestión...

Anónimo dijo...

Sr. Javi, resulta sorprendente que para estar en un blog de literatura tenga usted problemas de comprensión lectora. (Ignoro el motivo de que a pesar de comentar a través de mi cuenta de google aparezco identificado como anónimo).

Javi dijo...

Tranquilo, todo claro respecto a tu comentario. No hace falta que te argumente nada porque ya te retractas solito. Gracias por ahorrarme el trabajo.

Anónimo dijo...

Sr. Javi, dos cosas han quedado claras: la primera es que ha quedado usted perfectamente "retractado"; la segunda, que es usted todo un especialista en el ahorro del trabajo... de pensar.