viernes, 21 de febrero de 2025
Patricia Highsmith: El cuchillo
jueves, 20 de febrero de 2025
Slavenka Drakulic: No matarían ni una mosca. Retratos de los criminales de las guerras balcánicas
miércoles, 19 de febrero de 2025
Kyoichi Katayama: Un grito de amor desde el centro del mundo
Título original: Sekai no chushin de, ai wo sakebu (世界の中心で、愛をさけぶ)
Traducción: Lourdes Porta Fuentes
Año de publicación: 2001
Valoración: Se deja leer
And what sort of story shall we hear? Ah, it will be a familiar story, a story that is so very, very old, and yet it is so new. It is the old, old story of love. Samuel Johnson.
Que nadie se engañe: un bestseller es un bestseller aquí y en China (o en Japón), aunque se presente en una edición que intente hacerlo pasar por un exponente de la nueva narrativa japonesa “murakamiana”. Y, por supuesto, no podía faltar en la portada una chica japonesa misteriosa y muy kawaii, lo cual resulta engañoso. Si la editorial fuese honesta con el tipo de libro que está vendiendo, debería poner en la portada a dos jóvenes abrazados: él con una chaqueta de football americano, ella vestida de porrista y el título en cursivas.
Dos jóvenes brillantes, cada uno a su manera, se enamoran; uno de ellos muere y el otro queda solo, aferrado a la esperanza de un amor eterno que supera cualquier barrera, incluso la muerte. Solo faltaría que su primer beso fuese mientras representan Romeo y Julieta en la obra de la preparatoria. ¿Qué? ¿En serio? Pues sí, tal escena existe en este libro. Al llegar a ese punto estuve a nada de abandonarlo, pero, haciendo de tripas corazón, continué.
La novela está plagada de clichés propios del romance juvenil. Para no desentonar, los describiré como suelen hacerlo los autores del género: Friends to lovers, Opposites attract, Soul mates, Emotional scars... Con esto espero que se hagan una idea clara de lo que encontrarán en el libro, para bien o para mal.
Sin embargo, no todo puede ser fruto de la casualidad. Algo tuvo que conectar con millones de lectores, principalmente en Japón (aunque se ha traducido a numerosos idiomas). ¿A quién no le gusta, de vez en cuando, soltar unas lágrimas mientras come helado junto a la ventana en un día lluvioso? (Tal vez ya se dieron cuenta de que estoy usando clichés también en esta reseña). Además, es una lectura entretenida que, si bien es bastante predecible, ofrece pasajes conmovedores cuando no se fuerza demasiado el drama.
Ésta puede ser una novela repleta de tópicos y recursos sentimentales que hemos visto muchas veces, pero también demuestra que, incluso en las historias más típicas, hay espacio para la emoción genuina (hay que buscarla). Si se lee sin pretensiones, puede brindar un momento para conmovernos y darnos un respiro del aburrimiento de la vida cotidiana.
martes, 18 de febrero de 2025
Miranda July: El primer hombre malo
Dicen que All fours, la reciente y aún impublicada en español novela de Miranda July, fue uno de los libros del año 2024. Se dicen muchas cosas, porque, todavía (no sabemos por cuánto) la industria editorial estadounidense es influyente a todas las bandas que puede serlo: desde sus premios literarios cuajados de premiados y finalistas, hasta las recomendaciones entusiastas de lectura de las procedencias más diversas (y alejadas del mundo literario) o la propia ubicación física de los grandes gigantes de la edición. En todo caso, y con las puras reticencias cuajadas de escepticismo que nos pueda provocar, esa capacidad de generar productos, ensalzar autores, etc, siempre ha de contar con los necesarios cortafuegos como, por ejemplo, blogs independientes con colaboradores sufridos, como es el caso.
Está claro, en todo caso, que el proceso suele presentar similitudes. La primera novela de Miranda July se presenta previo éxito de una colección de relato corto y una obra de no-ficción, pero resulta que su autora ha hecho sus pinitos como performer (...), actriz y cineasta. Vaya, lo que se dice un pack de tentativas de trascendencia en el mundo cultural. Así que de recién llegada al entorno cultural, nada. El primer hombre malo es una novela extraña y algo perversa. Más original en sus situaciones particulares que en su estructura, lo cual hace un poco difícil ejecutar un juicio estilístico: ni dispone del tono funcional de un best-seller ni se aprecia un tono lírico que deje huella. Quizás el plano de establecer metáforas pueda dar algo más de juego a la hora de concretar esos logros de primera novela que, me refiero al párrafo anterior, justifican el hype que parece sobrevenir.
Cheryl Glickman es una mujer de mediana edad que vive sola. Su situación económica parece desahogada, forma parte del consejo de administración de una ONG y creemos atisbar que es una más de esas personas de clase acomodada que cuenta con un nutrido núcleo de contactos y relaciones que le permiten no preocuparse de las cuestiones mundanas. En una especie de jugarreta del destino, un matrimonio de socios de la organización le pide que se haga cargo de Clee, hija veinteañera que se instala en una de las habitaciones de su casa. La vida de Cheryl, ya de por sí poco convencional, sufre un asalto en toda regla pues la presencia de la joven no se limita a impactar a Cheryl con sus extraños hábitos de vida, nada saludables. Se establece una extraña relación que pasa por diferentes estados tanto físicos como mentales, con peleas, reconciliaciones, escenificación de algunos de los curiosos vídeos de autodefensa que la ONG publica, incorporación de elementos adyacentes (un bebé imaginario de curioso nombre al que Cheryl habla, un amigo socio de la ONG que utiliza a Cheryl como consejera en sus extrañas fantasías sexuales) que generan una especie de sensación a medio camino entre el caos, la incomodidad y un halo insano que atraviesa cada página - obviamente los padres de Clee acabarán enterándose de la extraña relación entre su hija y la socia que debía cuidar de ella. Peor aún, en una de sus idas y venidas, Clee queda embarazada y tiene un bebé.
Más que una novela psicológica, un desafío mediante la incorporación de elementos disruptivos que resulta atractivo en su planteamiento, pero quizás algo forzadamente estrambótica, como una especie de juego burgués resultado del aburrimiento y la abulia aplicado al exceso de tiempo libre.
lunes, 17 de febrero de 2025
VV.AA.: Bronwyn y el monstruo de cuatro cabezas
domingo, 16 de febrero de 2025
Hampton Sides: En el reino del hielo. El terrible viaje polar del USS Jeannette
Año de publicación: 2015
Traducción: Miguel Marqués
Valoración: Muy recomendable
(...) Que el barco había partido desde América y atravesó el océano, que había quedado atrapado en el hielo y navegó a la deriva durante 2 años, que la banquisa lo aplastó y terminó hundiéndose, que 33 hombres se vieron obligados a marchar durante 3 meses sobre el hielo, arrastrando 3 embarcaciones, hasta encontrar aguas abiertas, que las 3 embarcaciones se habían separado durante una tormenta (...)
Os podéis imaginar, por tanto, que la Expedición del USS Jeannette fue, en su gran mayoría, un catálogo de penalidades, una trágica y dramática historia de héroes y mártires que libran una feroz batalla contra la muerte en la que habrán de hacer frente a decisiones y dilemas que pueden cambiar destinos.
En este sentido, todo el libro puede ser leído como una gran novela de aventuras, tanto por los hechos en sí como por la estructura elegida por el autor. Ahora que lo pienso, me resulta extraño que no haya alguna serie o alguna película sobre la expedición porque hay una poética muy clara en el libro sobre todo lo que uno va dejando atrás hasta llegar a la muerte (esposa e hijos, el barco, los trineos, los papeles, los compañeros...) y alguna que otra imagen tiene una potencia visual tremenda (unos hombres emergiendo del lodo en una playa, como si de las criaturas semilegendarias de Ramiro Pinilla se tratara). Fijaos, por ejemplo, en el laconismo de las últimas entradas del diario de De Long, infinitamente menos conocidas que las de Scott pero tan terribles y desoladoras como las del británico:
Lunes, 24 de octubre. Día 134. Ha sido una noche dura.Martes, 25 de octubre. Día 135Miércoles, 26 de octubre. Día 136Jueves, 27 de octubre. Día 137. Iverson está moribundoViernes, 28 de octubre. Día 138. Iverson ha muerto a primera horaSábado, 29 de octubre. Día 139. Dressler ha muerto durante la nocheDomingo, 30 de octubre. Día 140. Boyd y Görtz han muerto durante la noche. El señor Collins está a punto de morir.
De todas formas, sería extremadamente reduccionista quedarnos con esa lectura porque todo viaje de estas características es fruto de unas circunstancias y de un contexto social, político, científico, cultural, etc. Así, el autor dedica unas 200 de las 550 páginas del libro a ese contexto y para ello se sirve, además del propio De Long, en dos personajes tan antagónicos como el magnate de la prensa, y mecenas de la expedición, James Gordon Bennett y el geógrafo alemán August Petermann.
A través de personajes como estos, como el naturalista de origen escocés John Muir o el ya citado George Melville, el autor nos habla de una nación en reconstrucción, del sueño ártico como encarnación de las aspiraciones de la joven república de convertirse en una potencia mundial, de los intereses económicos y el escaso o nulo respeto por los pueblos originarios (justo ahora que cierto personaje de piel naranja quiere "comprar" Groenlandia), etc. Son estas otras vertientes del libro las que hacen que este se eleva más allá de una epopeya polar.
Por terminar, En el reino del hielo es una magnífica y terrible historia muy bien contada, de esas que hacen que uno se pase luego (y durante) horas buscando datos sobre lugares como la Tierra de Wrangel, las islas Diomedes, las islas Aleutianas o Nueva Siberia o pueblos como los yakutos o los chukchis. ¿Será grave, doctor?
sábado, 15 de febrero de 2025
Ferdia Lennon: Deus Ex
Título original: Glorious Exploits
Año de publicación: 2024
Traducción: Jon Bilbao
Valoración: recomendable
Año 412 A. C. Tras la derrota ateniense en su intento de conquistar Siracusa, en Sicilia, los siracusanos encierran a los soldados prisioneros en unas canteras e ir a visitar a aquellos atenienses muertos de hambre se convierte en un pasatiempo para los alfareros en paro Lampo y Gelón, más aún cuanto que éste último es un fan absoluto de la tragedia griega y trata de que los atenienses le reciten pasajes de las obras de Eurípides -su favorito y el señor de color carmín y ojos saltones que nos mira desde la cubierta del libro-, a cambio de algo de comida. Pero, no contento con esas migajas, un día decide montar con los prisioneros, allí en la cantera, una representación de Medea, nada menos, a la que luego se sumará Las Troyanas (de ahí los desorbitados ojos del señor de color carmín, supongo).
Aunque Gelón es el más motivado para llevar a cabo esta incierta aventura escénica, la historia nos la cuenta Lampo, un tipo más extrovertido y menos leído -de hecho, no sabe leer ni escribir -que ve en esta locura una manera de tener entretenido a su amigo, comprensiblemente deprimido desde la muerte de su hijo y el abandono de su esposa; él, por su parte, lo considera una manera de matar el tiempo entre visita y visita a la taberna, donde trabaja Lira, una esclava de la que se ha enamorado y también, por qué no, una fuente de ingresos cuando encuentran a un "productor", un extraño personaje de allende los mares llamado Tuireann. En todo caso, la obra tira para adelante por el tesón y la astucia de ambos directores de escena, la ayuda de unos chiquillos que juegan por los campos y gracias, sobre todo, a que entre los atenienses, pese a estar hambrientos, enfermos y hechos polvo, en general, encuentran algunos actores más o menos resultones que, convenientemente maqueados, puede que den el pego... o tal vez no.
Con un tono tragicómico -más cómico que trágico, gracias, sobre todo, al extrovertido y entrañable Lampo, aunque la tragedia, también está presente, pues la historia se desarrolla en tiempos de guerra- va avanzando esta novela, de forma bastante resultona; tampoco es de extrañar, pues las historias que cuentan cómo se monta una obra de teatro, casi un género en sí mismas (con el subgénero de las que están interpretadas por presos o prisioneros de guerra... A bote pronto, recuerdo, en novela, La semilla de la bruja de Margaret Atwood y en cine películas como la francesa El triunfo o Las vidas de Sing Sing, esta última estrenada recientemente), suelen resultar de lo más entretenidas y, por lo general, consiguen que el lector o espectador/a empatice con los esforzados personajes que tratan de representar la obra sorteando dificultades y contratiempos. Lo mismo ocurre aquí, claro, con el añadido de que la trama se desarrolla en la Magna Grecia de hace casi 2500 años y la ambientación, por tanto, supone también un requisito importante. Que parece, en todo caso, bastante bien lograda, aunque tengo la sospecha de que a los lectores de novela histórica más rigurosos quizás no les agrade el tono desenfadado y contemporáneo de los diálogos. Para el común del público lector, no obstante, representa un añadido que refuerza la comicidad de la novela, debido al contraste con la antigüedad del contexto.
Deus Ex -el título en inglés resulta más gracioso, pero, por una vez su traducción, aunque sea al latín (debería ser al griego), tiene cierto sentido- supone, en todo caso, un estupendo debut literario para su autor, el irlandés Ferdia Lennon. Esperemos que pronto nos ofrezca una nueva novela, al menos tan divertida como ésta.