jueves, 8 de diciembre de 2022

Ian Nathan: Guillermo del Toro

Idioma original: inglés

Título original: Guillermo del Toro: The Iconic Filmmaker and his Work

Año de publicación: 2021

Traducción: Jonathan López-Vera

Valoración: bastante recomendable (muy recomendable para fans)

Supongo que resulta fácil adivinar de qué, o mejor dicho, de quién trata este libro... Y supongo también que no hace falta explicar quién es Guillermo Del Toro, pero, por si acaso, ahí va: cineasta mexicano, nacido en Guadalajara en 1964, y director, entre otros títulos, de las aclamadas CronosEl espinazo del diablo, El laberinto del fauno y La forma del agua (por la que consiguió sendos Oscars a mejor película y mejor director), así como de películas más enfocadas hacia el éxito comercial, como Blade II, las dos entregas de Hellboy o Pacific Rim.  En suma, una artista singular y gran profesional del cine que ha demostrado su creatividad u eficacia lo mismo en en películas más personales -que no necesariamente "intimistas"- que en grandes producciones hollywoodienses. Además, hasta donde yo sé y parece aún más difícil de conseguir, es un tipo muy simpático que le cae bien a todo el mundo.

Este libro, a pesar de su gran formato y estar ilustrado con gran profusión de fotografías "a todo color (como se decía antes) se puede considerar no sólo como una biografía del cineasta mexicana sino, sobre todo, un exhaustivo recorrido por las películas que ha dirigido -e incluso por las que no ha llegado a dirigir-, desde su primera Cronos, la única que ha rodado en su propio país, de hecho, hasta la última, producida por Netflix y con la técnica de stop-motion, Pinocchio. El recorrido entre ambas pasa por EE.UU. y Canadá (donde se ruedan muchas de las producciones de Hollywood-, España, donde ha realizado dos de sus más reconocidas películas, Praga, Australia, Nueva Zelanda, Londres... lugares todos que han tenido -o no han llegado a tener, como cuando estuvo preparando El Hobbit, para luego abandonar el proyecto por sus dilaciones-su relevancia en la carrera de este cineasta.


Además de las circunstancias biográficas y las vicisitudes, tanto profesionales como familiares, de la trayectoria de Guillermo del Toro, desde las dificultades para rodar Cronos y El laberinto del fauno, su problemática relación con el productor de Mimic, Bob Weinstein o el largo secuestro de su padre en 1998, el libro también se detiene en sus momentos dichosos, como poder llevar a la pantalla uno de sus cómics favoritos, Hellboy, de Mike Mignola, el reencuentro con las cámaras, tras cinco años en el dique seco, su amistad con Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu  -amén de, por ejemplo, James Cameron o Ron Pearl- o el éxito de crítica y público de La forma del agua, El laberinto... etc. Por otra parte, ya que el autor del libro, Ian Nathan, además de escribir otros similares sobre otras luminarias del cine actual, como Tarantino, Wes Anderson o los hermanos Coen, es un experimentado crítico y editor de publicaciones sobre el tema, hace aquí un riguroso recorrido por las obsesiones, temáticas, referencias, motivos recurrentes en todos sus trabajos y hasta características técnicas de los mismos. Todo un mundo propio de este director que se cristaliza no sólo en sus películas,  sino también en la casa-museo- lugar de trabajo que posee en Los Ángeles, la llamada "Bleak House", repleta de atrezzo, libros, colecciones de objetos variopintos y cómics, cuadros, esculturas hiperrealistas, en fin, una suerte de paraíso para cualquier friki de la fantasía y el terror, como él...



No me extiendo más. A la espera de que Del Toro consiga realizar alguno de sus proyectos aún sólo soñados -como una versión mexicana de El conde de Montecristo u otra de Las montañas de la locura, de su admirado Lovecraft (que parece también podría realizarse con stop-motion)-, echar un vistazo a este libro sería de lo más recomendable para todo aficionado al cine, pero también para quienes no conozcan en profundidad la obra de este gran y personalísimo realizador. Leyéndolo y admirándolo, sin duda no podrán evitar querer ver sus películas de inmediato. Que es de lo que se trata, claro.

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