lunes, 13 de marzo de 2023
Albert Camus: Cartas a mi maestro
lunes, 13 de febrero de 2023
Lana Bastašić: Dientes de leche
Título original: Mliječni zubi
Traducción: Pau Sanchis Ferrer (en catalán para Edicions del Periscopi y en castellano para Sexto Piso)
Año de publicación: 2021
Valoración: recomendable
miércoles, 29 de junio de 2022
Gustavo Bueno: Panfleto contra la democracia realmente existente
- Su prosa. Pese a emplear algún tecnicismo y su tendencia verborreica, es bastante clara.
- Sus argumentos. Son inteligentes y están genialmente estructurados, por lo que no resulta complicado entender su desarrollo.
- Su estimulante sentido del humor.
- El debate que genera. Y es que rechaza postulados de, por ejemplo, la escuela trevijanista, que tan de moda está hoy día.
jueves, 23 de junio de 2022
Octavia E. Butler: Hija de sangre y otros relatos
Título original: Bloodchild and Other Stories
Traducción: Arrate Hidalgo en castellano, para Consonni
Año de publicación: 1971-2003
Valoración: recomendable
sábado, 13 de noviembre de 2021
Bruce Chatwin: ¿Qué hago yo aquí?
- Escrito para familia y amigos: Brevísimos textos, algunos que datan de sus últimos días, pero no tienen demasiado interés, excepto para, precisamente, su familia y amigos.
- Extraños encuentros: Aquí encontramos desde una mixtificación del golpe de estado fallido -o fingido- al que asistió Chatwin en Benin, en 1978 (aunque, según de desvela en su biografía, lo que vivió el escritor en realidad no fue en absoluto así y, probablemente, tampoco como lo contaba él de viva voz, pero digamos que Chatwin fue, en cierta medida, un adelantado a la autoficción que tanto ha cundido en las letras unos años más tarde), así como otras aventuras africanas, hasta una visita a una secta pseudo-mansónica (de Manson, quiero decir- en Boston o un encuentro con el geomántico chino experto en feng-shui que asesoró en la construcción del célebre -al menos p, por entonces- edificio del BCSH de Hong-Kong, obra de Norman Foster.
- Amigos: Semblanzas de personajes tan dispares como el millonario de origen boliviano y coleccionista de arte George Ortiz, el músico sudafricano Kevin Volans, el pintor inglés Howard Hodgkin, más una breve anécdota con la editora de revistas de moda Diana Vreeland.
- Encuentros: Entrevistas, al peculiar "estilo Chatwin", con notorios y variopintos personajes del siglo XX: la poeta Nadezhda Mandelstan; la modista de haute couture Madelaine Vionnet, María Reche, una alemana que se apsó la vida estudiando los petroglifos de Nazca, en Perú; el vanguardista arquitecto soviético Konstantin Melnikov; el escritor, aventurero y político francés André Malraux y, finalmente, una ¿crónica? del complicado rodaje en Ghana de la adaptación de su novela El virrey de Ouidah, a cargo del dúo cómico compuesto por Werner Herzog y Klaus Kinski.
- Rusia: La historia del coleccionista de arte de vanguardia ruso George Costakis y un reportaje sobre un crucero por el Volga con un grupo de turistas alemanes (alguno, ex-combatiente de la II Guerra Mundial).
- China: Reportajes sobre los llamados "caballos celestes" del emperador Wu-Ti, el botánico austro-americano Joseph F. Rock y sobre las invasiones nómadas aasiáticas y el nomadismo en general (tema que le era especialmente caro a Chatwin).
- Gentes: La historia de Shamdev, un niño-lobo de la India contemporánea, al estilo de Mowgli; la de Salah Bougrine, un inmigrante argelino que asesinó a un conductor de autobús en Marsella (y que le sirve a Chatwin para una reflexión sobre la inmigración norteafricana y la reacción en su contra, ya en 1974), y la de Donald Evans, un artista americano fallecido en 1977, cuya obra consistía en sellos de correos inventados.
- Viajes: El relato de un viaje por Nepal con su esposa Elizabeth, en busca, supuestamente, de las huellas del Yeti y un "lamento por Afganistán",a raíz de la invasión soviética de ese país, que Chatwin había visitado ya en 1962, siguiendo los pasos del escritor de libros de viajes -y modelo para él- Robert Byron. Chatwin rememora el Afganistán anterior a la guerra, que él entronca con el de la Antigüedad, y lamenta que vaya a desaparecer para siempre... menos mal que no tuvo que ver lo que ha venido después.
- Dos individuos más: Una nueva semblanza-entrevista del escritor alemán Ernst Jünger y un reportaje sobre la campaña electoral india de 1978, que hizo siguiendo a Indira Gandhi junto a la famosa fotógrafa Eve Arnold.
- Coda: Dos textos más relacionados con Chile (el segundo, concretamente sobre la isla de Chiloé y sus leyendas, que sospecho Mariana Enriquez conoce).
- Relatos del mundo del arte: Un puñado de textos breves, entre lo anecdótico y lo críptico, sobre su época trabajando en la casa de subastas Sotheby's.
martes, 13 de abril de 2021
VV.AA.: Cuadernos hispanoamericanos (Cuento)
Que el "cuento latinoamericano" goza de una salud excelente es algo que creo que poca gente pondrá en duda. Una muestra significativa de ello son las múltiples reseñas que hemos publicado en este blog en los últimos años y que dejan un buen reguero de nombres: Mariana Enríquez, Vera Giaconi, Magela Baudoin, Mónica Ojeda, Samantha Schweblin, Rodrigo Blanco, Edmundo Paz Soldán, etc., algunos de los cuales aparecen en este número dedicado al género breve de la revista "Cuadernos Hispanoamericanos" con el que podemos corroborar la afirmación inicial.
18 autores (12 hombres y 6 mujeres, lo cual - aunque aquí habría que valorar los entresijos de la selección - me parece injusto dada la calidad de alguna autora que no aparece por aquí), 18 países (solo falta, si no me equivoco, una representación de República Dominicana y El Salvador) y 18 relatos con un nivel medio bastante alto.
Curiosamente, este elevado nivel medio no viene siempre de la mano de los autores más consagrados o reconocidos a este lado del Océano. Por poner un par de ejemplos, el relato de Halfon (escritor que me encanta) parece hecho con el piloto automático puesto y el relato metaliterario de Fernanda Trías deja al lector algo frío porque puede funcionar bien como juego pero se echa en falta algo más. Por su parte, otros autores TOP, como Mariana Enríquez, Liliana Colanzi o Mónica Ojeda, aportan relatos que serán fácilmente identificables para sus lectores habituales y servirán como interesante carta de presentación para los no iniciados.
Por el lado de los autores más desconocidos (o menos leídos) para mi vienen alguna de las sorpresas más agradables. Destacan especialmente 4/5 relatos:
- "La cinta roja" de la hondureña María Eugenia Ramos, un relato brutal cargado de simbología.
- "El río, una pasta espesa que no hace olas" de Jon Bilbao, relato carveriano de parejas y amistades, mentiras o medias verdades y tensión "subterránea" algo alejado en lo estilístico de lo que yo he podio leer de su obra.
- "Marginalia" del costarricense Carlos Fonseca, un relato en el que se juega con la literatura como forma de huida o de entrada a otras vidas posibles.
- "El barbero de Hialeah" del cubano Carlos Manuel Álvarez y su impactante final.
- "Serenatas" del venezolano Juan Carlos Méndez Guedez, quizá el relato más arriesgado en lo estilístico, con sus diferentes voces y tiempos y su aire de "culebrón"
En definitiva, 18 más que interesantes relatos que beben de múltiples influencias, tanto del propio Sur como del Norte, que poseen una serie de elementos comunes (la emigración, la violencia, el desarraigo, la propia literatura) y que demuestran que la cantera de "cuentistas" latinoamericanos está muy pero que muy viva. ¡Y que dure!.
lunes, 22 de febrero de 2021
Aleksandr Afanásiev: El pájaro de fuego y otros cuentos rusos
Año de publicación: 1852-1863
Traducción: Joaquín Fernández-Valdés
Valoración: más que recomendable (y las ilustraciones, imprescindibles)
Aleksandr Nikolaievich Afanásiev no fue un escritor, propiamente diccho , o al menos lo que solemos entender como tal, sino un recopilador de cuentos populares rusos del siglo XIX, aunque nadie piense en un tipo en plan hermanos Grimm trpando a la torre en el bosque para encontrarse arriba cn Mónica Belucci; Afanásiev era más bien un ratón de bilioteca -o de archivo, en realidad-, lo que le permitió, en una ingente labor comenzada en 1852, compilar más de seiscientos relatos, publicados en ocho fascículos como Cuentos populares rusos (amén de 33 Leyendas populares rusas, protagonizadas por santos y hasta por el mismísimo Jesucristo, pero cuyo tono burlón no agradó demasiado al poder zarista, al parecer). la importancia de su obra recopilatoria, sin embargo, se fue poniendo de relieve cada vez más, influyendo en otros escritores e incluso compositores rusos (Stravinski, Rimski-Kórsakov) y, sobre todo, sirvió de base indispensable para el famoso estudio Morfología del cuento del antropólogo Vladimir Propp
En esta cuidada edición de Libros del Zorro Rojo se ha hecho una selección de siete de estos cuentos (los más representativos, imagino), en los que encontramos todo un colorido mundo de prodigios de metamorfosis de personas en animales y animales en personas; de muertos que resucitan y héroes y heroínas que reciben ayudas extraordinarias... En contramos a la célebre bruja eslava Babá Yaga (Francesc ya la conoce) en varios de estos relatos, aunque sobre todo en Vasilia la Bella, una suerte de crossover entre Cenicienta y La matanza de Texas. También al particular Rey Hielo ruso, Koschéi el Inmortal, a un "bello durmiebnte" masculino, en La pluma de Fínist, a una reina guerrera en María Morevna, a zares, zarévichs y zarevnas, huérfanos y campesinos, a pájaros de fuego, caballos parlantes y lobos de buen corazón...Pero, sobre todo, encontramos unas ilustraciones que son una absoluta MARAVILLA. Realizadas por el magnífico ilustrador y escenógrafo Iván Bilibin para la edición de estos cuentos en 1899 y años posteriores, con un estilo exquisito y detallista, delicado pero dinámico a un tiempo, embebido de la tradición del folklore ruso, pero tambiñén de la estética del art-nouveau, y que justifican por sí solos la publicación de éste o de cualquier otro libro que los incluya, así como aseguran el deleite de quien los contemple. Repito, por si no ha quedado claro: una verdadera MA-RA-VI-LLA. Hala, a disfrutar:
jueves, 27 de junio de 2019
Joyce Carol Oates: Desmembrado
Título original: DIS MEM BER and Other Stories of Mistery and Suspense
Año de publicación: 2017 (como libro); entre 2015 y 2017 (en diferentes publicaciones)
Traducción: Patricia Antón
Valoración: entre recomendable y está bien
¡Hay que ver cómo es tía Joyce Carol! ¿Se pensaba alguien que, a la hora de publicar un libro de cuentos (uno más) lo iba a titular algo así como Las fábulas de tía Joyce Carol o Repostería narrativa con vuestra amiga y vecina Joyce Carol? Nada de eso: Desmembrado, que no es una metáfora, sino una historia con desmembramientos de verdad -incluso el título en inglés está "desmembrado"-, así, en plan gore... Pues menuda es ella, como ya sabrá cualquiera que haya leído sus libros.
Y eso que nadie lo diría, con la pinta de dulce ancianita que gasta... (hace poco ha cumplido 81 años): si la llamo, con familiaridad quizá excesiva, "tía Joyce Carol" es precisamente porque parece una de esas tías abuelas con aspecto algo extravagante a la que te llevan a ver de visita y te mete en el bolsillo pegajosos caramelos de menta. Una tía abuela a la que le gusta observar aves y cosas de ésas -en este libro hay un par de cuentos que lo confirman-, pero que luego tiene un punto más macabramente hardcore que un músico de black-metal escandinavo (bueno, menos Varg Vikernes, claro, que ése llevaba su macabrez a la práctica...). Si alguien tiene dudas al respecto, que le eche un vistazo a los relatos que componen este libro; casi todos ellos tienen en común tres cosas:
- Tienen como núcleo central algún comportamiento o situación violenta. A veces esta violencia es más explícita -de hecho, muy explícita- y en otras más difusa, o tarda en manifestarse, pero ahí está.
- Casi todos los cuentos -seis de siete- están protagonizados y narrados por mujeres. Esto no quiere decir (no nos apresuremos a sacar conclusiones) que las mujeres sean siempre las víctimas, o lo sean de un modo explícito: también pueden ser victimarias, como se dice tanto últimamente, o cómplices.
- En casi todos ellos -cinco y un tercio de siete, por decirlo así- hay un componente obsesivo, hasta el punto de que es la obsesión, más que la violencia, lo que parece el verdadero tema del libro. Aquí sí que está claro que quienes sufren esta obsesión son siempre mujeres. No sé si doña Joyce Carol pretende decirnos alguna cosa...
sábado, 11 de mayo de 2019
Mark Twain: Un bosquejo de familia
«(…). Burlándose de la máxima adamantina que dictaba que una nodriza debía solo participar de cosas delicadas, ella devoraba cualquier cosa y todo lo que pudiera acaparar con sus manos, engullendo diabólicas combinaciones de cerdo fresco, pastel de limón, col hervida, helado, manzanas verdes, intestinos, rábanos crudos, regando todo eso con torrentes de café, té, brandy, whisky, aguarrás, queroseno —cualquier cosa que fuera líquida—. Fumaba pipas, puros, cigarrillos; gritaba de alegría como un Pawnee y blasfemaba como un demonio; y era así como subía las escaleras bien atiborrada como he descrito para deleitar al bebé con un banquete que debería haberlo matado a treinta yardas de distancia, pero que en cambio solo lo alegraba, engordaba, contentaba y embriagaba. (…)»
«(…). Y nuestra labor se veía reforzada por una multitud de involuntarios y accidentales formadores como, por ejemplo, sirvientes, amigos, visitantes, libros, perros, gatos, caballos, vacas, accidentes, viajes, alegrías, penas, mentiras, calumnias, oposiciones, persuasiones, seducciones del bien y del mal, traiciones y fidelidades. (…) los numerosos inconscientes educadores hacen el trabajo de verdad, y sobre ellos los responsables superintendentes no tienen mucha supervisión ni autoridad»
También de Mark Twain en ULAD: Las aventuras de Tom Sawyer
domingo, 11 de noviembre de 2018
Premiados con el NOVEL de ULAD, tercer puesto: Margaret Atwood: Un día es un día

No voy a detallar los doce relatos del libro, pero hay que decir que, en mi opinión, el conjunto de todos ellos resulta cuando menos notable. Los que más me han gustado son los que abren y cierran el volumen: Momentos significativos de la vida de mi madre y Un hallazgo extraordinario, que en realidad se podrían considerar como dos partes de un solo relato, pues ambos disertan sobre la personalidad, costumbres y anécdotas varias de la vida de los padres de la autora, así como de su propia infancia. También destacan, entre los relatos de "madurez", El huevo de Barba Azul -curiosa reescritura contemporánea del cuento que ya trabajara Angela Carter en La cámara sangrienta- y, de entre los de la "vejez", Consejos para sobrevivir en la naturaleza, que también se podría considerar de alguna manera (aunque más bien indirecta), una versión actual y crepuscular de otro cuento, el del lobo y los tres cerditos... El que menos me ha convencido ha sido El jardín de sal, creo que excesivamente largo y divagante.
He escrito "vejez" entre comillas porque no todos los cuentos de este apartado se refieren a lo que consideramos hoy en día como tal -en verdad, sólo el último-, teniendo la protagonista-narradora de El peso, por ejemplo, tan sólo cuarenta y tantos años, y por ahí andan los de Isis en la oscuridad. Más bien habría que hablar de "envejecimiento (y más mental que físico), que es el proceso que caracteriza y une a todos los relatos , de igual modo que los de "Madurez" deberían llamarse de "maduración". En cuanto a los del primer grupo, ciertamente se refieren a la infancia y adolescencia de los personajes, pero, justamente y como resulta previsible en este tipo de relatos, a esos momentos de cambio y descubrimiento de alguno de los secretos (no siempre agradables) de la vida adulta.
Tal es, en realidad, el leiv motiv que mueve todos los relatos del libro: el cambio, la maduración, el aprendizaje (o resignación)... más incluso que el carácter "femenino" de los mismos. De hecho, en varios de ellos hay hombres que tienen un protagonismo indiscutible, si bien en la mayoría parecen seres ajenos, egoístas y/o incomprensibles; Esto resulta sobre todo evidente en los relatos de Madurez, son sus protagonistas siempre preocupadas, aunque sea desde el hastío, por lo que sucederá respecto a sus novios, maridos o amantes -o maridos convertidos en amantes-, tipos más bien impresentables, en general.de todos modos, ya avisa la autora en el prólogo que "la temática de estos relatos es sobre todo doméstica"...
Por lo que respecta al aspecto estilístico, la competencia de Atwood como narradora está fuera de toda duda: cualquiera de estos relatos es capaz de absorbernos y deleitarnos, incluso aquellos más angustiosos o incómodos para sus protagonistas. Con el plus añadido de un sentido del humor suave y guasón, aunque melancólico, que baña muchas de las páginas del libro y convierte su lectura en un placer. Que es de lo que se trata, al fin y al cabo.
(*) Un inciso: ni idea de si el título de la recopilación fue ocurrencia de doña Margaret o de alguien de la empresa editora. Sólo decir, que, a no ser que se me escape algo, no tiene nada que ver con ninguno de los relatos del libro.
Más títulos de Margaret Atwood reseñados en Un Libro Al Día: Nada se acaba, Doña Oráculo, El asesino ciego, El cuento de la criada, Por último, el corazón, Oryx y Crake, Érase una vez, La semilla de la bruja, La semilla de la bruja, Alias Grace, Un día es un día, Los testamentos, Posturas políticas
sábado, 10 de marzo de 2018
Shirley Jackson: Cuentos escogidos
Por su parte, “La bruja”, “Después de usted, mi querido Alphonse” y “Charles” giran en torno a la figura del niño. Niños inquietantes, que desconciertan a sus padres. Quizás lo más remarcable de estos cuentos es que Jackson escribe a unos niños que parecen niños; hay que ver lo que les cuesta a tantos otros novelistas. Están francamente bien.
“Siete tipos de ambigüedad” es cruel, injusto, pero ya está (“Después de usted, mi querido Alphonse”, por ejemplo, era cruel de un modo más insidioso y ambiguo), y “La muela”... “La muela” empieza bien, pero pierde el norte y se desmadra. Ojo: estas historias no están nada mal, pero, al contrario de lo que me sucedió con las demás, sus ramificaciones no me han dejado pensando.
También de Shirley Jackson en ULAD: Aquí
miércoles, 13 de diciembre de 2017
Elena Ferrante: La Frantumaglia
(…) el proyecto de La Frantumaglia consistió siempre en dar a todos sus lectores, desde El amor molesto hasta hoy, con la tetralogía Dos amigas, una escritura que sin demasiados velos, a través de fragmentos varios, apuntes, puntualizaciones, incluso contradicciones, sostuviera las obras de ficción como solo puede hacerlo un libro que acompaña a otros libros.
- El lector habitual de la obra de Ferrante, probablemente leerá este libro como si cayera en una especie de maravillosa ensoñación en el que la autora desgrana todos y cada uno de los elementos que caracterizan su obra, con esa voz segura y convincente (que no soberbia).
- El lector accidental o primerizo experimentará su entrada en el mundo literario de una autora muy sólida y con una mirada y una voz realmente poderosas. En este caso, la reiteración de algunas cuestiones concretas que tienen que ver con alguna de sus obras puede llegar a ser algo aburrido pero si nos acogemos a los grandes temas: el abandono, la mujer antigua y la mujer moderna, el cuerpo de la mujer, la violencia... y llegamos a entender los mecanismos mediante los cuales la autora ha llegado a las conclusiones que ha llegado, resulta una lectura muy interesante. Pero tal vez sea por el hecho de que no soy muy conocedora de la obra de Ferrante que el pasaje que más me ha gustado de todo el libro es el que lleva precisamente el título de La Frantumaglia. Ese capítulo es el único con una carga autobiográfica considerable pero hace gala de una capacidad de introspección como no había visto antes y resulta un texto intensísimo a la par que bello.
En resumen, y más allá del oportunismo que mencionaba, este primer acercamiento a Elena Ferrante me ha dejado profundamente impresionada y para evitar un mayor desparrame de elogios concluiré con un sencillo y contundente Elena Ferrante pilota bastante. De ahí mi valoración de interesante con la puntualización de imprescincible para aquellos que ya son lectores devotos.
En relación al título, en el libro se hacen tantas alusiones y con tantas metáforas que acaba resultando confuso. En realidad, el libro de La Frantumaglia es un compendio o recopilatorio de material alrededor de la obra de la autora y frantumi significa algo así como fragmentos o trocitos, por lo que doy por zanjado el enigma.
Y ya para terminar, bonus track navideño en forma de banal cotilleo: hará cosa de un año un periódico italiano invirtió una cantidad nada desdeñable de sus recursos para desenmascarar a la escurridiza Elena Ferrante y, al parecer, lo consiguió. Libres sois de activar o no este link. (Y qué buena noticia sería que se emplearan la mitad de esfuerzos para desenmascarar y encarcelar a tanto corrupto que anda suelto).
Otras obras de Elena Ferrante reseñadas en ULAD: La amiga estupenda, Las deudas del cuerpo, Un mal nombre












