Título original: Uma aprendizagem ou O livro dos prazeres
Traducción: Josep Domènech Ponsatí en catalán para Club Editor, Cristina Sáenz de Tejada y Juan García Gayo encastellano para Siruela
Año de publicación: 1969
Valoración: muy recomendable
Título original: Baioa sem data para morrer
Traducción: Antonio Jiménez Morato
Año de publicación: 2025
Valoración: muy recomendable
El joven escritor portugués Rui Couceiro ganó en 2022 el prestigioso premio Manuel de Boaventura con esta excelente novela que constituye un alegato contra el abandono de un pueblo y sus gentes. Aunque sitúa la acción en el sur de Portugal podríamos trasladar su argumento a cualquier pueblo de nuestra España vaciada.
Joaquim Baioa es un anciano que vive en Gorda-e-Feia, un pequeño pueblo del Alentejo portugués. Baioa dedica su tiempo y sus fuerzas a restaurar las casas abandonadas del pueblo con la esperanza de que sus antiguos propietarios decidan volver a habitarlas y así evitar el lento desmoronamiento que lleva consigo el éxodo rural: "Baioa se negaba a ver morir el pueblo. No aceptaba las paredes desconchadas, los cristales rotos, tampoco los tejados caídos o las aceras invadidas por la maleza. Ya era suficiente la despoblación".
Una de las casas restauradas pertenece a la familia de nuestro protagonista, un joven profesor que trabaja en Lisboa y que está atravesando una etapa de estancamiento vital. Cansado de un trabajo que no le motiva y superado por las exigencias de la modernidad, decide aceptar la invitación que les envía Baioa y viaja al pueblo buscando el equilibrio emocional que echa en falta.
Al llegar al pueblo quedará atrapado por el ritmo de vida que encuentra: "Al cabo de pocos días, con la mañana mostrándose aún despejada, me di cuenta de que allí mi corazón latía en paz. Me sentía a gusto en el silencio y no buscaba el ruido ni las palabras de los demás. Me encontraba en estado de calma y no me desagradaba. En aquella tierra de almas abandonadas, la única ansiedad que sentía era el entusiasmo constante por lo aparentemente poco pero claramente tanto que sucedía allí en todo momento".
Nuestro joven profesor irá conociendo a una entrañable galería de habitantes del pueblo, que Rui Couceiro retrata con enorme empatía, y se convertirá en la mano derecha de Baioa, con el que se dedicará a encalar paredes, reparar tejados y restaurar puertas y ventanas.
En capítulos cortos, nuestro protagonista va narrando en primera persona sus sensaciones al integrarse en el nuevo hogar, sus experiencias pasadas y sus incertidumbres futuras. En torno a él, los ancianos con los que coincide en la taberna. Baioa, Ze Patifé, Tía Zulmira o Adelino Reis, entre muchos otros, van dejando su impronta en nuestro protagonista: "Sólo más tarde me di cuenta de que, en la llanura y en la colina, como seguramente en otras geografías olvidadas, las personas que quedaban habían aceptado la condena de quedarse y rendirse a los dictados de la naturaleza, por no tener otra alternativa, o por ser incapaces de vivir de otra manera".
Nuestro profesor se va involucrando cada vez más en la vida de los paisanos, pero esa cercanía se acabará convirtiendo en un motivo para la desazón. Baioa decide compartir con él la carga de un secreto que le corroe y que le obliga a luchar contra el tiempo, un secreto que tiene que ver con el destino final de los habitantes del pueblo. Entre los papeles encontrados por Baioa en la casa abandonada del doctor Bártolo, un científico vecino del pueblo, ya fallecido, aparece un curioso estudio en el que se atreve a poner fecha al fallecimiento de los aldeanos. Figura la fecha de todos, excepto la de Baioa, que no tiene fecha de muerte. Cuando en Gorda-e-Feia la muerte comienza a tomar las calles y van falleciendo los aldeanos en la fecha prevista en el estudio de Bártolo, la paz que anhelaba el profesor se convierte en un tiempo de duelo.
Couceiro ha escrito una novela poética y evocadora, repleta de personajes memorables y cargada de imaginación. Nos presenta el antagonismo entre la vida urbana y la vida rural y el choque entre dos generaciones: la más joven llena de vitalidad y optimismo, y la mayor, sin fecha de muerte. Quizás se le pueda reprochar que alarga en exceso algunos capítulos y que dilata la resolución de otros, pero el resultado final es un bonito y emotivo relato de un pueblo en lucha contra la soledad, el desarraigo y el abandono.
Título original: Laços de Família
Traducción: Cristina Peri Rossi
Año de publicación: 1960
Valoración: Recomendable
La verdad es que no había oído hablar de Clarice Lispector hasta que varios de sus libros aterrizaron en ULAD, así que una vez más queda claro que aquí todos aprendemos de todos, o al menos soy yo el que aprende de todos. Casualmente cae en mis manos este Lazos de familia, que resulta ser un libro de relatos breves, lo cual no estoy seguro de que sea el medio más adecuado para testar a un escritor, pero es lo que hay. El libro se publica en 1960, cuando la autora brasileña, ucraniana de nacimiento, ya ha publicado algo de narrativa, incluyendo la que creo que es su primera y más celebrada novela, Cerca del corazón salvaje, escrita con solo veinticuatro años.
Ya puestos un poco en situación, podemos ir desgranando los distintos tipos de relatos que, con características bastante marcadas, componen el libro. Varios de ellos, colocados en la parte final, tienen un tinte muy de obra juvenil, con protagonistas adolescentes o poco menos, y un desarrollo más bien convencional. Narrados con pulcritud, son seguramente cuentos escritos años atrás que no aportan demasiado, con excepción de aquel (perdón por no recordar el título) que relata una agresión sexual, con un crescendo muy potente y una conclusión sobria que dan un resultado impecable.
Otro grupo de relatos se aproxima más a la fábula, con rasgos de humor y argumento más o menos insólito, como la historia de un perro, la más sorprendente de la mujer más pequeña del mundo, o aquella que tiene como protagonista a una gallina. Pasajes divertidos con un fondo simbólico resuelto con dignidad y eficacia.
Y quizá los cuentos más característicos, casi todos colocados al principio, son aquellos que hablan de historias cotidianas de mujeres, en tono intimista y algo brumoso, que bucean sentimientos e inseguridades que tienen que ver con el sufrimiento, el amor, la amistad o la soledad. Es escudriñar en la mente y el corazón de sus protagonistas, leer sus pensamientos y descubrir inseguridades, pequeñas envidias secretas o simplemente zonas de sombra que no conocemos pero que dejan cicatrices antiguas que no quieren ser borradas. Ocurre así en Feliz cumpleaños, uno de los relatos más brillantes, donde confluye la amargura de aquellas heridas con geniales golpes de humor.
Son finalmente narraciones que casi siempre carecen de desenlace, como trozos aleatorios de películas que se hubieran perdido: no sabemos qué hubo antes ni qué vendrá después, pero el cuadro es suficiente para transmitir emociones o definir personajes o parte de ellos. Y todo con la inconfundible seña de identidad de una prosa algo desconcertante, inexacta o improvisada, que provoca una sensación de frescura muy recomendable, a veces incluso con un punto excitante poco usual. Es en ocasiones una sintaxis forzada, en otras repeticiones o interrupciones que dan lugar a una expresión marcadamente personal a la que es difícil buscar parentescos, algo que hace de la lectura una experiencia gratificante aunque de vez en cuando, que todo hay que decirlo, peque de algún que otro exceso.
Título original: História do cerco de Lisboa
Traducción: Basilio Losada
Año de publicación: 1989
Valoración: Muy recomendable (¿Muy?)
Hace unos cuatro meses, el 19 de agosto 2025, Santi escribió: "un Saramago al año no hace daño". No hará daño, entonces, un reseña más al iniciar este 2026, sobre todo teniendo en cuenta que la primera reseña de Saramago apareció en ULAD en septiembre de 2009, hace diez y seis años y se han reseñado, hasta el 19 de agosto pasado, ocho de sus novelas. En promedio solo una cada dos años. Así es que colaboraré reseñando otra.
Confieso que tengo debilidad por Saramago, casi todos sus escritos me han gustado, y mucho. Sé que el “muy recomendable” está marcado por esa debilidad; espero que solo hagan picadillo y no puré con esa valoración. Pero advierto: El primer párrafo de tres páginas y media, sin ningún punto, solo comas y palabras con mayúsculas después de algunas de ellas, es todo un reto, aun para quienes hayamos leído otros libros donde Saramago use esa misma tipografía, que adopta, según él mismo lo dijo alguna vez, para darle su fluidez natural al diálogo. Ese primer párrafo me mueve a decir que esta novela no es la más recomendable para iniciar la lectura de las obras de Saramago.
Después de ese arduo inicio de la novela viene otro párrafo de página y media, con una sutil descripción: un amanecer que apenas se percibe con “una infinitesimal mudanza en la oscuridad del cuarto…” y Saramago o el narrador o alguien, sigue contándonos ese amanecer en tal forma que solo para leer ese párrafo vale la pena comprar el libro.
Los comentarios a esta novela suelen resaltar un hecho: que el protagonista, corrector de estilo de una editorial, introduce un no, en vez de un sí, en el lugar clave de un libro de la historia de Portugal, alterando con eso el hecho indiscutido y bien conocido de la ayuda que los cruzados dieron al primer rey portugués para que arrebatara Lisboa al dominio musulmán. Se narran luego las dificultades, muy divertidas por cierto, que el corrector tiene para enfrentar el indudable reclamo que la editorial le hará. Pero eso, escrito con un notable sentido del humor, no es lo mejor de la novela. Sí lo es la historia de amor que poco a poco se desarrolla en el libro.
Aunque el centro de la novela es el nacimiento y desarrollo de un amor, no por eso la obra se puede clasificar como perteneciente al género romántico. El amor descrito no tiene la pasión ni el desenlace trágico común en ese género. Tampoco es un amor a primera vista. Nace con dificultad y casi a contracorriente en uno de los dos personajes involucrados, aunque asoma en él, sin ser reconocido, desde el primer momento. La iniciativa es llevada por el otro personaje, que con clama pero con firmeza lo va guiando hasta el lugar donde desemboca. Un amor humano que, con sencillez, se desarrolla por caminos desacostumbrados en obras que traten este tema.
Hay otras virtudes en el libro: ese espejo en que, tal vez sí, tal vez no, se desarrolla un amor semejante, espejo configurado en el escrito que elabora el corrector, donde trata de dar continuidad a ese NO que cambiaría la historia de toda una nación.
Saramago escribiendo una historia de amor ¿Leí bien la novela o ese “muy” de la clasificación me ha hecho ver lo que no existe? Ustedes, lectores asiduos de ULAD, tendrán su respuesta, como siempre.
Firmado: David Batista
Traducción: Francisco Cardemil Pérez
Año de publicación: 2024
Valoración: Muy recomendable
La mejor recomendación posible de esta novela la hace Zadie Smith en la solapa:
“Al terminarla, uno tiene el deseo de conocer de inmediato al joven que la escribió, estrechar con fuerza su mano y felicitarlo por el comienzo de una carrera brillante. Pero Victor Heringer ya no está. Se marchó dejando atrás este hermoso libro”.
Efectivamente, este libro es hermoso. Trágico, pero hermoso. Heringer nos cuenta una historia de descubrimiento de la vida, de la amistad y del deseo de un joven de familia acomodada de la periferia de Rio de Janeiro cuya apacible vida adolescente se ve alterada por la llegada a su casa de un joven adoptado por el que se sentirá irremediablemente atraído. Esa llegada trastocará la precaria estabilidad de una vida familiar oscurecida por las connivencias del padre con la dictadura y el desequilibrio mental de la madre, y marcará para siempre la trayectoria vital de Camilo, nuestro protagonista.
Alrededor flota siempre el ambiente amenazador de la delincuencia, las drogas y la violencia física que asfixia la vida de los habitantes del suburbio en el que vive y del que intenta escapar y al que vuelve en un último intento de redimirse y de hallar un sentido a una vida que quedó paralizada por un trágico suceso. El diagnóstico de Camilo sobre su vida es demoledor: “Crecí más triste que una paloma. Me convertí en un adulto inútil, amargado y sucio. Apenas puedo encontrar belleza en las cosas”.
Con estos mimbres podríamos encontrarnos ante una historia que podría ser sombría, triste, descarnada, pero Heringer escribe con mucha ternura y delicadeza y arroja luminosidad y esperanza sobre unas vidas que transcurren al borde de la tragedia.
Efectivamente, es una pena que Heringer ya no esté con nosotros. Leer esta excelente novela puede ser nuestro mejor homenaje.
Firmado: José Miguel Martínez
Traductores: Pilar del Río y Antonio Sáez Delgado
Año de publicación: 2016
Valoración: Muy recomendable
Tan lejos, tan cerca. Nos llega muy poca información sobre la literatura que se está haciendo en Portugal y apenas podemos nombrar escritores de aquel país aparte de Saramago y Pessoa. Estamos a tiempo de remediar ese desconocimiento y quizás este excelente libro de Peixoto pueda contribuir a ponerle remedio.
Nos propone en este libro el escritor portugués una novela coral por la que van desfilando las vidas de los habitantes de un pueblo del Alentejo portugués, Galveias, cuyo día a día se ve sacudido por el impacto de un meteorito que impregna de olor a azufre la atmósfera del lugar.
Aprovecha Peixoto la anécdota del meteorito, casi un Mcguffin a la manera de Hitchcock, para irnos desgranando capítulo a capítulo las vivencias de una entrañable galería de personajes que, con sus alegrías y miserias, conforman un universo de vidas que se van entretejiendo y cuya suma constituye el alma colectiva del pueblo.
El ritmo de la narración es deliberadamente lento. El autor portugués se propone integrarnos en la atmósfera diaria del pueblo a través de los pequeños detalles de las vidas de sus habitantes que en casi todos los casos comienzan siendo asuntos privados, casi secretos, pero que acaban involucrando al resto de la colectividad. Todo ello con un lenguaje minucioso, poético, tratando con gran humanidad a unos personajes que, en la mayoría de los casos, nacieron y morirán en el pueblo y que se plantean su vida como una cuestión de supervivencia y una adaptación a las circunstancias que les han tocado vivir utilizando los escasos recursos que tienen a su alcance.
Merece la pena recrearse en un fragmento, una reflexión de uno de los personajes en la que nos describe su lugar en el mundo y en la que podemos vislumbrar la riqueza del lenguaje narrativo en que se mueve Peixoto: “Todos tenemos un lugar donde la vida se ajusta. Cada mundo tiene un centro. Mi sitio no es mejor que el tuyo, no es más importante. Nuestros sitios no pueden compararse porque son demasiado íntimos. Donde existen solo nosotros podemos verlos. No vale la pena explicar nuestro sitio, nadie va a entenderlo. Las palabras no soportan el peso de esa verdad, tierra fértil que viene del pasado más remoto, manantial que se extiende hasta el futuro sin muerte”.
Firmado: José Miguel Martínez
Título original: O Selvagem da Ópera
Traducción: Mario Merlino
Año de publicación: 1994
Valoración: recomendable (tal vez un poco más para los amantes de la ópera)
Otros libros de Rubem Fonseca en ULAD: El gran arte, El seminarista, Vastas emociones y pensamientos imperfectos, Bufo y Spallanzani
Idioma original: portugués.
Título original: Vista Chinesa
Traducción: Mercedes Vaquero
Año de publicación: 2022
Valoración: entre recomendable y está bien
Libros como Vista Chinesa obligan a quien los lee con la intención de reseñarlos, de opinar sobre ellos, a un ejercicio de un cierto equilibrismo. El que supone balancear la obvia utilidad del texto en sí con su estricto valor desde un sentido estrictamente literario. Por supuesto, es una tesitura difícil. Se trata de una novela corta, apenas una hora y media de lectura, en la que la autora toma la voz de una amiga íntima, una arquitecta que, en medio de las preparaciones necesarias para los dos eventos deportivos que tuvieron lugar en Brasil (Juegos Olímpicos y Mundial de Fútbol) fue violada cuando salió a correr por un parque en las afueras de Río de Janeiro. Es una narración en primera persona interpuesta y es de una crudeza y realismo incuestionables, de hecho es una carta de la víctima a sus hijos, esa es la modalidad que usa la autora para describir todo el proceso.
Por tanto, es un acto de enorme valentía, una especie de catarsis, y sus intenciones son inapelablemente honestas: la denuncia, el testimonio, la descripción del duro proceso que se inicia cuando una mujer se encuentra en una situación así y lo tortuoso que es. Nada que oponer desde una perspectiva de un libro así en cuanto a necesario. Y mis reticencias no irían por ahí, comprendiendo lo pantanoso del asunto. Pero, ¿para qué esperar al epílogo del libro para que la víctima se decida a despojarse de su anonimato y acepte dar su nombre? No acabo de ver el sentido, si de lo que se trata es hasta cierto punto de denunciar no solo los hechos, sino el desagradable proceso al que se obliga, tanto bajo la coartada de la investigación como para el mero hecho de impartir justicia. Supongo que en todas partes responde a un cierto esquema en que hay que obtener todo lo que permita buscar al agresor. Los reconocimientos de los médicos forenses, el testimonio para la denuncia, las prospecciones de la investigación, el cerco de los posibles sospechosos: todo puede hacerse farragoso, pero no veo otra manera de acercarse a la verdad que esa. Supongo que se puede ver desde un prisma más frío o más sensible, pero lamentablemente, no creo que Brasil sea una excepción, es que ese proceso implica una intervención obligatoriamente funcionarial, donde la implicación emocional puede resultar incluso poco compatible.
Todo ese recorrido en el cual Júlia ha de regresar a los hechos y revisitar sus sensaciones me ha parecido a veces previsible y a veces, por la interposición narrativa, poco realista o incluso, supongo que para mitigar el dolor, algo edulcorado. Puede que un testimonio directo, una narración más directa y descarnada le hubiera sentado mejor a las intenciones del libro.
Título original: Que cavalos são aqueles que fazem sombra no mar?
Traductor: Antonio Sáez Delgado
Año de publicación: 2009
Valoración: interesante y muy recomendable para fans
¿Qué caballos son aquellos que hacen sombra en el mar? estaba destinada a ser la penúltima novela de António Lobo Antunes. Así lo manifestó el propio escritor en el momento de su publicación. Nunca sabremos si la última iba a ser Sobre los ríos que van, crónica de la enfermedad que había padecido dos años antes y el título que sucedió a aquel órdago. Quizá sería menos aventurado pensar en la inolvidable Comisión de las lágrimas, donde llevó su fabulación hasta el límite. Tanto, que por ejemplo en España los críticos que hasta entonces solían reseñar sus novedades hicieron mutis por el foro. Pues vale... Lo cierto es que después de aquel (aparente) arrebato continuó con su ritmo de publicación de libro al año. Pero esta pudo haber marcado un final innecesario que nadie quería.
¿Qué caballos son aquellos...? cuenta el declive de una potentada familia agrícola. La casa en cuestión la llevan de aquella manera un padre que no ejerce como tal, una madre que lo hace de forma relativa y una criada, Mercília, que hace lo suyo y lo que no hacen los demás. El matrimonio tiene cinco hijos: Francisco, João, Beatriz, Ana y Rita. En el momento de la agonía de la madre se reúnen todos alrededor en un encuentro de presencias humanas con fantasmales. Y empiezan a debatir los motivos que les han conducido a la decadencia y a una más que previsible extinción. El trasfondo podría tener ciertos símiles con el de Cien años de soledad, si no fuera porque aquí nunca hubo lo que se dice un pasado de esplendor. Los narradores se van turnando y cada uno de ellos aporta al testimonio común una serie de vivencias particulares, de todo lo cual resulta la tormenta sin ambages en que se encuentra la saga.
Antes de todo, lo que había eran unos ciertos posibles económicos y una extensa finca de ganadería. Cuando el aliento de la memoria se pone en marcha se ven unos hijos a los que arrastra la vida. Más allá del primer plano aparecen un padre entregado a actividades y compañías precarias; una madre abandonada a la religión y el tempestuoso recuerdo de su juventud; y una criada, de origen dudoso, que intenta suplir la falta de ambos referentes con más voluntad que eficacia. Los hijos son víctimas de existencias disipadas, clientes de Caronte todos sin óbolo para el viaje. Los hay desde los que esperan agarrarse al clavo ardiendo de la parte de herencia que les toque hasta los que habrían querido tener un verdadero hogar al que volver como reposo del guerrero.
Todos los miembros de la familia tienen su minuto de gloria, aunque se desmienten unos a otros y acusan de manipulador a quien reproduce sus voces. Este transcriptor no es otro que el propio Lobo Antunes, gran partidario de esa tradición iberista que rinde armas a ancestros de una literatura común como Miguel de Unamuno. Como es habitual en el autor, la novela es un río de poesía con la corriente desenterrando diamantes a cada poco. Por momentos no se sabe si los personajes, como múltiples Ulises, alcanzarán el descanso o tendrán que encomendarse a la divina providencia, que es prácticamente lo único que les queda.
Firmado: César
También de Lobo Antunes: Aquí
Título original: Lillias Fraser
Año de publicación: 2001
Traducción: Santiago Pérez Isasi
Valoración: recomendable
Lillias Fraser es una niña escocesa, única superviviente de su familia a la batalla de Culloden y a la matanza posterior desatada por las tropas inglesas. por los vericuetos del azar, acaba en el convento de las inglesas de Lisboa donde también se salva, milagrosamente, del terremoto que asoló la ciudad en 1755. Bueno, milagrosamente, pero porque Lillias tiene un "don": el de ver a los muertos -sí, como el niño de la película- pero antes de que se produzca el deceso, lo cual le permite saber, esa noche, que algo terrible iba a suceder en la ciudad, de lo que debe huir. En su periplo, conoce a otros fugitivos del desastre con quienes acabará ligada... de momento. Porque ésta no será sino una etapa más de l largo periplo, de la huida de la -ya no tan- pequeña Lillias...
Novela de la escritora portuguesa Hélia Correia, aún poco conocida en España, me parece, aunque últimamente la editorial La Umbría y la Solana está realizando la encomiable labor de darla a conocer, igual que a otros escritores lusos. Novela que va transitando entre la novela histórica bien documentada (reconozco que no han convencido demasiado algunas roturas de la "cuarte pared" por parte de la autora para explicarnos tal o cual pormenor de la Historia... pero no me hagáis mucho caso. es cosa de mi aversión por todo lo que huela, siquiera un poco, a la "autoficción), cierto realismo mágico y el folletín sobre las aventuras y desventuras de sus jóvenes protagonistas, como Pamela o Moll Flanders, tan típicos del siglo XVIII. Quizás por ello la sensación que me ha dejado la lectura de esta Lillias Fraser es que se trata de una novela, no incompleta, pero sí resumida, que pide más espacio para poder desarrollarse en toda su amplitud y que en las 275 páginas de que consta se ve un tanto constreñida.
A esa sensación contribuye, creo, el estilo de Hélia Correia, que escribe, o al menos aquí, con casi ningún diálogo, haciendo más hincapié en las explicaciones que en las propias acciones y, sobre todo, en la creación de los ambientes y las situaciones, inciertas y equívocas, en las que se desarrolla la historia: la pobre Lillias deja a su familia en la primera página del libro y desde entonces va pasando de un remedo familiar a otro, sin que ninguno sea definitivo, ni siquiera para el resto de sus componentes -de hecho, esta precariedad y provisionalidad de las familias es uno de los temas del libro, junto con la inexorabilidad caprichosa del destino-; también se debe al tono de la prosa, poética por momentos, pero también tendente a una sensación distante, en otros... Tampoco se ha aprovechado lo suficiente, a mi entender, las visiones sobrenaturales que asaltan a la protagonista, aunque tienen su importancia sobre todo al comienzo de la novela, dándole un toque de terror gótico muy interesante. Quizás, como digo, si la autora se hubiese decidido por una mayor extensión para esta historia, hubiese desarrollado su aspecto con más desahogo.
En todo caso, tampoco quiero dejar una idea negativa sobre este libro, que resulta ser, sin duda, una novela notable y que creo puede agradar a los lectores y lectoras más adictos al dramón histórico, las vicisitudes de la existencia humana y, por qué no, a cierta turbiedad que inevitablemente la acompaña, sobre todo en los momentos de inestabilidad y desorden, como guerras y desastres naturales, cuando el ser humano se siente ma´s libre para dar tienda suelta a sus instintos.