viernes, 28 de agosto de 2026

Vladimir Voinovich:Vida e insólitas aventuras del soldado Iván Chonkin

Título original: Vida e insólitas aventuras del soldado Ivan Chonkin

Idioma original: ruso

Traducción: Antonio Samons García

Año de publicación: 2006

Valoración: Muy recomendable


Reseñar este libro supone necesariamente ponerlo en contexto. Vida e insólitas aventuras de Ivan Chonkin se publicó originalmente en  París en 1974, pero la crítica mordaz al régimen soviético que destila el libro hizo que su autor, nacido en la república soviética de Tayikistán,  fuera expulsado de la URSS en 1980 y su publicación estuviera prohibida en su país  hasta después de la perestroika.

Voinovich fue un escritor cercano a las voces disidentes con el sistema comunista y estuvo siempre en el punto de mira de los servicios secretos y del gobierno soviético. La publicación de este libro le supuso ser expulsado de la Unión de escritores soviéticos, y una persecución continua del régimen soviético, que le retiró la ciudadanía y finalmente le expulsó del país.

En apariencia, el argumento puede resultar sencillo y cercano a una novela  costumbrista. En vísperas de la segunda guerra mundial un avión del ejército ruso se estrella a las afueras de la aldea de Krasnoie. Dado que no hay repuestos para arreglar el aparato y se debe solicitar un nuevo motor a las instancias superiores, los altos mandos del regimiento deciden enviar a un soldado para que custodie el aparato y evite actos de vandalismo. Como medio regimiento está de maniobras y el otro medio en la enfermería se decide enviar al soldado Chonkin "de escasa estatura, piernas zambas y orejas rojas". Por si los rasgos físicos no fueran suficientemente definitorios, Voinovich nos describe así la psicología del personaje: "Los pensamientos de Chonkin eran de naturaleza varia. Una atenta observación de la vida y de las leyes que la gobiernan le habían enseñado que en verano, de ordinario, hace calor, mientras que en invierno hace frío. A su cabeza acudió un segundo pensamiento, todavía más interesante y sustancial, pero en el acto mismo olvidó de que se trataba, y no consiguió recuperarlo por más esfuerzo que hizo".

Pues bien, este soldado más bien simplón, emparentado lejanamente con el soldado Svejk, es enviado a custodiar el aparato y abandonado a su suerte en la remota aldea. Aburrido y deseando integrarse en la vida local, Chonkin aprovecha la situación para emparejarse con una campesina local, Niura, que posee una vaca y un jabalí  como mascota. Nuestro soldado abandona alegremente su tarea de vigilancia y se dedica a plantar patatas, dar de comer a las gallinas y arar el huerto de su prometida.

Chonkin se integra alegremente en la vida local y a su alrededor iremos conociendo a la entrañable galería de aldeanos de Krasnoie. La llegada del soldado altera la apacible vida de la aldea y sirve a Voinovich para poner sobre la mesa todos los elementos que motivaron la prohibición de su libro: la ineficiencia del koljós local, la desidia laboral de los aldeanos, la ineptitud de los gobernantes locales y regionales, la incompetencia de los altos mandos militares y la adoración incondicional al líder supremo: "Stalin era un hombre inteligente, capaz de comprender a los demás y de ponerse en su lugar. No en vano el pueblo lo amaba. !Y que bien cantaba aquella canción, "Botas de fieltro"! Pero ¿por qué se le había puesto de pronto voz de mujer?".

Todos los acontecimientos de la vida diaria son tratados con ironía y sarcasmo. Una fina crítica a todos los estamentos sociales va deslizándose página a página y  episodios surrealistas, por absurdos, van acompañando la azarosa vida de nuestro héroe  que va tomando conciencia de la inutilidad de su presencia en la aldea: "Fuese por causa de la palmada recibida en la cabeza o por otra de índole no mecánica, algo en el cerebro de Chonkin se desplazó, y esa mutación dio nacimiento a la desasogante idea de que en aquel lugar se le estaba pasando en vano el tiempo, de que con él no contaba nadie y de que nadie sería enviado en su busca".

Cuando la situación parece estancada y nuestro héroe está integrado en la dinámica aldeana, estalla la Segunda Guerra Mundial y la convivencia se crispa. El ambiente general se enturbia y los engranajes del estado se ponen en marcha. A las altas esferas  llegan rumores indeterminados de que algo raro sucede con un avión y un soldado en una aldea pérdida. Primero, los agentes de la Institución, algo parecido al KGB, y luego el ejército ponen rumbo finalmente hacia Krasnoie y el caos más absoluto se adueña de la aldea.

En resumidas cuentas, Voinovich nos entrega un libro divertidísimo, con unos personajes memorables,  por el que sobrevuela una finísima e inteligente crítica encubierta al régimen soviético. Según muchos medios, la mejor novela satírica rusa del último medio siglo.


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