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jueves, 19 de febrero de 2026

Ana Penyas: En vela

 Idioma: español

Año de publicación: 2025

Valoración: bastante bien

Hace no mucho, supimos  o al menos este vuestro servidor, gracias a la reseña que el amigo Raúl Gay tuvo a bien enviarnos, que el último libro de Isaac RosaLas buenas noches, trata del insomnio galopante que al parecer, aflige a buena parte de la sociedad española actual. Lo mismo, supongo, que en otras partes del mundo occidental, pues tal era ya el trasfondo de la novela distópica de Karen Russell Donantes de sueños). Y no es que nos hayamos vuelto locos consumiendo café sin parar, sea "de especialidad" o de marca blanca, sino que las preocupaciones, el estrés, el ritmo que nos exige la vida urbana contemporánea (¿quién dijo capitalismo? No, hombre no, eso no tiene nada que ver) o incluso el influjo maligno de las pantallas a las que estamos enganchados/as (un consejo: intentad usar el móvil o el ordenador lo menos posible... salvo para leer este blog, claro) tiene la consecuencia de que mucha gente no es capaz de entablar el sueño ni leyendo algún tochaco de... (poned aquí al autor o autora al quien le tengáis más tirria).

Este es el contexto en el que se desarrolla el último cómic o novela gráfica de la valenciana Ana Penyas, que articula una narración alrededor de ocho personajes y ocho noches en las que les vamos conociendo y enterándonos de las razones por las que no consiguen dormir; desde Juan, trabajador en una empresa de venta on line y agobiado por las exigencias del trabajo y de la vida que, supuestamente, habría de llevar un joven triunfador, a la abogada Luisa, preocupada por sus cuitas familiares; también Irene y Aurora, jóvenes que tratan de ser independientes y desenvolverse en la gran ciudad, inmigrantes como el rider Carlos o Kalina, madre que se encuentra al borde de la miseria. O los sin techo José y Hassan, que ya se encuentran metidos de lleno en ella. Todas personas a las que, por algún motivo, la vida les ha pasado o les está pasando por encima... lo que no significa que sean los culpables, como sin duda considerarían los "gurú bros" que tratan de estafar a los chavales con sus cursos motivacionales en las redes. La mirada de Penyas, en cambio, es no sólo comprensiva, sino profundamente humanista, llegando a la conclusión de que, si el insomnio es un síntoma de algo, el problema no tiene tanto una solución individual como colectivo y lo debemos tratar de arreglar todos y todas juntos/as.

Por lo que ser refiere al apartado gráfico, esta ilustradora utiliza, como en obras anteriores, una hábil  combinación de la fototransferencia y dibujo tradicional, si bien es cierto que tendiendo, más que al naturalismo, hacia un cierto feísmo que podríamos calificar casi de expresionista, pese a que los personajes , en general, mantienen actitudes poco activas e incluso átonas, propias de quien trata de conciliar el sueño o está agotado por no conseguirlo. La composición de las viñetas, los encuadres y puntos de vista de las mismas y la estructura narrativa muestran, por otra parte, gran variedad y complejidad -gran detalle el de usar los formatos alargados propios de los teléfonos móviles, por ejemplo-, sin abrumar, no obstante a quien se decida a disfrutar de esta novela gráfica. Al contrario, cuando se llega a las últimas páginas y al final, no dirá si feliz o no, pero sí que satisfactorio, en cierto modo, de estas historias cruzadas, uno se da cuenta de que le ha sabido a poco, y que ha leído el libro con expectación creciente, pese a que lo que se nos cuenta en él sea, en cierto modo, la antítesis de un thriller, aunque sí denote un cierto suspense... 



También de esta autora (+ entrevista): Todo bajo el sol

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