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sábado, 9 de junio de 2018

Arkadi y Borís Strugatski: Mil millones de años hasta el fin del mundo

Idioma original: ruso
Título original: За миллиард лет до конца света
Traductor: Fernando Otero Macías
Año de publicación: 1974
Valoración: recomendable

Los hermanos Strugatski (Arkady y Boris), tan inseparables que hasta tienen un artículo conjunto en la Wikipedia, están considerados de forma unánime como los escritores de ciencia ficción más conocidos y apreciados en la Unión Soviética. En Occidente (más acá del telón de acero, quiero decir) son conocidos fundamentalmente como los autores de Picnic junto al camino (a.k.a. Stalker), novela que Tarkovski adaptó al cine y que dio también lugar a un videojuego anacrónicamente ambientado en Chernobyl. Su obra, sin embargo, es mucho más amplia (casi una treintena de novelas, además de relatos y alguna que otra obra de teatro) y mezcla con maestría la ciencia ficción "dura" con el humor y la sátira social y política, lo que llevó a que muchas de sus obras fueran censuradas por el régimen soviético.

Mil millones de años hasta el fin del mundo es una perfecta muestra de esto: aunque el argumento central tiene rasgos de ciencia ficción, por el camino se cuelan infinidad de diálogos y situaciones absurdas, y una no tan velada crítica a la burocracia, la arbitrariedad y el autoritarismo de la URSS. El protagonista, Dimitri Maliánov, es un científico que está a punto de realizar un descubrimiento fundamental no solo para su carrera sino para la investigación astrofísica en general. Sin embargo, cuando se dispone a pasar a limpio las fórmulas matemáticas y los principios generales de su descubrimiento, una serie de eventos cada vez más absurdos entorpecen su labor: el teléfono no para de tocar, recibe la visita de una desconocida que dice ser amiga de su infancia de su esposa, se convierte en sospechoso de un asesinato... Y lo que es peor: Maliánov descubrirá que esto no está a sucederle solo a él, sino que varios de sus colegas científicos les están ocurriendo cosas parecidas o incluso más graves...

Por su tono y por su estructura (un caos creciente que parece aplicar el principio científico de la entropía), Mil millones de años hasta el fin del mundo podría calificarse como una farsa o una comedia bufa. Los personajes entran y salen, hacen o dicen cosas absurdas, se irritan los unos a los otros, se emborrachan, comen, beben té... En general, dan la impresión de correr en círculos como pollos sin cabeza, azuzados por fuerzas que no conocen y por organizaciones que son superiores a ellos. Quizás muy superiores. Por eso, a través de esta superficie absurda y alocada, los hermanos Strugatski consiguen plantear cuestiones sobre el propio funcionamiento del universo, de la ciencia y de la sociedad, y sobre la responsabilidad individual en el devenir colectivo. Es verdad que gran parte de estas cuestiones quedan sin resolver, ya que la novela se caracteriza por ser escurridiza y ambigua, pero esto, al menos para mí, es una virtud y no un defecto, ya que una explicación demasiado simple y racional habría arruinado parte de la magia del libro.

Mención especial merece la traducción de Fernando Otero Macías, que consigue trasladar al español lo que parece ser un texto original muy complejo, mezclando distintos registros, innumerables referencias culturales (muchas rusas, pero también de otras literaturas) y con bastantes juegos de palabras, algunos de los cuales, inevitablemente, han tenido que ser explicados en nota a pie de página. Quizás no fuera tan necesaria, sin embargo, la nota inicial que advierte de que el texto pasa de la tercera a la primera persona, para que el lector no se sorprenda o piense que se trata de una errata...

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