Traducción: Marta Rebón
Año de publicación (del volumen): 2026
Valoración: Decididamente recomendable
La inundación y otros textos es un volumen misceláneo publicado por Automática que recopila cinco escritos de Yevgueni Zamiatin. Dichos escritos son: dos relatos, un artículo que reivindica la libertad literaria, una renuncia pública a la Unión de Escritores y una carta dirigida al mismísimo Stalin.
Para quien no lo sepa (yo mismo no tenía ni idea antes de leer este volumen), Zamiatin fue un escritor ruso que, debido a su integridad y disidencia, devino víctima de la censura y el exilio durante el régimen soviético. En la carta mandada a Stalin previamente mencionada, el autor se queja de la persecución injusta a la que es sometido, y declara que su único crimen es su «costumbre, muy incómoda, de decir no lo que en un momento dado resulta conveniente, sino lo que me parece verdad».
La carta en cuestión es admirable. Zamiatin no se achanta lo más mínimo al dirigirse a Stalin y, además de solicitar exiliarse junto a su esposa, persevera en su reivindicación de la literatura alejada de la conveniencia del poder e incluso de la pleitesía ciega «a la Revolución». Supongo que el escritor tenía ciertas garantías, ya que sabía que el dictador había velado por otros compañeros de profesión en el pasado, pero esto no resta un ápice de valentía ni dignidad a su actitud en la misiva.
Por otra parte, también me parece admirable el artículo "Tengo miedo", el cual concentra multitud de ideas en unas pocas páginas. Zamiatin defiende en él que una revolución no debe acoger a mercenarios de las letras que no creen en ella (los «avispados»), reivindica el arte «proletario» en contraposición al «cortesano», denuncia las dificultades que parecen quienes se dedican a la «literatura auténtica» (como tener que buscar un trabajo complementario) y recuerda que la literatura nunca debe ser complaciente, ni siquiera con la causa o cultura que la ve nacer.
Cito a continuación uno de los pasajes más brillantes de este "Tengo miedo", con el que estoy de acuerdo en gran medida: «la verdadera literatura solo puede existir allá donde la hacen no funcionarios diligentes y de probada lealtad, sino locos, ermitaños, herejes, soñadores, rebeldes, escépticos. Y si el escritor debe ser sensato, debe ser católicamente ortodoxo, debe ser útil hoy, no puede fustigar a todos como Swift, no puede sonreír ante todo como Anatole France, entonces no puede haber literatura de bronce, sino solo literatura de papel, de periódico: la que se lee hoy y en la que mañana se envuelve el jabón de arcilla».
Llegados a este punto, abordemos los relatos que inauguran el volumen, titulados "La caverna" y "La inundación". Ambos rozan la genialidad y evidencian la calidad como narrador de Zamiatin. A fin de cuentas, exhiben una prosa de un virtuosismo innegable y son capaces de definir escenarios, personajes, dinámicas y situaciones con apenas unas pinceladas.
Ambos son dramas intimistas, casi domésticos, cercados por un mundo helado que roza lo posapocalíptico (el primero) o atravesados por un desastre natural a gran escala (el segundo). En ambos, los protagonistas, parejas que llevan años juntos y atraviesan una dura situación (la incapacidad de denigrarse a un estado primitivo de supervivencia en el primero y la de tener hijos en el segundo), asisten a su decadencia conyugal con una entereza quebradiza. Ambos comparten un tono tráfico, sombrío y claustrofóbico.
Para terminar esta reseña de La inundación y otros textos diré que el escrito menos interesante del conjunto es, a todas luces, "Carta a la redacción" (aunque tampoco negaré que tiene su valor como documento histórico). En él, Zamiatin hace un detallado y prolijo recorrido al acoso sistemático al que el régimen soviético lo sometió tras declararlo un artista incómodo y, por tanto, conflictivo, por publicar tanto la novela Nosotros como el artículo "Tengo miedo".
También de Zamiatin en ULAD: Aquí
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