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domingo, 9 de abril de 2017

Zoom: Carmen de Prosper Merimée

Idioma original: francés
Tïtulo original: Carmen
Año de publicación: 1845
Valoración: interesante

Segunda obra seguida que califico como "interesante" (la anterior fue Un largo camino a casa de Saroo Brierley). ¿Qué quiero decir con esta calificación? Que a lo mejor son obras que estética o literariamente no son imprescindibles, maravillosas, avasalladoras, pero sí son obras que (me) provocan reflexiones y que darían, por ejemplo, para ser analizadas en clase con los alumnos; y de hecho, en mi caso, lo están siendo.

En esta ocasión se trata de un clásico, una de esas obras que todo el mundo dice conocer, pero muy poca gente ha leído. De hecho, sospecho que la versión que tenemos de Carmen tiene mucho más que ver con la ópera de Bizet que con la novela de Merimée. Por eso, a lo mejor esta entrada podía organizarse en forma de lista, con el llamativo título de "10 cosas que probablemente no sabías sobre Carmen". Vamos a hacerlo así:

10 cosas que probablemente no sabías sobre Carmen

1.- Prosper Merimée es una figura interesante en sí misma: políglota, traductor, viajero, autor de teatro, novelas, narraciones de viaje, amigo de la condesa de Montijo... Por si esto fuera poco, a Merimée y a su amiga George Sand se debe el descubrimiento de los tapices de La dama y el unicornio, en un castillo del centro de Francia.

2.- Primera sorpresa: Carmen es una novelista bastante corta: unas cincuenta páginas, notas incluidas, con letra moderadamente grande.

3.- El narrador de Carmen (que no su protagonista) es un arqueólogo francés que viaja por España intentando descubrir el lugar donde ocurrió la batalla de Munda; no está muy lejos de ser el propio Merimée aunque nunca se dice explícitamente. Durante ese viaje conoce al bandido don José y a la gitana Carmen, convirtiéndose así en un clásico "narrador testigo".

4.- El núcleo de la novela, su tercera parte, consiste en el relato de la relación entre Carmen y don José, y sus celos de picador Lucas. Sí, la novela incluye la terna romántica de personajes estereotípicos españoles: el bandolero, la gitana y el torero. La cuarta y última parte, en cambio, es una digresión sobre los gitanos, sus orígenes, su lengua y sus costumbres que queda bastante separada del resto; quizás sea aquí donde más se nota que Carmen es obra de un extranjero.

5.- Tanto don José (que es navarro) como Carmen (que no se sabe de dónde es, aunque ella dice que también es navarra) hablan euskera en varios momentos del texto. Desde una perspectiva actual esto resulta un poco chocante, en una obra que se ha convertido en un icono de la españolidad, pero desde el punto de vista del romántico francés que era Merimée, no deja de ser una nota más de exotismo, además de un recurso narrativo que le permite hacer avanzar la trama en varios momentos.

6.- A pesar de ser un autor romántico, sobre todo en la construcción de los personajes, el estilo de Merimée no es excesivamente recargado ni exagerado, cosa que se agradece. Predomina la acción frente a la descripción, e incluso estas descripciones son relativamente ligeras. Eso sí, la visión de España es la de los románticos: peligrosa, atrasada, primitiva, salvaje.

7.- No creo que sea muy sorprendente si digo que Carmen es una novela bastante misógina. Sí, Carmen es una mujer libre, que hace lo que quiere y que domina a los hombres con sus artes de seducción; pero también es el prototipo de femme fatale que provoca su condenación y la de los hombres a los que seduce. Es el pecado y el caos; el diablo y la selva. De hecho la mayor parte de las comparaciones que se hacen sobre ella son con animales: cuervo, loba, potra, gata... Y por si hubiera dudas, el epígrafe del texto las despeja; dice: "La mujer es como la hiel, pero tiene dos buenos momentos: en el lecho y en la muerte".

8.- A pesar de esta visión negativa de la mujer, simultáneamente también se puede decir que Carmen es un personaje trágico romántico: asume que el precio de la libertad es la vida; rompe las normas sociales, pero acepta su destino. Prefiere morir libre a vivir subyugada o a traicionarse a sí misma.

9.- La ópera de Bizet modifica bastantes elementos de la historia: da mucha más importancia al torero (que en la novela es un picador, y prácticamente no tiene voz propia); omite el personaje del marido de Carmen, amplía el papel de Remendado y crea otros nuevos, sobre todo femeninos, probablemente para adaptarse a los cánones operísticos. Esta versión, y las músicas que la acompañan (la habanera de Carmen, la marcha de los toreros, la canció del "toreador") son las que han pasado a la cultura popular, y no tanto la novela de Merimée.

10.- Curiosamente, existe una novela española que no creo que sea descabellado interpretar como una respuesta a Carmen: me refiero a La Gaviota, de Fernán Caballero. Frente al hedonismo, el romanticismo y la visión extranjera de Carmen, Cecilia Böhl de Faber propone una versión tradicionalista, católica y nacional. La protagonista, María, La Gaviota, es como Carmen una mujer libre, arisca y rebelde; pero en este caso su marido, el pobre Stein, es el modelo positivo que se propone al lector como alternativa. El desenlace trágico sirve para remachar el mensaje ideológico: el libertinaje y el abandono de las tradiciones nacionales lleva a la infelicidad, al pecado, a la muerte.

¿A que era interesante Carmen, como decía yo al principio? ¿A que sí? ¿A que sí?

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