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viernes, 15 de noviembre de 2019

Marco Missiroli: Actos obscenos en lugar privado

Idioma original: italiano
Título original: Atti osceni in luogo privato
Año de publicación: 2015
Traducción: Carlos Gumpert
Valoración: Está (más o menos) bien

En 1975, a sus doce años, Libero Marsell vive una doble circunstancia que muy bien podría haberle causado traumas irreparables en su edad adulta. por una parte, tiene que abandonar su Italia natal para mudarse con sus padres a París. En segundo lugar, descubre a su madre haciendo cochinadas demostrando su afecto de forma poco decorosa a un amigo de la familia. Esta última sorpresa le podría haber acarreado problemas en relación a su propia vida sexual -de forma perfectamente comprensible-, además, pero no: a partir de ese momento Libero se dedica a practicar el sexo de forma frecuente y entusiasta el resto de su vida; más bien autosuficiente, eso sí, durante su adolescencia y con ayuda de alguna partenaire femenina, cada vez con más facilidad, según entra en su juventud y adultez y va desarrollando su atractivo. Como casi todo el mundo, vamos.

La suerte que tiene Libero es que es el protagonista de una novela cuyo autor ha decidido contarnos todos y cada uno de los polvos su "educación sentimental" (léase sexual) con pelos y señales. pero no os emocionéis: si bien estos encuentros -también el autosexo- están narrados con la suficiente eficacia y prestancia para resultar entretenidos, uno por uno, al cabo de unos cuantos la cosa se vuelve un poco rutinaria... Me explico con un ejemplo, sobre todo para los millenials (si es que nos lee alguno): cuando existía el servicio militar obligatorio, quienes teníamos la suerte de librarnos de la mili (nunca podré alabar lo suficiente la sabiduría del Ejército Español, en lo que a mí respecta), no estábamos, sin embargo, exentos de pagar un peaje, algo más que simbólico: que nos la contaran todos y cada uno de los que la habían hecho... Bueno, pues esto viene a ser lo mismo.

Luego está el toque de "guayotismo" o fantasmada (sí, ya sé que se trata de una novela y no de un libro de "autoficción", pero me entendís), variante cuqui: el protagonista no de mueve por una barriada de una anodina ciudad de provincias, sino en el París más intelectual y chachi... el café Deux-Magots, la Sorbona, el Marais... y si bien después se va a buscarse la vida a su Milán natal, trabaja, por ejemplo, en una pintoresca taberna de los Navigli, etc... Su primer amor es una hermosa diosa de ébano y su confidente, uno no menos bella bibliotecaria veinte años mayor que él -y novieta del amante de su madre- que, por algún motivo incognoscible siente debilidad por nuestro Libero desde que éste era apenas un pubescente... en fin, muy verosímil, chavalote...

Todo ello trufado con multitud de referencias culturales setenta-ochenteras  (o que tenían un revivir por entonces)...libros, películas, música que no dejan de tocar nuestro corazoncito (yo, al menos, estaría entre la época del protagonista y la del autor de la novela): nos habla de Camus, Buzzati, Faulkner, pero también de La insoportable levedad del ser (curiosamente, no de En brazos de la mujer madura, un libro que quedaría más à la page) y pelis como La chaqueta metálica o Bailando con lobos.  En fin, que gracias a eso y a que el estilo es más o menos ameno, aunque en ocasiones un tanto alambicado -incluso un pelín pedante-. la valoración del libro sube a un "está bien", con ciertas reservas por mi parte... Es decir, que si lo leeis tampoco os va a pasar nada... pero no lo leeis, tampoco, lo que es más preocupante.

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