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miércoles, 26 de agosto de 2026

2x1: El truco de los espejos y Los trabajos de Hércules de Agatha Christie

Idioma original: 
inglés
Título original: They do it with mirrors o Murder with mirrors / The labours of Hercules
Traductor: C. Peraire del Molino / A. Soler Crespo  
Año de publicación: 1952 / 1947 
Valoración: está bien / muy recomendable 
 
El verano es un momento ideal para leer, o releer (como es el caso), aquello que se podría llamar comfort literature: aquella que no cambia el mundo ni revoluciona nuestra vida, pero que, precisamente por lo que tiene de conocido y de esperado, nos proporciona horas de placer y de entretenimiento. No voy a usar la expresión "placer culpable", porque no hay ningún motivo para sentirse culpable por aprovechar los días de vacaciones para tirarse a la bartola y leer un par de libros de esa maestra de la literatura policiaca, y de la vida en general, que es Agatha Christie
 
En esta ocasión han caído dos libros de la bonita colección publicada por la editorial Molino que he recuperado en casa de mis padres: una novela y una colección de cuentos (aunque formando un ciclo casi novelesco) que, además, presentan a los dos detectives más emblemáticos de la escritora, Miss Marple y Hércules Poirot respectivamente. Y aunque he disfrutado con los dos, porque leer a Agatha Christie es siempre reencontrarse con una maestra del género, debo decir que el segundo libro me ha gustado más que el primero.
 
El truco de los espejos es una novela bastante convencional dentro de la producción policiaca de su autora: en ella, Miss Marple se "autoinvita" a la casa de una antigua amiga, Carrie Louise, que vive en una mansión grandiosa que sirve, al mismo tiempo, como sede de un experimento correccional de jóvenes delincuentes. Alli se reúne el habitual coro de personajes secundarios, destinados a servir como sospechosos: el marido actual de Carrie Louise, los hijos de sus anteriores maridos, su nieta y su marido americano, la asistenta, el secretario... Y, como es de esperar, hay un asesinato, y una investigación, y todos los habituales trucos y giros del género. 
 
Aunque me lo pasé tan bien como siempre leyendo esta novela, no me dejó demasiado satisfecho, en primer lugar porque, como decía antes, es bastante "formulaica": la primera mitad de la novela se dedica a presentar con morosidad a todos los personajes y sus interacciones, algo que es marca de la casa de la escritora; después tiene lugar el crimen, y en la segunda mitad tanto Miss Marple como el inspector Curry interrogan a cada uno de los sospechosos, hasta reunir todas las piezas del puzzle. Hay aún un segundo crimen, antes de la esperada y esperable resolución final, como mandan los cánones. Es cierto que en las novelas "de género" parte del placer se basa en la repetición pero, en este caso, me faltó, también, ese elemento de sorpresa u originalidad que eleva una obra por encima de su molde. 
 
El segundo motivo por el que la novela me dejó un poco frío fue que, en fin, sin querer dármelas de listo, conseguí adivinar cómo se había cometido el crimen desde bastante pronto, lo que es muy poco habitual en las novelas de Agatha Christie. "No puede ser tan obvio", pensé, esperando el sorprendente giro final, y genial, a la que nos acostumbra la autora. Así, cuando ese giro no llegó que quedé un poco "chof", por decirlo en términos técnicos.
 
En cambio Los trabajos de Hércules me pareció una pequeña joya y una genialidad de la escritora, que se basa en la homonimia de su detective Hércules Poirot con el héroe clásico para plantear doce casos que corresponden, de forma no siempre evidente, con cada uno de los doce "trabajos" originales ("El león de Nemea", "La hidra de Lerna", etc.), elegidos por el propio detective como cierre y culminación de su carrera. Es en ese sentido curioso ver a un Poirot crepuscular, famoso y respetado como una celebrity de su tiempo, que planea retirarse para dedicarse al cultivo de calabacines, ¿o quizás a una inesperada historia amorosa? Curiosamente, varios de estos casos parecen manifestar algunas preocupaciones sociales de la escritora (las drogas, los tabloides, las sectas), lo que da a algunas de estas historias un curioso aire didáctico.
 
Naturalmente, tratándose de cuentos de extensión relativamente breve no hay espacio para toda la exposición de personajes y ambientes, para los red herrings habituales o para investigaciones detalladas y minuciosas; son, más bien, chispazos de genio del detective, que en un corto espacio de tiempo tiene que abrirse paso entre apariencias y engaños, para desenmascarar a los auténticos culpables. Así, en las páginas de este volumen caben casos de chantaje, fraude, difamación, tráfico de drogas, robos y, por supuesto, asesinatos, en una secuencia de eventos entrelazados que llevarán a Poirot, como al Hércules clásico, a recorrer miles de kilómetros en busca de respuestas. Por otra parte, la continuidad narrativa de todos los casos, así como la reaparición de algún personaje secundario (y por supuesto, la analogía con el Hércules clásico), ayuda a que el volumen vaya más allá de la mera suma de cuentos independientes, para convertirse en una obra unitaria y coherente.
 
Solo puedo terminar agradeciendo a Agatha Christie por haberme proporcionado unas cuantas horas de entretenimiento, y por haberme trasladado a la época, cuando era más joven y tenía más pelo, en que leí estos libros por primera vez.
 

1 comentario:

  1. Yo he de decir que siempre he sido más de Miss Marple que de Poirot, pero, sin embargo, también recuerdo el libro de "Los trabajos de Hércules" con especial agrado y cariño. Una pequeña joya, como tú bien dices...

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