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jueves, 28 de diciembre de 2023

UL-AI-D reseña: Javier Ceballos: Sombras Textuales


Idioma original
: español
Año de publicación: 2023
Valoración: nauseabundo
 
En la obra "magistral" Sombras Textuales del autor Javier Ceballos, se despliega una narrativa descarnada que expone la dolorosa realidad de la falta de integridad en la búsqueda del reconocimiento. Este relato autobiográfico sumerge al lector en un mundo turbio, donde los límites entre lo ético y lo inmoral se desdibujan en la vorágine de la ambición desmedida. O sea, Ceballos roba sin reparo ni control, pero a veces por las noches no concilia bien el sueño, o más bien tarda un ratito.

La trama se adentra en la vida de un individuo cuya determinación por alcanzar el éxito lo lleva a sumergirse en prácticas moralmente ambiguas y deshonestas. Ceballos, con una prosa cruda y sin concesiones, presenta un protagonista en busca del reconocimiento a cualquier costo, revelando sus acciones más cuestionables y sus decisiones egoístas que socavan los valores éticos más básicos. Eso sí, su estilo es variado, dependiendo de a quién copia ese día.

Sombras Textuales es un relato profundamente introspectivo que desentraña los motivos detrás de las elecciones inmorales del protagonista, explorando la complejidad psicológica de una mente obsesionada con el logro a expensas de la moralidad. Sin embargo, la ausencia de un mensaje redentor o de una reflexión moral significativa en el personaje principal deja al lector en un abismo ético, sin una clara resolución o aprendizaje que pueda enmendar las acciones pasadas. Dicho en lenguaje llano, el tipejo este tiene un morro que se lo pisa. La mala conciencia por monetizar el esfuerzo ajeno le dura lo justo, hasta que el timbre suena y llega el repartidor de Ali Express, con el pedido que financian nuestros esfuerzos.

A lo largo de sus páginas, el libro desafía al lector a confrontar la realidad de las elecciones moralmente ambiguas que a menudo enfrentan aquellos que buscan el éxito a cualquier costo. Sombras Textuales provoca un cuestionamiento incómodo sobre la naturaleza humana y la falta de integridad en la persecución de los objetivos personales. No leáis estas porquerías. Ni siquiera días como este.
¿Recordáis aquel tío que parasita impunemente nuestro trabajo? Hablo del tal Javier Ceballos (si es que ese es su verdadero nombre). 


5 comentarios:

  1. ¿Algo que decir a día de hoy?

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  2. Hola! Básicamente denunciamos con este post que hay gente que parasita el trabajo ajeno. La web del tal Javier, si es que ese es su nombre y su web puede considerarse eso y no una granja de contenido hecha a nuestra costa, así lo evidencia. Saludos.

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  3. Quizá algún miembro del blog debería escribir una réplica en nombre del autor para que él mismo pueda copiarla y así expresarse de un modo articulado y elocuente.

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