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domingo, 14 de junio de 2020

Camilla Läckberg: Mujeres que no perdonan

Idioma original: sueco
Título original: Kvinnor utan nad
Año de publicación: 2020
Traducción: Claudia Conde
Valoración: Insultante

Territorio best seller. Sabed que lo de seller significa vendedor. Que los de la editorial, muchas gracias, me lo colocan en mi casa y que lo leo, a diferencia de otros que también me envían, y viendo su escasa extensión, casi de inmediato. Lo leo por pura curiosidad ya que la autora me suena algo aunque sea entre recuerdos nebulosos que la asocian con aquella oleada de novela negra escandinava (tramas con muertos y mucho frío, autores cuyos apellidos acababan en berg o soon, cuyos nombres llevaban esas diéresis o la cosa esa redonda en las vocales que si  no fuera tan tarde y quiero publicar esto a las doce buscaría en Wikipedia cómo se denomina). Oleada que, por cierto, me causó bastante indiferencia. Stieg Larsson (¡sson!), autor cuya obra fue espoleta de tal explosión, me parece muy sobrevalorado, y la novela de marras que escribió, la causante de todo esto, siempre me pareció convencional, el equivalente actualizado en lo tecnológico al folletín clásico donde todo nudo argumental se resuelve en una pelea o en una persecución.

Pero esto, repito, es territorio best seller y aquí imperan otras reglas. Hablar de novelas adictivas, por ejemplo, poner títulos de obviedad sonrojante, incluir sinopsis en la contraportada del libro que prácticamente convierten la lectura en un trámite que, desde luego, recomiendo, ya, ahorrarse, ya que estamos y hemos llegado a las primeras líneas de este segundo párrafo. En el que ya he tenido, por cierto, más consideración con los lectores de la que tiene Läckberg. Que tiene una carrera de éxito en el género y que ha creado, se ve, personajes de gran raigambre entre su masa lectora. Pero que usurpa de manera desconsiderada y alevosa la trama de cierta novela clásica escrita por quien ni siquiera voy a insinuar, así de descarado es el robo. Tal es el rostro que le ha echado la autora para publicar esta novelucha que se lee en una hora, se digiere en quince minutos y (salvo que hayas de reseñarla) se olvida en treinta segundos. Sí: he dicho novelucha. Ni siquiera se puede hacer una sinopsis sin que aventuremos su desarrollo, pero por intentarlo no va a quedar. Tres mujeres casadas con tres patanes. Uno la maltrata físicamente, otro la menosprecia, el tercero la engaña con una mujer más joven. Un par de veces se inserta el hashtag #MeToo para que se vea que la autora ha decidido aportar su (indigno) grano de arena. Hubiera podido, digo yo, aportar algún tipo de rigor policial, algo más de profundidad en los perfiles de los personajes, algo más de elaboración en los procesos que llevan a la resolución, obvia y visible a cientos de millas, de la novela. Pero no se trataba de eso, se trataba de aprovechar el tirón del movimiento aunque sea a costa de urdir, perdón, robar, una trama simple como el mecanismo de un chupete y presentarla en tapa dura y cobrar casi veinte euros por ella.

Así que hay que meter la mano en el bolsillo del lector y hay que insultarlo. Le dice "no puedes haberte leído esa novela cuyo planteamiento he adaptado aquí a los tiempos que corren, así que vas a pensar que soy muy original y que, wow, qué viaje". Los lectores de Läckberg no pueden haber leído xxxxxx, novela emblemática de xxxxxx. La leen a ella, a Läckberg, y ya lo tienen todo, misterio y subidón de la venganza primaria incluido. A cambio de leer dos veces #MeToo y la satisfacción de sentirse dentro de un movimiento incontestable y que no necesita el apoyo de esta tontería. No os digo nada más para no romper el finísimo hilo que lleva, insisto, de leer solamente la sinopsis de este libro a agarrar un cabreo descomunal pensando a cuánto incauto se engaña aquí de forma oportunista y cuánto dinero va a moverse mientras algún escritor digno ha de escribir las instrucciones de una batidora para sobrevivir.

Os digo que si esto es representativo de lo que escribe su autora no voy a molestarme en averiguarlo.

Os sugiero que si decidís, a pesar de mi empeño en desaconsejarlo, dar  una oportunidad a este engaño, al menos conservéis el recibo de la librería.

16 comentarios:

  1. Hola:
    Sólo un inciso a esta...ejem estupenda reseña: tal vez a las novelas de Stieg Larsson fueran el detonante para que el gran público leyera novela negra escandinava, pero los aficionados al géneto llavaban (llevábamos) años leyendo los libros de la serie del comisario Wallander, de Henning Mankell,que tenía no poco éxito, ya antes de la saga Millenium... Y eso por no re ordar a los antecesores de todos en la novela negra sueca, Maj Sjowall y Per Wahlöö (ella fallecida hace poco más de un mes, por cierto).

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  2. De acuerdo con la reseña. Lo peor de la autora. Una tomadura de pelo.

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  3. Yo, como Juan, he leído y disfrutado a Mankell. De Camilla Lackberg solamente he leído una novela y tuve bastante. Está claro que aunque el escenario sea la península escandinava y haya nieve y muertos, no todo tiene el mismo nivel, aunque algunas editoriales crean que nos las pueden meter todas.
    De Stieg Larsson, decir que la primera novela me gustó mucho, la segunda me defraudó y la tercera simplemente me pareció mala. De la continuación de la saga no puedo opinar porque ni he leído ni pienso leer ninguno de los libros.
    He picoteado algo más de nordic noir pero me quedo con Mankell y su Kurt wallander. Sin duda.

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  4. He leído todos sus libros y a casa cual mejor!!! Y seguiré leyéndolos. Me encanta esta escritora

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  5. Hola Francesc:
    Me encantan siempre tus reseñas, la sinceridad con la que te expresas y el coraje que les pones.
    Sobre la novela no puedo opinar porque después de leer tu valoración nunca la leería. Pero, además, es que yo nunca leo a escritores del momento y menos aún a escritoras del momento.
    Saludos.

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  6. Pues yo todo lo que ella escribe me encanta ... Todo

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  7. Si quieren leer novela negra sueca de calidad, hay que remitirse a los fundadores, sjowall y wahloo.No hay nada como los clásicos.Y sus alumnos aventajados, Mankell, Larsson, etc.De esta señora no he leido nada, creo, pero como soy un escéptico, no creo en nada ni en nadie, voy a leerla.

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  8. Yo todavía no lo he leído pero lo lo leeré, y seguro que me encanta solo con escuchar el nombre y la sipnosis ya pienso en el tipo de enigmas que conllevará. Me gusta la novelas policíacas y esta promete, hasta no lee no juzgar. Pero alfinal y al cabo son cosas que pueden pasar en la vida real.

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  9. Hola, Francesc:
    A mí no me atrae la novela negra, pero es que me horrorizaban las portadas españolas de la saga Millenium (las personas que conocemos de cerca los trastornos alimentarios las sentíamos como una patada en el estómago), y cogí aversión por ello a ese fenómeno literario. Se le suma que me contaron que sale una chica tipo emo que se maltrata a sí misma. En fin, un cuadro.

    La pregunta que te hago es..insultante, ¿para el lector, para las mujeres, para el me too?

    Saludos

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  10. Como son tan prolificos los suecos en este estilo literario? Gracias Francesc mayor Thompson

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  11. Como novela negra me gusta esta escritora, aunque los hay mejores, ppero sus dos libros ultimos, en especial éste, me parecen una timadura de pelo. Soy de las q ha pagado 19€ y estoy indignada

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  12. No leí nada de Camilla Lackberg. Tampoco nada de Stieg Larsson. Al igual que Juan, devoré la serie Wallander y muchas otras novelas de Henning Mankell, un gran escritor, al igual que la serie sueca y la inglesa, con Kenneth Branagh en la piel del desdichado comisario. Tambien un par de novelas de Assa Larsson, de calidad mediocre hacia abajo. La factoría nórdica de literatura noir tiene sus claroscuros, como es esperable.

    El Puma

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  13. Buenas noches y gracias por los comentarios. Resulta curioso que los defensores acérrimos de la autora sean anónimos, escriban de forma algo atropellada y no sean capaces de mencionar alguna obra en concreto que permita contrastar mi implacable juicio.
    Sí que me produce curiosidad la coincidencia en señalar a los precedentes de esa molesta oleada y ha suscitado cierta inquietud, así que vamos a engrosar el Tsundoku (actualmente cinco pilas dispuestas de forma levemente uniforme). Ni idea de los motivos de que sean prolíficos, creo que habrán sido los editores que han visto un filón. Y por cierto, Lupita, el insulto de la autora es a todo el mundo. Podría haber escrito un buen libro y ceder los derechos al #MeToo y va y suelta esta mediocridad plagiaria.
    Venga ya.

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  14. La verdad es que no escuchado esta novela me crea gran expectativa

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  15. Pues la novela se lee de un tiron.Es muy entretenida.No es que sea Guerra y Paz, pero, como novela negra, de suspense o policíaca está muy bien.No entiendo porqué ese encono con la autora o la novela.Me he tragado grandes obras de la literatura universal que he tardado en leer 30 días y no se cuantas noches.Una novela correcta, que relata el machismo imperante y más en los países escandinavos.

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  16. Pipo, con franqueza no suelo relacionar la rapidez o lentitud en lectura de una novela con su calidad o su capacidad de adicción o cualquier parámetro, esta en particular se puede leer desde luego rápido, pero yo lo achaco a la extrema simplicidad tanto de trama como de nivel literario. Es decir: una relación calidad precio que bordea el fraude. Y vaya, los países escandinavos suelen ser puestos como ejemplo de todo lo contrario.

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