Páginas

domingo, 11 de agosto de 2019

Stephen Dixon: Interestatal

Idioma original: Inglés
Título original: Interstate
Traducción: Ariel Dilon
Año de publicación: 1995
Valoración: Muy recomendable

El término "variación", en el mundo del arte, suele ir asociado a lo musical. El ejemplo más típico serían las conocidas variaciones Goldberg. Ahora bien, ¿qué son las variaciones, según la wikipedia?
"Una variación es una técnica formal donde el material es repetido en una forma alterada. Los cambios pueden involucrar melodía, ritmo, armonía, contrapunto, timbre, orquestación o cualquiera de esas combinaciones"
"Es una composición caracterizada por contener un tema que se imita en otros subtemas o variaciones, los cuales guardan el mismo patrón armónico del tema original, y cada parte se asocia una con la otra. Difieren entre ellas los patrones melódicos y el tempo de cada variación."
Cuento todo esto porque las diferentes historias que componen "Interestatal" podrían ser consideradas las "variaciones Dixon". Aquí el tema principal o el material original sería el asesinato, a manos de un tarado mientras circulan por la autopista a la que se refiere el título, de la hija pequeña de Nathan Frey. Los cambios serían los diferentes puntos de vista del suceso, los momentos inmediatamente anteriores y posteriores a la tragedia, momentos clave en la vida de Nathan Frey, etc que dan cuerpo a los textos que componen "Interestatal".

Hay que tener en cuenta, y esto es clave a la hora de "afrontar" este libro, que lo que hemos llamado "variaciones Dixon" son casi 500 páginas narradas siempre en primera persona y, en su mayor parte, en formal de torrencial y deslavazado monólogo interior. Porque, más allá de todo lo anterior, "Interestatal" es una exhaustiva y profunda indagación en la mente humana y en su forma de construir y moldear los recuerdos. En este caso, la mente analizada es la de Nathan Frey, personaje obsesivo e hipocondríaco que vendría a ser un cruce entre un personaje de Thomas Bernhard y otro de Woody Allen (si es que esto es posible). Sirvan como ejemplo las cuarenta páginas, aproximadamente, de monólogo interior para decidir si llama o no a su esposa para contarle lo ocurrido.

Dicho esto, entenderéis que no se trata de un libro para todos los públicos. Es posible que haya gente que no consiga entrar en la prosa de Dixon y que considere esta reiterativa y aburrida. En mi opinión, no lo es. Y no lo es, sobre todo, por el ritmo y la tensión que Dixon imprime a la narración. Sabemos desde el primer momento qué ha ocurrido, sabemos "cómo acaba", pero queremos seguir leyendo, queremos averiguar todo de Nathan Frey, seguir sus divagaciones, etc. Ahí, además de en el análisis psicológico del personaje, está el mérito del autor.

En fin, que este es el tercer Dixon que leo en cosa de año y medio, libros y tiempo más que suficiente para que se haya convertido en uno de mis autores de cabecera.

También de Stephen Dixon en ULAD: Historias tardías

5 comentarios:

  1. Buenas tardes,

    Me gusto la reseña y me decidí a comprar el libro pero mi decepción ha sido mayúscula. Se comenta que la prosa no es para todos los públicos, en mi opinión lo que no es para todos los públicos es la traducción, desastrosa, que tiene el libro.
    Esta traducido en el acento sudamericano, eso puede ser un impedimento (o no) para la gente de la península. En mi caso representa una barrera, son palabras y expresiones con las que no estoy acostumbrado y me cuesta más imaginarme el escenario. Sin embargo el problema es que por momentos el texto no se entiende. Frases inconexas, faltan puntos, tienes que volver sobre frases para entender la chapuza del traductor. Simplemente un desastre total, el peligro de las adaptaciones de las editoriales pequeñas.

    Un saludo!

    ResponderEliminar
  2. Pues ya me da rabia que te hayas comprado el libro por la reseña y haya sido una decepción. En cuanto a lo que comentas, hay que decir que Eterna Cadencia es una editorial argentina (de las más importantes) con distribución en España. De ahí que la traducción esté plagada de americanismos y esto para un lector de este lado del charco se hace raro. Y lo que comentas de la puntuación y tal, creo que es más bien algo buscado por el autor (igual estoy equivocado, hablo un poco de memoria) para reflejar la "diarrea mental" del protagonista.
    Ya te digo que me da rabia la decepción y por eso te agradezco aún más el haberlo compartido con nosotros.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Hola. Para mí ha sido un librazo. Es apabullante. Yo diría que es como poner en un coctel narrativo al mejor Michel Houellebecq con Tomas Bernhard. Coincido en que no es una lectura para todos, pero si disfrutas a los autores que mencioné seguramente te va a gustar. Sobre la traducción, me parece que los españoles no saben cuánto sufrimos nosotros con esas traducciones españolizadas, y sin embargo persistimos con la lectura. No sean así con los americanismos. Digo, yo y muchos tragamos sus traducciones españolizadas y no pasa nada. Olé, tío.

    ResponderEliminar
  4. Totalmente de acuerdo en lo de que es un librazo y en lo de las traducciones. Eso sí, no acabo de ver al 100% la comparación con Houellebecq (autor que me encanta, por cierto).

    ResponderEliminar

Deja a continuación tu comentario. Los comentarios serán moderados y solo serán visibles si los aprueba un miembro del equipo.