Sobre la representación de género en nuestras reseñas en ULAD
Introducción
En un post reciente, en una reseña firmada a mi nombre, una seguidora (el comentario era anónimo, pero dejaba claro que provenía de una mujer) nos hizo una observación que no me pasó desapercibida. Señalaba que en ULAD tenemos un claro sesgo hacia la reseña de autores hombres.
Lo primero que quiero decir es que, al menos de mi parte, si esto es cierto, no ha sido algo premeditado. Por supuesto, eso no constituye ni excusa ni justificación. La ignorancia de un problema no hace que este desaparezca. Sin embargo, y aquí entra el mea culpa, sin señalamientos como este, sin autocrítica, los problemas simplemente no se resuelven.
También es cierto que el equipo de ULAD está compuesto, en su gran mayoría, por hombres (aunque contamos con una colaboradora, cuya participación reciente ha sido limitada por cuestiones de agenda), con una edad media de cuarenta y tantos años. Desde ese punto de partida, cualquier crítica a nuestro trabajo no solo es válida, sino necesaria. Esto no va de enredarse en discusiones estériles ni ejercicios de retórica; va de tomarse en serio las preguntas incómodas.
A partir de ese comentario, decidí revisar nuestros propios datos. Analicé cerca de 600 reseñas (perdonen que no haya ido más atrás, pero tenemos reseñas acumuladas a lo largo de más de 15 años de vida del blog) y comparé la proporción de autores reseñados con la del mercado editorial en general. Lo que sigue no pretende ser un estudio exhaustivo, pero sí un primer intento, honesto y fundamentado, de entender qué está pasando.
Metodología
Se analizaron un total de 595 reseñas publicadas en ULAD. Para cada una de ellas se identificó el sexo del autor o autora reseñada, clasificando los casos en dos categorías: hombre y mujer (en el blog se han reseñado también autores no binarios, lo cual será tema de un futuro post).
La distribución observada fue la siguiente:
• Autores hombres: 340
• Autoras mujeres: 255
Esto corresponde a una proporción de:
57.1 % hombres 𝑣𝑠 42.9 % mujeres
Para evaluar si esta distribución refleja un sesgo propio del blog o es consistente con el sistema editorial, se compararon estos datos con referencias externas:
1. Producción editorial en España (ISBN, datos recientes).
2. Creación literaria en español.
3. Circuito de traducciones al español.
Se realizaron pruebas estadísticas (test binomial) para evaluar si las diferencias entre la proporción observada y las proporciones de referencia eran significativas (p<0.05). Asimismo, se estimó un intervalo de confianza del 95% para la proporción observada.
Resultados
La proporción de autores hombres en ULAD fue de 57.1%, con un intervalo de confianza del 95% de aproximadamente (53.1%, 61.1%).
Al comparar estos resultados con distintos escenarios:
- Frente a una distribución paritaria (50/50), la diferencia es significativa (p = 0.001).
- Frente al mercado editorial general en España (~60% hombres), la diferencia no es significativa (p = 0.143).
- Frente a la creación literaria en español (~62% hombres), la diferencia es ligeramente significativa (p = 0.016).
- Frente al circuito de traducciones (~65–70% hombres), la diferencia es claramente significativa (p < 0.0001).
ULAD, en efecto, reseña una proporción significativamente más grande de hombres que de mujeres. Sin embargo, reseña menos hombres (una proporción menor de hombres) que el promedio del sistema editorial, especialmente en comparación con el ámbito de las traducciones.
Discusión
Aquí viene la parte incómoda, y la importante.
El análisis sugiere que no estamos amplificando el sesgo del mercado editorial. De hecho, en cierto sentido, estamos tirando en la dirección opuesta: reseñamos proporcionalmente más mujeres que lo que el sistema produce.
Y sin embargo, esto no es tranquilizador. Al contrario.
Porque si el problema no está (o no está principalmente) en nuestras decisiones individuales, entonces está en algo más profundo: en el sistema editorial mismo. En qué se publica, qué circula, qué se traduce, qué se promociona y, en última instancia, qué llega a nuestras manos como lectores.
Eso, me parece, es más grave.
Sería cómodo concluir aquí: “no es culpa nuestra”. Pero esa no es una conclusión suficiente, ni mucho menos satisfactoria. El hecho de que el sesgo sea sistémico no nos exime de responsabilidad; más bien nos coloca en una posición desde la cual podemos decidir qué hacer.
Porque aunque no controlemos el mercado editorial, sí controlamos (al menos en parte) nuestras lecturas, nuestras elecciones y, por tanto, nuestras reseñas.
Conclusión (y toma de postura)
Este análisis no pretende cerrar la discusión, sino abrirla.
Los datos sugieren que ULAD no presenta un sesgo de género mayor que el del sistema editorial en el que se inserta. Incluso podría decirse que lo corrige ligeramente. Pero eso no basta.
Por mi parte (y hablo aquí a título personal) creo que hay margen, y también responsabilidad, para hacer algo más.
Desde mi pequeña trinchera, puedo:
1. Leer y reseñar a más autoras.
2. Dar visibilidad a escritoras emergentes o independientes.
3. Cuestionar mis propios hábitos de lectura.
4. Y, sobre todo, ampliar las voces que forman parte del proyecto.
En ese sentido, me parece la oportunidad ideal para hacer un llamado abierto:
Si eres lectora y te interesa colaborar con ULAD, puedes empezar enviando tus reseñas a:
colaboraciones.unlibroaldia@gmail.com
Y, si hay afinidad y consenso, por qué no, sumarte como parte del equipo.
Nada nos alegraría más que contar con una mayor diversidad de voces en nuestras reseñas, voces que nos ayuden a ver lo que ahora no vemos, a detectar nuestros puntos ciegos y, en última instancia, a hacer un mejor trabajo.
- Ministerio de Cultura y Deporte (España). Estadística de la edición española de libros con ISBN
- Agencia del ISBN
- Instituto Autor
- Federación de Gremios de Editores de España
- UNESCO – Global book statistics
- PEN International – Gender in literature reports

Podéis empezar por reseñar a "Carmen Mola".
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
EliminarJajajajajajajjjajjjjajja!!!!!!
ResponderEliminarBuena 👌🏼👌🏼👌🏼👌🏼
ResponderEliminarLo que faltaba ya...
ResponderEliminarHola, gracias por la reflexión y el análisis estadístico. Además de "dar visibilidad a escritoras emergentes" se podría dar visibilidad a escritoras olvidadas o mencionadas de refilón en los manuales de literatura. Por aquí pasa gente que viene a sorprenderse con libros que no conoce y no estaría de más alguna iluminación a esa cueva oscura de la memoria.
ResponderEliminarGracias por vuestro trabajo y por vuestras posturas claramente comprometidas con la calidad literária, la justicia social y el feminismo
ResponderEliminarRecuerdo ese comentario. Lo primero que pensé es que, teniendo en cuenta que el blog no reseña únicamente novedades sino, literalmente, cualquier cosa (desde clásicos grecolatinos hasta tebeos o manuales de autoayuda), es poco menos que inevitable que el porcentaje de autores reseñados sea ligeramente superior al de autoras reseñados. O sea, considerando la historia de la literatura en su conjunto, hay más autores que autoras. Me ha sorprendido mucho saber que, aún a día de hoy, se publica a más hombres que mujeres. Por lo demás, mi querido Alain, no puedo dejar de decírselo: es usted encantador.
ResponderEliminarContra cierta máxima personal relacionada con la aversión al solipsismo, comento, a cuenta de que se nos definiera como "campo de nabos" ante la excesiva presencia masculina en la lista de las bibliotecas personales.
ResponderEliminarPorque literatura (y cultura) son conceptos que no me cuadran demasiado si tienen que forzarse a base de cuotas, y porque este blog en el que escribimos siempre ha alardeado de autonomía de funcionamiento (o caos absoluto). Por lo tanto, con todos los propósitos de enmienda que podamos tomar, nuestros resultados acaban siendo una representación de la industria editorial, de sus decisiones, de sus acciones promocionales, y, sin buscar excusas ni derivar responsabilidades, ateniéndonos no solo a todo ese reprobable pasado que nos gustaría enmendar, difícil va a ser que nuestro encono en remar contracorriente logre plasmar un mapa diferente del territorio que refleja.
Así que, sin cuotas, sin compensaciones que suenan a condescendencia: editores, buscad autoras, apoyadlas y publicadlas, lectores y lectoras, leed sin distingo de género, prescriptores y prescriptoras, opinad sin sesgo y con sinceridad. Y si hacemos eso, aceptemos la realidad que eso nos entregue.
Lamentable y, en cierto sentido, contradictorio.
ResponderEliminarLa lectura es uno de los pocos actos profundamente libres que nos quedan: un espacio donde el criterio personal, la curiosidad y el placer deberían ser los únicos motores. Reducir esa experiencia a una lógica de corrección —sea de género, ideológica, política, religiosa o de cualquier otra naturaleza— implica introducir una variable externa que desvirtúa ese acto íntimo.
Ahora bien, reconocer un sesgo puede ser útil si nace de la propia curiosidad: no como una obligación que cumplir, sino como una invitación a explorar territorios que quizá uno ha ignorado. Pero convertirlo en una especie de cuota implícita corre el riesgo de transformar la lectura en un ejercicio de cumplimiento, no de descubrimiento.
Leer por convicción siempre será más valioso que leer por compensación.
De acuerdo en todo.
EliminarYo tengo la convicción de que hay que compensar siglos de patriarcado.
EliminarQué pereza me da esa idea
EliminarTotalmente de acuerdo con este comentario, pero en la sociedad actual nos toca lidiar con esto. Te valorarán más por reseñar género que literatura. El comentario de Andrés, para otro día. Absurdo donde los haya.
EliminarLa de Andrés, digo
EliminarQue buena idea, reseñar por criterios de género en vez de hacerlo por criterios de calidad. Adelante, campeones.
ResponderEliminarQué buena idea, valorar y publicar durante siglos por criterios de género en vez de hacerlo por criterios de calidad. Adelante campeón.
EliminarGuau, qué entrada tan maravillosamente polémica! Me encantaaaaaa!
ResponderEliminarLa autocrítica está siempre bien, es necesaria. Pero tampoco hay que tomarse tan en serio un comentario anónimo que os llama campo de nabos, menos aún si como ponéis vuestra tendencia en este sentido es positiva respecto a la del mercado. Vais a dejar de reseñar hombres por cambiar todos estos datos? Vais a dejar de reseñar libros “muy interesantes” de hombres pero meter algún “está bien” de autoras para cambiar estos ratios? Como lector y seguidor del blog, dadme muchos muy recomendables/ imprescindibles, que si veo eso poco me importa el género que haya detrás.
ResponderEliminar¿Por qué das por sentado que no encontrarías "muy interesantes" o "imprescindibles" de mujeres, y que automáticamente sus obras mediocres desplazarían el inconmensurable talento masculino? Tu comentario te retrata.
EliminarBien por la autocrítica pero un 42% de mujeres teniendo en cuenta qyue se publican más hombres y que antes la desproporción histórica con escritoras era apabullante muestra que, como dices, estáis sobrereseñando mujeres. Podéis hacerlo como reivinidcación, porque os gusten más o por lo que sea, algo que valoro del blog es la variedad de gustos de los reseñadores. Que siga siendo ese gusto el que guíe la selección, sea con sesgo o no
ResponderEliminarNo sé en los últimos 600 días, pero en los últimos 15 días solo habéis reseñado obras de hombres. Algunos de ellos, de actualidad (o sea que esa explicación de que históricamente han escrito más los hombres no vale).
ResponderEliminarEn otro orden de cosas, me reservo mi opinión de vuestra manera de intentar arreglar el asunto, pidiendo que vengan mujeres a reseñar si lo que quieren es ver obras de mujeres en el foro.
Las mujeres leemos obras de hombres y de mujeres. Seguro que vosotros también podéis.
Sin ánimo de polemizar sobre el resto del comentario, quiero señalar que en los últimos quince días se han reseñado a dos escritoras: begoña Gómez Urzaiz y Vic Echegoyen (supongo que hipocorístico de Victoria).
EliminarEs decir, un 13% en las últimas dos semanas, coincidiendo con que no tenéis ninguna reseñadora mujer. Chicos, animaos!
EliminarImpecable el trabajo de Alain, de eso no hay duda, pero discrepo absolutamente de las conclusiones. Desde que estoy en este blog siempre ha estado muy claro que leemos lo que nos apetece. Yo no miro si el libro lo ha escrito una mujer, un negro, un italiano, un gay o un zurdo. Me interesa el libro, lo leo y me gusta o no independientemente de esas circunstancias que ni conozco ni me interesan. No miro a qué colectivo pertenece el autor ni me parece lógico hacerlo, así que podría reseñar diez libros seguidos de mujeres, o quince escritos por señores con gafas.
ResponderEliminarEh, free los señores con gafas de casi 50 !!!! Por alusiones, vaya
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarMientes. Nadie ha insultado a nadie. Solamente se ha dicho que se reseña a pocas mujeres, y se hizo porque vino a cuento en alguna entrada del blog. Es un hecho objetivo e innegable. La alusión a "la marca en la puerta" sí que es un insulto muy grave a quienes sufrieron esa estigmatización.
EliminarComo lector, durante años he leído muchísimos más autores que autoras. Ahora me he "impuesto" la regla de alternar autor y autora. Creo que un 40% de reseñas de mujeres está muy bien, la verdad. Pero por eso mismo, porque lo habitual es leer hombres, (y a lo largo de la historia han escrito más que las mujeres).
ResponderEliminarPues yo pienso que lo honesto sería no mirar si son hombres o mujeres, igual que no se escruta la raza o la orientación sexual. También se podría decir que tenéis un sesgo de izquierdas mayor que la media de este país, y no por eso vais a cambiar vuestra forma de escribir. En todo caso, enhorabuena por tantos años de reseñas.
ResponderEliminarClaro, eso es lo honesto, yo lo hago cuando leo. Y por eso leo una cantidad de autores y autoras similares.
EliminarBuenos días. Soy un lector joven que lleva leyéndolos durante años. Bajo mi percepción, más allá de los datos, no creo que haya ningún tipo de sesgo de género en este blog. De hecho, la mayoría de autoras que conozco y he leído ha sido gracias a su labor. Por poner ejemplos de distinta índole: Liliana Colanzi (desconocida hasta que ganó el Premio Páginas de Espuma), Menchu Gutiérrez (poeta y novelista de trayectoria no muy reconocida), Sara Gallardo (autora olvidada a la que descubrí gracias a la entrevista que hicieron a su hija) o Pilar Pedraza (autora que aún a día de hoy es casi desconocida en España a pesar de la calidad de su obra). No solo reivindican a autoras poco conocidas, sino que, en la medida de sus posibilidades e intereses, han tratado a mujeres de todas las literaturas y nacionalidades. Gracias a esta heterogeneidad, he podido también descubrir autores centroamericanos como Eduardo Halfon, Horacio Castellanos Moya o Rodrigo Rey Rosa que, de otro modo, nunca hubiera conocido. No sé si la industria editorial tengan problemas de representación, pero sin duda este blog nunca los ha tenido, y me gustaría que pudiera seguir ejerciendo su labor con libertad. En cuanto al desafortunado comentario, conmino a la persona que lo ha hecho a que la próxima vez se tome la molestia de revisar a fondo el blog antes de emitir juicios ridiculos y redactados de tal forma que evidencia su misandria. Pero bueno, es más fácil sacar a relucir los propios sesgos amparados en la justicia moral antes de reconocer que la propia percepción no concuerda con la realidad empírica. Un abrazo y no hagan caso a gente que no aporta.
ResponderEliminarTener que acabar justificando lo que reseñas..para eso hemos quedado.... el mundo woke os tiene locos...
ResponderEliminarGracias por el muy interesante y generoso análisis. Si me admiten la sugerencia, les invito a reflexionar sobre el motivo por el que los libros recodigos en el post de lo mejor del año 2025 son escritos mayoritariamente por hombres, pese a que el género de autores leídos es paritario a lo largo del año, como su análisis demuestra. Sin embargo, en la entrada de finales de 2025, a excepción de la sección de Santi, la presencia masculina es aplastantemente superior a la femenina. En el post se nombran casi 90 hombres frente a 30 autoras.
ResponderEliminarHola, anónimo o anónima;
EliminarPues yo he reflexionado y si lo que quieres decir es que el hecho de que haya tres veces más autores que autoras en nuestras mejores lectoras del año ( salvo Santi, que sería la desviación del promedio) supone una prueba de que los hombres escriben mejor, no estoy de acuerdo con eso...
Si lo que quieres decir es que, además de nuestras lecturas, deberíamos adaptar además nuestra valoración de las mismas a una paridad de hénero, pues tampoco estoy de acuerdo, la verdad... Es más, me parece una idea horrible.
Pero vamos, el año pasado salió así, pero este puede salir al revés, quién sabe.
Gracias por hacer la reflexión, Juan. Yo quise decir lo que dije, sin segundas. Me parece interesante plantearse cómo desarrollamos nuestras afinidades lectoras para que una distribución de prácticamente 50-50 acabe en 80-20. Entiendo que concluyes que el desequilibrio se debe al azar y está bien, es un motivo :)
EliminarDirigido a Carlos Andia: podrías reseñar diez libros seguidos de mujeres, pero no lo vas a hacer. Das a entender que es aleatorio, pero no lo es. De eso trataba el comentario original.
ResponderEliminarCreo que la limitación principal del estudio que nos ofrece ULAD, pese a las referencias abundantes al final del mismo, es que su autor AlainRD en lugar del graduado escolar tiene una etiqueta de anís del mono
ResponderEliminarVivimos en un mundo cada vez más raro. A falta de inteligencia y conocimiento, cualquier cagabandurrias se siente con derecho a intervenir con un chascarrillo. De modo que "una etiqueta de anís del mono en lugar del graduado escolar". Desopilante. Debería usted hacerse guionista de televisión, si es que no lo es ya.
EliminarSoy una ex-asidua visitante de esta página, que se ha convertido con el tiempo en visitante ocasional, esto debido a que muchas veces vengo buscando opinión sobre algún libro, y cada vez encuentro menos los que busco. Yo también me he dado cuenta de que esto suele pasar cuando los que busco estan escritos por una mujer.
ResponderEliminarMe parece muy bien este estudio estadístico sobre un periodo tan extenso de la vida de ULAD. Pero la realidad es que cuando miras los últimos libros reseñados, ganan por abrumadora mayoría los libros escritos por hombres. También en la entrada comentáis que ahora mismo no tenéis ninguna reseñadora mujer, un poco como excusa por tener menos libros escritos por mujeres, lo cual no hace sino dar la razón al comentario que originó toda esta historia.
Hay comentarios que dicen que lo honesto es no mirar quién escribe. A mí me parece esto una utopía, siempre vamos a mirar quién escribe y qué escribe. Lo honesto es que no te importe si sea un hombre o una mujer, que es distinto. A mí no me importa y por eso leo una cantidad de libros escritos por mujeres y hombres similares.
Aquellos comentarios que dicen que hay que priorizar calidad ante género también están dando la razón a las tesis sexistas, presuponiendo que los libros de mujeres van a ser peores. Además, como si en este foro solo se reseñaran libros bien valorados...
En fin, no me gustaría que los autores de este blog se tomaran este comentario como una afrenta (supongo que muchos de los comentarios que van en el mismo sentido del mío tampoco), sino como una realidad en la que pueden continuar o no, a su elección, que para eso es su blog.
Cuando en los conservatorios de música se implantaron las audiciones a ciegas para tocar en orquestra, el número de admisiones de alumnas pasó de ser residual a más o menos paritario. Es decir, cuando los jueces ignoraban el género de la persona que tocaba detrás del biombo, el sesgo que favorecía a los hombres quedaba corregido. Cuando miramos libros en las estanterías de una biblioteca o librería, jamás vamos "a ciegas". El nombre del autor o autora es de lo primero que vemos en el lomo o la portada.
ResponderEliminarLos comentarios en la dirección de " Yo leo lo que me interesa, lo que me despierta curiosidad, sin fijarme en el género" son totalmente falaces: si algunos autores del blog observaran sus propias tendencias y sesgos en las reseñas verían que lo que tengan que decir las mujeres les interesa tirando a poco. Estoy segura de que el sesgo es inconsciente, pero es totalmente observable, como indicaba el comentario que analizaba los favoritos de final de año.
Los argumentos "es todo fruto del azar" son falaces por este mismo motivo: no es fruto del azar, es fruto de que, cuando vas a escoger el próximo libro, inconscientemente te llaman más la atención los escritos por hombres. Si no ponéis medios o esfuerzos conscientes para corregir la tendencia, luego el resultado es visible y señalable, os guste o no.
Respetando totalmente todos los argumentos que se exponene en estos comentarios, una cosa que me desubica bastante es que hay, si no he contado mal, dieciocho comentarios de anónimos. (Es decir, anónimos o anónimas, ya que estamod tratando el tema del género)... De hecho, por los razonamientos y la sintáxis yo diría que varios los ha escrito la misma persona, lo que resulta aún más desconcertante. Así que os pido , por favor, que al menos os toméis la molestia de, si no ya poner vuestro nombre, inventaros alguno para que los demás podamos discernir quién ha escrito cada comentario. Gracias.
ResponderEliminarPara mí la clave está en lo que comenta alguno de estos anónimos. ULAD reseña con equidad de género respecto al mercado literario actual, sin diferencias significativa. Pero hay un pasado masculino abrumador en la literatura. Así que en el fondo ULAD está sobrerrepresentando a las mujeres o al menos no infrarrepresentándolas respecto a lo que publican. Quien crea que hay que correr y reseñar a "talentos emergentes" femeninos para corregir a toda prisa el "desequilibrio histórico" se lo tendrá que hacer mirar.
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