Año de publicación: 1950
Valoración: Entretenido
Socios para la aventura es una comedia romántica con tintes de drama y misterio de Luisa María Linares. Si bien tiene identidad propia, recuerda sobremanera a otras novelas de la misma autora, quizá porque ésta seguía una fórmula a la hora de escribir sus entrañables ficciones.
Algunos de los clichés linarescos que podemos hallar en estas páginas son: la protagonista (una huérfana atractiva, honrada e independiente de buena familia que atraviesa una mala situación), un interés amoroso atormentado por el pasado (rudo y viril a la par que desinteresado y sensible), un colorido elenco de secundarios (el adinerado conquistador de mujeres que se interesa por la protagonista, la amistad masculina de la protagonista por la que sentimos piedad, etc...), un buen puñado de apodos extravagantes y un romance (que muta desde la rivalidad hasta el cariño y la pasión).
Socios para la aventura sigue a tres españoles que convergen en el extranjero: Nina, una nadadora profesional con pulmonía, Juan, un piloto que padece repentinos periodos de amnesia y Luis, un escritor que tiene una gravísima lesión cardíaca. Estos desdichados se unen en «una asociación de (...) seres abandonados que tratará de proporcionar mutuamente un poco de simpatía humana» y urden una estafa «contra el mundo hostil, contra la desesperación y la miseria», para ganar dinero.
El argumento de Socios para la aventura fluye (si bien creo que a la novela le sobran algunas páginas), los personajes principales no destacan pero están correctamente perfilados, los secundarios aportan (aunque creo que la risueña Antoinette, el siniestro Greg y el excéntrico Cándido se sienten un tanto desaprovechados) y los misterios (exiguos, pero intrigantes) se resuelven convenientemente. De modo que podemos colegir que la fórmula de Linares sigue siendo tan efectiva como siempre a la hora de regalar "bestsellers" que, dentro de su modestia, resultan funcionales y adictivos.
Para ir terminando la reseña, diré que debemos agradecer a La Cuadra por rescatar Socios para la aventura (al igual que otras obras de Linares, dicho sea de paso). Sin embargo, a esta nueva edición de la novela hay que achacarle algunas erratas ortotipográficas y de formato, así como una sinopsis parcialmente engañosa (Juan es un piloto «de trimotor de una línea aérea transanltántica» que no puede volar por ataques de amnesia repentinos, no por tener la vista dañada).
Ah, Socios para la aventura fue adaptado al cine en 1958.
También de Luisa María Linares en ULAD: Aquí

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