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lunes, 24 de julio de 2023

Michel Houellebecq: Unos meses de mi vida

Idioma original: francés 

Título original: Quelques mois dans ma vie

Traducción: Jaime Zulaika

Año de publicación: 2023

Valoración: bastante recomendable

Vamos a confesar que, incluso dentro de los que escribimos este blog, hay disparidad de opiniones sobre Houellebecq. Prevalezca o no la máxima de que uno tiene que conseguir que se hable sobre él, aunque sea mal, el escritor francés aprovecha su condición de rock-star literaria para entregarnos un texto sumamente personal que se aleja de sus habituales entregas en narrativa. No hay lugar aquí para el perfil del personaje houellebecquiano... porque el protagonista es el propio escritor. Y tampoco descartemos que esta publicación responda a alguna intención no estrictamente literaria. En Unos meses de mi vida Houellebecq escribe sobre dos incidentes recientes que le han tenido como protagonista. En el primero, el filósofo Michael Onfray lo ha entrevistado y algunas declaraciones han sido sacadas de contexto. En especial, referentes a la población francesa de credo musulmán. Primera gran sorpresa, especialmente con el historial que el francés acumulaba desde la publicación, hace dos décadas, de su sublime novela Plataforma, sin miedo de mostrar sus reticencias hacia la penetración en Europa, cuyo planteamiento llega a su colofón en la excelente Sumisión, y la casualidad hace que este texto se publique con los recientes disturbios en las banlieues aún recientes. Curioso ver al escritor (mil veces apelado de enfant terrible) matizando y rectificando sus expresiones, llegando a intercalar párrafos como si de una fe de erratas se tratara. Muy curioso, más cuando en su última novela, Aniquilación, parecía entregarse a una especie de exorcismo donde el amor acababa representando un leit motiv más recurrente que las filias sexuales, omnipresentes en sus novelas.

Y alguien diría que el segundo incidente hace las veces de contrapunto con ese reblandecimiento. El feo asunto de Kirac, que en más de un sitio he llegado a leer que se trataba de una especie de polémica orquestada y pactada. Houellebecq como actor porno en una especie de experimento cinematográfico en que una lectora ávida de su obra se presta a tener un contacto sexual con el escritor, una especie de pretexto para ejecutar una extraña performance en la que el escritor se ve, de forma sorprendentemente ingenua tratándose de quien se trata, involucrado en un contrato abusivo en el que ha renunciado a cualquier derecho sobre el contenido del material, con lo que la segunda parte del libro se dedica a trazar ese episodio, usando apelativos para los que han perpetrado el engaño y llegando a publicar el contenido íntegro del contrato (transcripción de tres páginas) y, para los conocedores de la evolución del genio galo, resulta chocante y casi enternecedor que se queje amargamente, como si fuera un anciano que ha sido embaucado por un  teleoperador para que cambie de compañía telefónica, y que en esa queja extendida por decenas de páginas, incluyendo detalles escabrosos, Houellebecq se muestra, y para los que conocemos en profundidad su obra esto nos resulta muy notable, como una persona vulnerable que ha sido víctima de un engaño, quizás un precio excesivo a pagar por su extenso currículum de diletante, una compensación desequilibrada para quien ha usado su ojo quirúrgico para destripar, siendo muchas veces malinterpretado, todas las contradicciones de nuestra sociedad. Por contra, una lectura que puede ser disfrutada por igual por incondicionales y detractores. Puede que por morbo estos últimos, como para regodearse en algo que interpreten como justicia poética. Eso sí; su prosa es precisa, ácida y eficaz como siempre. Solo a veces se nota que alguien ha localizado algunos de sus puntos débiles, y le ha atacado donde más duele.


También de Michel Houellebecq en ULAD: Aquí

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