Páginas

sábado, 26 de diciembre de 2020

VV.AA.: Reinas del abismo

Idioma original: Inglés
Traducción: Alicia Frieyro, Olalla García, Sara Lekanda, Alba Montes, Consuelo Rubio
Año de publicación: 2020
Valoración: Está bien

Reinas del abismo es una antología primorosamente editada por Impedimenta. Compila dieciséis relatos escritos por mujeres anglosajonas que fueron publicados a finales del siglo XIX o a inicios del XX. Resulta prácticamente imposible encontrar a la mayoría en la actualidad, y muchos ni siquiera habían sido traducidos al español. 

Permitidme que los analice someramente: 

  • "Una revelación", de Mary E. Braddon: Thriller decimonónico predecible plagado de personajes acartonados, cuyas conveniencias obligan a suspender la incredulidad en demasía y que desaprovecha su toque gótico. 
  • "El ángel escultor", de Marie Corelli: Aunque tiene poco o nada de inquietante (al menos en el sentido tradicional de la palabra), entrega un curioso enfoque de género. Sólo por esto, vale la pena. 
  • "De entre los muertos", de Edith Nesbith: Joyita que genera con eficacia su atmósfera.
  • "Una Navidad en la niebla", de Frances Hodgson Burnett: Premisa diferente que, pese a extenderse más de la cuenta, permite reflexionar sobre cuestiones de enjundia. Me ha sorprendido positivamente. 
  • "El piso encantado", de Marie Belloc Lowndes: Cuento romántico disfrazado en un inicio de historia de terror. Su estilo está bastante cuidado y construye una ambientación muy lograda, pero la forma tramposa que tiene su autora de entregar la información no ayuda a redondear el conjunto. Para colmo, recurre al tropo del fantasma bondadoso de manera inverosímil.
  • "Una circe moderna", de Alicia Ramsey: Se lee con fluidez y tiene alguna imagen interesante. Sin embargo, no llega a fascinar en ningún momento. Eso sí, aprueba por los pelos por presentar a una antagonista, la Virgen Loca, que nada tiene que ver con el resto de villanos que encontramos en estas páginas. 
  • "La naturaleza de las pruebas", de Mary Sinclair: De factura y subtexto modernos, adereza el horror sobrenatural con el sexo. Por desgracia, lo hace sin abrazar los excesos desacomplejados que insinúa. 
  • "El obispo del infierno", de Marjorie Bowen: Culebrón adictivo rematado con un desenlace algo endeble. Sea como fuere, deja un buen sabor de boca. 
  • "El tapete", de Greye La Spina: Muy convencional. Entre otras cosas, no logra crear el misterio y la tensión que se propone. 
  • "Dama Blanca", de Sophie Wenzel Ellis: Se podría pulir, aunque cumple como pasatiempo. Quizás debería haberse lanzado de cabeza a su esencia de serie B, en vez de decantarse por derroteros edulcorados. 
  • "La risa", de G. G. Pendarves: No esconde ninguna novedad, pero su clímax destaca por amargo.
  • "A la luz de las velas", de Lady Eleanor Smith: Alejado de las fórmulas fáciles. Sin duda alguna, un trabajo notable. 
  • "La melodía maravillosa", de Jessie Douglas Kerruish: Logra mantener un suspense excelente y no tiene grandes pretensiones (lo cual juega a su favor). 
  • "La Isla de las Manos", de Margaret St. Clair: Su extensión no le permite desplegar con holgura todas sus cartas. El cualquier caso, es creativo y engancha.
  • "Los indeseados", de Mary Elisabeth Counselman: Explica demasiado sus trucos, restándoles capacidad de sorpresa, volviendo obvio al mensaje y despojando al lector de su labor proactiva. Pese a todo, me ha gustado.
  • "El séptimo caballo", de Leonora Carrington: Exquisita muestra del potencial literario que tiene el surrealismo. 

A estas alturas de la reseña os preguntaréis qué opino de Reinas del abismo. Habréis intuido que el libro me ha parecido un tanto irregular, y que solamente algunas de las ficciones que alberga han llegado a emocionarme. Pues bien, también quiero deciros que la principal causa de mi decepción no ha sido la fluctuante calidad de las piezas en sí, sino el marketing.

Me explico. Reinas del abismo se ha promocionado como una antología de cuentos «de lo extraño». Esto me hizo salivar. No en balde, la narrativa breve de Algernon Blackwood, Walter de la Mare o Robert Aickman, auténticos cultivadores «de lo extraño», me encanta. Pero lamentablemente, lo más «extraño» que encontraréis por aquí es "El séptimo caballo", y lo es dentro de parámetros puramente surrealistas. Personalmente, no entiendo el porqué. Será que no hay escritoras que aborden «lo extraño» (Shirley Jackson o Daphne du Maurier, por ejemplo).

Asimismo, el subtítulo de Reinas del abismo es el siguiente: Cuentos fantasmales de las maestras de lo inquietante. Por lo tanto, uno espera que el volumen abunde en fantasmas y agrupe obras inquietantes. Pero, salvo excepciones, no es el caso. Es verdad que no mantenerse fiel a un subgénero específico lo dota de una cierta variedad, pero, de nuevo, esta decisión traiciona lo que se nos había prometido.  

Para concluir remarcaré que, independientemente de las cualidades que pueda tener Reinas del abismo (la edición, el rescate de textos olvidados o algunos relatos genuinamente buenos), a esta antología la han saboteado las expectativas creadas por su propia campaña de publicidad. Una lástima.

7 comentarios:

  1. Muy buena reseña, no caes en el "buenísimo" de alguna calificación cuando se trata de textos escritos por mujeres de esa época - finales XIX, inicios XX- y además se adentran en un territorio como el terror.
    Es muy cierto que Impedimenta consigue unas portadas que actúan como verdaderos anzuelos para los "lletraferits".
    Muchas gracias por vuestro trabajo y un excelente año venidero. Lo de feliz Navidad, sería algo retrasado.., excepto si vives en Catalunya.

    ResponderEliminar
  2. Totalmente de acuerdo. Los cuentos son bastante medianos y no justifican gastarse treinta euros en el libro. En mi caso, lo saqué de una biblioteca pública, el recurso de los económicamente débiles.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  3. Recuerdo hace uno o dos años un libro similar de la misma editorial, Damas Oscuras. Libros para regalar o autoregalarse en Halloween, en Navidad, etc pero que luego son más bien flojos y te preguntas si ha merecido la pena rescatar a todas su autoras del olvido. Eso de el tempo dirá.
    A pesar de la experiencia, caemos en trampa de las fajas.

    Alabo el trabajo de Impedimenta. Cartarescu, por ejemplo, es un gran descubrimiento. Los entiendo, están en el negocio de vender y libros así sostienen la publicación de otros que de otro modo sería imposible. Además un grueso de quienes lo comprarán quizás no se han atrevido con libros de Valdemar. Por eso de que son muy específicos.
    (por cierto, todo aquél que no tenga un Drácula anotado por Valdemar, es la edición definitiva)

    Como bien dices en la reseña, Shirley Jackson tiene un talento grandísimo y sin embargo, leyendo reseñas y opiniones en varias plataformas hay muchos lectores que la leen literal. Que quieren el fantasma de turno, que no van más allá. Que no disfrutan de ninguno de sus libros. De la libertad que nos da para entenderla como queramos.

    Y de veras que no critico a Impedimenta. Me ha dado libros maravillosos pero ya no me creo a nadie. Las redes son la nueva publicidad.

    Y tras este rollo, mil gracias por tantos años
    Saludos,

    ResponderEliminar
  4. Hola a todos y gracias por los comentarios.

    Dejad que insista en que la antología tiene sus virtudes. Sin entrar en si su precio es exagerado o no, remarco de nuevo que el principal problema de este volumen es el marketing, no su contenido. Lo cual es una auténtica lástima; si no se hubiera sugerido cierta homogeneidad, o si se hubiera hecho una selección mejor de los cuentos (Mary E. Braddon tiene, por ejemplo, narraciones mucho más logradas y afines que la que incluyen en estas páginas), la cosa hubiera ganado enteros.

    La antología de "Damas oscuras" me gustó más. También era irregular, cierto, pero uno ya sabía a qué se atenía cuando acudía a ella, porque en ese caso, el marketing era muy claro. Y algunos de sus mejores relatos siguen grabados en mi memoria, que ya es decir.

    Poco más que añadir. La editorial Impedimenta tendrá sus tropiezos (en los apartados de promoción o, en menor medida, en su catálogo), pero en general es un valor seguro al que los lectores debemos muchísimo.

    ResponderEliminar
  5. Impedimenta es una excelente editorial aunque de vez en cuando pretende colarnos cada cosa...y a sabiendas, como un novio golfo, que es lo peor, porque si de algo saben es de distinguir buenos textos de pastiches. Se lo perdonaremos. De lo de las fajas y del marketing (no digamos ya las críticas en semanarios y programas televisivos)decir que es moneda común(muchas veces falsa, de cartón) en todas todas las editoriales no es decir nada que no sepamos todas.
    Por eso,después de muchos desengaños (más que amorosos, que ya es decir) huyo de la novedad ( ya véis, en las relaciones, en cambio, sigo probando) Prefiero dejar que se forme un poco de poso, como dice Muñoz Molina, y dejar que pase algo de tiempo. Lo bueno siempre reluce en las librerías que tienen fondo...lo efímero, ya sabéis...

    ResponderEliminar
  6. Si no sé contar mal, diez de los dieciséis relatos salen bien parados en la reseña. No está mal para ser una estafa de libro, no? Que nos ponemos muy estupendos!!

    ResponderEliminar
  7. Son once, Sonia, los relatos que me han gustado. Pocos de ellos me han entusiasmado, sin embargo. A esto se debe la tibia (que no negativa, ojo) valoración que le he dado a este volumen.

    Y si lees atentamente, en mi reseña no se dice que el libro sea una estafa. Ni siquiera me atrevo a insinuarlo en los comentarios cuando alguien trae a colación que el precio de la antología puede ser excesivo. Simplemente, comento que la promoción que se hizo de "Reinas del abismo" no es la más adecuada, y genera unas expectativas que luego no se cumplen. Expectativas, por cierto, que hubieran podido corresponderse fácilmente, con una selección de narraciones breves distinta a la definitiva.

    En todo caso, te animo a leer el libro y dejar entonces tus impresiones por aquí.

    ResponderEliminar

Deja a continuación tu comentario. Los comentarios serán moderados y solo serán visibles si los aprueba un miembro del equipo.