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domingo, 8 de enero de 2017

Edvard Munch: El friso de la vida

Idioma original: Noruego
Traducción: Cristina Gómez-Baggethun y Kirsti Baggethun
Año de publicación: 2015
Valoración: Muy recomendable para interesados

En 1844 Soren Kierkergaard escribió "El concepto de la angustia" y en 1893 Edvard Munch realizó lo que podría ser su representación pictórica en el archiconocido "El grito". "El grito" se inserta en "El friso de la vida (Livsfrisen)", ciclo pictórico realizado a partir de 1890 con una temática común (la Muerte, el Dolor, el Amor y la Angustia). De ahí la elección por parte de Nórdica de "El friso de la vida" como título para esta selección de textos del pintor.
Antes de nada, por si alguien anda despistado, recordar que Munch (1863-1944) fue un pintor noruego precursor del expresionismo. Formado en Amberes, París y Berlín, allí entró en contacto con Ibsen, Strindberg o Mallarmé, cuya influencia en su obra fue fundamental.

Munch escribió durante toda su vida sobre los más variados temas: reflexiones sobre el sentido y la esencia del arte, sobre el fundamento de su obra, textos de enorme carga lírica a medio camino entre la poesía en prosa o el microrrelato, diarios, etc. Sería conveniente que algunos de estos textos acompañaran a sus obras en museos y galerías para facilitar su comprensión, pero ese es otro tema. La temática de sus textos está profundamente marcada por la enfermedad, la locura y la muerte.  Esto obedece a sus antecedentes familiares y personales, debido a que su madre y su hermana fallecieron de turberculosis cuando Munch era apenas un niño y a que su padre era un hombre obsesivamente religioso, cercano a la locura. 

En cuanto a los textos que recoge el libro, estos se dividen en reflexiones sobre el arte, reflexiones sobre su obra, apuntes de sus diarios y un relato final, titulado "El gato blanco". 

Personalmente, destacaría las reflexiones sobre el arte (en general): ¿sirve el arte para algo?, ¿para qué?, ¿para cubrir esa necesidad de comunicación inherente al ser humano?, ¿para explicar el mundo?, ¿para explicar la vida?, ¿para conmover?. Más allá de las opiniones de Munch, esta parte plantea, en mi opinión, más preguntas de las que resuelve.

También resultan interesantes las reflexiones sobre su obra, sobre sus elecciones artísticas (expresionismo frente a impresionismo o realismo) y los textos que explican los motivos de algunos de sus cuadros. Mención aparte para la edición de Nórdica, con los textos y los cuadros del autor, una gozada.

En cuanto a los diarios, en ellos se ven las obsesiones ya comentadas del autor: la muerte, la angustia vital, el amor, etc. Estos textos están impregnados de una fuerte carga lírica y llenos de imágenes poderosas.

Quizá el relato final ("El gato blanco"), un relato cruel, sea lo más flojo del libro. 

Pero no importa. Quedémonos con el Munch pintor y con un libro sumamente atrayente para interesados en la vida y obra del noruego o en la pintura y el arte en general. Un verdadero descubrimiento.

5 comentarios:

  1. Esto me interesa! Porque, aunque sea uno de mis artistas preferidos, no sabía que tuviese textos publicados. Gracias por la reseña!

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    1. La verdad es que yo tampoco tenía ni idea. Si te gusta Munch, te gustará fijo.
      Abrazo

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  2. Tenéis que hacer una semana tipo: #Librosdepintores. Un abrazo

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  3. Gracias, Koldo. Le pasaré el dato a mi esposa, fanática de Munch.
    (Tal vez el hecho que ella sea psicoanalista permita comprender tal afición)

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  4. Siendo psicoanalista le encanta seguro. Y en cuanto a la semana sobre libros de pintores... habrá antes otras. Coming soon!
    Gracias por seguirnos, como siempre

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