Idioma original: inglés
Título original: The City and The City
Año de publicación: 2009
Valoración: Muy recomendable
La ciudad y la ciudad, de China Miéville (que por cierto es un hombre, y por cierto realmente se llama China) es una novela difícil de clasificar: en inglés se habla de slipstream o weird fiction para hablar de este tipo de obras que mezclan el género fantástico, el de terror o la ciencia ficción (y en este caso, también la novela policiaca). En realidad, podría decirse que lo que caracteriza a esta obra es la creación de un mundo alternativa, con algunas reglas diferentes aunque muy próximo a este mundo real nuestro en casi todo lo demás.
La novela empieza como tantos procedural policiacos: se ha descubierto el cadáver de una chica joven en los suburbios de la ciudad de Besźel, en el Este de Europa y el detective Tyador Borlú es el encargado de encontrar al asesino. Pero pronto, desde el primer capítulo prácticamente, se proporcionan pistas al lector que indican que Besźel no es una ciudad cualquiera: en realidad, es una ciudad unida a otra, Ul Qoma, con la particularidad de que ambas ocupan espacios geográficos no solo contiguos sino en muchos casos coincidentes o entrelazados. Los habitantes de Besźel tienen prohibido ver los edificios y a las personas de Ul Qoma, y viceversa, aun cuando topordinariamente estén a centímetros de distancia.
En realidad, eso es lo que más interesa y lo que más atrapa de la novela, mucho más que la trama policiaca en sí: ese trasfondo de política ficción, en que un mismo espacio es compartido (o mejor, repartido) entre dos entidades políticas, con una omnipresente e omnipotente entidad (la Brecha) encargada de controlar que nadie cruce, ni siquiera con la mirada o el pensamiento, de un lado de la frontera al otro. Ese mundo irreal, pero que habla a las claras de muchos otros lugares perfectamente reales (Jerusalén, Belfast, Berlín...) es sin duda el personaje más interesante del libro.
Parece ser, por lo que he leído, que China Miéville escribió esta novela como un regalo para su madre, amante de las novelas policiacas, cuando ella estaba enferma en fase terminal. Que el resto de su obra es más propiamente fantástica, y todavía más weird. Habrá que seguir leyéndole, por lo tanto.
También de China Miéville en ULAD: Un Lun Dun
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martes, 28 de mayo de 2013
miércoles, 27 de mayo de 2015
China Miéville: Un Lun Dun
Idioma original: inglés
Título original: Un Lun Dun
Año de publicación: 2007
Valoración: recomendable
Este es uno de esos libros (no muchos, que conste), enviados por la editorial para ver si tenemos a bien reseñarlo, y no ponerlo a caldo. Y no, pueden quedarse tranquilos los amigos editores: no lo voy a poner a caldo.... Lo primero que me llevó a pedir el libro a la editorial fue sobre todo el autor, China Miéville, del que hace tiempo leí otro libro que me encantó, la novela policiaco-fantástico-weird La ciudad y la ciudad. Y también el título y el resumen, que prometían un viaje a una versión alucinada y deformada de Londres a través de la peculiar imaginación del escritor británico. Y aunque se trata de una obra del género juvenil, y no suelo leer muchas obras de este tipo (las últimas que leí creo que fueron las de la serie de Harry Potter), me decidí a leerlo. Y ahora, a reseñarlo.
Un Lun Dun (un título que en el original juega con el nombre de UnLondon, la contrapartida fantástica de Londres en la que transcurre la mayor parte de la acción) cuenta las aventuras de dos niñas, Deeba y Zanna, que de pronto se ven convertidas en protagonistas de la guerra que los habitantes de Alondres mantienen contra el Esmog, un malvado monstruo hecho de humo, contaminación y basura. Allí encontrarán toda una galería de personajes extraños, como el mediofantasma Hemi, el costurero Obaday Fing que lleva los alfileres clavados en la cabeza, o el conductor Jones, un conductor de autobús de Londres que ahora ejerce en Alondres en un clásico autobús de dos pisos.
Naturalmente, siendo este un libro de género juvenil, así que ya suponía que el mundo inventado no iba a ser tan oscuro ni tan violento como el de La ciudad y la ciudad; lo que hay es un derroche de imaginación, por momentos apabullante, que se manifiesta en la creación de personajes, de criaturas y de espacios urbanos grotescos. Alondres, esa ab-urbe a la que llegan todas las cosas que ya no sirven en la ciudad de Londres, es sin duda lo mejor de la novela. En la nota final se agradece, entre otros, a Lewis Carroll o a Neil Gainman la inspiración y los antecedentes; personalmente me sorprende que no aparezca en esa lista el recientemente fallecido Terry Pratchett, ya que este Alondres me ha recordado por momentos al Ankh-Morpork del Mundodisco (aunque sea mucho más contemporánea, claro).
La mayor crítica que le hago al libro es que, sobre todo a partir de la mitad, abandone algunos de los elementos originales de la trama (la dinámica entre las dos chicas protagonistas funcionaba muy bien, por ejemplo) y se encaje demasiado perfectamente en el viejo esquema épico del héroe (heroína) que tiene que superar una serie de pruebas, encontrar un objeto mágico y derrotar al villano para reinstaurar el orden. Es algo que le pasa también a Terry Pratchett, por cierto: es muy original en el planteamiento de sus tramas, y muy tradicional en la forma de resolverlas. Esa segunda mitad, sinceramente, se me ha hecho un poco larga.
Pero en conjunto, Un Lun Dun es un buen entretenimiento y una buena recomendación para jóvenes lectores, en el que Miéville muestra una vez más su prodigiosa imaginación para crear mundos alterantivos. En el original, por lo que leo, la obra incluía unas ilustraciones del autor que en la edición española no se incluyen, lo que es una pena. En todo caso, no quería terminar la reseña sin hacer mención a la traducción de Gema Facal Lozano y Joan Eloi Roca: en una obra que juega tanto con el lenguaje, y en el que muchos de los nombres de personajes y lugares tienen un doble sentido, creo que han hecho una labor excelente que el lector agradece.
Traducción
También de China Miéville en ULAD: Un Lun Dun
Título original: Un Lun Dun
Año de publicación: 2007
Valoración: recomendable
Este es uno de esos libros (no muchos, que conste), enviados por la editorial para ver si tenemos a bien reseñarlo, y no ponerlo a caldo. Y no, pueden quedarse tranquilos los amigos editores: no lo voy a poner a caldo.... Lo primero que me llevó a pedir el libro a la editorial fue sobre todo el autor, China Miéville, del que hace tiempo leí otro libro que me encantó, la novela policiaco-fantástico-weird La ciudad y la ciudad. Y también el título y el resumen, que prometían un viaje a una versión alucinada y deformada de Londres a través de la peculiar imaginación del escritor británico. Y aunque se trata de una obra del género juvenil, y no suelo leer muchas obras de este tipo (las últimas que leí creo que fueron las de la serie de Harry Potter), me decidí a leerlo. Y ahora, a reseñarlo.
Un Lun Dun (un título que en el original juega con el nombre de UnLondon, la contrapartida fantástica de Londres en la que transcurre la mayor parte de la acción) cuenta las aventuras de dos niñas, Deeba y Zanna, que de pronto se ven convertidas en protagonistas de la guerra que los habitantes de Alondres mantienen contra el Esmog, un malvado monstruo hecho de humo, contaminación y basura. Allí encontrarán toda una galería de personajes extraños, como el mediofantasma Hemi, el costurero Obaday Fing que lleva los alfileres clavados en la cabeza, o el conductor Jones, un conductor de autobús de Londres que ahora ejerce en Alondres en un clásico autobús de dos pisos.
Naturalmente, siendo este un libro de género juvenil, así que ya suponía que el mundo inventado no iba a ser tan oscuro ni tan violento como el de La ciudad y la ciudad; lo que hay es un derroche de imaginación, por momentos apabullante, que se manifiesta en la creación de personajes, de criaturas y de espacios urbanos grotescos. Alondres, esa ab-urbe a la que llegan todas las cosas que ya no sirven en la ciudad de Londres, es sin duda lo mejor de la novela. En la nota final se agradece, entre otros, a Lewis Carroll o a Neil Gainman la inspiración y los antecedentes; personalmente me sorprende que no aparezca en esa lista el recientemente fallecido Terry Pratchett, ya que este Alondres me ha recordado por momentos al Ankh-Morpork del Mundodisco (aunque sea mucho más contemporánea, claro).
La mayor crítica que le hago al libro es que, sobre todo a partir de la mitad, abandone algunos de los elementos originales de la trama (la dinámica entre las dos chicas protagonistas funcionaba muy bien, por ejemplo) y se encaje demasiado perfectamente en el viejo esquema épico del héroe (heroína) que tiene que superar una serie de pruebas, encontrar un objeto mágico y derrotar al villano para reinstaurar el orden. Es algo que le pasa también a Terry Pratchett, por cierto: es muy original en el planteamiento de sus tramas, y muy tradicional en la forma de resolverlas. Esa segunda mitad, sinceramente, se me ha hecho un poco larga.
Pero en conjunto, Un Lun Dun es un buen entretenimiento y una buena recomendación para jóvenes lectores, en el que Miéville muestra una vez más su prodigiosa imaginación para crear mundos alterantivos. En el original, por lo que leo, la obra incluía unas ilustraciones del autor que en la edición española no se incluyen, lo que es una pena. En todo caso, no quería terminar la reseña sin hacer mención a la traducción de Gema Facal Lozano y Joan Eloi Roca: en una obra que juega tanto con el lenguaje, y en el que muchos de los nombres de personajes y lugares tienen un doble sentido, creo que han hecho una labor excelente que el lector agradece.
Traducción
También de China Miéville en ULAD: Un Lun Dun
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miércoles, 2 de agosto de 2017
Reseña a cuatro manos: Los últimos días de Nueva París de China Miéville
Título original: The Last Days of New Paris
Año de publicación: 2016
Traducción: Silvia Schettin
Valoración: está bien
"Entren en el estado más pasivo o receptivo de que sean capaces. prescindan de su genio, de su talento, y del genio y el talento de los demás. Digan hasta empaparse que la literatura es uno de los más tristes caminos que llevan a todas partes. escriban deprisa, sin tema preconcebido, escriban lo sufic...."
China quién es China un escritor con nombre de país o de porcelana China Miéville Los últimos días de nueva París primero fue Unlundun luego Nueva París y La ciudad y la ciudad y un corazón que late debajo de la Torre Eiffel y es todo muy oscuro y muy wow y muy ufff y muy uy
una ciudad acosada por demonios devastada derruida destrozada la esvástica ondeando sobre la cúpula dorada de los Inválidos ante cuyos muros aúllan las mesas lobo (manifs) salidas de bosques tentaculares que los francotiradores mantienen en su punto de mira una ciudad surcada por vertiginosos tranvías desde un Sagrado Corazón envuelto en una piel grumosa de pintura negra mientras los cadáveres gigantes con cabeza de anciano y orugas por sombrero luchan a muerte con los colosos de mármol nazi ante las torres repletas de sangre y semen una ciudad que sólo puede salvar de los sacerdotes satánicos un héroe en pijama con las cartas del tarot de Marsella y una fotógrafa de manifs y de demonios que no se sabe bien si trabaja para unos o para otros o para los dos y una guerra que se va a decidir
novela original muy original alocada muy alocada con dos o tres o cuatro ideas absolutamente geniales heredera directa del surrealismo heredera directa y expresa del surrealismo de primera hornada están todos los que fueron y fueron todos los que están y novela de terror y fantasía y épica sobre todo épica disparos explosiones monstruos
novela con ilustraciones pocas pero ah necesarias
pero también novela algo repetitiva y de estructura anodina personajes planos y arquetípicos videojuego con palabras enemigos cada vez más grandes hasta llegar al último enemigo que cómo no quién iba a imaginarlo el último monstruo es el monstruo más monstruo que produjo el siglo XX y hasta aquí puedo leer
no lo mejor de su autor no lo mejor no pero siempre original siempre imaginativo desbordante China escritor con nombre de país y de porcelana aunque ha tenido días mejores nunca deja de merecer la pena leerlo no incluso cuando escribe un videojuego con palabras
novela original muy original alocada muy alocada con dos o tres o cuatro ideas absolutamente geniales heredera directa del surrealismo heredera directa y expresa del surrealismo de primera hornada están todos los que fueron y fueron todos los que están y novela de terror y fantasía y épica sobre todo épica disparos explosiones monstruos
novela con ilustraciones pocas pero ah necesarias
pero también novela algo repetitiva y de estructura anodina personajes planos y arquetípicos videojuego con palabras enemigos cada vez más grandes hasta llegar al último enemigo que cómo no quién iba a imaginarlo el último monstruo es el monstruo más monstruo que produjo el siglo XX y hasta aquí puedo leer
no lo mejor de su autor no lo mejor no pero siempre original siempre imaginativo desbordante China escritor con nombre de país y de porcelana aunque ha tenido días mejores nunca deja de merecer la pena leerlo no incluso cuando escribe un videojuego con palabras
Firmado: Juan G. B. y Santi
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lunes, 31 de diciembre de 2018
Guillem López: El último sueño
Idioma: españolAño de publicación: 2018
Valoración: más que recomendable
Indagando un poco sobre este libro, pues no frecuento demasiado (o menos de lo que debería) el universo del Ci-Fi, leo que al castellonense Guillem López se le considera el autor hispano más señero dentro de este género. Bien, ya digo que no soy quién para cuestionar esta aseveración y, desde luego, lo que yo me he encontrado en esta su última novela, y también en la anterior, Arañas de Marte, me hacen pensar que es cierta, sin desdoro, claro está, para el resto de escritores que se dedican a la Ciencia-Ficción y la Fantasía.
En cualquier caso, atendiendo a lo mostrado en El último sueño, sólo cabe reconocer que Guillem López es, cuando menos, un narrador impecable, tanto en lo que se refiere a la estructura y desarrollo de la trama como a la composición de personajes y ambientes, así como al dominio de un lenguaje y un estilo que van más allá de lo meramente utilitario y eficaz para entrar a menudos en terrenos más propios de la prosa con un aliento lírico.
La historia que nos cuenta la novela bien podría encajar dentro del relato de aventuras más clásico, quizás aderezado, con ciertos tintes políticos: en una ciudad inmensa, inacabable y opresiva -llamada, de forma paradójica, Paraíso-, la élite de sacerdotes, funcionarios y comerciantes opulentos viven en el seguro y próspero zigurat central, mientras el resto de sus habitantes pululan por un dédalo interminable de barrios más o menos miserables, muchos de los cuales se encuentran además bajo el dominio de pintorescas bandas callejeras. A una de las más marginales de éstas, los Abandonados -apenas un puñado de adolescentes y críos mugrientos-llega pidiendo ayuda Kemi, una fugitiva del zigurat que parece estar en relación con las fuerzas más poderosas que gobiernan Paraíso: la casta de Jemeníes, sacerdotes que han controlado siempre a las Kas , deidades cautivas que proporcionan la energía que hace funcionar toda la ciudad, la Kamé... y cuya última representante trata de mantener dormida a toda costa el Gran sacerdote y cónsul, el muy siniestro Kébemon, con ayuda -se supone- de Nimbara, el primer ministro.
Nos encontramos con un trasfondo, por tanto, de luchas por el poder, cambios fundamentales en el modelo energético y revoluciones cuya aparente espontaneidad está controlada por poderes ocultos (no aparecen chalecos reflectantes pero bien podrían...), que buscan que todo cambie para que todo siga igual... ¿A alguien le suena algo de todo esto? Además, la estética que se sugiere bebe, sin duda, del movimiento steampunk, pero también de La naranja mecánica o de películas como Los amos de la noche (The warriors). Y por supuesto, de Gangs de Nueva York, libro y peli, cuya influencia parece evidente en esta novela utópica y trepidante. También, me parece a mí, recuerda a algunos relatos de Philip K. Dick, en las que describe sociedades férrea y cruelmente estamentada. A China Miéville, con quien sospecho se habrá comparado más de una vez a este autor. E incluso uno se acuerda de la Corte de los Milagros, de Victor Hugo...
En fin, una novela que no decepcionará (todo lo contrario) a los amantes del género fantástico pero tampoco a quien se acerque a ella en busca de un trago refrescante entre lectura de más altos vuelos (quizás sería más correcto "de más altas pretensiones"). Me parece en especial interesante, por otro lado, para el público juvenil, sin que esta novela cuente con las limitaciones que se suponen se autoimponen en muchos libros destinados al lector de estas edades. Porque, en mi opinión, El último sueño es mucho más que eso, es una novela de bastante entidad y empaque ; quien lo quiera comprobar, sólo tiene que darse una vuelta por los callejones, los cielos y cualquiera de los muchos submundos de Paraíso.
En cualquier caso, atendiendo a lo mostrado en El último sueño, sólo cabe reconocer que Guillem López es, cuando menos, un narrador impecable, tanto en lo que se refiere a la estructura y desarrollo de la trama como a la composición de personajes y ambientes, así como al dominio de un lenguaje y un estilo que van más allá de lo meramente utilitario y eficaz para entrar a menudos en terrenos más propios de la prosa con un aliento lírico.
La historia que nos cuenta la novela bien podría encajar dentro del relato de aventuras más clásico, quizás aderezado, con ciertos tintes políticos: en una ciudad inmensa, inacabable y opresiva -llamada, de forma paradójica, Paraíso-, la élite de sacerdotes, funcionarios y comerciantes opulentos viven en el seguro y próspero zigurat central, mientras el resto de sus habitantes pululan por un dédalo interminable de barrios más o menos miserables, muchos de los cuales se encuentran además bajo el dominio de pintorescas bandas callejeras. A una de las más marginales de éstas, los Abandonados -apenas un puñado de adolescentes y críos mugrientos-llega pidiendo ayuda Kemi, una fugitiva del zigurat que parece estar en relación con las fuerzas más poderosas que gobiernan Paraíso: la casta de Jemeníes, sacerdotes que han controlado siempre a las Kas , deidades cautivas que proporcionan la energía que hace funcionar toda la ciudad, la Kamé... y cuya última representante trata de mantener dormida a toda costa el Gran sacerdote y cónsul, el muy siniestro Kébemon, con ayuda -se supone- de Nimbara, el primer ministro.
Nos encontramos con un trasfondo, por tanto, de luchas por el poder, cambios fundamentales en el modelo energético y revoluciones cuya aparente espontaneidad está controlada por poderes ocultos (no aparecen chalecos reflectantes pero bien podrían...), que buscan que todo cambie para que todo siga igual... ¿A alguien le suena algo de todo esto? Además, la estética que se sugiere bebe, sin duda, del movimiento steampunk, pero también de La naranja mecánica o de películas como Los amos de la noche (The warriors). Y por supuesto, de Gangs de Nueva York, libro y peli, cuya influencia parece evidente en esta novela utópica y trepidante. También, me parece a mí, recuerda a algunos relatos de Philip K. Dick, en las que describe sociedades férrea y cruelmente estamentada. A China Miéville, con quien sospecho se habrá comparado más de una vez a este autor. E incluso uno se acuerda de la Corte de los Milagros, de Victor Hugo...
En fin, una novela que no decepcionará (todo lo contrario) a los amantes del género fantástico pero tampoco a quien se acerque a ella en busca de un trago refrescante entre lectura de más altos vuelos (quizás sería más correcto "de más altas pretensiones"). Me parece en especial interesante, por otro lado, para el público juvenil, sin que esta novela cuente con las limitaciones que se suponen se autoimponen en muchos libros destinados al lector de estas edades. Porque, en mi opinión, El último sueño es mucho más que eso, es una novela de bastante entidad y empaque ; quien lo quiera comprobar, sólo tiene que darse una vuelta por los callejones, los cielos y cualquiera de los muchos submundos de Paraíso.
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villanos
lunes, 18 de diciembre de 2017
Lo mejor del 2017, ULAD dixit
Marc Peig dice:
Juan G. B. dice:
Koldo CF dice:
Carlos Andia y sus preciadas estatuillas:
Oriol Vigil dice:
Beatriz Garza dice:
Carlos Ciprés dice:
Santi dice:
Francesc Bon opina:
- Libro del año: A través de la noche, de Stig Sæterbakken
- Tochonovela del año: 4 3 2 1, de Paul Auster
- Ensayo político/social del año: Entre el mundo y yo, de Ta-Nehisi Coates
- Librodenuncia del año: ¡Daha!, de Hakan Gunday
- Autobiografía del año: Born to run, de Bruce Springsteen
- Descubrimientos del año: Annie Ernaux, Adam Haslett
- Autores clásicos que debería haber leído antes: William Faulkner
- Libro del que no debería ni haber pasado de la portada: Noche es el día, de Peter Stamm
- Decepción del año: El estrecho camino al norte profundo, de Richard Flanaghan
- Autores por descubrir: James Joyce (¿me atreveré con Ulises?), Mircea Cărtărescu
- Autor que debo recuperar porque lleva tiempo olvidado (injustamente): J.M. Coetzee
- Caerán más libros de: Stefan Zweig, Thomas Bernhard
- Propósitos para el 2018: completar la hexolagía de Karl Ove Knausgård con su último libro, haciendo caso omiso a los propósitos de Koldo, ayudar a Beatriz con sus propósitos; seguir con mi inmersión en el mundo de los ensayos, descubrir algun autor o autora nórdicos (que alguno debe haber por ahí por descubrir), leer más teatro (tengo pendiente algún Mouawad), atreverme definitivamente con los relatos cortos.
Juan G. B. dice:
- Relatos to make America great again: Knockemstiff de Donald Ray Pollock
- Mejor novela gráfica: Fun Home de Alison Bechdel
- Mejor cómic de superhéroes: Watchmen de Alan Moore y Dave Gibbons
- Novela históricopunki del año: Terroristas modernos de Cristina Morales (+ Bonus Track: Los combatientes)
- Distopía (o no) escalofriante del año: El cuento de la criada de Margaret Atwood
- Novela negra canónica: La Dalia Negra de James Ellroy
- Novela negra menos canónica: La banda de los niños, de Roberto Saviano
- Mejor novela de acción y aventuras-y-chúpate-ésa-Pérez-Reverte: Aunque caminen por el valle de la muerte de Álvaro Colomer.
- Mejor directo: Iván Repila y Aixa de la Cruz (y dos buenas novelas: Prólogo para una guerra y La línea del frente ).
- Libro que no me atreví a reseñar: No me toques de Andrea Camilleri
- Descubrimiento del año: Sergei Dovlátov
Koldo CF dice:
- Novela en lengua extranjera: Solenoide (Mircea Cartarescu)
- Novela hispanoamericana: La casa grande (Álvaro Cepeda Samudio)
- Relatos en lengua extranjera: En el corazón del corazón del país (William H. Gass)
- Relatos hispanoamericana: Seres queridos (Vera Giaconi)
- Ensayo en lengua extranjera: Los primeros editores (Alessandro Marzio Magno)
- Ensayo hispanoamericana: Librerías (Jorge Carrión)
- Relectura del año: El astillero (Juan Carlos Onetti)
- Decepción del año: Un hombre enamorado "de sí mismo" (KOK)
- Mención honorífica: Los libros de relatos de escritoras latinoamericanas, como Giaconi, Enríquez o Baudoin.
- Propósito 2018:
Apuntarme al gimnasio ysacar a Marc del lado oscuro knausgardiano
Carlos Andia y sus preciadas estatuillas:
- Mejor novela: 'La grande', de Juan José Saer. Menciones especiales para 'Abril rojo', de Santiago Roncagliolo, y 'La invención de Morel', de Adolfo Bioy Casares. Vamos, que todo queda en el Nuevo continente.
- Mejor relectura, y mejor obra de teatro, y mejor casi todo: 'Divinas palabras', de Ramón del Valle-Inclán.
- Mejor obra dramática (después de 'Divinas palabras'): 'Esperando a Godot' de Samuel Beckett (reseña en breve)
- Mejor clásico (después de 'Divinas palabras'): 'Los hermanos Karamazov', de Fiódor Dostoyevski
- Mejor libro de relatos: 'Historia universal de la infamia', de Jorge Luis Borges
- Peor libro de relatos: 'Alevosías', de Ana Rossetti
- Mejor libro de historia/pensamiento/política: 'La ciudad en la historia', de Lewis Mumford
- Mejor libro de arte/estética: 'Apariencia desnuda', de Octavio Paz
- Descubrimiento del año: 'Imposibles impensables', de Santi Pérez Isasi
- Decepciones varias: para qué comentarlas (tampoco son tantas, eh?)
- Objetivos para el 2018: 'Tristram Shandy', que voy posponiendo demasiado tiempo, y algunas cosillas de narrativa reciente que van a merecer la pena. Y a lo mejor le doy otra oportunidad a Houellebecq.
Oriol Vigil dice:
- Mejor novela: Pregúntale al polvo, de John Fante.
- Peor novela: Lunar Park de Bret Easton Ellis.
- Mejor novela de terror: Otra vuelta de tuerca, de Henry James.
- Mejor novela gráfica: El paraíso perdido, de Pablo Auladell.
- Mejor libro sobre arte: Historia de seis ideas, de Wladyslaw Tatarkiewicz.
- Mejor antología: Entre Ciudades invisibles, de Italo Calvino y Todos los cuentos, de Cristina Fernández Cubas.
- Mejores ensayos: Ante el dolor de los demás, de Susan Sontag, La banalidad del mal, de Hannah Arendt y Ética a Nicómaco, de Aristóteles.
- Mejores redescubrimientos: Memorias del subsuelo, de Fiódor Dostoievski y Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carrol.
- Decepciones (obra que era muy buena y se está yendo al garete): Berserk, de Kentaro Miura. ¿Por qué le ha tenido que llegar El Eclipse a este manga? ¡¿Por qué?!
- Placer culpable: La pistola de mi hermano (Caídos del cielo), de Ray Loriga.
- Libro tristemente necesario: Carta sobre el comercio de libros, de Denis Diderot.
Beatriz Garza dice:
- Libro del año: Nada se opone a la noche, de Delphine de Vigan
- Tochonovela del año: no gasto de esas, gracias
- Relectura del año: El turista accidental, de Anne Tyler
- Decepción del año: La soledad de los números primos, de Paolo Giordano
- Lectura abandonada a medias que pretendo retomar: Suave es la noche, de Francis Scott Fitzgerald
- Libro que voy a leer antes o después: Prohibido nacer, de Trevor Noah
- Autor descubrimiento del año: Delphine de Vigan
- Propósitos de 2018: descubrir a Siri Hustvedt (previo asesoramiento de Marc), y a Stephen King (sí, lo reconozco, my fault). Leer más novela gráfica.
Carlos Ciprés dice:
- Ensayo revelador: Leer es un riesgo, de Alfonso Berardinelli
- Descubrimiento a buenas horas: Industrias y andanzas de Alfanhuí, de Rafael Sanchez Ferlosio
- Momentazo donostiarra: La ciudad, de Karmelo C. Iribarren
- Lectura fascinante: Manual para mujeres de la limpieza, de Lucía Berlín
- Otra lectura fascinante: Crui. Els portadors de la torxa, de Joan Buades
- Novela gráfica: Pobre cabrón, de Joe Matt
- Pequeñas decepciones: La vuelta al día, de Hipólito G. Navarro, Moby Dick, de Herman Melville, Les dones i els dies, de Gabriel Ferrater
- Propósitos para 2018: Releer a Sciascia, de pe a pa. Acabar el año con un resumen plagado de libros reseñados. Y que ustedes lo disfruten.
Santi dice:
- Novelas españolas del año: Clavícula de Marta Sanz, Kanada de Juan Gómez Bárcena
- Novelas extranjeras del año: La vegetariana de Han Kang, Un amor que destruye ciudades de Eileen Chang
- El premio mejor premiado: El estado natural de las cosas de Alejandro Morellón
- La magnífica cosecha vasca del 2017: Prólogo para una guerra de Iván Repila; Mejor la ausencia de Edurne Portela; La línea del frente de Aixa de la Cruz; Los turistas desganados (traducción de Atertu arte itxaron) de Katixa Agirre, Si quieres, puedes quedarte aquí de Txani Rodríguez...
- Libros autobiográficos del año: Memorias de una viuda de Joyce Carol Oates y El año del pensamiento mágico de Joan Didion
- Decepciones del año: La hora de despertarnos juntos de Kirmen Uribe, Los últimos días de Nueva París de China Miéville
Francesc Bon opina:
- He tenido años mejores
- No tocar ni con un palo: Cualquier obra de todos esos autores que creen que puede escribirse un libro a base de frasecitas trascendentes enlazadas una a una con dos personajes que van pasando por ahí de vez en cuando a pasarle lametones por la cara a su CREADOR. Vosotros ya sabéis quiénes sois
- Lo mejor de este año: El vendido de Paul Beatty
- Accésit "lo bueno si breve dos veces bueno": La uruguaya de Pedro Mairal
- Destacados locales: Aunque caminen por el valle de la muerte de Álvaro Colomer
- Propósitos de año nuevo alternativos a los gimnasios y adelgazar y no ser tan pedante: algún Gaddis de los que quiebran la muñeca, el máximo de Rodoreda que sea capaz de mantener mi criterio con algo de credibilidad
- Abandonos sonados de los que no voy a arrepentirme: La quinta estación, de N.K. Jemisin (moraleja: lo mío no es la sci-fi), Patria, (de ya sabéis quien y no me da la gana ni poner el vínculo), y otras decenas no dignas de mención
- Nuevas esperanzas: por favor, algún ensayo de Houellebecq o Franzen o Tom McCarthy
- Lista de deseos: tiempo
Montuenga dice:
NO FICCIÓN:
FICCIÓN:
- Clásico
que describe una época: El
hombre sin atributos de Robert Musil
- Mejor relectura (y novela caída en el olvido): La
vorágine de José Eustasio Rivera
- Mejor
novela contemporánea: No
ha lugar a proceder de Claudio Magris
- La
más innovadora por contenido: The
Taqwacores de Michael Muhammad Knight
- Enorme
decepción: Cáscara
de nuez de Ian McEwan
- Mejor obra de divulgación científica: Colapso de Jared Diamond
- Mejor ensayo sobre economía: ¿Y los pobres sufren lo que deben? de Yanis Varoufakis
- Mejor ensayo filosófico: El alma de las marionetas de John Gray
- Mejor libro de viajes: La España vacía de Sergio del Molino
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