Idioma original: Castellano
Año de
publicación: 2019
Valoración: Muy
recomendable
Una
extraterrestre, aburrida de la tarea de vigilancia de un remoto cuadrante
estelar, descubre cómo la relación sexual con un ejemplar varón de la especie
ser humano de un irrelevante y atrasado planeta pone patas arriba su misión, su
manera de pensar, su forma de ser. Intensa es la nueva novela gráfica de Sole
Otero (Buenos Aires, 1985), una historia que va de emociones y sentimientos, de
la dificultad de entender y comprender, aderezada con abundantes cantidades de
ciencia ficción, erotismo, desparpajo y humor. Con tales ingredientes y
teniendo en cuenta lo original, atrevido y divertido de la trama y de su
tratamiento formal, a este encantado reseñador no le queda más que recomendar
sincera y encarecidamente su uso y disfrute.
Intensa forma
parte de un grupo de hembras que huyeron de su planeta de origen, Club, donde
estaban biológicamente diseñadas para la muerte reproductiva, es decir,
fallecer tras dar a luz Mientras sus
mejores científicas buscan un nuevo método de reproducción sin riesgos, los
machos de su especie las acechan sin tregua. De conjurar ese peligro, y otros
menores, se encarga la protagonista en su nave individual, que aunque equipada de
todo tipo de avances tecnológicos -gimnasio, sala de baile, máquina de
abducción e hipnosis para extraer sujetos de los planetas cercanos con los que
satisfacer sus necesidades sexuales más urgentes…- no logra sacudirse el tedio
galáctico. Equipada con Xoxo, una computadora dotada de inteligencia artificial
y diseñada para ayudarla en todo momento a cubrir sus necesidades, descubrirá
la pintoresca raza de los seres humanos, que en su atraso han conservado los
llamados sentimientos. Y las llamadas emociones. Como el enamoramiento. O la
vergüenza. O la ansiedad. Y la impaciencia. También las denominadas sutilezas,
como por ejemplo el flirteo, aunque también tantas otras, decididamente
salvajes, como alimentarse de cadáveres de animales.
Intensa es, desde
luego, una historia contada con imágenes, en la que las descripciones con texto
y los diálogos son un complemento narrativo más del diseño gráfico, la
composición, el dibujo o el tratamiento cromático. Y quizás el color sea una de
las características más destacadas de esta novela, en la que la ausencia del
amarillo implica la preponderancia del cian para las escenas digamos espaciales
y del magenta para las terrestres, confiriendo al relato una atmósfera más
fría y artificial, muy propicia para el registro de ciencia ficción que SoleOtero ha querido aplicar a la perspectiva, a la forma de abordar la trama y el
tono de la narración.
Pero la presencia
de cuerpos con nueve pechos, de platillos volantes y de máquinas hipnóticas para satisfacer los deseos más naturales apenas
es la puesta en escena para contarnos –eso sí, de manera original y
sorprendente- una historia más sobre el amor, sus límites y su fuerza absoluta;
el enamoramiento, la pasión, el capricho, el sexo y el goce, la dependencia, la
adicción, el desvarío o lo complejo y dificultoso y maravilloso que es el
eterno juego de los humanos para explicarse y compartir. En una de las viñetas
de Intensa, sus superiores le echan en cara a la protagonista que su
comportamiento está siendo negligente. “Pero libre”, responde ella. Pues eso.









