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sábado, 12 de agosto de 2017

Sorj Chalandon: La cuarta pared

Idioma original: francés
Título original: Le quatrième mur
Año de publicación: 2013
Valoración: recomendable

Como ya nos tiene acostumbrados, Sorj Chalandon utiliza la escritura para expulsar los demonios internos que le persiguen tras años de periodismo en países en conflicto. Y hace bien, a tenor del resultado conseguido en sus obras.

En esta novela el autor trata de exponer los conflictos existentes a finales del siglo XX en el Líbano, zona que cubrió cuando ejercía como corresponsal del diario Libération. De forma parecida a sus anteriores novelas, Chalandon se pone en el papel del protagonista para narrarnos su visión de lo que sucede en los territorios en conflicto, ya sea en Irlanda con sus novelas «Mi traidor» y «Regreso a Killybegs» o en el Líbano como ocurre con ésta.

La novela empieza situándonos en medio de una revuelta en París, en el año 1974. En ella coinciden Sam (un emigrante griego bregado en múltiples luchas por defender sus ideales e hijo de judíos perseguidos por los nazis), Georges (un joven idealista que de inmediato ve en Sam un ídolo y un ejemplo a seguir, por lo que representa y lo que luchó en su juventud) y Aurore (una joven, pocos años más joven que Georges, también activista de izquierdas y actriz).

Situados los personajes, la novela avanza rápidamente y nos cuenta que, al cabo de un año, Georges, narrador absoluto de la historia (y alter ego del propio Chalandon), se casa con Aurore, abandonando la lucha en la calle para formar parte de una compañía de teatro donde Sam ejerce de director. Así, sus reivindicaciones pasan de la lucha en las calles a transmitir sus ideales a través del teatro, y se unen a las causas sociales reclamando y ampliando sus derechos, ya no únicamente en aspectos de ámbito internaciones, sino también en causas más locales, dando soporte a los sindicalistas que se manifiestan reclamando más derechos laborales.

Años después, sus vidas se reencuentran tras una visita de Georges al hospital, donde Sam está ingresado por cáncer de pulmón, y con un pronóstico que le situa en sus últimos meses de vida. Mientras Georges lamenta la poca relación que han tenido en los últimos años, Sam le explica que finalmente ha conseguido encajar las piezas para representar «Antígona» en el centro de las tierras en conflicto de Oriente Medio. Su intención es representar la obra con actores de todos los bandos implicados en el conflicto: chiitas, palestinos, cristianos, drusos, maronitas, etc. En ese estado de salud frágil, y sabiendo que no lo queda mucho tiempo de vida, Sam le pide que sea él el que se encargue de representarla, con el objetivo de parar, ni que sea durante unas pocas horas, la guerra existente, uniendo en un mismo espacio los diferentes bandos compartiendo una misma representación teatral.

Chalandon utiliza la idea de la obra de teatro para situarnos en el centro del Líbano y, con el viaje de Georges al Líbano, para tratar de convencer a los distintos actores, nos sitúa en el corazón de cada uno de los territorios en guerra exponiéndonos sus ideologías. La intención es buena y está bastante lograda, aunque una mayor profundidad en la exposición de las diferentes convicciones y algo más de contexto histórico le hubieran añadido algo más de trascendencia. Aun así, el propósito y el resultado son suficientemente buenos para tenerte atrapado entre polvo, arena, noches de insomnio entre disparos constantes y olor de pólvora buscando un objetivo.

En momentos que pueden recordar a Maouawad por la visceralidad de las emociones sentidas en países donde la violencia es una compañera más del día a día, Chalandon nos ofrece la mirada de la guerra a través de los ojos de quien llega a un territorio con la paz en su interior. El autor es hábil describiendo la situación, la angustia, la incomprensión. La dificultad en convencer a los diferentes actores y los problemas encontrados en avanzar y sobrevivir en el territorio es claramente el punto fuerte de esta emotiva historia y su punto más logrado. El retrato que hace de la guerra es sobrecogedor, en una tierra poblada de ejércitos de diferentes ideologías, donde bajo los ojos de uno es enemigo todo aquel que no simpatice por su causa.

Narrado a través de las propias vivencias, Chalandon revive su experiencia e intenta liberar los recuerdos que le persiguen después de ver con sus propios ojos la crueldad y miseria del conflicto. El autor nos habla de la guerra, de la que ocurre y también la que se intuye; la devastación de los pueblos, la muerte de los cuerpos y la desesperanza de los vivos, o de lo que queda de vida en ellos. La dificultad de encontrar un encaje que satisfaga a todos, aunque con que el respeto y la tolerancia a las demás religiones e ideologías sería suficiente premio ante tal desafío. Hay momentos realmente intensos en el libro, especialmente cuando nos encontramos en pleno conflicto y sufriendo con el protagonista. Sin ninguna duda, esa es la mejor parte del libro que, aunque le cuesta coger ritmo y continuidad, una vez lo consigue te atrapa irremediablemente. La sensación que deja esta obra es la de un tremendo vacío, tan vacío como lo es la esperanza de aquellos que, a su pesar, siguen anclados en el territorio sin un futuro esperanzador.


También de Sorj Chalandon en ULAD: Mi traidor, Regreso a Killybegs

lunes, 3 de abril de 2017

Sorj Chalandon: Mi traidor

Idioma original: francés
Título original: Mon traître
Año de publicación: 2008
Valoración: se deja leer

Nos situamos en Francia, años setenta. La historia empieza en un pequeño taller de París donde se reparan instrumentos musicales. Allí trabaja Antoine (alter ego del propio autor), un joven luthier que recibe la visita de un joven músico irlandés con el que establece una conversación sobre Irlanda y su situación política y social, en plena lucha entre católicos y protestantes, entre republicanos y unionistas. Este encuentro provoca que Antoine aumente el interés por Irlanda y se decida a hacer un viaje por el país para conocerlo más en profundidad. Una vez allí, por causa del azar, conoce a un líder republicano que le enseña qué significa para ellos ser irlandés, como viven la realidad en el país y cuál es la sociedad en la que se encuentran. A partir de ese momento, Antoine va conociendo los entresijos de la lucha armada en una Irlanda en claro conflicto, y simpatiza con la causa estableciendo una gran amistad con Jim O'Leary y, a través de él, conoce a Tyrone Meehan (alter ego de Denis Donaldson, ex activista irlandés y miembro del IRA que acabó confesando su traición a la causa durante 25 años). De esta manera, el autor nos cuenta, en clave retrospectiva, su relación con Tyrone y cómo le afectó su traición a la causa. Este libro sería la semilla que llevaría al autor a profundizar en el conflicto armado irlandés y su relación con "el traidor" en su posterior y mejor obra «Regreso a Killybegs».

Escrito de forma sencilla, amena, nos hace cuanto pinceladas del estado de una Irlanda combatiente aunque sin entrar en mucha profundidad, centrándose especialmente en los conflictos armados llevados a cabo por sus ciudadanos militantes y en las huelgas de hambre llevadas a cabo por los presos (y lideradas por Bobby Sands) en señal de protesta por la dura represión policial. Hay evidentes puntos flacos en esta novela como, por ejemplo, la rapidez en la que Antoine simpatiza con el IRA por el mero hecho de haber conocido a uno de sus miembros. También sorprende la facilidad con la que se integra en el movimiento irlandés y la familiaridad con la que lo tratan, en un grupo armado que en principio debería ser comedido en la aceptación de nuevas personas ajenas al movimiento.

Es posible que la ligereza de esta novela y, especialmente, si lo comparamos con el potencial que se le suponía, llevara al autor a ampliar su análisis en el conflicto y su relación con Donaldson en su posterior novela «Regreso a Killybegs», muy superior en calidad, matices, riqueza y profundidad. Así, es inevitable comparar estos dos libros pues tratan de la misma historia y muchos de los personajes coinciden en ambos. Siendo así, ignoro la opinión personal que tendría de él sin haber leído antes la novela anteriormente mencionada pero, en cualquier caso, es evidente que el nivel de ésta es muy inferior. Mi intuición apunta a que es probable que el impacto que le causó conocer a finales de 2006 la noticia de la traición de su amigo y el poco tiempo que tardó en publicar el libro (2007) le impidieran profundizar más en la historia contada, por dificultad personal a nivel emocional o por falta de información sobre lo sucedido ya que en esta novela no se menciona el «por qué» de la traición, lo cuál deja una laguna importante y que decepciona al lector. Por suerte, unos años después amplió y profundizó la historia escribiendo «Regreso a Killybegs» donde sí se cuenta el por qué de la traición y los motivos, en un intento (a mi entender) de redimir y lavar en cierta forma la imagen de su amigo.

Terminado el libro uno tiene la sensación que Chalandon lo escribió porque necesitaba hacerlo, para alejar los fantasmas, como acto de terapia respecto al trauma que le provocó tal traición, como una forma de exorcizar los demonios que le perseguían por haber sido engañado de tal forma. Desde la tristeza, desde la duda, desde el desasosiego y el desencanto y decepción, el libro trata de explicar su punto de vista y como lo afectó personalmente.

Así, es inevitable tener a mano «Regreso a Killybegs» si se quiere leer «Mi traidor» pues ésta última deja muchas cuestiones sin resolver que puede dejar al lector decepcionado ya que explica la historia de una traición vista desde fuera pero los múltiples interrogantes sin respuesta hacen que sea una lectura incompleta a menos que leas su continuación donde sí se explica la vida del traidor y sus motivos. Es por tanto un libro que, si lo lees como una pieza aparte y sin ganas de profundizar, no creo que despierte excesivo interés. Si la intención es leer ambos, sugiero entonces empezar por éste.

También de Sorj Chalandon en ULAD: Regreso a Killybegs, La cuarta pared

domingo, 29 de enero de 2017

Sorj Chalandon: Regreso a Killybegs

Idioma original: francés
Título original: Retour à Killybegs
Año de publicación: 2011
Valoración: recomendable

Autor poco prolífico debido a la decisión tardía a ejercer de escritor, Sorj Chalandon ejerció de periodista durante más de treinta años en el diario Libération cubriendo reportajes en países en conflicto. El trabajo realizado en este periódico y sus reportajes sobre Irlanda del Norte le llevaron a ganar el premio Albert Londres (equivalente francés al Premio Pulitzer) a la vez que le sirvieron para escribir la novela "Mi traidor" y, posteriormente, "Regreso a Killybegs", ambas basadas en el conflicto armado en Irlanda y siendo esta última la que le permitió ganar el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa y ser finalista del Premio Goncourt.

Sin duda alguna, el trabajo periodístico le sirvió para formarse una idea de lo que representaba la lucha entre irlandeses e ingleses en el conflicto bélico que sufrieron sus habitantes a los largo de muchas décadas y que plasma hábilmente en esta novela. El trabajo realizado le llevó a forjar una larga y profunda amistad con Denis Donaldson, activista republicano que acabó confesando que era un traidor a su patria. Este hecho afectó tan profundamente a Chalandon que cogió la figura de Donaldson para convertirla en el protagonista de esta historia. Así, al tratarse de una experiencia personal, el escritor no pretende que comprendamos ambas partes del conflicto, narra únicamente el punto de vista irlandés. Pero que la famosa etiqueta "basada en hechos reales" odiada por muchos (probablemente con razón) no os provoque recelos ya que se trata de un buen libro y si informo de este punto es para dar verosimilitud a la carga histórica que el libro contiene.

Dejando de lado las motivaciones del autor y centrándonos en el argumento del libro, ya desde el mismo prólogo el autor elimina cualquier duda sobre cuál es el tema principal: la traición del protagonista. Una traición a los suyos, a su pueblo. Chalandon sitúa a su personaje en el 2006, ya anciano, cuando la traición ya ha sucedido. Los recuerdos del protagonista nos llevan al año 1941, en Killybegs, localidad costera de Irlanda donde vive la familia Meehan, católica, de origen irlandés y sin apenas haber visto una bandera inglesa en su vida por quienes sienten animadversión. Narrada en primera persona, en clave retrospectiva, la novela nos cuenta la vida de Tyrone Meehan desde que era un niño hasta su vejez. En ella vemos como la infancia marcada por un padre combatiente del Ejército Republicano Irlandés, de carácter duro, autoritario y con excesos no sólo violentos sino también en el consumo de alcohol, forja el carácter duro de Tyrone. La muerte del padre en plena calle, a causa de su delicada salud, lleva a que su familia se vea obligada a dejar Killybegs para ir a casa del hermano de la madre en Belfast, en una zona protestante. Después de varios altercados debidos a su ideología, son echados del barrio y van a vivir en otra zona de la ciudad habitada por miembros católicos simpatizantes del IRA, de la que Tyrone pasará a formar parte contribuyendo así a la lucha armada.

De esta manera, la novela nos cuenta la vida de Tyrone, los hechos que marcaron su vida, la frontera entre lo que es correcto y lo que no, la lucha por los ideales y la causa, la permanencia en una comunidad y sus obligaciones para con la misma, el respeto y la autoridad. Nos habla de guerra urbana, de violencia, de castigos y penas, encarcelamientos y causas defendidas. El libro nos habla también del conflicto, pero no únicamente el armado, sino también en uno mismo, la revisión del pasado y las consecuencias de las acciones.

De lectura ágil y sin una trama complicada, el autor relata la vida del protagonista de forma que, sin darte cuenta, te metes de lleno en la vida de sus habitantes. Las páginas pasan de forma rápida ante los ojos de un lector interesado no únicamente en esa etapa de la historia de Irlanda, sino también en una historia que, por su aparente sencillez, te aproxima perfectamente a sus personajes.

Lamentablemente creo que no existe a día de hoy la traducción de este título al castellano aunque sí otros de su autor. Es algo que debería remediarse ya que se trata de un buen libro. Sin duda caerán más obras de él, entre ellas "Mi traidor", publicada con anterioridad y donde ya aparece algún personaje que repetirá en esta novela (de hecho se trata de un alter ego del propio autor basando el personaje en su propia experiencia). No os diré de quién se trata sino que os animaré a leer el libro para que lo descubráis. Merece la pena.

También de Sorj Chalandon en ULAD: Mi traidor, La cuarta pared