viernes, 10 de junio de 2022

Reseña a seis manos (+ entrevista): Carcoma de Layla Martínez

Idioma: Español
Año de publicación: 2021
Valoración: Bastante recomendable

 

Carcoma, de la ensayista, traductora y editora Layla Martínez, es una de las novelas que más parabienes ha recibido en los últimos meses, y también se puede decir que ha tenido un notable éxito editorial, a pesar de haber sido publicada en un sello independiente como Amor de Madre. Es también una de las obras más sorprendentes que podemos encontrar en la literatura española actual, y pese a su brevedad, una de las más complejas por la cantidad de planos -quizás sería mejor decir aristas- que posee. 

Para facilitarnos la tarea, los reseñistas hemos decidido abordarla a la manera más clásica, distinguiendo entre idea, forma y estilo (pero sin perder de vista que tal división no deja de ser más que una convención, pues cada uno de estos elementos resulta, en verdad, indistinguible de los otros):
 
-Idea: la novela trata de combinar, por medio de una historia de terror, el tema de la opresión y violencia hacia las mujeres, con el del conflicto de clases y el rencor derivado de la Guerra Civil española y la dictadura franquista, y que ha pervivido hasta hoy. También la marginalidad de ciertas personas dentro de las comunidades ​y la crueldad e hipocresía de que es capaz el ser humano, sin importar de dónde provenga y el estrato social que pertenezca. 
 
-Forma: una novela breve, de terror -un tanto sui géneris-, perteneciente al subgénero de "casa encantada", bastante en boga en los últimos tiempos en cine, series y literatura, así como el de las "brujas" (ídem). Quizás no sea descabellado decir que enlaza, aunque sólo sea en su adscripción a estas temáticas, con el "gótico latinoamericano" de escritoras actuales como Mariana Enriquez, Fernanda Melchor o Mónica Ojeda, o con Cometierra de Dolores Reyes, recientemente reseñada por aquí. La diferencia es que esta novela ambientada en un pueblo de Cuenca y en una casa de clase trabajadora. Esta aportación al género puede que sea lo más logrado del conjunto, al huir del tópico de la casa encantada como mansión señorial de una familia adinerada. Aunque, por otro lado, la estructura de la novela la lastra un tanto, ya que se muestra reiterativa en ciertos pasajes, dispersa en otros y no enfoca del todo bien algunas de las ideas más interesantes.
 
-Estilo: la obra está escrita en un estilo más o menos coloquial y en primera persona, pues se alternan los testimonios de la abuela y la nieta que viven en esa casa (aunque sin diferenciarlas de forma muy clara, lo que podría considerarse una limitación). Trata de expresar el habla de un pueblo castellano-manchego (los lectores de la zona sabrán si con suficiente verosimilitud), aunque resulta algo sorprendente que algunas veces se usen recursos para marcar el habla coloquial (como la abreviatura "p'a"), pero sin que sea un recurso constante o coherente. Aún así, expresan de manera excepcional la rabia, el odio y el rencor que envenena a las protagonistas. El aspecto fantástico de la narración oscila entre lo terrorífico y una suerte de realismo mágico. A destacar también el humor negro que rezuma el texto; que nadie se extrañe o se sienta impropio si hay páginas que le arrancan alguna sonrisa o incluso una carcajada...


Se trata en definitiva de una novela que tiene claros aspectos positivos y originales, como la combinación de conflictos de género y de clase con una trama fantástica o de terror, mostrando así la capacidad del género para ir más allá de los clichés. También es notable la capacidad para generar una cierta ambigüedad en la respuesta del lector, puesto que, si por una parte claramente empatizamos con las narradoras, víctimas de diversas opresiones, por otra parte tienen también aspectos desagradables, chocantes o incluso repulsivos. Se le podría reprochar, por otra parte, el que no haya ido más allá en la representación de la oralidad de los personajes, o en la diferenciación de las dos voces que alternan en el texto; o que deje algunas preguntas aparentemente sin respuesta (por ejemplo, ¿de dónde proviene ese oscuro poder o maldición de la casa, que parece ser anterior a los conflictos en los que se centra la novela?). Es, en todo caso, una aportación valiosa al género y a la narrativa española contemporánea que vale la pena tener en cuenta.

Firmado: Oriol, Santi y Juan


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A continuación adjuntamos un pequeño cuestionario que Layla ha respondido con suma amabilidad:

ULAD: Buenas, Layla. Carcoma ha tenido bastante éxito entre crítica y público. Sobre todo teniendo en cuenta que es tu primera novela, que se aleja de temáticas excesivamente comerciales y que ha sido publicada por una editorial independiente de aún corta trayectoria. ¿Esperabas tanta repercusión?

L.M.: Para nada (risas). Ha sido una sorpresa; cada reimpresión o traducción siguen siendo una sorpresa. ¡Nunca hubiera imaginado que me leerían en, no sé, Grecia o Polonia!

ULAD: Tenemos entendido que el germen inicial de Carcoma es un relato, también tuyo, compilado en la antología Cuadernos de Medusa vol.III. ¿Qué te empujó a realizar este cambio de formato, a dilatar una narración originalmente breve?

L.M.: En efecto, Carcoma sale de un relato de unas diez páginas que se publicó en una antología de Amor de Madre, la misma editorial que después publicaría la novela. Cuando terminé de escribirlo me quedó la impresión de que muchas de sus ideas se podían desarrollar. Aun así, siempre tuve claro que la novela resultante debía ser cortita.

ULAD: El aspecto político de la novela tiene casi tanta importancia como el sobrenatural y, sobre todo, le proporciona un interesante transfondo a éste. ¿Esta era tu idea ya desde el primer momento de su concepción o fue cristalizando a medida que la escribías?

L.M.: La verdad es que el aspecto político de la novela no estuvo planificado. Yo no me había planteado, al escribir la novela o el relato, que hablaría de la opresión de clases o de las mujeres. Simplemente quería contar una historia atravesada por lo terrorífico, y como para mí la violencia de clases y la de género son algo terrorífico, surgió naturalmente. Además, el terror se presta a codificaciones y subtextos de este tipo.

ULAD: ¿Qué referentes, sobre todo literarios, aunque también del mundo de las ciencias sociales, has tenido presentes para Carcoma?

L.M.: Entre los literarios destacaría el terror anglosajón pero, sobre todo, el latinoamericano. Del mundo de las ciencias sociales, el catolicismo o las creencias y el culto a la muerte de la zona de Castilla-La Mancha.

ULAD: Parece que la ficción oscura está cogiendo fuerzas últimamente. ¿Nos recomiendas algún libro de este estilo que te gusten?

L.M.: Las voladoras, de Mónica Ojeda; Nuestro mundo muerto, de Liliana Colanzi; Sacrificios humanos, de María Fernanda Ampuero; Cometierra, de Dolores Reyes...

ULAD: Si se puede preguntar...¿Estás trabajando en algún otro libro? En caso afirmativo, ¿nos puedes dar detalles?

L.M.: Actualmente trabajo en dos proyectos: otra novela de terror (en fase de documentación) y un ensayo a cuatro manos con José Luis Rodríguez (que está a la espera de que le concedan una beca).

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