sábado, 31 de diciembre de 2016

Newton Thornburg: Cutter y Bone


Idioma original: inglés
Título original: Cutter & Bone
Año de publicación: 1976
Traducción: Inga Pellisa
Valoración: muy recomendable

Alex Cutter ha vuelto de Vietnam tras las terribles consecuencias de la explosión de una mina. Su cuerpo ha sufrido horribles mutilaciones y su carácter ha quedado marcado por ello. Mo, su mujer, va aguantando a su lado de la manera más apática y desmadejada, mientras cuida del hijo de la pareja. Richard Bone convive con ellos. O más bien le ceden un sitio donde dormir mientras va tirando adelante como puede. Cosas de la amistad. Bone se gana la vida como gigoló tras haber dilapidado una carrera profesional y un matrimonio anterior, parece, por su afición a la bebida. Cutter y Bone son dos perdedores por motivos diferentes, pero unidos por la desgracia, la hayan buscado o sea la desgracia quien les haya encontrado. Su existencia es precaria y depende de la cercanía de la próxima paga de invalidez de Cutter, de los irregulares ingresos de Bone, y de lo que las existencias de alcohol en que se invierte la gran mayoría del dinero duren lo suficiente.

No lo han perdido todo, por eso. Les queda la esperanza. Ahá. La esperanza puede presentarse bajo muchas guisas y un día Bone cree que se le ha presentado bajo la de la casualidad. Volviendo a casa, una noche ve a un hombre acarrear unos bultos hacia el contenedor de la basura. Apenas lo vislumbra, pero más tarde se enterará de que justo ahí la policía encuentra el cadáver de una adolescente estrangulada. Y el delirio de los amigos convertirá ese suceso en un tablón al que asirse: por una serie de coincidencias empiezan a convencerse de que el autor del crimen es un adinerado empresario local. Ni siquiera se convencen de ello: les basta que las circunstancias sean lo bastante equívocas para, con la complicidad de la nada escrupulosa hermana de la asesinada, intentar un chantaje. Involucrar al empresario y hacerle ver que, sea o no el responsable del asesinato, la mera sospecha puede perjudicarle lo suficiente para hacer más que razonable un sustancial desembolso económico. 

El cine (una película basada en este libro tuvo un cierto éxito hace décadas) ya nos ha mostrado en películas como Fargo lo mal que se le da a la gente normal meterse en cuestiones criminales. Cutter y Bone son exactamente los dos desgraciados que ni siquiera se conforman con algo mediocre, la paga de la pensión, o el trabajo estable que le surge a Bone como jardinero en casa de un matrimonio cuya mujer le persigue para encamarse con él. Quieren algo que solucione todos sus males, una alternativa a un sueño americano que la guerra o las adicciones ya han pulverizado. Escrita con un estilo directo y nervudo, soslayando lecciones morales e inyectando bilis a raudales contra imperialismo, capitalismo, y american way of life, esta novela se lee con avidez y merece su lugar al lado de clásicos de cierta novela pesimista y dura de los 70. Bunker, Thompson o Ellroy son compañeros que le van al pelo.

viernes, 30 de diciembre de 2016

Carl Frode Tiller: Cerco

Idioma original: noruego
Título original: Innsirkling
Traducción: Cristina Gómez-Baggethun
Año de publicación: 2007
Valoración: recomendable

En los últimos tiempos se viene asociando la literatura nórdica con el género policíaco. Pero afortunadamente, la irrupción en poco tiempo de gran variedad de autores de novela negra que han expandido su obra fuera de su país, también ha permitido que se conozcan otros autores pertenecientes a esos lares de estilo muy alejado de la literatura negra. Este sería el caso, por poner ejemplos, de Knausgaard, Per Peterson o más recientemente Carl Frode Tiller que nos llega traducido al castellano de la mano de la editorial Sajalín.

En este primer volumen de la trilogía del mismo nombre ("Insirkling" en su versión original), Carl Frode Tiller nos propone una novela coral. De tal manera, nos encontramos con David, protagonista central aunque ausente de la historia y una serie de personajes que formaron parte de su pasado. La sinopsis se resume con pocas palabras: debido a la pérdida de memoria de David, el médico que le trata pide a sus allegados que le escriban cartas recordando quién era, para ver si a través de estos recuerdos David puede recuperar la memoria para saber quién es y cuál fue su pasado.

De este modo, el propio título de la novela ya apunta a lo que será su objetivo: Cerco hace referencia a la delimitación de la personalidad de David, se establece un círculo alrededor de él como perímetro dentro del cual se cerca su personalidad. Estableciendo estos límites, la aportación de los recuerdos de su amigo de la infancia Jon, su padrastro Arvid y su primer amor Silje conformarán, al menos en este primer volumen, los puntos de vista a partir de los cuales recuperar la memoria de David. Así, el libro parte de un personaje central al que nos aproximamos desde estos 3 diferentes puntos de vista y es a partir de los recuerdos de tres personas clave en su adolescencia como vamos recomponiendo la vida y figura de David, sus inquietudes, temores, amores y preocupaciones para llegar a descubrir su personalidad al completo, teniendo en cuenta que no todas las versiones tienen por qué coincidir de manera exacta ya que cada uno percibe las cosas de distinta forma. 

Sin embargo, esta novela abarca más que conocer quien es David, y es aquí donde se encuentra la pluralidad y la riqueza de este libro ya que para completar el paisaje sociológico del mundo formado por ellos, se narran también el presente de las vidas de los tres personajes. Así, no solo conoceremos a David a través de lo que nos cuentan los personajes que formaron parte de su pasado, sino también conoceremos la historia de cada uno de ellos puesto que el autor intercala la vida en presente de los diferentes personajes con las cartas que envían a David. De este modo, alternando presente y pasado, vemos para cada personaje dos narraciones con el mismo peso para cada uno de ellas. Esta variedad de personajes enrique el texto ya que la retrospectiva y revisión del personaje de David es común a los tres pero el presente es independiente e inconexo con el resto ya que no interaccionan entre ellos. Este hecho permite abrir el abanico de temas tratados.

Con todos estos elementos sería fácil elaborar una historia complicada donde perder el hilo de la narración, ya que en novelas corales puede resultar complejo evitar marear al lector entre tanto personaje, tiempo narrativo, etc., pero en este caso el autor salva hábilmente este escollo marcando claramente tres partes en el libro en tres grandes bloques, uno para cada uno de los personajes.  De esta forma se tratan secuencialmente los tres personajes facilitando su lectura y comprensión y convirtiéndola en muy amena al utilizar además un vocabulario sencillo. 

De esta forma, la novela no pretende ser un rompecabezas sino un análisis de como la forma de ser una persona es rica en matices, compleja y a la vez percibida de forma diferente según el punto de vista de cada una de las personas con las que se interactúa. Con esta idea, la cuestión que queda siempre en el aire es ¿quien somos en realidad? ¿Puede alguien afirmar que nos conoce completamente? Este es el elemento nuclear de la novela: tratar de conocer la vida de una persona mediante los que la rodean. Es con este propósito con el cuál se construye esta novela, tratar sobre las relaciones entre familiares, amigos, parejas, y como en todas estas relaciones aparecen dudas, momentos de culpabilidad, emociones, tristezas, muerte, falsedades y el resto de aspectos que conforman nuestro día a día. Estos temas, digamos que recurrentes en la literatura más introspectiva, son tratados en este libro de forma que cada personaje trata únicamente alguno de estos asuntos de forma que, si los tomamos en conjunto, se tratan todos los elementos que forman parte de la vida.

Cabe decir, que el autor no deja mucho espacio a alegrías o positivismo, la mayoría del libro es desesperanzador aunque en ningún caso se trata de un libro triste por lo que no llega a impactarte de forma contundente ni te remueve la consciencia. El lector sobrevive a su lectura sin que le deje secuelas.

Con resultado desigual entre las diferentes partes y personajes, me quedo con las que hablan de David (en retrospectiva) y la historia del padrastro Arvid. En cualquier caso, esta obra de Tiller despierta el interés por los diferentes puntos de vista de los personajes y tiene un final que te atrapa, dejándote con ganas de continuar con la trilogía. Esperemos que no tarden en publicarla. Estaremos pendientes.

jueves, 29 de diciembre de 2016

John Maynard Keynes: Dos recuerdos

Idioma original: inglés
Título original: Two Memoirs
Traducción: Miguel Temprano García
Año de publicación: 1.972 (escrito hacia 1.930)
Valoración: Está bien


Club privado de Bloomsbury, Londres. Muebles victorianos, pecheras impecables, ironía con sutiles ribetes de procacidad, oporto servido en fina cristalería, cabellos engominados, debate intelectual un poco desmayado, quizá bajo alguna pintura alusiva a la caza del zorro. Virginia Woolf, Bertrand Russell, David Garnett, Duncan Grant y, entre otros más, claro, John Maynard Keynes. Todos procedentes de los más elitistas colegios ingleses, que se entretienen en sus juegos de ingenio, bromas privadas y muestras de erudición. En este ambiente muelle, los integrantes del grupo acostumbran a deleitarse recíprocamente mediante el relato de anécdotas o pequeñas historias personales, que escriben y leen después en sus reuniones. ‘Dos recuerdos’ es justamente la plasmación de dos de esos relatos, que Keynes expuso ante la mirada complaciente de sus notables socios. 

El primero de ellos, ‘El doctor Melchior’, cuenta algunos detalles de la intervención de Keynes en las negociaciones del Tratado de Versalles. Tras la firma del armisticio (fin de la Primera Guerra mundial), se suceden reuniones entre los aliados y los derrotados alemanes para afinar asuntos como las reparaciones de guerra, la situación de la flota mercante alemana o el envío de alimentos. No hablamos de cualquier cosa, porque Alemania se encontró devastada y sumida en una tremenda crisis humanitaria, y –lo que más preocupa a los vencedores- al borde de una revolución de sesgo comunista.

Keynes dedica el título del relato a uno de los negociadores alemanes, con el que estableció una relación racional y posibilista que, según el famoso economista, facilitó el desbloqueo del proceso. La narración tiene, además del interés histórico evidente, la virtud de contarnos los entresijos de una complicada negociación internacional, poniendo de relieve aspectos desconocidos para los ciudadanos de a pie: los pequeños trucos con que adquirir una posición ventajosa, el difícil equilibrio entre intereses nacionales y egos particulares, la importancia de eso que se llama ‘química’ en los encuentros. Sobre esto último, es manifiesta la posición de Keynes en relación tanto a sus teóricos compañeros como a sus oponentes: John Maynard, muy británico él, muestra cierta admiración –tal vez benevolencia- respecto de los alemanes, y ni tan siquiera cita a los norteamericanos, considerándolos como unos de los suyos. Y, como tampoco podía ser menos, no oculta su desprecio hacia los franceses, encarnados en el mariscal Foch, a quienes presenta siempre enrocados en sus miserables intereses particulares. Posición mezquina de sus vecinos frente a la grandeza de miras de los anglófonos, cómo no.

El relato está bien hilado, aunque queda claro que no hay intención de desarrollar un argumento determinado, sino de sumar unos cuantos episodios más o menos amables, siempre trufados de ironía y cierto autobombo, para entretener –y, por qué no, impresionar un poco- a sus brillantes contertulios.

El segundo recuerdo se titula ‘Mis primeras creencias’, tiene un tono aún más privado que el primero, y su interés es bastante menor. Habla Keynes de una época juvenil y universitaria, y del nacimiento de tempranos principios filosóficos bajo la sombra de Russell y, sobre todo, de George Edward Moore. Individualismo, planteamientos radicales sobre la belleza y el deleite de su contemplación, el amor, el bien y la moral, todo ello aplicado con ardor en charlas y discusiones. O sea, divagaciones de jovenzuelos despreocupados de la jet set económica e intelectual en el Londres de finales del siglo XIX o principios del XX. Para el lector, de no ser que uno esté muy interesado en la época o en este tipo de juegos florales, entiendo que el tema tiene bastante menor atractivo que el anterior.

Es llamativo que Garnett, en su presentación del libro, indique que estos dos escritos han sido los únicos publicados entre todos los que Keynes escribió para su lectura en Bloomsbury. Por lo visto, el único motivo de que vieran la luz pública fue la expresa voluntad del famoso economista, y lo dice Garnett casi como excusándose, no sé si de que no se hubiera hecho lo mismo con el resto del material, o precisamente de que éstos se hayan publicado. Y hombre, ni los textos tienen tanto interés como para anhelar la lectura de otros similares, ni son tampoco tan abominables como para pedir perdón. 

miércoles, 28 de diciembre de 2016

NO PUBLICAR: Sobre nuestras tarifas 2017

¡Hola a todos!

Os dejo aquí una propuesta de actualización de nuestras tarifas para las editoriales para 2017, porque se acaba el año y creo que estaría bien enviarles el documento actualizado cuanto antes para evitar confusiones.

Al final pongo también otros asuntos relacionados con esto, para que deis vuestra opinión.

Tarifas 2017 por valoración
  • Para editoriales de grandes grupos (Planeta, Alfaguara, etc.):
    • Imprescindible: 3.500€
    • Muy recomendable: 3.000€
    • Recomendable: 2.000€
    • Está bien: 1000€

  • Para pequeñas/medianas editoriales (Impedimenta, Asteroide, etc.):
    • Imprescindible: 1.250€
    • Muy recomendable: 1.000€
    • Recomendable: 500€
    • Está bien: 250€

  • Para autores individuales / autopublicados:
    • Imprescindible: 500€
    • Muy recomendable: 400€
    • Recomendable: 250€
    • Está bien: 100€
La lista de editoriales y su clasificación por grupos la tenéis todos, ¿no? Si no, decidme y os la mando.

Veréis que las tarifas han subido un poco con respecto al año pasado. Tuve la semana pasada una reunión con la gente de la gestoría y me comentaron que debíamos revisar la política de tarifas al alza. Pese al aumento de las visitas (y por tanto de ingresos), el incremento en el gasto en el último año ha sido tremendo, sobre todo por las últimas incorporaciones al equipo, por los gastos en posicionamiento web y por la compra de seguidores en redes sociales. Los ratios de rentabilidad por reseña y visita han caído en un 17% y 25%, respectivamente.

Creo que para el año que viene nuestro objetivo debe ser ampliar nuestra base de contrataciones con grandes editoriales, para así poderles pedir más dinero a las pequeñas. Que si viene Libros del Lince con un librito muy mono y 1000€ en el bolsillo le podamos decir, "mira, chico, a mí me gustaría reseñarte, pero es que Anagrama me está pagando 3000€ por el mismo espacio, y la semana solo tiene 7 días".

En cuanto al reparto del dinero, yo sigo siendo partidario de un reparto igualitario, siempre que más o menos todo el mundo colabore, pero si alguien insiste mucho en pensar en un reparto por reseña producida, por visita o por clic, podemos pensar en un sistema.

Seguimos teniendo algunas editoriales que se resisten a pagar el "impuesto ULAD". Siruela por ejemplo. Yo creo que si encadenamos una serie de dos o tres "repugnantes" para sus libros y después les enviamos un email muy simpático con las tarifas captarán el mensaje, ¿no os parece?

Le he escrito a Blanca, la de Alpha Decay, para decirle que no nos ha llegado todavía el dinero por la crítica de Hermano de hielo. Ya le he dicho que tenga cuidadito y que lo piense bien, que como no nos paguen hacemos una contrarreseña que se cagan, justo ahora en tiempo de compras navideñas. Espero que entre en razón. Andan muy subiditos con lo del premio Ojo Crítico, que si se lo han dado es en parte gracias a quien le ha dado publicidad al libro, como nosotros.

Por otra parte me han escrito de Lumen para quejarse por la reseña de Piel de lobo. Que quieren el dinero de vuelta, o por lo menos una parte. Dicen que la valoración es "recomendable", pero que luego la reseña le mete demasiada caña a la novela y no da ganas de comprarla. Que si lo llegan a saber, no pagan. Ah, y dicen que hay varias inexactitudes en la reseña que dejan ver que solo hemos hojeado el libro, si es que hemos llegado a abrirlo.

Ya les he dicho: ¿además de escribir las reseñas vamos a tener que leernos los libros? ¡Vamos, hombre! No hay dinero que pague eso.

martes, 27 de diciembre de 2016

Daniel James Brown: Remando como un solo hombre

Idioma original: Inglés
Título original: The boys in the boat
Traducción: Guillem Usandizaga
Año de publicación: 2013
Valoración: Entretenido

Los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 son recordados por varios motivos, deportivos y extradeportivos. Entre los primeros, destacan las 4 medallas de oro obtenidas por Jesse Owens en atletismo (100 y 200 metros, 4x100 metros y salto de longitud). Entre los segundos, destaca el esfuerzo propagandístico de los jerarcas nazis. Fruto de ese esfuerzo son el espectacular Estadio Olímpico de Berlín o la película Olympia, dirigida por la cineasta de cabecera del Tercer Reich, Leni Riefenstahl.

Cuento todo esto porque "Remando como un solo hombre" es la (¿otra de cuántas?) historia, desconocida para el gran público, del equipo estadounidense de remo, en la modalidad de 8 con timonel, que ganó la medalla de oro en Berlín.

El principal protagonista de la historia es Joe Rantz, uno de los integrantes del equipo. Al igual que el resto de sus compañeros, Rantz procedía de la Universidad de Washington (estado del Washington, ojo), situada en Seattle, y de una clase social "media-baja", en contraste con otros afamados equipos de la época como Princeton, Yale, Oxford, Cambridge, etc. Hay que tener en cuenta que, en aquellos años, Seattle era una ciudad maderera y pesquera, gris y aletargada, con nula presencia en el deporte de alto nivel, aunque con cierta tradición en el remo universitario, pese a sus evidentes connotaciones clasistas. 

La vida de Rantz hasta la obtención de la medalla de oro es una vida de película (y raro es que no la haya habido). Huérfano de madre desde que era un bebé, abandonado por su padre y su segunda esposa en su infancia, múltiples traslados, trabajos penosos, etc. Vaya, toda una historia de superación hasta que el chaval consigue alcanzar el éxito.

Pero no es solo la vida de Joe Rantz y de sus compañeros de equipo, entrenadores, etc. Es cierto que su infancia y adolescencia, su llegada a la Universidad, sus comienzos en el equipo de remo, las competiciones en las que el equipo toma parte, etc, ocupan la mayor parte del libro.

Una parte importante, y personalmente la que considero más interesante, está dedicada a los años posteriores a la Depresión de 1929, a la gran sequía de 1934 en el Medio Oeste, a las migraciones y a las situaciones de pobreza que ocasionaron. Leyendo esta parte parece estar viendo a Henry Fonda en "Las uvas de la ira".

Otra pequeña parte, también recomendable, se refiere a los aspectos propagandísticos de los Juegos. Goebbels, Leni Riefenstahl y el arquitecto Werner March copan el protagonismo.

En definitiva, un libro con un trabajo ingente de documentación que presenta, sin caer en el "telefilm sensiblero que podría haber sido", la clásica historia de superación y que, sin ser alta literatura ni pretenderlo, sirve perfectamente para pasar unos ratos de lectura de lo más entretenidos.

lunes, 26 de diciembre de 2016

Colaboración: Medio sol amarillo de Chimamanda Ngozi Adichie

Idioma original: Inglés
Título original: Half of a yellow sunAño de publicación: 2006
Traducción: Laura Rins Calahorra
Valoración: Recomendable

Con una prosa tersa y cautivadora, sobria y sedosa, en Medio sol amarillo Chimamanda Ngozi Adichie relata la Guerra de Biafra (1967-70), el conflicto civil y bélico que azotó la región suroriental de Nigeria, cuya brutalidad y demoledores efectos sobre la población –se habla de al menos dos millones de fallecidos- ha dejado hasta el día de hoy una perdurable asociación de conceptos: Biafra; hambruna.

Las protagonistas de Medio sol amarillo, figura incrustada en la bandera de Biafra, son dos hermanas gemelas, Olanna y Kainene; idealista y risueña una y pragmática e irónica la otra, educadas en el refinamiento y la abundancia, partícipes de la élite que domina y se enriquece con el nuevo Estado surgido de la independencia (1960). A través de ellas y de sus respectivas parejas, Odenigbo –un engreído profesor de matemáticas en la pionera Universidad Africana de Nsukka- y Richard –inglés, blanco, pusilánime y gris- y de Ugwu, el criado de Odenigbo, que llega desde la aldea y debe afrontar una meteórica adaptación a una vida con grifos, electrodomésticos y pasta dentífrica, la novela da cuenta pormenorizadamente de sus vicisitudes a través de dos momentos, que la autora identifica como principios y como finales de los sesenta.

La situación de partida es la de unos personajes instalados en la comodidad y el lujo, y con unas perspectivas de futuro y una confianza en el mismo plenas, con los Beatles sonando en el gramófono y donde los deseos parecen poder colmarse con apenas un chasquido de dedos, aunque no deja de asomar la tensión por las enormes distancias económicas y culturales, como cuando el progresista profesor Odenigbo justifica el cerril comportamiento de su madre:  “La verdadera tragedia del postcolonialismo no es el hecho de que la mayoría de la gente no tuviera voz para expresar si deseaba o no un mundo nuevo; lo peor es que nadie les ha proporcionado los medios necesarios para encajar en él.”.

Pero esta normalidad cotidiana, con sus deslices, errores, infidelidades y recelos, va siendo progresivamente mutilada por los avatares de la política, las rivalidades étnicas, el ensalzamiento del nosotros (los igbos) frente a los agravios de ellos (los hausa, los yoruba…), y lo que arranca como un efervescente y eufórico momento de emancipación y secesión colectiva y  liberación del atajo de primitivos, atrasados, incorregibles y aprovechados con los que se ha compartido leyes y mercado acaba deviniendo un estallido de atrocidades, de enfurecida violencia y destrucción. El día a día se ciñe a sobrevivir, tanto del enemigo como especialmente de los que les están liberando y defendiendo, la dieta a conseguir se reduce a saltamontes, raíces o ratas y a la radio apenas se le presta atención por los partes de guerra y para especular con lo que no dice. Pero la vida sigue, claro, sin grandes ideales ni brillantes discursos, sino con el comportamiento y las decisiones que cada uno considera oportunas. Una realidad que también  puede ser representada con un Medio sol amarillo.

Chimamanda Ngozi Adichie nació en 1.977 en Enugu (Nigería) y forma parte de una tradición literaria genuina y propia en la estela de autores como Chinua Achebe. Además de novelas y relatos ha escrito ensayos divulgativos como Todos deberíamos ser feministas y ha desarrollado un interesante concepto como es el peligro de una sola historia, sobre la necesidad de disponer de más de un punto de vista para que los relatos y visiones del mundo a los que tenemos acceso sean realmente plurales y enriquecedores. De Medio sol amarillo se realizó en 2013 una versión cinematográfica, dirigida por Biyi Bandele, que no llegó a ser estrenada en España.

Firmado: Carlos Ciprés

domingo, 25 de diciembre de 2016

Guillermo Gómez Muñoz: Segundas oportunidades

Idioma: español
Año de publicación: 2016
Valoración: recomendable

Internet ha supuesto, es ya, un gran avance para la comunicación entre la quisquillosa especie humana, gracias al cual, por ejemplo, podemos soltar aquí nuestras parrafadas y que alguien luego las lea (eso espero). También ha conllevado un cambio en la creación y, sobre todo, en la difusión cultural; la literatura, en especial, ha encontrado todo un mundo nuevo para expandirse y gracias a la red muchos autores han conseguido una mayor repercusión de la que tendrían en el mundo analógico o incluso han surgido directamente en ella. Sobre todo ha sido un terreno fértil en el que prosperar para la lírica y para el relato corto -por no hablar de lo que conocemos como "microrrelatos"-, seguramente porque sus dimensiones se adecuan bien a la cada vez más dispersa atención que padecemos los ¿autodenominados? internautas.

Uno de los autores que utiliza internet para expresar y difundir sus cuentos es Guillermo Gómez Muñoz, que ahora ve publicados en un libro los que ya podíamos leer en su web www.segundasoportunidades.net . Se trata también de relatos breves,  casi telegráficos en algún caso, y que , aunque guarden todos el indudable aire de familia que otorga la misma paternidad, presentan una cierta variedad de registros, desde el humorístico -aunque, en realidad, el toque de humor sea una costante en la mayoría de los relatos- al de terror: hay una serie de variaciones sobre el desasosiego que se puede producir en los espacios cotidianos, entre los que destacan, a mi entender, los magníficos ¿Quiere ver el trastero? o Un zapato pulcro y elegante, sin olvidar el turbador relato vampírico Sed. Lo que podríamos llamar "surrealismo doméstico" está presente en muchos de los cuentos, como los divertidos El viernes que me declaré independiente o Estocadas piscícolas... por no hablar de las pluriempleadas ocas de La crisis. Pero en general en todo el libro encontramos la voluntad de explorar las posibilidades narrativas e incluso poéticas de la cotidianeidad: muchas veces el protagonista es un hombre joven -que bien podríamos identificar con el autor-, que vive en la ciudad de Bilbao -o que podríamos identificar como tal-, sus relaciones femeninas -sobre todo- se van repitiendo a lo largo de los diferentes cuentos, aun con variantes: Laura, Inés, Julia, hasta que al final del libro casi nos queda la sensación de haber leído una suerte de memorias, algo dislocadas y dispersas, incluso surreales, de un solo personaje.

Algo similar puede decirse acerca del estilo con que están escritos los relatos, que es natural y accesible, pero sin renunciar a su condición literaria. por lo que hace un uso inteligente de todos los recursos necesarios para lograr su fin; excelente es la utilización de la sinestesia, por ejemplo, en Paredes blancas o en Arco iris homicida. De igual forma, el autor juega con los puntos de vista para lograr efectos de sorprendente vigor... así ocurre en veinte puñaladas, una interesante crónica de uno de los asesinatos más célebres de la Historia. Igual ocurre con la divertida visión del Génesis que encontramos en la serie Creación imperfecta, ci¡on un Dios no demasiado satisfecho de cómo le habían (-amos) salido los humanos.

En fin, sin duda, entre los 66 relatos que componen el libro seguro que cualquier lector encontrará alguno que le complazca. ¿Mis favoritos? Pues dejando aparte los ya mencionados (y podría señalar muchos más), quizás sean aquellos que tienen un aire más agridulce, nostálgico incluso, o tierno, como el emocionante El niño que soñaba que era Superman o el que da título al volumen, Segundas oportunidades (también con un niño como protagonista). Esperemos, en cualquier caso, que las segundas oportunidades no sean las últimas y haya al menos unas "terceras".  O las que hagan falta... ; )

Nota: La portada mola lo suyo (¿que no?), pero que nadie se asuste, que la cosa no va en plan gore... bueno, casi nunca.


sábado, 24 de diciembre de 2016

Reseña + entrevista. Xavi Ayén: La vuelta al mundo en 80 autores


Idioma original: español
Año de publicación: 2016
Valoración: lascivo

El perfil de Twitter. Algo más de una centena de caracteres donde muchos se afanan en colocar una especie de versión express de un CV vital, que les defina y les muestre de la manera más comprimida y exacta posible. El perfil de Twitter es la respuesta de cada uno a la pregunta tan ansiada. Háblame de ti mismo.
Pues bien. El perfil de Twitter de Xavi Ayén queda zanjado de forma escueta con una palabra. Periodista.

Y a eso lleva dedicándose unos cuantos años. Pero permitidme ampliar la información. Periodista dedicado a la cultura. Periodista entregado a la divulgación de la literatura. Periodista que se ha desplazado por el mundo para entrevistar a escritores. Muchos de ellos. Muchos muy importantes, y bastantes premios Nobel, como ya nos demostraba en un libro anterior: Rebeldía de Nobel. Vamos a reconocerlo: la mera imaginación de que a alguien le paguen por hacer una cosa así nos llena de envidia muy poco sana. Visitar a grandes escritores en las ciudades donde viven, incluso en sus propias casas. Más que entrevistar, como apunta el subtítulo, conversar.
Y para este libro se han escogido 80 de esas conversaciones, con un cierto criterio geográfico para que haya una representación de todos los continentes. La selección de 80 autores, ya que estamos en época de listas, contará con la presencia de nombres que a uno le gusten más o menos y siempre se echará en falta a alguien, pero dudo que nadie mínimamente interesado en la literatura encuentre menos de 40 o 50 autores que le gusten. Pero lo realmente fascinante es cómo Ayén hace que incluso lo que dicen autores por los que uno siente indiferencia nos resulte estimulante. Con lo cual, más de 500 páginas parecen pocas, y se leen con tal placer que se hacen cortas.

Resulta también revelador cómo ciertos escritores se muestran tan fieles en sus opiniones al contenido de sus obras. Así que Houellebecq (Pregunta: ¿cree realmente, como su personaje, que los perros son más felices que nosotros? Respuesta: Indudablemente. Mucho más felices. Me sorprende que lo dude.) se muestra ácido y corrosivo, Vargas Llosa, medido, calculador y seductor. Almudena Grandes nos deleita con una convicción y una seguridad fascinantes, Ken Follett, con una chulería no exenta de flema, James Ellroy, con una descacharrante fanfarronería, y a Peter Handke no hay quien lo entienda en sus elucubraciones... Como podéis ver el abanico es amplio y una mera consulta sobre los autores incluidos (para no agobiar, añadid García Márquez, Knausgaard, Philip Roth, Javier Cercas, Enrique Vila-Matas, etc.), es demostrativa de por sí del enorme poder de seducción de un texto así. Conversaciones relajadas donde surgen temas relacionados con su obra, pero también con su entorno y con la sociedad en que nace su obra. Siempre (alguna contada excepción resulta curiosa) con un tono tranquilo y colaborador, que pone de manifiesto que el prestigio de Ayén (capaz de entrevistar a García Márquez tras veinte años de silencio y de que este, en su última entrevista, le confesara que había dejado de escribir) va por delante a la hora de afrontar sus conversaciones. Y cada escritor, acompañado de un pequeño perfil enumerando algunas de sus obras más destacadas.
Una de esas obras que no queda en el estante una vez leída. Hay que consultarla y hay que referirse a ella, cosa que la convierte en única. De esos artefactos que no solamente se disfrutan por sí solos, sino que empujan a la búsqueda y a la indagación. De ahí lo de lascivo, aclaro. Por si acaso.

Con García Márquez. Foto: Kim Manresa
Además, su autor no ha encontrado impertinentes nuestras preguntas. A ver qué le va a preguntar uno a quien ha hecho preguntas a tal nómina de figuras. Lo hemos intentado, y el hombre ha sido todo amabilidad. Encima.

-¿Es Vd consciente de que, para un modesto blog literario como el nuestro, lo primero que suscita un libro como el suyo es una envidia colosal?
-No, hombre. Las entrevistas son lo mismo en cualquier sitio. Uno de los autores que aparecen, el asturiano Xuan Bello, ha creado un mundo colosal a partir de una aldea de unos cuarenta habitantes, donde él se crió. A veces leemos en los blogs entrevistas mejores que alguna del ‘New York Times’. En periodismo, es básica la mirada del autor. Dicho esto, sé que soy un privilegiado por haber contado con los medios de un gran medio de comunicación para poder trabajar, pero sin pasión no hay medios que valgan.

-No voy a comprometerle pidiendo detalles, pero ¿ha cambiado su opinión respecto a la obra de algún escritor - en el sentido que sea - por el hecho de conocerle?

-¡Sí, de muchos! Comprendí la importancia de la ciencia-ficción en el universo de la británica Doris Lessing, que veía antes como muy desligado de sus otras obras. Me impresionó la experiencia de cárcel prolongada y tortura que sufrió el indonesio Pramoedya Ananta Toer, a quien confinaron a una isla-prisión y le prohibieron escribir, pero él sobrevivió como escritor narrando historias oralmente a otros presos, lo que explica el tono de sus libros, que pueden leerse en voz alta. Y al revés también, no entiendo, por ejemplo, por qué se dio tanto bombo a muchos autores de novela negra mediocres, buena parte de ellos nórdicos.

-Me sorprende que dos "potencias" literarias como Argentina y la antigua URSS no estén representadas por escritores "puros". ¿Algún motivo especial?
-Está bien visto. Tenía que limitarme a 80 autores y, si ponía más nombres de un lugar, debía quitar otros. No es un canon realizado previamente, sino que es una selección espontánea y dinámica, que surge de la gente con que me he encontrado. He entrevistado a César Aira, Fogwill, Samanta Schweblin… pero eran textos muy centrados en los libros que venían a presentar, y he primado aquellas piezas que recorrían la trayectoria completa de un autor. Rusos no he entrevistado a tantos, lo confieso, aunque en una segunda edición podría ya incluir a Svetlana Aleksiévich, con quien estuve en su casa de Minsk.

-Deduzco del prólogo que hay abundante material que no ha encontrado ubicación en este libro. ¿Algún proyecto complementario en el futuro del que pueda hablarnos?

-Es frustrante eliminar a autores que admiras, pero un libro de 1.000 páginas tampoco hubiera sido buena idea (ya hice uno así sobre el boom latinoamericano). Este no debía pasar de 600. Claro que me gustaría publicar un día libros específicos: autores argentinos, catalanes, menores de 40 años, latinoamericanos, pero no estoy seguro de poder contagiar a ningún editor mi entusiasmo.

-Uno de los leit-motiv recurrentes en las entrevistas es la incompatibilidad entre escritor feliz y creador brillante. Pero muy pocos escritores de los entrevistados parecen lamentarse de la situación en que viven, al menos no se nos muestran, la gran mayoría de ellos, como seres atormentados ¿Puede que esa afirmación forme parte de ese ADN vanidoso atribuido a los creadores?
-Eso es lo que me dice Vargas Llosa: ningún gran escritor es feliz, y creo que en su caso es cierto. Cortázar, en el período más exultante de su vida, produjo sus peores obras. Y Gao Xingjian escribía mientras era prisionero de la Revolución Cultural. García Márquez se sentía un fracasado cuando emprendió ‘Cien años de soledad’… Pero es verdad, yo no generalizaría.

-Me gustan esas introducciones con leve aire de crónica, sobre todo en las descripciones de cómo se llega al sitio de la entrevista. ¿Veremos a un Xavi Ayén cronista o incluso a un autobiógrafo en el futuro?
-Ojalá lo vean. A ver si voy perdiendo la vergüenza…

-¿Puede recomendarnos algunos libros?

-Los mejores que he leído últimamente son ‘Por último, el corazón’ de Margaret Atwood, ‘Mumbo Jumbo’ de Ishmael Reed, ‘La música del hambre’ de J.M.G. Le Clézio y ‘El camino estrecho al norte profundo’ de Richard Flanagan.

-Nombres, queremos nombres. Un escritor que haya fallecido mientras Vd. planeaba entrevistar. Uno que se le esté resistiendo pero vaya a acabar cayendo, y alguno joven al que se vea entrevistando pasado un tiempo.
-Naguib Mahfuz y García Márquez me dieron la última entrevista de sus vidas. Me quedé sin entrevistar a Hilary Mantel, ya aterrizado en Londres, porque le dio un ataque paralizante de tiroides, algo que le sucede a menudo. Se me murió Harper Lee, la de ‘Matar un ruiseñor’, sin que la viera. Se me resiste Alice Munro… y a los jóvenes les entrevisto ya, por ejemplo a Miqui Otero, Laura Fernández, Antonio Ungar, Pablo Martín Sánchez… Ellos son el futuro.

-Y ya como periodista cultural, ¿cómo nos ve a los blogs: competencia, complemento, un ámbito diferente, o un entrañable grupúsculo de eternos discrepantes?
-Los blogs permiten un nivel de especialización que la prensa escrita no puede tener, y también pueden ofrecer mucha más cantidad de información sobre temas que los medios de gran tirada se ven obligados a tratar en poco espacio. No me imagino este trabajo sin documentarme en algunos buenos blogs. Formamos parte del mismo bosque y nos necesitamos mutuamente.

-¿Después de tantos años en esto, está de acuerdo con ese funesto panorama para la novela que describe, por ejemplo, Philip Roth?
-No, para nada. Yo creo que los adolescentes son grandes lectores, los de hoy más que mi generación. La gente, con la edad, tiende a idealizar el momento histórico en que fueron jóvenes. También le pasará a usted.

-¿Por qué esa mayoría abrumadora en la ficción? No hay apenas ensayistas.
-He primado la novela, sí. Soy un romántico que cree que es el género superior, lo siento por las excepciones, por Borges, Munro, Ferlinghetti, Fo… Pero, en general, si me pusieran una pistola en la cabeza y me dijeran que solamente iba a poder leer libros de un género el resto de mi vida, diría que novelas. ¿Usted no?

-¿Cuál es el criterio por el que uno se dirige a un escritor, aparte de los premios y las consabidas campañas promocionales?
-Por la lectura de su obra, ese es el mejor medio. No entiendo que autores maravillosos no consigan tener éxito, y que otros peores sí lo tengan. El mundo está loco pero, bueno, gracias a eso se siguen vendiendo periódicos.

-Apenas nos lee nadie. Puede ser sincero. En algún momento habrá sentido una irrefrenable pereza por conversar con alguien...
-¡Sí! No tanto de conversar sino de leerme su libro, pero somos profesionales ¿verdad? Gracias a eso, también suceden sorpresas agradables. Lo peor es cuando esa persona te pregunta: “¿Pero te ha gustado mi libro?”. Antes sufría mucho, ahora respondo: “La mejor parte es…” porque todo libro tiene siempre una mejor parte.

-Cierto: su libro tiene muchas mejores partes.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Colaboración: Los gestos inútiles de Rey Andújar

Idioma original: español
Año de publicación: 2016
Valoración: Recomendable

Hasta hace algunos años pocos hablaban de la literatura dominicana fuera de ese país. El premio Pulitzer de 2008, concedido a The Brief Wondrous Life of Oscar Wao del dominico-americano Junot Díaz, vino a darle visibilidad a toda un grupo de escritores jóvenes que tanto dentro como fuera de la isla estaban y están escribiendo sobre el Santo Domingo de fin de siglo XX y principios del XXI. En esta corriente se inscribe Rey Andújar, quien además de escribir novelas y cuentos es un conocido performero.
 
Los gestos inútiles (Premio Latinoamericano de Novela Alba Narrativa 2015) es una novela policial en la que se narra una trama de corrupción y narcotráfico que atraviesa la clase militar y política de la “mediaisla”. A lo largo de la narración resalta un lenguaje distanciado y frío salpicado de giros lingüísticos muy caribeños en los que destacan una cantidad de palabras y expresiones dominicanas  entremezcladas, a veces, con un léxico casi clínico. Parece claro que Andújar ha ido poco a poco desarrollando un lenguaje propio que va puliendo cada vez más con cada nueva novela. En este caso, el lenguaje refuerza la idea de exactitud y precisión con las que se relatan diversas viñetas episódicas de los varios personajes que componen la narración.

El argumento central gira en torno a la investigación de la muerte del doctor Daniel Beltrán, un político honesto cuyo cadáver aparece abandonado en un carro durante las fiestas decembrinas. Mientras el teniente Rojo Agramonte sospecha que puede tratarse de un homicidio motivado por el miedo a que aquel ventilase una matanza de colombianos por líos de narcotráfico con la Marina, desde “arriba” sufre presiones para que cierre el caso como suicidio. Paralelamente, debido a la muerte de Beltrán, tanto su hijo Jonás Marthan como su antiguo amigo escritor y admirador, Lubrini, regresan a la República Dominicana para las exequias. Estos regresos de Barcelona y Puerto Rico permiten dibujar un paisaje caribeño de constantes viajes, exilios y diásporas. Nos topamos con un edecán de ascendencia coreana, una inmigrante puertorriqueña de Ponce y un médico forense alemán, al tiempo que sabemos que el mismo Beltrán había vivido muchas años de exilio en New Jersey.     Estos movimientos migratorios están acompañados por los desplazamientos a lo largo del Santo Domingo nocturno. Apagones de luz, colmados, moteles, ruinas de proyectos arquitectónicos faraónicos y costas marinas repletas de basura, alternan con botellones al son de la tecnocumbia, inmigrantes haitianos pidiendo limosna, taxistas desaforados y políticos que se venden al mejor postor.

Detrás de todo este escenario de caos urbano caribeño postmoderno, la novela ofrece una crítica de  cierta alienación generalizada en la que cualquier posibilidad de cambio parece destinada al fracaso. En este sentido, esta novela es también, como la de Junot Díaz, un repaso a la violencia política de la segunda mitad del siglo XX, que aquí se nos muestra a través de la trayectoria vital de la víctima. Los gestos de la política son, en realidad, los gestos “inútiles” que, como la vida del doctor Beltrán se pierden junto al idealismo político de la República Dominicana post-balaguerista. Tanto para los amantes del Caribe como para aquellos que no saben de la “mediaisla” mucho más que lo que leyeron en La Fiesta del Chivo, esta novela es una excelente oportunidad para empaparse de la “movida” literaria quisqueyana actual.
 
Firmado: Magdalena López

jueves, 22 de diciembre de 2016

Eduardo Martínez de Pisón: El largo hilo de seda. Viaje por las montañas y los desiertos de Asia Central

Idioma original: Español
Año de publicación: 2011
Valoración: Recomendable

Eduardo Martínez de Pisón, catedrático emérito de geografía de la Universidad Autónoma de Madrid, incansable viajero, alpinista y escritor, es, salvando las distancias, una versión moderna de Alexander von Humboldt o de Francisco Giner de los Ríos.

A muchos os resultará conocido por sus apariciones en uno de los mejores programas de TV de este país: “Al filo de lo imposible”. Si eráis seguidores del programa, este libro os lo volverá a traer a la memoria, no solo por el prólogo de Sebastián Álvaro, sino por el espíritu que lo recorre.

Y es que la mirada que Martínez de Pisón tiene sobre los paisajes, las gentes, la historia, las montañas, glaciares, etc es profundamente humanista. Un claro ejemplo de esta mirada lo vemos en este libro que es, al mismo tiempo, relato y guía de viajes. 

Relato en el sentido de ofrecernos historias de civilizaciones, perdidas o no, imperios, religiones, ciudades y desiertos, comerciantes, bandidos, burócratas, soldados, etc. Martínez de Pisón nos acerca una historia de permanentes influencias, ya sean religiosas (budismo, islamismo, zoroastrismo e incluso cristianismo), artísticas (arte islámico, arte budista y arte "helenístico"), económicas (a través de los intercambios comerciales de seda, especias, etc) o culturales. Múltiples imperios (mongoles, persas, chinos, otomanos, helenos) se asentaron o pasaron por estos lugares y grandes nombres de la Historia de la humanidad, como Gengis Khan, Alejandro Magno, Lao Tsé o Marco Polo, dejaron su huella en ellos.

Guía de viajes en el sentido de llevarnos a descubrir una de las zonas con los paisajes más deslumbrantes de la tierra, con las más elevadas cordilleras, profundas depresiones y desiertos inabarcables. Nos conducirá por sus montañas, glaciares, depresiones, ríos, valles, desiertos y oasis, ofreciéndonos bellas descripciones, apuntes y anécdotas sobre los mismos. Todo ello, acompañado de mapas, fotografías y dibujos realizados por el autor.

Pese a que el título puede llevar a equívoco y dar a entender que se refiere a la Ruta de la Seda a su paso por Uzbekistán o Irán (y sus míticas Samarcanda, Bujara o Teherán), el libro recorre una ruta que comienza en Pakistán y se dirige hacia en nordeste bordeando o adentrándose en cuatro de las mayores cordilleras del planeta (Himalaya y Karakorum al Este, Hindu Kush y Pamir al Oeste) hasta llegar a Kashgar, ya en la China uigur y al borde de la cuenca del Tarim, donde la Ruta se une a la celebérrima Ruta de la Seda. El viaje continúa hacia el Este, dirección Pekin, a través de las arenas del desierto de Taklamakán y de las ciudades-oasis que jalonan el resto de la Ruta, como Dunhuang.

Pero da lo mismo que se refiera a la Ruta de la Seda o a uno de los varios ramales que va a parar a ella. En este caso no importa tanto el recorrido como el viaje en sí, su valor histórico, cultural y paisajístico y su capacidad para hacernos soñar con nombres y lugares míticos. E importa, sobre todo, dejarse llevar.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Knut Hamsun: Pan

Idioma  original: noruego
Título original: Pan
Año de publicación: 1894
Traducción:Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo 
Valoración: recomendable


Como ya ocurría en su primera novela "Hambre" (reseñada también en este blog), Knut Hamsun sigue indagando el comportamiento humano. Así como en la anterior novela se centraba en la desesperación y las penurias de un joven escritor para conseguir salir adelante combatiendo el hambre y su propio equilibrio mental, en Pan el autor describe la vida de un joven teniente que habita en medio de la naturaleza y la dificultad que tiene en establecer una relación sentimental. Estos dos aspectos principales de la novela llevan al autor a titularla con el nombre de "Pan", en referencia al dios mitológico de la naturaleza salvaje, los pastores, la fertilidad y la sexualidad masculina. Tal es así, que la devoción del teniente Glahn por su entorno natural es un elemento adicional a la propia historia, y esta relación del protagonista con el medio se pone de manifiesto en las conversaciones y sueños en los que Pan está presente.

Una vez situados en el terreno en el que se mueve el libro, nos encontramos con el teniente Glahn como protagonista de la historia, un joven solitario bastante inestable y huraño poco acostumbrado a las relaciones sociales (las cuales le incomodan enormemente), motivo por el cual tiende a rehusarlas, pues carece de las habilidades sociales necesarias para comportarse de la forma apropiada. La vida apacible y sosegada que lleva viviendo en su cabaña, con la compañía de su perro, se verá alterada por la aparición de una joven aldeana que despertará los sentimientos de Glahn. Sin querer entrar más al detalle con la trama (razón por la que os animo a no leer la solapa del libro) esta novela trata sobre el enamoramiento del protagonista y la dificultad en conquistar la joven debido a la falta de capacidades en cuestiones amorosas por parte de él así como al carácter caprichoso e inestable de ella. De este modo, en Pan nos encontramos con una historia de enamoramiento, deseo, celos e inseguridades.

Leídas Hambre y Pan, vemos que la obra de Hamsun gira en torno al comportamiento humano a través de personajes de vida tormentosa y emocionalmente inestable. De esta manera, mientras en Hambre el tema tratado era la obsesión, la desesperación y hasta en cierto modo la locura, en Pan la historia gira entorno al enamoramiento y a los actos irracionales que conlleva. Aunque ambas novelas traten de temas muy distintos, sí hay aspectos parecidos entre ambos: la actitud y personalidad el narrador acostumbra a ser bastante insegura y torpe con las mujeres. En Pan vemos que trata de forma errática y a menudo incoherente; sucumbe a sus encantos a la vez que las trata con desprecio y las ridiculiza cuando siente que los sentimientos  que tiene respecto a ellas no son correspondidos en igual medida. Los sentimientos irrefrenables del teniente Glahn le sobrepasan y no sabe sobrellevarlos. La pasión le lleva a no contener sus instintos más primarios ya sea en grandes proclamas de amor o en muestras de desdén cuando estos no son correspondidos. Es este comportamiento irracional y exagerado del protagonista el que le lleva a entorpecer toda relación posible. Es en este aspecto donde encontramos una de las claves de la obra de Hamsun, los sentimientos en su estado más puro, sin intento de contenerlos ni matizarlos. No hay intento de endulzarlos, la rabia y el amor se mezclan y se alternan rápidamente según si sus sentimientos son o no correspondidos.  

Terminado el libro, uno se queda con una sensación agridulce ya que, si bien el autor es hábil en saber llevar los sentimientos al extremo, al límite incluso de la locura, es esta característica suya la que no permite disfrutar completamente de su lectura al no existir la posibilidad de empatizar con los personajes. El comportamiento de Glahn es tan mezquino, irracional y cruel hasta el hastío, que roza incluso la demencia y así es muy difícil conectar con él por muy evidente que sea su habilidad narrativa.

En cualquier caso, es justo destacar que es precisamente este estilo de prosa y la forma de tratar el interior humano lo que supuso que Hamsun ejerciera una gran influencia en autores posteriores de renombre como son Zweig, Mann, Kafka e incluso Paul Auster. Lamentablemente su obra no ha sido tan difundida y popularizada como su calidad literaria merece; el motivo probablemente se deba a su pasado ideológico a favor del fascismo que provocó que su obra fuera repudiada al terminar la segunda guerra mundial e incluso fue llevado a juicio por simpatizar con el nazismo. Aún así, más allá de su ideología, la influencia ejercida en la literatura posterior le otorga un lugar destacado en la historia de la literatura y es probablemente su mejor legado. 

Otras obras de Knut Hamsun reseñadas en Un Libro al DíaHambreLa bendición de la tierraVictoria

martes, 20 de diciembre de 2016

Gloria Steinem: Mi vida en la carretera

Resultado de imagen de mi vida en la carretera amazonIdioma original: inglés
Título original: My Life on the Road
Año de publicación: 2015
Valoración: Recomendable



Contra lo que pudiera parecer a la vista del título, este no es exactamente un libro de viajes. Podríamos considerarlo más bien la crónica de una parte del activismo político-social estadounidense en los últimos cincuenta años. En él encontramos mucho idealismo, obstáculos que derribar, hallazgos ideológicos, personajes abnegados y personalidades inmovilistas, los vaivenes sociales producidos durante todo ese tiempo, un esfuerzo titánico y sostenido, procedimientos para unificar criterios disparares cuando el objetivo es mejorar la vida todos y –eso es cierto– mucha, mucha carretera.
Gloria Steinem (nacida en 1934) es una activista comprometida desde los años 60 con la causa del feminismo y, en general, con la defensa de los más débiles que, a consecuencia de haber vivido una infancia viajera, no pudo sustraerse al gusanillo del nomadismo, emprendido con un propósito altruista, del que no se ha desprendido hasta hoy.
Mediante un sinfín de jugosas anécdotas, Steinem muestra lo que se ha ido logrando en toda una vida de militancia, en la suya y en la de otras personas, pero sobre  todo cuenta lo que ve. Es una observadora vivaz que aprende de sus compañeros, sí, pero todavía más de la gente, pues considera que tanto los individuos como pueblos y culturas minoritarias tienen mucho que aportar a la convivencia de todos. En consecuencia, escucha, toma nota, pone en relación a unos con otros para que se enriquezcan mutuamente e intenta que toda esa efervescencia obtenga una repercusión en diversos ámbitos. Tan esencial le parece modificar ciertas leyes como recaudar fondos de particulares, conseguir apoyo económico estatal para proyectos concretos, derribar prejuicios, cambiar mentalidades o mejorar infraestructuras. Había mucho que hacer cuando empezó y, a pesar de lo conseguido, todavía queda más que entonces, porque el horizonte se va ampliando.
Lo mejor de todo es que, a través de sus propios descubrimientos, de sus constantes sorpresas y su curiosidad sin límite, vamos conociendo un poco mejor ese país inmenso que es Estados Unidos, lejos de tópicos interpuestos y de intereses publicitarios. La estructura, y esto me parece un hallazgo, no se basa en un criterio cronológico sino temático. Una temática muy personal y aparentemente arbitraria, que se inicia con la huella que dejó en ella el espíritu viajero paterno y va ampliando el foco hasta llegar a las culturas indígenas. En el recorrido encontramos una descripción, y defensa apasionada, de lo que representan las asambleas ciudadanas para la consecución de determinados objetivos, un alegato a favor del viaje colectivo por lo que supone de experiencia vital, la enorme cantidad de savia nueva que la universidad aporta año tras año, la inyección de adrenalina que supone entusiasmarse por causas propias o ajenas y el conjunto de experiencias exóticas que se viven cuando alguien con la curiosidad que ella tiene transita por el mundo.
Toda esa multiplicidad de relatos le obliga a sintetizar, a dar primacía a la cantidad en detrimento del contexto. En esos casos la lectura se hace algo monótona, pero pronto recupera la energía y la descripción de ambientes y actitudes nos devuelve la posibilidad de conmovernos. Recordemos que se trata de una crónica que atraviesa varias décadas y que el simple recuerdo personal así como la recopilación de datos supone un esfuerzo considerable.
El propio lector emprende un largo viaje, visita todo tipo de lugares, acaba implicado en las problemáticas, pero sobre todo llega a conocer todo un repertorio de individuos a cual más pintoresco, profundiza en la idiosincrasia de Estados Unidos, se impregna de colorido local y se encariña con un puñado de gente entrañable (como Florence Kennedy, como el padre Harvey Egan, como Wilma Mankiller o como Bella Abzug) que han acompañado a la autora a lo largo del tiempo y que acabamos admirando tanto como ella e, incluso, a sentirlos también un poco nuestros.

lunes, 19 de diciembre de 2016

ULAD: Lo mejor del 2016

Francesc Bon:
  • Libro del año: Pues para mí el libro del año ha sido Breve historia de siete asesinatos de Marlon James. No sé decir exactamente el motivo, pero al final me recuerdo acarreándolo, con su presencia imponente y su lomo amarillo, siguiendo andanzas de rastafaris y es una sensación demasiado imborrable. Quizás sea un libro cautivo de su componente visual, pero desde cuándo va a ser malo que una novela contemporánea te recuerde a una nueva temporada de The Wire. Con dos muy dignos contendientes: Manual para mujeres de la limpieza de Lucia Berlin y Satin Island de Tom McCarthy, cuya importancia aún no soy capaz de calibrar.
  • Sorpresón postrero: el festín de Xavi Ayén en La vuelta al mundo en 80 autores.
  • Porquerías: En un año globalmente positivo: el incomprensible apoyo a algo tan vacuo como Érase una vez el fin, de Pablo Rivero, o la esperada constatación del timo de La chica del tren 
  • Caerá en 2017: Cualquier Saer que se ponga en medio.
  • No tocar ni con un palo: Zanón, Pérez Andújar, y todos aquellos que quieren apropiarse de la literatura de barrio. Por mediocres y por cansinos.
  • Los comentarios me han hecho salivar para el 2017: Vollmann y, dicen, el Ray Pollock que viene.

Juan G. B.:

Carlos Andia:
  • Volumen imponente del añoEl capital en el siglo XXI, de Thomas Piketty -algunas claves que deberíamos conocer.
  • La relectura del añoCoronación, de José Donoso -buenas sensaciones después de muchos años
  • Libro de Historia del añoContinente salvaje, de Keith Lowe -una etapa muy especial de la Historia de Europa
  • Una joya a la que tenía muchas ganasLocus Solus, de Raymond Roussel -atrévase usted.
  • Clásico rescatadoReivindicación del conde don Julián, de Juan Goytisolo -imprescindible con mayúsculas.
  • Obra de teatro del año: Calígula, de Albert Camus -todo intensidad
Y, si se me permite, porque obviamente es algo muy poco uladiano, pero muy especial para mi: 'Análisis de los fenómenos monetarios en España', de Florencio Salcedo -¡qué tío!


Koldo CF

Montuenga:
Santi:

Marc Peig:
  • Libro del año: El bar de las grandes esperanzas, de J.R. Moehringer
  • Autobiografía del año: Instrumental, de James Rhodes
  • Tocholibrohistórico del año: Las benévolas, de Jonathan Littell
  • Tochonovela del año: La broma infinita, de David Foster Wallace
  • Ensayo del año: Esto es agua, de David Foster Wallace
  • Clásico que debería haber leído antes: La piedad peligrosa o La impaciencia del corazón, de Stefan Zweig
  • Libro del que no debería ni haber pasado de la portada: En manos de las furias, de Lauren Groff
  • Decepción del año: Sueños de trenes, de Denis Johnson
  • No pasará un año más sin leer: La hoguera de las vanidades, de Tom Wolfe
  • Autor que debo recuperar porque lleva tiempo olvidado (injustamente): Haruki Murakami
  • Caerán más libros de: Stefan Zweig
  • Ganas de que llegue el 2017 para lo nuevo de: Siri Hustvedt, Paul Auster y  Karl Ove Knausgaard


domingo, 18 de diciembre de 2016

Reseña y contrarreseña: Patria de Fernando Aramburu


Idioma original: español
Año de publicación: 2016
Valoración: recomendable / decepcionante

Poli Bueno: ¿Has leído Patria de Fernando Aramburu?

Poli Malo: Sí, me la acabo de terminar... Y no veas la mala leche que me ha dado.

PB: ¿Mala leche? Si a mí me ha parecido una novela bastante buena...

PM: Pues a mí... En fin, qué quieras que te diga.

PB: No entiendo tu reticencia... Para empezar, es una novela que trata de un tema espinoso y que sigue estando en el candelero de la opinión pública, como es el del terrorismo de ETA en el País Vasco, con el acierto de centrar la historia de dos familias de un pequeño pueblo guipuzcoano. En una de ellas el padre, empresario, acaba siendo asesinado por ETA por no pagar el "impuesto revolucionario", mientras que en la otra uno de los hijos cada vez más radicalizado, se ha integrado en esa misma organización. Lo que acaba por separar a ambas familias, que durante años han sido amigos íntimos. Ya me dirás si no es un planteamiento original y valiente.

PM: No me digas que eres de esos que piensa, como Aramburu, que "los escritores vascos no escriben sobre ETA"... Atxaga, Sairzarbitoria, Sarrionandia... ¡Todos han escrito sobre ETA! Y esos paralelismos tan forzados: la familia de la víctima, la familia del terrorista, una hija y un hijo en cada una de ellas... Más que una novela parece un sudoku. Y el estilo...

PB: ¿El estilo qué? El estilo es ágil, coloquial, casi oral, hace que una novela de 600 páginas sobre un tema difícil se lea como un thriller... No me digas que eso no tiene mérito.

PM: Y tanto que coloquial, si parecen los vascos de los chistes, siempre con el mal uso del condicional hasta cuando se supone que están hablando en euskera... Por no hablar del repertorio de personajes tópicos, que luego dirán de los Ocho apellidos esos: el vasco trabajador a machamartillo y muy amigo de sus amigos, el vasco brutote y comilón, el melifluo cura nacionalista, las mujeres ariscas y de "morro apretao"... ¡ese matrimonio de esposa mandona y marido calzonazos lo he visto yo en telecomedias de la ETB, por favor!

PB: Me parece injusto lo que dices; aparecen también otros elementos más actuales, como el tema de las personas dependientes o el matrimonio homosexual.

PM: Claro, ¿y qué personaje resulta ser gay? Pues el único que lee y tiene alguna sensibilidad cultural y artística, para no salirnos del topicazo.

PB: Pues yo creo que es un recurso válido e incluso conveniente utilizar ciertos arquetipos, que se desenvuelvan en  el ambiente limitado de un pueblo, para representar con eficacia el drama fratricida o cainita que ha vivido la sociedad vasca todos estos años. Y además, hay que valorar la pluralidad de realidades que presenta Aramburu: la víctima inocente, el terrorista que se arrepiente, la violencia policial, la kale borroka...

PM: De pluralidad nada: está bien que incluya las torturas de Intxaurrondo, que a estas alturas las admite hasta Aznar, pero sigue siendo una novela tan maniquea como todas las demás obras "vascas" de Aramburu. Mira por ejemplo: ¿a quién escoge como víctima? A un ser absolutamente perfecto: un empresario vasco, o mejor, "vasco vasco", que habla euskera, es buena persona, buen marido, buen padre, que da trabajo a la gente del pueblo... Como si tuviera que ser absolutamente puro para ser una víctima. ¿Y si hubiera sido un policía, un político o simplemente un inmigrante, ya no habría sido una víctima? ¿Y si hubiera sido un torturador, no habría servido para hacer reflexiones mucho más complejas o más interesantes sobre el "conflicto vasco" y sus ramificaciones?

PB: Bueno, pero es que lo que interesa en la novela no es tanto la víctima, sino el entorno: su familia, la familia del terrorista, la reacción del pueblo... No me negarás que algunos diálogos representan muy bien la locura de ciertas mentalidades; como esta: "Antes éramos víctimas del Estado y ahora somos víctimas de las víctimas, nos dan por todas partes".

PM: Sí, algunos diálogos sí tienen gracia, y son una crítica ácida al radicalismo etarra, pero muchos otros no pasan de una caricatura. Casi todos los personajes del entorno abertzale son una caricatura, de hecho, sin ninguna profundidad. Si lo que Aramburu quería decir es que las víctimas son buenas y los terroristas son malos, tontos y fanáticos... ¡para eso no necesitaba escribir una novela de 600 páginas!

PB: No sé, a mí no me parece tan maniquea: además de hablar de las torturas o de la actuación policial en Euskadi, en la novela también se presta atención a las vivencias de los propios miembros de ETA, por ejemplo, sin que nos los presente como unos monstruos absolutos. Y de todos modos, yo creo que a la sociedad vasca le viene bien que se escriban obras como ésta, para que reflexione y asuma el drama que ha vivido durante años una buena parte de sus ciudadanos.

PM: Sí, bueno, ésa es otra: según se desprende de la novela, las víctimas de ETA se merecen nuestra compasión y solidaridad, como no puede ser de otra forma. Los victimarios, al menos se pueden ganar nuestra clemencia o cierta indulgencia si se arrepienten. Pero a la sociedad vasca en general, que le den dos duros, porque bien clarito se ve en la novela que el que no ha sido cómplice del terrorismo era cobarde, pusilánime o incluso traidor. Por lo visto tratar de vivir como un pueblo civilizado sin dejarse arrastrar hacia el delirio militarista no era suficiente...

PB: Me parece que no vamos a ponernos de acuerdo. Para mí es una de las novelas del año, quizás la gran novela sobre los años del terrorismo de ETA.

PM: Pues para mí es una novela que se desarrolla en esos años, incluso diría que poco más que un culebrón familiar. Pero nada de "La Gran Novela de la Violencia Vasca". Ésa, habrá que buscarla en otra parte.

Firmado: Juan G. B. y Santi, que no son respectivamente el PB y el PM (ni viceversa)

sábado, 17 de diciembre de 2016

Roberto Bolaño: El espíritu de la ciencia-ficción


Idioma original: inglés
Año de publicación: 2016
Valoración: imprescindible para bolañistas, recomendable

Querida gente de Alfaguara. Primero, felicitaros por el sonado golpe dado: Bolaño dará lustre a vuestro catálogo, seguro, aunque algunos nostálgicos puedan echar de menos las clásicas carátulas de Anagrama, lo importante, el texto, estará ahí, y podéis estar tranquilos. Una novela extraordinaria como Estrella distante luciría incluso envuelta en un papel de periódico pringado de aceite oliendo a atún. Pero os he de pedir una cosa: no os pongáis la tirita antes de haceros la herida. Y esa es mi sensación al leer El espíritu de la ciencia-ficción. Comprendo, como bolañista, que haya que ceder, como primer paso para rentabilizar una copiosa inversión, ante el tentador anzuelo de la publicación de un texto nuevo. Pero tanta advertencia. En prensa, en el fajín, en el brillante prólogo, en la inclusión de interesantes reproducciones de los cuadernos con las distintas fases de escritura de la novela.

Acaba sonando a excusa, sabéis. Levántense, gente de la fila, que voy a molestarles pasando por delante. Toda la parafernalia previa parece advertirnos de que bajemos el listón, de que no esperemos más que meros atisbos del genio en embrión. Con lo que a mí me hubiera gustado abordar este libro sin opinión preconcebida, el ruido mediático organizado ha sido efectivo en su propósito, pero a mí me ha fastidiado. Y comprendo más cosas: que ese mencionado ruido mediático se prolonga por más de una década e incide, también, en que la masa lectora insaciable no vaya a perdonar que no se publique hasta el último párrafo con aroma literario que se pueda acreditar a la firma del chileno. Pero en fin. Lo de hacer la tortilla y romper los huevos.

Y antes de entrar en materia no puedo evitar, dando por sentado que Alfaguara es ajena a la cuestión, comentar lo perjudicial que está resultando todo el actual escándalo que rodea tanto al cambio de editorial como a la situación "sentimental" del escritor en el momento de su muerte. Simplemente nauseabundo, y creo que muy perjudicial para acercar a la gente a su obra. 

Tras eso: sí. El espiritu de la ciencia-ficción es reconocible como obra de Bolaño. Ya no solo por la presencia de muchos factores habituales en su obra posterior (a saber: talleres y revistas de poesía, hermanas poetas, jóvenes chilenos transitando por México, el DF, los paseos nocturnos, las obsesiones, las noches que se prolongan, las conversaciones que se eternizan) sino porque el estilo también es reconocible, tanto en el uso de metáforas chocantes pero poéticas, como en una cierta visceralidad latente, una especie de intransigencia chulesca que, aunque Bolaño no publicara esta novela, ya es perceptible en detalles nada desdeñables. Los personajes, su dignidad, la estructura tenuemente dispersa, la falta de pudor para trastocar al lector con divagaciones, cambios de escenario o historias paralelas. Si hay un mérito en esta novela y hay que agradecer su publicación es por su absoluto ensamblaje en el contexto de su obra posterior. Sin anticiparla, sin llenarla de referencias, Bolaño, autoidentificado en la última línea, ya ha definido sus grandes trazos. Jan Schriller y Remo Morán conviven en un cuchitril en el DF. Un habitáculo con un par de colchones tirados en el suelo y lleno de libros de ciencia-ficción, gran parte de ellos robados. A cuyos autores Schriller envía escritos alucinados que quedan sin respuesta y que rellenan intersticios del texto principal. Que es una entrevista a Morán, ganador de un premio literario y protagonista activo de la novela, articulada en una larga conversación y sus divagaciones,pues Schriller apenas sale, apenas se relaciona y sus apariciones siempre son puntuales, fugaces, hasta disonantes... pero, mérito que anticipa al Bolaño posterior, el de las subtramas y las historias paralelas, la sensación del lector es persistente. Desde su colchón en el suelo y desde sus cortos paseos por los aledaños del bloque en que viven, Schriller gobierna el tempo, vigila cómo se desarrolla la narración, y capilariza sus obsesiones.
La edición completa la novela con un prólogo explicando el proceso de su publicación, un relato posterior de Bolaño que recupera personajes, y un interesante documento gráfico: fotografías de los cuadernos en borrador y definitivo en que vemos los distintos estados en que la novela se materializa.

De o sobre Roberto Bolaño en Unlibroaldía: AmuletoEstrella distanteLos detectives salvajesLa literatura nazi en AméricaUna novelita lumpenMonsieur PainLlamadas telefónicasEl gaucho insufribleBolaño por sí mismo2666Bolaño salvaje