viernes, 31 de diciembre de 2010

Balance literario del 2010

Pues sí, ya se termina el año, y como todos los finales de año, es momento de hacer balance y propósito de enmienda; pero como nosotros andamos justos de fuerza de voluntad, nos quedamos en la primera parte, o sea, en echar la vista atrás y resumir lo que nos han dado, literariamente hablando, estos útimos 12 meses. Por supuesto, este es nuestro balance; si nos olvidamos de algo, o si no estáis de acuerdo con nosotros en algún punto, ahí tenéis los comentarios a vuestra disposición.

En fin, así ha sido el 2010 literario que se nos está yendo:
  • En primer lugar, ha sido un año sin grandes booms comerciales: ningún Stieg Larsson, Dan Brown o J. K. Rowling en el horizonte (aparte, claro, de los Larsson, Brown y Rowling que ya conocíamos). Eso sí, 2010 nos ha dejado algunas publicaciones esperadas, que habrá que leer con atención: Némesis de Philip Roth; El sueño del celta de Vargas Llosa; El cementerio de Praga de Umberto Eco...
  • En general, 2010 ha sido un año de pobres ventas, lo que ha puesto en aprietos a más de una editorial y librería. Los editores en España le han echado la culpa a la piratería (cómo no), pero las causas son mucho más complejas, evidentemente, y tienen no poco que ver con la crisis general que afecta a todos los sectores.
  • Sí que es verdad que, como dicen los editores, este ha sido el año en el que el libro electrónico se ha convertido en una realidad en España, al menos entre el sector de la población que ya consumía asiduamente libros en papel. Eso sí, el volumen de ventas de libros electrónicos seguirá siendo ridículo en nuestro país (y en el conjunto de países de habla hispana) mientras no haya un catálogo y unos canales de distribución mínimamente aceptables.
  • Este año se conmemoraba el centenario del nacimiento de Miguel Hernández, pero se ha conmemorado menos de lo que a algunos nos gustaría. Nada que ver, por ejemplo, con las celebraciones del "año Lorca". ¿Será, a lo mejor, porque Miguel Hernández fue un escritor con un compromiso político evidente y vitalicio?
  • 2010 ha sido también el año en el que el Nobel ha vuelto a reconocer a un autor en lengua española: el peruano Mario Vargas Llosa, autor, entre otras, de Conversación en la Catedral, La ciudad y los perros o La fiesta del chivo.
  • En el 2010 nos han dejado varios escritores irreemplazables, como Alan Sillitoe (autor de La soledad del corredor de fondo), J. D. Salinger, José Saramago o Miguel Delibes. En un plano más íntimo, este año está trágicamente marcado por la desaparición de Sergio Oiarzabal, grandísimo poeta bilbaíno y amigo personal de varios de los que hacemos este blog.
  • Y por terminar mirándonos un poco al ombligo, podríamos decir que este año ha sido también el de la consolidación de "Un libro al día": prácticamente hemos duplicado nuestras visitas mensuales (mças de 17.000 este último mes); estamos en facebook y twitter; hemos aumentado en número de colaboradores fijos y ocasionales, y hemos publicado exactamente 365 entradas, sin fallar un día, hasta hacer un total de 671 desde que abrimos el blog. Y tenemos intención de seguir dando guerra durante 2011.
Como siempre, gracias a todos por compartir con nosotros el 2010, y la pasión por los libros y la literatura. Esperamos que lo sigáis haciendo, también el año que viene...

jueves, 30 de diciembre de 2010

Philip Roth: La conjura contra América


Idioma original: inglés
Título original: The Plot Against America
Año de publicación: 2004
Valoración: Recomendable




Ambientada en Newark (Nueva Jersey) – ciudad natal del escritor y escenario de varias de sus obras – y clasificada como ucronía por situarse en un contexto histórico ficticio, La conjura contra América narra las vicisitudes de una familia judía, la del propio Philip Roth, en la Norteamérica de los años 40. Uno de sus méritos, no estrictamente narrativo, es que, para orientar al lector evitándole confusiones entre lo real y lo inventado, al final se añaden: una nota explicativa, la cronología de los hechos históricos tal como se desarrollaron en realidad, algunos documentos relacionados con los hechos y datos básicos de los personajes históricos que intervienen.
El autor, que realiza una gran labor de ambientación y documentación, no sólo explica lo que podría haber sucedido si el aviador Charles Lindbergh, declarado simpatizante del nacionalsocialismo alemán, se hubiese presentado a las elecciones de 1940 y hubiese conseguido derrotar a Rooselvet, sino las consecuencias que este hecho habría tenido para los miembros de la comunidad judía y en especial para la familia Roth, uno de cuyos hijos, Philip, alter ego del autor y a través de cuyos ojos se desarrolla la acción entera, relata en primera persona sus recuerdos. El aislacionismo del que hace gala el antiguo héroe del aire impedirá que Estados Unidos se involucre en la Segunda Guerra Mundial, el bando aliado queda así en inferioridad de condiciones alterándose radicalmente el curso de la historia. Como consecuencia, la persecución que sufrirán los judíos estadounidenses será muy similar a la padecida por aquellos de sus correligionarios que vivían en la Europa de entonces.
Estamos ante una obra densa que, al enfrentarnos a los trascendentales sucesos de la primera mitad del siglo XX, repasa una vez más el escenario político mundial de entonces y sus repercusiones en el posterior y nos hace reflexionar sobre la función de las ideologías, la posición particular de cada país ante los acontecimientos e, incluso, sobre el importante papel del azar.
Fantasear sobre lo que podría haber sido y no fue, en sentido positivo o todo lo contrario, siempre excita la imaginación, sobre todo si la hipótesis tiene la envergadura de una novela y ésta trata de asuntos relevantes desarrollados con habilidad. En este caso, y aunque desde el principio ambas secciones, la histórica y la de ficción, se encuentran perfectamente imbricadas, en algún punto, las riendas se sostienen menos firmemente en las manos de Roth, sus esfuerzos por mantener la tensión no son suficientes e interés y credibilidad decaen algo. Es cierto que la importancia de los hechos que narra y la fuerza con que están descritos nos arrastran a un recorrido trepidante que no puede dejar de apasionarnos, pero la diferencia de espacio concedido a los sucesos generales en detrimento de los particulares a partir de un determinado momento disminuye en gran parte la tensión narrativa y hace perder vuelo al relato en general. Este desequilibrio, quizá justificable por la dificultad de la empresa, da lugar a un producto irregular y no del todo unitario, prometedor y apasionante pero que acaba decepcionando un poco al no cumplir las expectativas del comienzo. Aún así, reconozco que se trata de una gran novela y, si te ha interesado este comentario, no te la deberías perder.


También de Philip Roth: Elegía, La mancha humana.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Miguel Delibes: Diario de un jubilado

Idioma original: español
Fecha de publicación: 1995
Valoración: Recomendable

Este 2010 nos han dejado varios escritores fundamentales (Saramago, Salinger, Sillitoe...), pero quizás el más señalado de todos, al menos en el ámbito de las letras hispánicas, haya sido Miguel Delibes, candidato casi perpetuo al Premio Nobel, y que quizás nunca lo ganó porque lo había ganado Camilo José Cela (un escritor de una época parecida, aunque de un estilo y de un talante muy diferentes). En fin, que no está mal terminar (casi) el año recordando una vez más a uno de los grandes narradores españoles del siglo XX, aunque sea con una de sus obras menores.

Cuando estaba leyendo Diario de un jubilado (que por cierto, me entero gracias a la contraportada, es continuación de Diario de un cazador y Diario de un emigrante), se me ocurrió pensar que es, en muchos sentidos, una novela humilde. Es decir, una novela que no aspira a ser una obra maestra, sino a cumplir con eficiencia su misión. Me explico: Miguel Delibes en esta obra no se recrea en el estilo (casi nunca lo hace) sino que deja hablar al protagonista a través de un diario áspero, lleno de expresiones coloquiales o vulgares ("me giba", "toma del frasco", "la parienta", "le canta el alerón" y similares); tampoco el personaje principal es especialmente atractivo, ni especialmente original: un jubilado algo amargado, malhablado y libidinoso, aburrido de la vida y de sí mismo, aunque más abierto de mente que su "parienta".

Pero precisamente lo que hace que esta sea una buena novela (quizás no una gran novela, pero una muy buena, sin duda) es que todo encaja, todo tiene sentido y es verosímil -no diría que realista-: si un pensionista de provincias se pusiera a escribir un diario sobre su vida con su mujer, sus amigos de la partida de cartas, y sobre ese poeta grandilocuente y egocéntrico al que le sirve de lazarillo, probablemente sonaría como algo muy parecido a lo que Delibes nos ofrece, hablaría de las cartas que envía al Un, dos, tres y a El precio justo, de la relación de su hija con un señor con pendientes, o de lo espabilado que ha salido su sobrino, en contra de lo esperado.

Por otra parte, y teniendo en cuenta que esta novela Delibes la escribió ya en la tercera edad, resulta entretenido preguntarse cuánto de él puede haber en Lorenzo, o en el poeta (también de cierta edad) que se lamenta por no haber vivido en el mundillo literario de la capital -Delibes renunció siempre a Madrid por Valladolid-; o si quizás en esta obra se está riendo de sí mismo (escindido en los dos personajes) y de su propia existencia como escritor y como persona.

También de Miguel Delibes: La sombra del ciprés es alargada, Cinco horas con Mario, entrada in memoriam tras su fallecimiento.

martes, 28 de diciembre de 2010

VV.AA.: La Biblia 2


Idioma original: todos
Día de publicación: 25 de diciembre de 2010
Valoración: Imprescindible

El libro del que todos hablan ya está en nuestras librerías, queridos lectores. Hemos tenido que esperar unos cuantos siglos pero la noticia, finalmente, se ha confirmado: desde hace tres días es posible comprar la segunda parte de la Historia Más Grande Jamás Contada: La Biblia 2.

"Es la Hostia", ha dicho de ella Joseph Ratzinger.

En una cuidada edición vaticana de más de 4.000 páginas, La Biblia 2 continúa la acción donde la dejó el último capítulo de la primera parte, "Apocalipsis de San Juan", y la estructura en dos emocionantes Testamentos: el Testamento Pop y el Testamento Rock. Nuevos personajes devotos sedientos de sangre, como Marcial Maciel o George Bush, recorren las páginas de esta obra maestra de la literatura de ciencia ficción junto a viejos conocidos de los lectores: Noé, el dueño del zoo; Abraham y su hijo Isaac, ese chaval con problemas de conducta; Caín y Abel, los gemelos traviesos; Moisés, el guardacostas; Adán y Eva, la pareja swinger... todos ellos resucitados, en esta nueva entrega, por obra y gracia de dios.

"Patrick Bateman no está a la altura de esos simpáticos hijosdeputa", ha dicho Bret Easton Ellis.

Por supuesto, no podían faltar salvajes episodios de violencia, que tan buen resultado dieron hace cientos de años: nuevas plagas asesinas, incestos, violaciones, profetas crucificados, ahorcamientos, suicidios, mutilaciones, torturas... Páginas y páginas de suspense histórico, de rituales paganos, de animales de granja sacrificados, de reyes sanguinarios, de venganzas, traiciones, mentiras, sexo, actualizadas debidamente para los niños del siglo XXI con sillas eléctricas, bombas atómicas, hipotecas basura, gripes aviares, pedofilia, fumatas, facebook, twitter, tuenti.

"Mi Código da Vinci es una puta mierda a su lado", ha dicho Dan Brown.

Por primera vez, además, algunos de los capítulos del libro están escritos por mujeres: a los fundamentales "Libro de Jonathan", "Crónicas de José Luis" o "Evangelio según Kevin" se unen textos acojonantes como las "Cartas de Jessica a los Reyes Católicos", "Proverbios de Débora" o los no menos picantes "Hechos de Jennifer". Nuevos apóstoles, nuevos profetas y el regreso, cómo no, del gran protagonista del Nuevo Testamento, Jesús de Nazaret, que en esta segunda parte se reencarna en gitano rumano bajo el gobierno de Berlusconi y emprende una destructiva carrera contra el tiempo a ritmo de hip hop, homilías, hostias consagradas como panes y filtraciones cibernéticas sin repercusión política. Os lo aseguro: cuatro mil páginas de tensión que os mantendrán pegados al papel como si estuvierais en un éxtasis místico.

"Es como si mezclaras en un mismo libro Soy leyenda, Cuarto Milenio, Holocausto caníbal y La jungla de cristal, pero con más coches, más explosiones, más petróleo y menos judíos", ha dicho el oscarizado Guillermo del Toro.

Pasarán a la historia de la literatura escenas memorables, como la multiplicación de los penes y los paces que lleva a cabo el Profeta Brucewillis; o el tiroteo a las puertas de la Catedral de Burgos para sacar a los manteros de los soportales, narrada con el pulso firme de la mejor tradición de novela negra. Pero el subidón viene al final, cuando Jesús de Casilino y su cuadrilla de Apóstoles Fundamentalistas se enfrentan, en despiada lucha sin cuartel, contra Brian y su grupo de Humoristas Británicos: un enfrentamiento interminable, un final imprevisible y un desenlace abierto que anegarán la Tierra de sangre, provocarán cataclismos y dividirán a la humanidad, para siempre, en dos mundos irreconciliables: la gente con sentido del humor, y los demás.

"No os preocupéis: haré la peli", ha dicho James Cameron.

Podéis descargar gratis el primer capítulo en formato ePub y Pdf aquí.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Pepe Viyuela y Miguel Cubero: Silenciario


Idioma original: castellano
Año de publicación: 2010
Valoración: Recomendable


Hace unas semanas, leí que Pepe Viyuela iba a leer varios poemas de su último libro, Silenciario, en el Centro de Poesía José Hierro de Getafe. Como el único Pepe Viyuela que conocía era el cómico que hace años veía en televisión peleándose con una silla o una escalera o cualquier objeto que llevara consigo y diciendo "Jodeeeeeer", me dije que no podía ser el mismo; que, seguramente, había un poeta que se llamaba igual que ese cómico que a ratos me hacía reir y a ratos me ponía más que nerviosa, de tanto que se enredaba en la silla o la escalera o lo que fuera.

Pero me pudo la curiosidad y busqué más información. Y la encontré. Y descubrí no sólo que el cómico y el poeta eran la misma persona, sino que había publicado varios libros de poesía antes que éste, que había ganado el II Premio de Poesía Margarita Hierro con el primero de ellos (Y amarte sin saber) y que también había publicado una novela (Bestiario). Así que no pude evitarlo. Salí y compré su último libro.

Y descubrí que es un poeta más que bueno. Silenciario es, como su propio nombre indica, un libro que habla al y del silencio, de todo aquello que no llegamos a pronunciar y del misterio que eso encierra. Encontramos en él poemas dedicados a la muerte de su padre, al mundo en el que vivimos, a la soledad y a la necesidad de los otros, pero también al amor, algunos de los cuales rozan de forma cuidada el erotismo, mientras dedican palabras a aquellas personas que están lejos y se desean cerca.

Acompañan estos poemas las ilustraciones de Miguel Cubero, deformadas composiciones que, si bien no resultan imprescindibles para el disfrute del libro, sí aportan cierto tono de desasosiego que no le sobra.

Una obra muy interesante, en mi opinión, que me ha dejado con las ganas de hacerme con más libros de este hombre al que, a partir de ahora, ya no consideraré sólo un cómico.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Johann W. Goethe: Fausto

Título original: Faust
Idioma original: alemán
Fecha de publicación: 1808
Valoración: Muy recomendable

Queridos lectores de Un libro al día, les cuento que hoy, 26 de diciembre de 2010, mis compañeros y yo celebramos nuestra entrada número 666 (¡Oh! ¡Ah! ¡Nooooo...!) con la reseña de una obra más que adecuada para tan luciferina cifra: el Fausto de Goethe (porque hay otro Fausto, el de Marlowe, para que lo sepan).

Y qué decir de Fausto que no se sepa... Pocos desconocerán su argumento, digo yo...: el inquieto y sagaz doctor Fausto, obsesionado con alcanzar la cumbre del conocimiento científico, religioso y humano, y viéndose incapaz de lograr su meta, a punto está de quitarse la vida de pura desesperación, cuando se le aparece el diablo Mefistófeles, uno de los ayudantes de oro de Satanás, que le propone que venda su alma a su señor a cambio de la juventud eterna y el conocimiento infinito. Por supuesto, Fausto acepta el trato y firma con su propia sangre el diabólico contrato que le tiende el bueno de Mefistófeles, el cual se compromete a servirle en vida...

La cosa no le va demasiado mal a Fausto hasta que se enamora locamente de la bella Margarita/Gretchen, un amor que le traerá por la calle de la amargura...

Goethe, miembro de la admirada corriente de románticos alemanes Sturm und Drang, escribió la primera parte de esta su obra cumbre (con permiso del joven Werther y sus penas) en 1808, y hubo que esperar hasta 1832 para ver publicada la segunda, año en el que el escritor murió.

Escrita en forma dialogada (fue pensada para ser representada), e influenciada por leyendas antiguas, libros esotéricos y manuales brujeriles de siglos atrás, Fausto es una obra que ha inspirado desde una celebérrima ópera, hasta numerosas adaptaciones al cine, unas más fieles a la obra original, otras auténticas chifladuras.

Y bueno, como dije hace poco, ya sé que esto no es un programa de radio, pero como no me gusta despedirme a la francesa, aprovecho para avisarles de que esta es la última reseña que escribo para este gran blog, ya que en 2011 iniciaré un largo viaje del que si vuelvo algún día se lo haré saber.

Felices fiestas, feliz entrada 666. Ha sido un placer ser leído por todos ustedes.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Alonso de Contreras: Discurso de mi vida

Idioma original: español
Título completo: Vida, nacimiento, padres y crianza del capitán Alonso de Contreras, natural de Madrid Cauallero del Orden de San Juan, Comendador de vna de sus en comiendas en Castilla, escrita por él mismo. Discurso de mi vida desde que salí a servir al rey, de edad de catorce años, que fue el año de 1597, hasta el fin del año de 1630, por primero de octubre, que comencé esta relación
Fecha de publicación: 1900
Valoración: Muy recomendable

Esta es la historia de un libro y de un libro con historia. Con historias. Porqué la vida del capitán Alonso de Contreras es parte de la historia y relata la historia en la que tomó parte. Y es la historia de un libro particular, este que tengo en las manos, bueno, aquí al lado. Veréis, el libro es una edición de tapa dura publicado por la revista Tiempo con ocasión del cuarto centenario de El Quijote. Es un libro adoptado, pero nunca se lo dije. Tengo miedo de que no pueda aceptarlo, es duro saber que has sido abandonado, que su primitivo dueño no fue capaz de valorar su interés.

El caso es que yo me hallaba contribuyendo a evitar la deforestación de los bosques tropicales y primando la plantación de especies autóctonas (vamos, que estaba tirando unos periódicos en el contenedor) cuando lo vi allí, solo, triste, pesaroso, compartiendo espacio con cajas de cartón arrugadas, ejemplares atrasados del Hola! y folletos de hipermercado, destinado a la destrucción. Así que lo adopté. En lo primero que me fijé fue en la buena encuadernación y en su estado. Estaba nuevo, impecable, crujió cuando lo abrí, os dais cuenta de lo que quiero decir ¿no? Me recorrió ese placer que da estrenar un libro. Me recibió con una buena dosis de castellano antiguo, con todos esos deliciosos circunquiloquios de la lengua de la época y ya no lo pude soltar hasta haberlo terminado.

El capitán Contreras nos cuenta en él su biografía. Militar desde niño, soldado en los Tercios de Flandes, corsario en el Mediterráneo y el Caribe, gobernador de la ciudad de L'Aquila (¿Os acordáis? Donde hubo aquel terremoto no hace mucho y aun están esperando que Berlusconni les ayude). Se retiró al fin como Caballero de la orden de San Juan de Jerusalén después de una vida de aventura no exenta de contratiempos.

Según propia declaración, muchas de las actitudes del capitán Contreras le sirvió a Arturo Pérez Reverte para su Capitán Alatriste. Pero como reza el tópico, la realidad supera a la ficción. Narrada en un lenguaje llano, sin concesiones literarias («ello va seco y sin llover», según nos dice), este soldado nos cuenta sus diversos oficios militares, salpicado por buen número de anécdotas personales. Amigo personal de Lope de Vega, quien lo tuvo alojado en su casa y se supone fue el que lo convenció para que escribiese sus memorias y que, según nos dice el propio Contreras, basó en un suceso de su vida la obra de teatro El Rey sin reino.

Valiente, mujeriego y leal al Rey, la biografía del capitán Alvaro de Contreras sirve como panorama de la vida en el siglo XVII, con toda su crudeza, que quizás podría resumirse en la narración de una de sus desgracias. Casado en Italia con una española viuda, la descubrió en adulterio con un amigo suyo. Único comentario: «Y se murieron».

viernes, 24 de diciembre de 2010

Pedro Salinas: La voz a ti debida


Idioma original: español
Año de publicación: 1933
Valoración: Muy recomendable





Pedro Salinas es uno de nuestros mejores poetas del amor, el de la imagen desnuda y las metáforas conceptuales, y uno de sus poemarios más representativos es La voz a ti debida. En él, mediante un léxico y sintaxis sencillos, naturalidad expresiva y versos cortos no exentos de un ritmo suave que enfatiza el significado, dirige a la amada un extenso soliloquio en verso libre dividido en pequeños fragmentos que pueden considerarse estrofas de un larguísimo poema, o bien unidades independientes, en cada una de las cuales se aborda una faceta distinta de la relación hombre/mujer. Pero, a pesar del tema y al contrario que muchos ejemplos del género, no se pierde en divagaciones ni preciosismos, al contrario, el discurso, conciso, a base de conceptos expresados claramente, se sirve de las ideas para provocar la emoción del lector.
No es en absoluto casual que la primera palabra del libro sea precisamente :

Tú vives siempre en tus actos…

Con ella adelanta el tono que va a tener el poemario entero y expresa la importancia que el concepto pronombre tiene para el autor, no sólo en poesía, también, y sobre todo, en la vida real.
¡Qué alegría más alta;
vivir en los pronombres!
Esta peculiar forma de concebir el diálogo amoroso da lugar a que, de forma excepcional en la historia del género, el discurso no se concentre en el aspecto físico de la mujer que le escucha:
Quítate ya los trajes,las señas, los retratos...
Te quiero pura, libre,
Irreductible, tú
sino en ella como idea, en el inalcanzable ideal del amor:
Sí, por detrás de las gentes te busco.
No en tu nombre, si lo dicen,
no en tu imagen, si la pintan.
Detrás, detrás, más allá.
o en la comunicación, producida por todos los canales posibles:
En trenes o en gacelas me llegaban…
o veloces y grandes
como buques, de lejos,
como ballenas
desde mares distantes...

o la ausencia de ella:
Los días, mis preguntas;
oscuras, anchas, vagas
tus respuestas: las noches
con un realismo más propio de la prosa de la época:
Yo no puedo darte más
No soy más que lo que soy


Canta entonces tanto a la unión como a la desunión, mediante un individualismo muy propio del hombre moderno. Y, sin embargo, el miedo a la pérdida, le conduce a paradojas como ésta:
No.
Tengo que vivirlo dentro,
me lo tengo que soñar.
Quitar el color, el número,
el aliento...
Convertir todo en acaso,
En azar puro, soñándolo.Y así, cuando se desdiga
de lo que entonces me dijo...
Creeré que fue soñado.
Que aquello, tan de verdad,
no tuvo cuerpo, ni nombre.
Que pierdo una sombra, un sueño más.
a la sensación de que todo lo demás deja de tener importancia:
...abolición
triunfal, total, de todo
lo que no es ella…

Iré rompiendo todo
lo que encima me echaron
desde antes de nacer.
Y vuelto ya al anónimo
eterno del desnudo,de la piedra, del mundo
te diré...
a la necesidad de eliminar barreras, de inventar los medios de comunicación que sean necesarios:
Y aún espero tu voz:
telescopios abajo...
por espejos, por túneles,
por los años bisiestos
puede venir.
de que ella le siga acompañando aunque no esté con él:
¡Qué paseo de noche
con tu ausencia a mi lado!...

Toda este idealización de persona y sentimiento amoroso desemboca en la entrega incondicional del amante:
Te busqué la puerta
estrecha del alma,
pero no tenía,
de franca que era,
entradas tu alma.
¿En dónde empezaba?
¿Acababa, en dónde?
Me quedé por siempre
sentado en las vagas
lindes de tu alma.

jueves, 23 de diciembre de 2010

No regales libros

Ahora que llegan fechas de regalar mucho y gastar más, desde "Un Libro al Día" queremos haceros una recomendación del alma: no regaléis libros. No, en serio. Regalar libros es una idea horrible, espantosa, la peor que podríais tener. ¿Que por qué? Bueno, aquí van diez razones por las que regalar libros es una mala idea:

  1. Ocupan sitio, mucho sitio, demasiado sitio, porque una vez que te compras (o te regalan) un libro te entra la obligación de acompañarlo con otros, y ya sabemos que hoy en día no hay quien pueda permitirse tener una biblioteca. Cuando alguien te regala un libro, sientes, inevitable e inconscientemente, que eres pobre, que tu casa es pequeña y que deberías hacer más ejercicio (esto no está relacionado, pero también lo sientes, por alguna razón).
  2. Exigen tiempo. Si le regalas a un libro a alguien, en realidad, aunque no lo sepas, estás insinuando que le sobra el tiempo, que es un ocioso, un vago, un diletante. Que es, en una palabra, un desgarramantas.
  3. Son caros. No tan caros como los juegos de Xbox pero poco les falta. Una novedad puede costarte 18€-20€. ¿Tú sabes la de regalos más pequeños y resultones que puedes comprar con ese dinero en un todo-a-un-euro-24-horas? ¿Por qué quedar bien con una persona, cuando puedes salir del paso con cinco?
  4. Contienen ideas raras. Y si lees, llegará un momento en que no podrás saber qué ideas son tuyas y cuáles son de los libros, qué es realidad y qué es ficción. Mira lo que les pasó a don Quijote y a Madame Bovary (por cierto, ¿don Quijote y Madame Bovary son reales?). Jack el destripador leía mucho, yo no quiero decir nada...
  5. No tienen botones ni luces. Sobre todo si tus regalados son niños, ni se te ocurra comprarles un libro. No hacen ruido, no tienen luces de colores, no se mueven solos... Y lo peor de todo, no tienen botones que se puedan apretar fuerte fuerte hasta romperlos. ¿Ereaders? ¿Erredequé?
  6. No hay quien acierte. Sí, tu prima la de Amoroto pondrá cara de sorpresa e ilusión cuando abra su paquete y se encuentre con las obras completas de Clarice Lispector, pero cuando llegue a casa y empiece a hojearlas, se quedará con la idea de que eres un pervertido, un disléxico, o las dos cosas juntas. ¿Por qué no regalar cosas que le gustan a todo el mundo? ¿Como una cabra?
  7. Te pueden dejar ciego. No hay nada que canse más la vista que los libros, si exceptuamos los ordenadores, la televisión, las videoconsolas y el aire acondicionado. Y mirar mucho tiempo fijamente al sol. Nada. Yo mismo tengo que llevar gafas por culpa de los libros. No, no, no, eso otro es una leyenda urbana. Es por los libros.
  8. Son feos. Bueno, los hay bonitos, pero el 99% de los que se publican son feos. Rectangulares, seriotes, ladrilláceos. Y ya si los abres, ni te cuento: todo en blanco y negro, sin dibujitos... que no pegan con nada...
  9. Los escribe gente rara y que, por lo general, no sale en la tele. Consejo suplementario: si vas a regalar un libro, si no te queda más remedio que regalar un libro, asegúrate de que esté escrito por alguien que sale en la tele. Son los únicos que merecen la pena.
  10. Hacen pensar. Esta es la razón final, la definitiva, la peor de todas. Cuando le regalas un libro a alguien (parafraseando a Cortázar), no le estás regalando un libro: le estás haciendo una putada. Porque en ese libro se hablará de cosas; de cosas en las que, a lo mejor, no habrá pensado nunca antes. Y eso es algo terrible: le entrarán dolores de cabeza y perderá la ilusión por la vida. Si regalas un libro a una persona, no te extrañe verle después caminando por el parque vestido de negro y hablando con las abubillas. Y será culpa tuya.
Esperamos habers convencido: no regaléis libros estas Navidades. No lo hagáis. No lo hagáis. ¡¡¡No lo hagáis!!!

Bueno, ¿qué tal ha quedado? ¿Otra toma? ¿Repetimos? ¿Todo desde el principio?

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Lázaro González Pérez de Tormes: Lazarillo Z

Idioma original: Español
Título completo: LaZarillo. Matar zombies nunca fue pan comido
Año de publicación: 2009
Valoración: Se deja leer

A lo mejor no se nota, porque por aquí nos las damos de cultos y tal, pero entre los que hacemos este blog hay varios zombie-filos, e incluso algún zombie-logo. Vamos, que nos gustan los libros y películas de zombies, que, con muy contadas excepciones (Guerra Mundial Z, las pelis de George Romero, 28 días después...) artísticamente no suelen ser gran cosa (por no decir que suelen ser un truño, con suerte, entretenido, destinado al consumo y al olvido inmediatos). Y por ese gusto nuestro por los no-muertos, saludamos con curiosidad y cierta alegría malsana la aparición de Orgullo, prejuicio y zombies, de Seth Graham-Smith (a partir, claro, de Jean Austen) que se pronto se convirtió en el pionero de toda una serie de mash-ups o reinterpretaciones neo-terroríficas de clásicos, como Sentido, sensibilidad y monstruos marinos; Mujercitas vampiras o Androide Karenina.

Solo era cuestión de tiempo que alguien se animase a hacer lo mismo con algún clásico español: de hecho, ya hace meses que por internet circula una versión apócrifa de La casa de Bernarda Alba zombi, muy currada por cierto, con formato de "clásico" de Cátedra e introducción crítica incluida. Pero la primera adaptación zombie de un clásico literario español, comercializada por una editorial de verdad, es este LaZarillo, que ofrece exactamente lo que promete su portada y su título: una versión actualizada de la novela anónima, modificando algunos pequeños detalles, como que en la España del siglo XVI pululaban los vampiros y los zombies, o que el propio Lázaro (autor supuesto, claro, de la obra) se volvió inmortal y habita todavía entre nosotros.

Ponerle un "repugnante" a esta obra habría sido una hipocresía por mi parte. Como comprarte un vino kalimotxero de 99 céntimos el litro y luego ponerlo a parir en un blog sobre Grandes Reservas. Este libro es para lo que es: para leértelo en unas pocas horas, echarte algunas risas (pocas), entretenerte con las aventurillas paranormales del bueno de Lázaro y sus amigos y, lo que más me ha divertido a mí (pero es que yo soy muy raro) jugar a reconocer cuánto -no demasiado- de la obra original se mantiene en esta versión psicotrópica. Al final, lo único que hará que este libro sea recordado (ejem) es que fue el primero que se publicó en España siguiendo esta moda destripa-clásicos. Y poco más.

martes, 21 de diciembre de 2010

Saki: Cuentos de humor y de horror

Idioma original: inglés
Título original: The Best of Saki
Fecha de publicación: 1980 (1ª edición traducida)
Valoración: recomendable

Los ingleses, ya se sabe, son gente con un peculiar sentido del humor. Ante algunas escenas de Mr. Bean o de los Monty Pithon, uno no sabe bien si partirse de risa, morirse de la vergüenza ajena o ponerse un poco de ginebra y permanecer impasible. Esta última es sin duda la reacción más correcta. Bueno, pues esto no tiene nada que ver con Saki, pero de alguna manera tenía que empezar la reseña, ¿no?

Para empezar, Saki no era inglés, sino birmano. Pero no, su nombre no significa algo como “brisa aleteante” en alguna exótica lengua oriental. Es el seudónimo de Hector Hugh Munro, nacido de un oficial colonial y muerto en las trincheras en el 16. Para seguir, sus relatos no se caracterizan por rizar al cubo una memez como un piano, sino más bien por mezclar lo ridículo y lo horroroso en una perfecta proporción.

Es muy gracioso, por ejemplo, que un gato hable y empiece a contar los secretillos de una elegante velada de aristócratas; pero al mismo tiempo hay algo terrible en la prisa que todos tienen por callar su felino y locuaz hocico antes de que diga más de la cuenta. Y al revés: es bastante siniestro basar todo un cuento en que una hiena se coma a un niño gitano, pero Saki consigue hacer que te retuerzas de risa con los comentarios de dos lelas de rancia estirpe que no saben cómo reaccionar.

Os voy a regalar unas muestras del ingenio exquisito de Saki para los diálogos, que lo acercan en muchos puntos a Oscar Wilde. Pero antes debo decir que uno de estos relatos fue incluido por Borges en la ya reseñada Antología de literatura fantástica: se titula Sredni Vashtar y ciertamente pone los pelos como escarpias. Allá vamos.
-Hemos perdido a nuestro bebé -exclamó.
-¿Quiere usted decir que ha muerto, que ha huido o que lo han apostado a las cartas? -preguntó Clovis con calma.
-Mi madre está pensando en volverse a casar.
-¡Otra vez!
-Es la primera vez.
-Usted debe saberlo, claro. Yo tenía la impresión de que se había casado antes una o dos veces por lo menos.
-Tres veces, para ser matemáticamente exactos. Quise decir que era la primera vez que piensa en casarse; las otras veces los hizo sin pensar. En realidad, soy yo el que piensa por ella en este caso. Hace ya dos años que murió su último marido.
-Evidentemente usted considera que la brevedad es el alma de la viudez.
También de Saki: Reginald.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Marc-Antoine Mathieu: Dios en persona


Idioma original: francés
Título original: Dieu en personne
Año de publicación: 2010
Valoración: Recomendable


No son pocas las novelas o los relatos en los que se cuenta que Dios baja a la Tierra y se relaciona con los seres humanos. Enrique Jardiel Poncela, sin ir más lejos, ya habló de ello en La tourneé de Dios, una excelente novela que, con grandes dosis de humor negro, saca lo peor de la sociedad española y de la humanidad en general. Porque, mejor o peor llevadas, estas narraciones suelen coincidir en mostrar a Dios como un hombre que básicamente observa el revuelo que produce su presencia y a los seres humanos como criaturas despreciables que nunca están contentas (muy ajustado a la realidad, en mi opinión, al menos en lo que a los seres humanos se refiere).

Mathieu recoge el tema de la llegada de Dios, por tanto (tema manido pero no por eso poco interesante), y reescribe ese "qué ocurriría si..." ambientándolo en el siglo XXI, tiempo en el que el ser humano sigue siendo una criatura tan despreciable como en cualquier época, pero que tiene en sus manos las tecnologías de la información y una serie de recursos con los que sacar todo tipo de provecho de tal acontecimiento. Desde que Dios hace su aparición en el mundo (en este mundo), se ve acosado por filósofos, científicos y teólogos que le piden certezas y respuestas a un sinfín de preguntas; por publicistas, que lo ven como imagen de marca; por artistas, que quieren plasmar su esencia en toda disciplina posible; por políticos, que quieren tenerlo de su lado y que bendiga sus decisiones; por la gente de la calle, que desean un milagro o una bendición... incluso hay quienes lo denuncian y llevan a juicio por haberles hecho nacer y después haberlos abandonado a su suerte.

Con un guión escrito con estructura de documental y un dibujo sobrio, Mathieu utiliza la llegada de Dios para hablarnos del ser humano, de cómo es terriblemente manipulador y fácilmente manipulable, y de este mundo en el que nada es real hasta que sale por televisión o internet. De cómo Dios, así como cualquier otra cosa, no existe hasta que no se cree en él, y de cómo nunca podemos estar seguros de lo que creemos, si ni siquiera estamos ya seguros de lo que somos.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Rebecca James: Bella Malicia

Título original: Beautiful Malice
Idioma original: inglés
Fecha de publicación: 2010
Valoración: Repugnante

Como diría un amigo mío, este libro es cutre no, lo siguiente...(vamos, que es cutre al cubo). Pero bueno, qué se va a esperar de un libro con título de telefilme de sobremesa en cuya portada aparecen el rostro (de ojos para abajo) de una joven con labios carnosos pintados de rojo y su delicada manita a punto de acariciar el boquete puntiagudo de lo que parece una ventana rota. Vamos, que el libro, nada más verlo, parece lo que es: un artefacto curtrefacto y morboso que nos cuenta la terribilísima historia de una chica muy guapa y muy mala que hace de las suyas en un entorno de pánfilos que pasan de idolatrarla a temerla y odiarla. Y ya está...

Pero bueno, dedicaré unas palabritas a mostrar lo que es el argumento en sí para los más curiosos: Katherine es una chica australiana muy buena y muy mona y de muy buena familia que se muda de ciudad y se cambia el nombre tratando de olvidar un terrible suceso que la ha dejado traumatizada: la violación y asesinato de su hermana pequeña a manos de unos psicópatas de los que ella logró huir.

Katherine vivirá en la casa mega guay de una tía suya que, al parecer, se pasa la vida viajando (y a la que apenas se le ve el pelo en todo el libro), y trabará amistad con la bellísima, adinerada y descarada Alice, la chica más popular de su high school, que se en un plas se convertirá en su amiga del alma, y que poco a poco, irá mostrando su verdadera faz: de sádica y neurótica.

Pero Katherine hará amigos muy majos y se echará un noviete hiper guapo y comprensivo (que además toca en un grupo de música molona con mucho futuro) que le harán volver a ser feliz hasta que un fatídico suceso convierta, de nuevo, su idílica vida en un duro drama. Vamos: estamos ante todo un dramón telefilmesco, increíble, en ocasiones baboso, y poseedor de momentos que, involuntariamente, harán que un lector medianamente exigente se parta de risa.

Diré, para terminar, que esta primera novela de la escritora Rebecca James me ha recordado mucho a los libritos crepusculianos de Stephenie Meyer por su mezcla alucinante de detalles macabrillos con una buena dosis de filosofía neocon (los antiabortistas y partidarios de los embarazos adolescentes babearan emocionados con Bella Malicia) y por su lenguaje presuntamente coloquial y romántico que, en realidad, acaba resultando forzado y azucarado hasta la náusea.

Por cierto: la prensa literaria ve a James como un nuevo fenómeno de la literatura juvenil, la comparan con la Rowling, y patatín y patatán...

sábado, 18 de diciembre de 2010

Manuel Rivas: ¿Qué me quieres, Amor?

Idioma original: gallego
Título original: ¿Qué me queres, amor?
Año de publicación: 1995
Valoración: recomendable

Amor, a ti me venh'ora queixar
de mia senhor, que te faz enviar
cada u dormio sempre m'espertar
e faz-me de gram coita sofredor.
Pois m'ela nom quer veer nem falar,
que me queres, Amor?
Fernando Esquio

Bueno, pues traigo otro paisano. Manuel Rivas es uno de los jóvenes exponentes de la literatura en gallego, actualmente consolidado. Quizás el empujón definitivo en su carrera se lo dio esta colección de relatos, Premio Torrente Ballester de narrativa, en que se nota claramente su primeriza vocación poética, porqué es uno de estos autores que llenan de poesía sus narraciones.

Esto no es difícil cuando los que se describe es el paisaje y el paisanaje de la Galicia costera, escenario de muchos de los relatos de Rivas, aunque no exclusivamente. He de confesar que ya me entró por los ojos nada más leer el fragmento del poema de Esquio que presta su último verso para título del relato y de la obra y que lo encabeza.

Y presta también el tema, ya que el amor, en todas sus vertientes, es el nudo de los relatos. El amor conyugal, el amor por los hijos, el amor adolescente, el amor a la tierra, el amor sexual, el amor a las cosas y los países, todos tienen cabida en estos cuentos, pero sin concesiones a la ñoñería ni a los empalagamientos, en un lenguaje actual y directo, pero de una gran belleza.

Creo que este puede ser un gran libro para los que quieran introducirse en la literatura en gallego y en el propio idioma, ya que huye de palabras rebuscadas y se decanta por un lenguaje de fácil comprensión para cualquiera, incluso los menos avezados. Y por su simple belleza.

«Soño coa primeira cereixa do verán. Doulla e ela lévaa á boca, mírame con ollos cálidos, de pecado, mentres fai súa a carne.»

viernes, 17 de diciembre de 2010

Josep Ramoneda: Contra la indiferencia


Idioma original: español
Año de publicación: 2010
Valoración: Está bien

Me decidí a leer este ensayo porque su punto de partida me interesa y preocupa desde hace mucho tiempo. Es cierto que vivimos bajo el imperio de la indiferencia, y que esa Indiferencia ha venido a ocupar el lugar de la Censura a partir de un momento dado de la historia de Occidente. La idea, no sé si premeditada o nacida de la constatación de su efectividad, sería ésta: no merece la pena prohibir la difusión de casi nada, ni noticia ni opinión ni indiscreción ni insulto ni grosería ni ninguna otra cosa, por muy inoportuno, irrespetuoso o poco ético que resulte, por muy desastrosos que sean sus efectos particulares, al contrario, hay que saturar de información el mundo, invadir el espacio mediático con todo género de noticias, de estímulos audiovisuales, de impactos emocionales, de verdades reales o aparentes, cuanto más amargas y escandalosas mejor. Llegará un momento – hace tiempo que ha llegado – que ya nadie se asustará de nada, que el tedio sustituirá al interés y el comprensible cansancio a que dará lugar la acumulación de estímulos tendrá una consecuencia lógica: los ciudadanos no reaccionarán nunca, pase lo que pase, a no ser que se vean afectados directamente. Con esto, la sociedad se volverá absolutamente egoísta, carente de empatía, y se habrá fabricado una coraza que en poco tiempo la habrá dejado insensible hacia todo lo que ocurre en su seno. De este modo, paradójicamente, el efecto que se pretendía conseguir hace años prohibiendo circular la información se ha logrado por completo, aunque a primera vista parezca lo contrario. En otros tiempos la gente estaba ávida de noticias, los contenidos se filtraban por todos los resquicios y ellos los absorbían como esponjas. Ahora ocurre justamente al revés.
Esta es la principal conclusión que se desprende de una obra cuyo desarrollo me ha parecido, no sólo irregular y algo desordenado, – lo que era de prever pues se trata de un conjunto heterogéneo extraído de conferencias y artículos publicados en medios diversos, junto a un grupo de aforismos y un pequeño diccionario – sino repetitivo, demasiado esquemático en algunos puntos y con referencias algo apresuradas a autores y hechos históricos.
A destacar, su interpretación de la historia reciente, su defensa de la libertad del individuo y el ideario general del libro que está sintetizado en el epílogo. Personalmente discrepo de su idea de utopía: lo que no tiene lugar y, por tanto, es imposible, pues lo imposible es indeseable, y eso le lleva a la conclusión de que la actitud correcta hacia ella no puede ser más que el rechazo. Tampoco estoy segura de que, como el autor afirma, suponga una novedad de nuestro tiempo el desprecio por el instinto de supervivencia de ciertas ideologías llevadas al límite (recordemos martirios y cruzadas ).
De todos modos, y a pesar de que sus planteamientos merecerían mayor espacio, un desarrollo independiente y riguroso, más organización y una explicación más detallada, por el interés de las cuestiones que plantea, no estará mal echarle un vistazo aunque sólo sea para consultar lo que más nos llame la atención.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Ryszard Kapuscinski: Ébano

Idioma original: Polaco
Título original: Heban
Año de publicación: 1998
Valoración: Recomendable

Este es ya el cuarto libro que reseñamos de Ryszard Kapuscinski, un autor que por lo tanto pasa a formar parte de los "tótems" de este blog, junto con Borges, Stefan Zweig o Coetzee (no es mala, la lista). Ébano, que narra los viajes de Kapuscinski por distintos países de África, está considerada una de sus obras más representativas, y un documento imprescindible para comprender muchos de los conflictos, injusticias y tragedias de la África actual.

En su estilo y estructura, Ébano es bastante parecido a El Imperio: sin más hilo conductor que la voz del reportero y los límites del entorno geográfico que describe, está compuesto por textos casi independientes, a veces muy distantes temporal y espacialmente pero unidos por un mismo tema, tono y espíritu. Kapuscinski no rehúye ningún aspecto de la realidad africana: aunque se nota que tiene preferencia por lo pequeño y lo cotidiano (quizás lo más brillante del libro sean las anécdotas de la vida diaria, o las introspecciones en los modos de vida y creencias de distintas tribus, clanes o naciones), en el libro están también los grandes acontecimientos que han marcado la vida del continente: el colonialismo, el racismo, las guerras de independencia y las guerras tribales, el subdesarrollo, el hambre.

Kapuscinski no juzga ni critica con superioridad, pero tampoco idealiza a los africanos. En este sentido, es ejemplar el capítulo sobre Ruanda, que demuestra cómo las potencias europeas contribuyeron a profundizar y agravar un conflicto tribal ya existente para su propio beneficio; o la breve historia de Liberia que aparece más adelante. Es verdad que, como le pasaba en Imperio, a veces se repite (sí, amigo Ryszard, ya nos hemos enterado de que en África hace calor, mucho calor, hay muchos mosquitos y el sol sale y se pone muy rápidamente), y que a veces el narrador se pone un poco peliculero (se ha acusado a Kapuscinski de exagerar sus anécdotas). Pero todo eso es bastante irrelevante cuando se van pasando las páginas y se asiste al espectáculo trágico y terrible de África, en su increíble extensión y variedad. Como dice Kapuscinski en el prefacio al libro,
Este continente es demasiado grande para describirlo. Es todo un océano, un planeta aparte, todo un cosmos heterogéneo y de una riqueza extraordinaria. Sólo por una convención reduccionista, por comodidad, decimos "África". En la realidad, salvo por el nombre geográfico, África no existe”

También de Kapuscinski: La jungla polaca, El Sha o la desmesura del poder, El Imperio

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Don Winslow: El invierno de Frankie Machine

Idioma original: inglés
Título original: The winter of Frankie Machine
Año de publicación: 2006
Valoración: Se deja leer

Don Winslow es el tipo que escribió esa pedazo de novela titulada El poder del perro, que a mí, particularmente, me pareció uno de los mejores textos de "ficción" de los últimos años. Pongo comillas porque lo de que todo lo que se cuenta en ella sea ficción es dudoso. Y quien la ha leído, se lo puede imaginar.

Además de lo buena que era, la novela también se vendió como rosquillas, así que era de suponer un rápido movimiento editorial para traernos otros libros del tal Winslow. Y así ha sido: El invierno de Frankie Machine, ya en sus librerías.

Claro: en mi caso, con lo afectado que me quedé con El poder del perro, era altamente probable que la siguiente novela me pareciera lamentable, menor, innecesaria. En lenguaje coloquial, de bar, lo diría en otros términos. Así que leí este libro con una mezcla de cautela, prejuicio y escepticismo. Y bueno, a la vista está mi valoración: se deja leer.

Mucho más breve que la novela anterior, El invierno de Frankie Machine nos cuenta, con prosa fluida y pocas florituras, la historia de Frankie Macchiano, un señor ya mayor que está divorciado, tiene una hija, una novia y varios negocios a los que se dedica en cuerpo y alma: que si unos alquileres, que si una tiendita de carnaza en el puerto... Esas cosas. Un tío de lo más normal, al que le gusta la ópera, desayunar un bocadillo de huevo todos los días y tostar su propio café por las mañanas para que la casa entera huela a amanecer. Muy majo, de verdad. Te cae bien, por sus rutinas y sus buenos modales, desde la primera página. Luego descubres que antes, en otro tiempo, en realidad era otro tipo de persona: un matón de la mafia. Pero no uno cualquiera, no: era EL matón. De ahí su mote: Machine. La Máquina. El tío más duro del país, por lo menos.

Total, para hacerlo breve: se mete en una movida por culpa de unos antiguos "compañeros de curro" y, como dirían en la tele, se lía parda. Y mientras la acción y los muertos y las hostias como panes van apareciendo en escena, Don Winslow aprovecha para contarnos la vida de este buen hombre, desde que es un joven macarrilla hasta que se hace viejo y monta la tienda de carnaza. Y luego hay un desenlace y la novela cierra bien, sin cabos sueltos.

Entretenido, fácil de leer, el personaje me gusta. Tampoco tiene mucho más, la verdad. Un poco de acción, algunos pasajes emocionantes y ciertos momentos divertidos, pero no tiene ninguna profundidad y, exceptuando al propio Frankie, los demás personajes están solamente esbozados, Don Winslow no les deja ni un pequeño espacio para que tomen forma. Una buena lectura, quizá, para cuando no quieres comerte la cabeza.

martes, 14 de diciembre de 2010

Ryunosuke Akutagawa: Kappa


Idioma original: japonés
Título original: 河童
Año de publicación: 1926
Valoración: Recomendable


En un hospital psiquiátrico japonés está inernado un curioso paciente. Es conocido como el paciente 23 y, siempre que alguien (médico o visitante) le presta atención, cuenta la misma historia: cómo vivió una larga temporada en el país de los kappa. Éstos son unos seres míticos japoneses, mitad hombre mitad anfibio, que viven en zonas cercanas al agua, viajan por ríos y torrentes y no suelen mezclarse con los seres humanos, por eso la experiencia del paciente 23 es tan interesante y la relata el autor en este libro.

Así, este hombre cuyo nombre desconocemos (y de cuyas reacciones debemos protegernos) nos cuenta cómo llegó de forma fortuita a la tierra de los kappa y cómo pasó allí gran parte de su vida. Aprendió kappanés, hizo buenos amigos y conoció –no sin llevarse grandes sorpresas– las costumbres de estos seres.

Pero Kappa es algo más que una hermosa fábula. Akutagawa utiliza esta sociedad ficticia como reflejo de la sociedad japonesa de la primera mitad del siglo XX, mostrando sus virtudes y defectos y haciendo así una crítica que hoy en día y a pesar de que ha pasado casi un siglo desde que esta novela fue escrita puede aplicarse a cualquier sociedad moderna. Tenemos en nuestras manos, por tanto, una estupenda obra que puede servirnos como simple entretenimiento y como una guía para mirar a nuestro alrededor y darnos cuenta de todas aquellas cosas que, por nuestro bien, deberíamos empezar a cambiar.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Jerome K. Jerome: Tres hombres en una barca

Idioma original: inglés
Título original: Three Men in a Boat
Fecha de publicación: 1889
Valoración: Muy recomendable

Hace no demasiado fui agraciado con cierta beca académica y laboral que me llevó a pasar unos meses en Walsall, un curioso pueblo industrial de las llamadas West Midlands, en el corazón de Inglaterra. Si tienen ocasión de visitar este pequeño lugar situado al noroeste de Birmingham, háganlo: allí nada es lo que parece. Su planificación urbanísitica es terrible, sí (apunte: un maligno crítico de arte estadounidense lo bautizó como "El pueblo más feo del mundo"), pero, entre otras cosas buenas, cuenta con una magnífica galería de arte donde uno puede encontrar desde dibujos de Van Gogh hasta obras de Degas o Modigliani. Ahí queda eso...

Y bueno, yendo ya al grano: recién llegado allí, sabedores de mi amor por la literatura, sus amabilísimo habitantes (me veo tentado a mandarles un saludo desde aquí, como si esto fuera un programa de radio provinciano, pero me contendré) me recomendaron que visitara la casa de Jerome K. Jerome, autor lugareño que hasta entonces no conocía. "¡Es el que escribió, a finales del XIX, Tres hombres en una barca!", me explicaron mis amigos wallsianos entusiasmados. Y yo guardé silencio avergonzado: tampoco sabía nada de ese título...

Ya de vuelta a casa, en mi país, fue mi madre la que me avisó de que el dichoso libro del dichoso autor ¡andaba por casa desde hacía tiempo! Así que lo busqué, lo leí y..., y reí y reí hasta la saciedad, porque Tres hombres en una barca es uno de los libros más graciosos que he leído en mi vida, con permiso de Tom Sharpe y sus Becas flacas.

Jerome K. Jerome, escritor de vida dificultosa (huérfano a los trece, actor pobre hasta los 21, chico para todo en toda clase de empleos mal remunerados) cuenta en esta novela las aventuras de tres amigos que deciden coger una barca e irse de excursión por el Támesis acompañados de un perro llamado Montmorency, casi, el personaje más sensato de la historia... Y la narración de este viaje de estos tres quejicas urbanitas hace que el lector se ría con ganas gracias a las anécdotas descacharrantes y las buenas reflexiones y los graciosos flash-backs que la nutren. El escritor utiliza un admirable tono coloquial de vez en cuando enriquecido por descripciones y texturas más bien serias, casi poéticas e incluso existenciales.

Contada en primera persona por Jerome (quien es uno de los tres hombres, of course), hay que apuntar que para tejer esta historia el escritor se inspiró en su propia luna de miel, ya que su viaje de novios consistió en ir en barca por el Támesis. Pero para el libro cambió a su esposa por sus dos mejores amigos.

En resumen: buena lectura y el mejor humor. Además, hubo una película, una serie de TV, y creo que hasta un serial radiofónico.

Y una terrible confesión para terminar: jamás visité la casa de Jerome en Walsall...

domingo, 12 de diciembre de 2010

Gabriel Aresti: Piedra y pueblo

Idioma original: euskera
Título original:
Harri eta herri
Año de publicación: 1963
Valoración: Muy recomendable

Gabriel Aresti es un poeta imprescindible para entender la poesía vasca contemporánea. Casi podría decirse, con un punto de exageración, que es el fundador de la poesía vasca contemporánea, o al menos quien la introdujo definitivamente en la modernidad. Harri eta herri pertenece a la segunda parte de su obra poética, la del ciclo de la piedra (harri, en euskera) como símbolo fundamental de lo vasco; una etapa marcada por la influencia de otros poetas también vascos, como Blas de Otero o Gabriel Celaya, que estaban en esos momentos derivando hacia un similar compromiso social o político.

Se ha discutido, de hecho, si puede denominarse como propiamente "social" la obra de Aresti: en efecto, su compromiso parece ser más humano que propiamente político, dibujado en torno a un marxismo y a un nacionalismo un tanto vagos y heterodoxos, y en el que lo vasco y lo universal coexisten ("Estos son los límites de mi vasquidad: Al Norte: la Justicia. Al Sur: la Libertad..."). La preocupación por el futuro del pueblo y el idioma vasco coexisten, por ejemplo, con la identificación con los estibadores del puerto de Bilbao, sea cual sea su origen y su lengua ("porque la injusticia no es políglota e igual trata al castellano y al vascongado").

A diferencia de Maldan Behera (Cuesta abajo) -el primer libro poético de Aresti, más esotérico y pobremente acogido por la crítica-, los poemarios del ciclo Harri optan por un estilo directo, sencillo, de versos cortos y lenguaje fácilmente comprensible: el euskera de Aresti se caracteriza, de manera consciente y explícita además, por su anti-purismo, es decir, por aceptar el habla real ("euskera klaro", lo llama en un poema), en vez de pretender crear un ideal lingüístico arquetípico e irreal ("tomo entre los labios el canto del pueblo", dice Aresti en varias ocasiones).

Harri eta herri es probablemente el libro más conocido de Aresti; no sé si es el mejor; al menos, es tan bueno como cualquiera de los demás, y contiene algunos poemas que el tiempo ha convertido en himnos: "Nire aitaren etxea" ("La casa de mi padre") o "Egia bat esateagatik" ("Si por decir una verdad"); o una muy personal "poética", que a mí siempre me ha encantado: "Esanen dute hau poesia eztela, baina nik esanen diet poesia mailu bat dela". ("Dirán que esto no es poesía pero yo les diré que la poesía es un martillo"). Además, para quienes no sepan euskera, la traducción al castellano publicada por la editorial Cátedra creo recordar que es del propio Gabriel Aresti (si me equivoco, que alguien me corrija).

(Por cierto, en esta página de la editorial Susa se puede escuchar al propio poeta leyendo algunos de sus poemas. Como suele pasar con muchos poetas, no es un gran rapsoda, pero al menos en este caso se nota que le pone pasión)

sábado, 11 de diciembre de 2010

Zoom: "Mujer con alcuza" de Dámaso Alonso



Idioma original: castellano
Año de publicación: 1944
Valoración: Imprescindible

Este extenso poema – que forma parte del libro Hijos de la Ira y se puede considerar emblemático en la obra del gran Dámaso Alonso, poeta de la generación del 27 y crítico de la corriente idealista de su época – está tan lleno de símbolos, de enfoques, de imágenes y alusiones de toda clase, que admite tanto los ríos de tinta que se han vertido como los que se verterán en lo sucesivo, sin agotar un significado que se amplía cada vez que un nuevo lector lo descubre y cada vez que un viejo lector lo visita otra vez.

Podríamos ver Mujer con alcuza como un cuadro pues hay una descripción minuciosa del personaje principal y de lo que le rodea, también como una de esas historias con bifurcaciones, que comienza una y otra vez sin llegar nunca al desenlace. El final, los finales de cada propuesta, ha de ponerlos el lector. También ha de poner cara a la mujer, puede verla con cualquier aspecto, el de un anciano, el de una niña, toda interpretación es válida. Igual que el paisaje que atraviesa, la estación, los vagones, podrían ser cualquier cosa: una aldea, un terraplén junto a la carretera, un barco de pesca o un piso perdido en una colmena de apartamentos, podemos suponer que en el escenario que sea hará frío o calor, pero el ambiente desolado, la melancolía, la imagen de cada uno de nosotros parado frente al espejo de su vida cargando el equipaje que le toca llevar, eso lo pone el poeta y consigue enfrentarnos con una realidad que nadie puede eludir.

Este poema se considera habitualmente triste, a mí me parece más bien recogido, reflexivo, esencial. Una obra tan llena de interrogantes, incluso físicos (va curvada como un signo de interrogación,/ con la espina dorsal arqueada/ sobre el suelo.) nunca será pesimista pues las preguntas y la variedad de alternativas sólo pueden producir esperanza, las elecciones que haga cada lector serán la forma de escapar del callejón sin salida aparente. El poema, como la vida misma, pasa por diferentes fases: la angustia, tanta (como si con el arrancar del tren le arrancaran el alma), el temor al futuro (pero llevada/ por un terror/ oscuro,/ por una voluntad/ de esquivar algo horrible.), la nostalgia (sólo/ para ver alejarse en la infinita llanura,/ eso, una solitaria estación,) la soledad (Y esta mujer se ha despertado en la noche,/ y estaba sola,/ y ha mirado a su alrededor,/ y estaba sola,/ y ha buscado al revisor, a los mozos del tren,/ a algún empleado,/ a algún mendigo que viajara oculto bajo un asiento,/ y estaba sola,) pero también la placidez (Y por fin se ha dormido,/ sí, ha dormitado en la sombra,/ arrullada por un fondo de lejanas conversaciones,). Y, lo más importante, no deja de haber movimiento (Y ha viajado noches y días,/ sí, muchos días,/ y muchas noches.) y, por encima de todo, no deja de avanzar (Ah, por eso esa mujer avanza (en la mano, como el atributo de una semidiosa, su alcuza),/ abriendo con amor el aire, abriéndolo con delicadeza exquisita,/ como si caminara surcando un trigal en granazón,).

Pero es la cadencia del ritmo, las repeticiones, los sonidos, la diferente longitud de los versos, la elección de palabras e imágenes lo que nos sumerge en el ambiente del poema y transmite su verdadero significado. Por eso hay que leerlo, escucharlo o las dos cosas juntas. Y si es más de una vez, mucho mejor.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Elizabeth Smart: Los pícaros y los canallas van al cielo


Idioma original: inglés
Título original: The Assumption of the Rogues and Rascals
Año de publicación: 2010 (primera edición: 1977)
Valoración: Muy recomendable

Hace un año, más o menos, escribí una reseña sobre el libro En Gran Central Station me senté y lloré, de Elizabeth Smart. En aquel texto os contaba la historia de esta escritora, que se enamoró perdidamente de un hombre al que ni siquiera conocía y con el que, a pesar de estar casado, mantuvo una relación amorosa que duró muchos años y le dio cuatro hijos. También os contaba entonces que Smart tardó más de 30 años en escribir otro libro y que, después de lo mucho que me había gustado En Gran Central Station me senté y lloré, estaba deseando verlo publicado. Pues bien, el momento ha llegado. Ha pasado un año, ha llovido mucho y Los pícaros y los canallas van al cielo ya está, por fin, en mis manos.

En esta ocasión, la obra de Smart vuelve a ser autobiográfica y, aunque no se menciona ninguna fecha, podemos adivinar que está ambientada en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, momento en el que nos encontramos con una mujer adulta, soltera y con cuatro niños a su cargo. En esta etapa de su vida, Smart no sólo se enfrenta a su inusual y tormentosa relación amorosa, sino que también tiene que lidiar con asuntos más mundanos como el hambre, el frío, la falta de suministros, la falta de dinero…

Elizabeth Smart vuelve a sorprendernos con una obra cargada de poesía (sí, de acuerdo, puede que sea una novela, pero cada una de sus páginas desborda poesía), donde cada párrafo se viste de poderosas imágenes y de un lenguaje contundente y profundo para relatar no sólo la crónica de una relación, sino la visión nueva de un mundo que, desgraciadamente, siempre es el mismo.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Federico García Lorca: Romancero gitano

Idioma original: Español
Año de publicación:1928
Valoración: Imprescindible

Quizás hubiera tenido que dejar esta entrada para cualquiera de mis queridos compañeros, mucho más versados que yo en las cosas lingüísticas, pero la poesía de Lorca siempre me ha llegado muy adentro y el Romancero más que ninguna otra, incluidos los Seis poemas gallegos, por mucho que estos me debieran ser más cercanos.

Debe haber mil sesudos estudios acerca de la métrica, del ritmo y de la rima, de las metáforas y del simbolismo, de la carga social y la crítica, de la personalidad del autor, pero no quiero ni puedo entrar en esas disquisiciones. Yo lo que quiero es reflejar en esta modesta crítica mi admiración por el poeta y por su poesía.

Es que no se necesita ninguna preparación para ser capaz de sumergirse en la belleza que van destilando los versos de Federico, en su delicado tratamiento de las personas y las cosas, en su simbolismo arrebatador. Los gitanos que desfilan por sus versos nos cuentan la historia de su etnia con la crudeza de la visión externa que el autor incorpora. Aunque en algunos poemas, el autor se añade a su obra, manteniendo incluso diálogos dentro de esta.

Los expertos en el tema suelen distinguir tres clases dentro de la obra, los poemas de hombres, los de mujeres y dejan aparte los tres de santos que representan a Córdoba, Granada y Sevilla. Es una manera de ver las cosas, aunque para mi que, excepto por los tres santos, es ficticia, ya que hombres y mujeres se mezclan dentro de los distintos romances. Así el "Romance sonámbulo" o "La casada infiel" hablan más bien de las relaciones de pareja que de uno solo de sus elementos, e incluso en "Reyerta", predominantemente masculino, dos viejas mujeres lloran en la copa de un olivo.

Como todos los gustos son subjetivos, bien puedo dejar los míos aquí, sin que nadie piense que menoscabo unos por encima de otros. A mi el que más me gusta es "Prendimiento de Antoñito el Camborio camino de Sevilla", junto con "Preciosa y el aire" y "Reyerta".

«Antonio Torres Heredia, hijo y nieto de Camborios, con una vara de mimbre, va a Sevilla, a ver los toros. Moreno de verde Luna...»

miércoles, 8 de diciembre de 2010

William Blake: Poemas

Idioma original: inglés
Fecha de publicación: 1783 (Esbozos poéticos) - 1820 (Jerusalén)
Valoración: muy recomendable


No voy a reseñar únicamente un poemario de Blake pues el ejemplar que he leído es una antología que abarca desde sus primeros escritos hasta su última publicación. Así que voy a dar algunos datos sobre el autor y otros sobre su obra para poder obtener una imagen global de lo que nos podemos encontrar cuando leamos algo de este poeta inglés decimonónico.

Ante todo a William Blake hoy se le reconoce como visionario, y no me refiero a las visiones- alucinaciones que tuvo durante toda su vida, siendo capaz de ver ángeles y de oír sus cantos. No, el término hace referencia a las ideas que plasmó tanto en sus poemas como en sus pinturas, que se dicen de marcada densidad profética: renegó de la Ilustración y el neoclasicismo siendo precursor del Romanticismo inglés, acogido y revalorizado por prerafaelitas; unió su texto poético a sus dibujos mediante una técnica innovadora, dando como resultado unas obras que recuerdan los libros iluminados medievales; utilizó la métrica y rima tradicional, para después emplear el verso libre; su temática suele ser la mística y el ser humano, unas veces con más fe en la humanidad (“ Cantos de inocencia”, 1789), y otras con bastante menos (“ Cantos de la experiencia”, 1794).

Será autodidacta y estudiante de dibujo y pintura, siendo alumno de la Royal Academy, y abandonándola por no participar de los gustos neoclásicos de la misma; defenderá a lo largo de toda su vida la igualdad de sexos y razas, y se hallará siempre al borde del abismo. Concluirá “la imaginación no es un estado, es la existencia humana en sí misma”

Como veis, un autor complejo, de versos densos, repletos de imágenes trascendentales, que probó estilos y los desechó, aduciendo que “debo crear un sistema o permanecer esclavizado por los de otros”. Se considera ejemplo de artista total, pues no se puede concebir su obra poética sin acercarse a su obra pictórica. Y, como recomendación para poder penetrar en la cadencia de sus versos, leedlo en una versión bilingüe. No hay porqué leer tooodos los poemas en ambos idiomas, hombre, estaría bien, pero conque leáis algunos versos, podréis sentir una musicalidad diferente.

En fin, un poeta original y que puede decirnos mucho, más de doscientos años después.

“To see the world in a grain of sand,
And Heaven in a wild flower,
Hold infinity in the palm of your hand
And eternity in an hour.
He who binds himself to a joy
Does the winged life destroy;
He who kisses joy as it flies
Lives in eternity's sun rise.”

" Para ver el mundo en un grano de arena,
el Cielo en una flor silvestre,
abarca el infinito en la palma de tu mano
y la eternidad en una hora.

Aquel que se liga a una alegría
hace esfumar el fluir de la vida;
aquél quien besa la joya cuando esta cruza su camino
vive en el amanecer de la eternidad. "

(Como nota totalmente personal y desvarío vario, esta idea de poema y pintura que forman un todo que se complementa podemos encontrarla en la poesía china tradicional, pues no se concibe la poesía sin la pintura y viceversa. Bueno, tenía que escribirlo;-)

martes, 7 de diciembre de 2010

Bertolt Brecht: Poemas y canciones

Idioma original: alemán
Título original: Hauspostille - Gedichte im Exil - Buckower Elegien - Gedichte
Año de publicación: 1927-1956
Valoración: Imprescindible

Bertolt Brecht es conocido, y probablemente será recordado por la historia, como uno de los autores y teóricos más importantes del teatro del siglo XX, gracias a obras como La ópera de cuatro cuartos, Madre coraje y sus hijos o Galileo, y sobre todo a su concepto de "teatro épico", que, a diferencia del teatro romántico (y contra el concepto aristotélico de "catarsis") propone crear una distancia entre el espectador y la obra, para que pueda juzgarla críticamente y adoptar una posición ética respecto a lo representado. Pero Brecht también fue un poeta excepcional, autor de poemas de estilo directo, conciso, igualmente antisentimental y de clara inclinación política y social, incluso cuando se inscribe en la temática amorosa.

Brecht es, en cierto modo, el prototipo del escritor comprometido de mediados del siglo XX: próximo al comunismo durante toda su vida, fue un decidido opositor del nazismo (cuya llegada al poder representó caricaturizado en su Evitable ascensión de Arturo Ui), lo que le obligó a exiliarse y llevó a que sus obras fueran prohibidas y destruidas por el Tercer Reich. Ese mismo compromiso político y ético, tanto con la realidad histórica de su tiempo, como con el sufrimiento humano intemporal, se refleja en sus poesías, en las que siempre se aprecia, a pesar de su aparente frialdad, la identificación con el oprimido, con el esclavo, el obrero o el campesino de cualquier época o lugar.

En cuanto a la forma de sus poesías, y aunque existe una innegable unidad de estilo, pueden distinguirse, diría yo, dos tipos (que responden, quizás, a lo que en la edición española se han denominado "poemas" y "canciones"). El primer tipo son composiciones de verso generalmente más largo, narrativas, extensas, como las dedicadas a "Mackie cuchillo" (en español, a veces, "Mackie navaja") o a la "Demolición del barco «Oskawa» por su tripulación"; otras, de versos más breves, con estribillos o repeticiones, se parecen más, efectivamente, a canciones o incluso a himnos políticos.

Se puede, desde luego, discrepar de la ideología política de Bertolt Brecht, pero no se puede negar la belleza de las composiciones provocadas y empapadas por su compromiso con la literatura y con el ser humano. Aquí dejo algunos fragmentos para que sirvan de ejemplo y de estímulo para leer el resto del libro:

"Canción de la rueda hidráulica"
Tuvimos muchos señores,
tuvimos hienas y tigres,
tuvimos águilas y cerdos.
Y a todos los alimentamos.
Mejores o peores, era lo mismo:
la bota que nos pisa es siempre una bota.
Ya comprendéis lo que quiero decir:
no cambiar de señores, sino no tener ninguno.

"O todos o ninguno"
Esclavo, ¿quién te liberará?
Los que están en la sima más honda
te verán, compañero,
tus gritos oirán.
Los esclavos te liberarán.
O todos o ninguno. O todo o nada.
Uno sólo no puede salvarse.
O los fusiles o las cadenas.
O todos o ninguno. O todo o nada.

"El cambio de rueda"
Estoy sentado al borde de la carretera,
el conductor cambia la rueda.
No me gusta el lugar de donde vengo.
No me gusta el lugar adonde voy.
¿Por qué miro el cambio de rueda
con impaciencia?

lunes, 6 de diciembre de 2010

Zbigniew Herbert: Informe desde la ciudad sitiada y otros poemas


Idioma original: polaco
Título original: Raport z oblężonego miasta i inne wiersze
Fecha de publicación: 2008 (primera edición: 1984)
Valoración: Recomendable

De Zbigniew Herbet, hasta hace una semana, sólo conocía su nombre (en realidad, su apellido, porque el nombre me resulta impronunciable), su nacionalidad (o no, porque nació en una ciudad polaca que ahora es parte de Ucrania. Demonios) y su postura contraria al régimen comunista (lo que impidió que viera su obra publicada hasta 1956). Por alguna extraña razón (seguramente, porque la montaña de libros por leer que hay en mi casa me lo impedía), a pesar de que despertaba mi curiosidad, nunca había dado el paso de comprar o siquiera buscar un libro suyo. Sin embargo, hace unos días un buen amigo me prestó Informe desde la ciudad sitiada y otros poemas y no puedo más que lamentar no haber leído antes la obra de este autor (parecía imposible, pero sí, algunos de mis amigos me recomiendan –y prestan– libros que me gustan).

En este libro en particular Herbert expresa cómo ve la sociedad polaca, cuáles son sus problemas, cómo son los individuos que la forman... en un alegato lírico en el que se ve su crítica a la ley marcial y al régimen socialista que dominan el país. Defensor de la belleza, la justicia, la cultura... se vale de la palabra para mostrar su repulsa por un mundo en el que reina la fuerza y cuyos habitantes ven continuamente violados sus derechos sin que puedan hacer nada para evitarlo.

Con un dominio absoluto del lenguaje, los poemas que nos ofrece Herbert pueden ser utilizados para denunciar el abuso de la fuerza y la corrupción política en tantos conflictos como podamos recordar haber oído últimamente. Escribe así una poesía universal, madura y, sobre todo, despierta, que continuamente pone en duda el mundo en el que vivimos e invita a no dejarse avasallar.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Alejandro Fernández Aldasoro: Un viajante

Idioma original: español
Fecha de publicación: 2010
Valoración: Recomendable

"Las maletas pesaban más de la cuenta." Así comienza esta breve novela, que en pocas páginas consigue relatar el desmoronamiento de Lucio Egaña, un representante del negocio de la sastrería que observa cómo su vida se derrumba al mismo ritmo que comienzan a desaparecer los sastres, con la apertura de los primeros grandes almacenes en el Bilbao de finales de los setenta. Con un matrimonio en el que la pasión y el amor están en sus horas más bajas, un hijo a quien arropa al irse a la cama cada noche -siempre que no está de viaje-, y un padre con quien mantiene una relación distante, Lucio se siente fuera de lugar, perdido y desamparado. Un viajante solo con sus maletas.

Alejandro Fernández Aldasoro desarrolla, en su primera novela, una trama interesante y, al mismo tiempo, sencilla. El personaje principal de su historia es, en definitiva, un antihéroe, uno de esos personajes que se aferra a su mundo como a un clavo ardiente. Pero en ese afán por salvarse no hace sino cavar su propia tumba. Los lectores asistimos, a medio camino entre la identificación y el distanciamiento, a su descenso a los infiernos. Todo ello relatado con un estilo sencillo, en determinados momentos rebosante de lirismo, pero sin caer en la sensiblería simplona.

Un viajante es una novela que cuenta mucho con pocas palabras y este es precisamente su mayor logro. La única pega que quizás le encuentro es que el ritmo de la novela es excesivamente lento al principio. Han de pasar unos cuantos capítulos para sentirse dentro de la historia. Sin embargo, superados estos capítulos introductorios, la vida de Lucio Egaña se desparrama con todo su dramatismo, con su absurda rutina, con sus alegrías y sus desesperanzas, sobre el lector y no se detiene hasta la última línea, ganando poco a poco en intensidad narrativa. Sin lugar a dudas, un muy buen primer libro y una lectura recomendable.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Óscar Esquivias: Jerjes conquista el mar

Idioma original: español

Año de publicación: 2009 (original 2001)

Valoración: muy recomendable


Jerjes no tiene nada que ver con el rey persa cuyo nombre comparte. En esta su primera novela, Óscar Esquivias nos presenta un relato conmovedor en su sencillez, exacto en su tratamiento del idioma y totalmente real en su descripción del mundo que rodea a nuestro protagonista, un adolescente «especial» que se gana inmediatamente nuestro cariño. Jerjes quiere ver el mar y en su búsqueda por las calles de un Madrid distinto ante sus ojos juveniles, nos acompaña en sus descubiertas a la caza de postales por los puestos de la Cuesta de Moyano, tradicional centro madrileño de compra venta de libros usados.

Puede que se ganara inmediatamente mi corazón por las postales de las Islas Cíes que se cuentan entre sus favoritas, o por la sencillez que actualmente es tan difícil de encontrar en los personajes de novela, normalmente víctimas de unas neuras que harían forrarse a un psiquiatra. En cualquier caso, es el protagonista absoluto de la obra, acompañado por un corto número de secundarios magistralmente descritos en su sencillez.

Porqué esta novela es de un lenguaje actual, limpio, claro, sin concesiones al barroquismo y de una estremecedora claridad. Según confesión del autor en esta edición corregida y «limpiada», su poética estructura ha sido aún más pulida para hacerla ganar en naturalidad y emoción. Al no disponer de la anterior edición no puedo juzgarla, pero si decir que esta es de una precisión estremecedora y que su trama sacada de la vida cotidiana nos hace querer a sus personajes por un mimetismo automático.

«Marta, al reír, resplandecía. La rodeaba una luz temblorosa y delicada, de estrella, que nacía de ella misma, de su propia piel.»

viernes, 3 de diciembre de 2010

Chico Buarque: Leche derramada

Idioma original: portugués
Título original: Leite derramado
Año de publicación: 2009
Valoración: Recomendable

Antes de que nuestros queridos lectores, ávidos como siempre de alimento para el espíritu, se lancen hacia las librerías más cercanas en busca de este libro, les advierto: todavía, por lo que yo sé, no está traducido al español (así que el título que le he puesto a este post es provisional: si a algún astuto editor le da por traducir Leite derramado por El silencio del orangután, me hará quedar bastante mal). En una palabra, ULAD, siempre con vocación de servicio público, se adelanta a su tiempo y les recomienda no solo los libros del hoy y del ayer, sino hasta los libros del mañana. No tenemos límites.

Pero bueno, vamos a hablar del libro, que es a lo que hemos venido. Leite derramado es la cuarta novela del brasileño Chico Buarque, un "hombre orquesta" de la cultura que lo mismo escribe libros que dirige películas que, sobre todo, compone música. De hecho, Chico Buarque gozaba ya de una inmensa popularidad como músico cuando le llegó la consagración literaria gracias a su segunda novela, Budapest. Desde entonces, todo lo que toca se convierte en oro y los premios y las alabanzas le llueven por todas partes. La acogida de Leite derramado ha sido, en efecto, extremadamente elogiosa (aquí, una crítica negativa, la única que he podido encontrar). Y no cabe duda de que es una buena novela; no es el descubrimiento del Mediterráneo, pero es una buena novela.

La obra está narrada en forma de monólogo con muchos receptores: Eulálio Assumpçao ("y no Asunçao, como lo escriben ahora: la 'p' es muda"), ya anciano e ingresado en un hospital brasileño cuenta desperdigadamente su vida a su hija o a las enfermeras que lo cuidan; y a través de sus palabras, en estudiado desorden cronológico, puede reconstruirse la historia de la decadencia familiar, desde una posición de privilegio y dominación (descendientes de nobles europeos) hasta esa cama de hospital de la que, también, amenazan con desterrarle.

El libro se lee bastante fácil, y tiene pasajes y personajes memorables. Sobre todo (será que soy un romántico) me ha gustado esa relación siempre esquiva y hecha de malentendidos entre el protagonista y su mujer, Matilde; o ese personaje femenino (¿novia de su bisnieto o tataranieto? Ya pierdo la cuenta) con un pendiente en el ombligo y que se niega a tratar al anciano como si fuese un anciano. De fondo (o no tan de fondo) se oye el sonido del mar de Río de Janeiro, y la historia de Brasil que va pasando disimuladamente ante nosotros.

En fin, no dudo de que Leite derramado va a traducirse al español, como se han traducido las anteriores novelas de Chico Buarque. Quizás salga para la época navideña. Puede ser un buen libro para regalar, mientras no se crea estar regalando una obra maestra...

Actualización: Efectivamente, la novela ya está traducida al español, publicada por la editorial Salamandra. Un libro al día: siempre adelantándonos a la noticia.